Síntomas de la vesícula

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Introducción

La vesícula no es más que un órgano cuya función principal es la de servir como reservorio de la bilis, recordemos que, cuando hablamos de bilis, nos referimos a un líquido formado por las sales que son elaboradas en el hígado y cuya función es la de descomponer las grasas que ingerimos.

ES de hacer notar que, la vesícula biliar forma parte del sistema digestivo del ser humano y de algunos animales, esta se encuentra ubicada justo debajo del hígado. Tiene forma de pera y mide aproximadamente entre 5 a 7 cm de diámetro mayor.

Funcionamiento de la vesícula biliar

A menudo la vesícula está llena con 50 ml de un líquido conocido como bilis. Cuando una persona ingiere grasas, se envía una señal desde el estómago al cerebro, el cual responde con otra señal que envía a la vesícula con la finalidad de que esta se active, contrayéndose y vertiendo, este líquido directamente al tubo digestivo, de manera tal que se pueda iniciar el proceso de digestión de las grasas.

Es importante tener en cuenta que, cuando la vesícula biliar deja de funcionar de forma correcta, surgen una serie de anomalías que la incluyen a ella misma. Una de estas y quizás la más común, es la formación de cálculos biliares.

Definición de los cálculos biliares

Cuando hablamos de cálculos biliares, nos referimos a acumulaciones sólidas de bilis cristalizada, en la vesícula biliar, estos se producen por alteraciones en la composición de la bilis. Cabe destacar que, el tamaño de estos varía pudiendo ser del tamaño de un grano de arena hasta llegar al de una pelota de golf.

Es de hacer notar que, no todos los cálculos biliares producen sintomatología, sin embargo, debido a los problemas que estos pueden acarrear, como un bloqueo dentro del ducto biliar o la vesícula biliar, pueden presentarse algunos síntomas que describiremos más adelante como dolor e inflamación.

Causas de los cálculos en la vesícula

Como ya sabemos, estos se producen debido a las alteraciones que sufre la bilis en su composición. Es de hacer notar que, estas alteraciones son debidas a ciertos factores que mencionaremos a continuación: dieta rica en grasas y carbohidratos simples: dentro de este grupo de alimentos podemos mencionar: el pan blanco, refresco, dulces, pastas entre otros alimentos. Dieta baja en fibras, la cual incluye alimentos como frutas y verduras.

Otras de las causas son, algunas condiciones como: diabetes; colesterol alto, hipertensión arterial, uso prolongado de medicamentos que funcionan como anticonceptivos, entre muchos otros factores.

Síntomas de cálculos en la vesícula

Aunque no todas las personas que padecen de cálculos biliares, presentan alguna sintomatología, si hay quienes lo padecen. Y quizás el síntoma más común, es el conocido como cólico biliar, que se presenta como un dolor que se caracteriza por ser súbito e intenso en el lado derecho del abdomen. Este se presenta aproximadamente entre 30 minutos a 1h después de las comidas, y luego de que ocurre la digestión el dolor pasa.

Además del cólico biliar, hay otros síntomas como: fiebre por encima de los 38ºC, la presencia de un color amarillo en ojos, piel y mucosa, períodos de diarrea constante acompañados de  mareos o vómitos, así como pérdida del apetito.

Diagnóstico de cálculos en la vesícula

Para el diagnóstico de este tipo de padecimientos, se hace uso de un conjunto de pruebas o exámenes que incluyen imágenes, esto con la finalidad de proporcionar al médico tratante la información necesaria sobre el funcionamiento de la vesícula y sobre la presencia o no de cálculos biliares. Cabe destacar que, en el caso de que estén presentes los cálculos, estás pruebas nos proporcionaran información sobre: ubicación, tamaño así como el efecto que tienen estos sobre la función de los órganos. Dentro de estas pruebas podemos mencionar:

Ultrasonido abdominal: este tipo de pruebas proporciona imágenes de la vesícula biliar así como de los ductos biliares, permitiendo así identifica signos de inflamación o evidencias de que pueda existir un posible bloqueo del flujo de la bilis. Esta es la prueba más utilizada para evaluar y detectar las anormalidades que se puedan presentar en la vesícula biliar.

TAC abdominal: con este examen se pueden producir de una forma rápida una serie de imágenes detalladas de la vesícula biliar así como de los ductos biliares, con la finalidad de buscar señales de inflamación o cualquier evidencia sobre un posible bloqueo en el flujo de la bilis.

Colangiopancreatografia por resonancia magnética (CPRM): a través de esta prueba, se pueden obtener imágenes detalladas del hígado, vesícula biliar, ductos biliares, páncreas y ductos pancreáticos, con lo cual además podemos identificar cálculos biliares así como cualquier inflamación o bloqueo de la vesícula biliar o los ductos biliares.

Tratamiento para los cálculos biliares

Es de hacer notar que, si deseamos iniciar un tratamiento para los cálculos biliares en la vesícula y si además esperamos que este funcione, lo principal es acudir al gastroenterólogo, quien tomando en cuenta el tamaño de los cálculos biliares, así como su ubicación, sugerirá alguna medicación o en el peor de los casos una cirugía.

Cabe destacar que, cuando no hay sintomatología y los cálculos son pequeños, el médico recetará medicamentos como el ursodiol, cuya función es la de disolver estos cálculos. En cambio si la persona presenta síntomas que puedan ser intolerables, el médico se decantará por la cirugía para extraer la vesícula.

Es importante saber que, existe otro tipo de tratamiento conocido con el nombre de tratamiento con ondas de choque, cuya función principal es la de causar la ruptura total de los cálculos ubicados en la vesícula biliar, convirtiéndolos en cálculos más pequeños para que sean expulsados a través de los ductos biliares.

Existen muchos casos de pacientes, que son candidatos para someter a una cirugía, pero sin embargo, sus condiciones de salud lo impiden, razón por la cual el médico recomendará, la colocación del tubo de colecistostomía, el cual consiste en un tubo pequeño de plástico, como especie de catéter, el cual se coloca dentro de la vesícula biliar a través de una incisión en la piel. Cabe destacar que, este mecanismo funciona descomprimiendo la vesícula que está distendida, bloqueada e inflamada, a través del vaciado de la bilis acumulada bajo presión, hacia una bolsa conectada al tubo.

 Además de todos estos tratamientos, es importante que el paciente inicie una dieta en la que debe evitar comer alimentos con alto contenido de grasa como: carnes rojas, mantequilla, mayonesa, frituras, entre otros. Cabe destacar que, la dieta debe complementarse con la práctica de actividad física de forma regular.

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