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Síntomas de un niño celíaco

Introducción

La enfermedad celíaca es una enfermedad que se ha puesto de moda en los últimos años, sobretodo por la gran cantidad de personas que han notado los síntomas tanto en adultos, como en niños. Y es que esta enfermedad no mide edad, ni género, y se basa especialmente en la alimentación. Hoy por hoy, las redes sociales ya conocen lo que es el gluten y hablan de ello de forma abierta, cuando en años anteriores nadie tenía idea de lo que era esto. Sin embargo, no es algo malo, ya que la falta de información es aquello que genera que las enfermedades poco comunes, empeoren.

Además de esto, mientras más personas tengan conocimiento sobre lo que es la enfermedad celíaca, más rápido podrá ser detectada y de esta forma, podrá ser tratada de la mejor forma, obteniendo así mejores resultados en cuanto a calidad de vida.

Pese a esto, es importante también hacer notar el hecho de que miles de empresas han ganado dinero a base de falsa publicidad libre de gluten y de información poco correcta, por lo que es necesario prestar atención a médicos profesionales en la materia y solventar todas las dudas respecto a este tema. Y es que lamentablemente, muchas personas cometen el error de autodiagnosticarse como personas celíacas, diagnosticando también a sus hijos, eliminando entonces el gluten de toda su dieta, lo cual es un grave error si la persona no es celíaca.

Por otro lado, es difícil realizar un diagnóstico basado en síntomas iniciales ya que en muchas ocasiones esta enfermedad es completamente asintomática, sobretodo en los niños, o bien, los pocos síntomas que muestra son bastante leves y tienden a ser confundidos con otras patologías menos graves, o un cuadro de malhumor.

El gluten es, para explicarlo de un modo bien sencillo, un conjunto de distintas proteínas en tamaños muy pequeños que se encuentran en diferentes cereales, principalmente el trigo, que ayudan a que el cuerpo tenga fuerza, vitaminas y fibra. Partiendo de este hecho, se dice que en realidad el gluten no es malo siempre y cuando no seas intolerante.

¿Qué es la enfermedad celíaca?

En sí, estableciendo esta enfermedad de forma más abierta, se cataloga la celiaquía como una enfermedad peculiarmente crónica que afecta a un gran número de personas alrededor de todo el mundo, incluyendo en una gran porción a los niños. Esta enfermedad tiene una base inflamatoria y suele ser complicada ya que la misma es autoinmune.

Se dice que es autoinmune ya que la enfermedad comienza a generar que el organismo humano ataque su propio cuerpo, sobretodo algunos tejidos, generando la producción acelerada de anticuerpos en contra de sustancias que el cuerpo cree que son peligrosas, incluso si no es así. Por otro lado, se cataloga también como una enfermedad multisistémica, ya que la misma es capaz de atacar nuestro intestino delgado (sus tejidos, principalmente) y también otros sistemas de nuestro organismo.

La celiaquía es capaz de atacar a niños de cualquier edad, sin importar la raza o el género del mismo, y suele generar síntomas, aunque sean leves, de forma inmediata. Como decíamos, el gluten se encuentra en diversos cereales, en donde después del trigo, se encuentran otros como la cebada y el centeno. Muchos profesionales suelen comentar que la avena también forma parte de esta lista, por lo que a pesar de aún no tener seguridad sobre ello, se recomienda evitar su consumo a todas aquellas personas con la enfermedad celíaca.

No obstante, al tratarse de un conjunto proteico, se habla entonces de que la misma se encuentra en grandes cantidades de alimentos ya procesados, por lo que es necesario que todas las persona con celiaquía se encuentren informadas sobre esto y revisen cada tabla nutricional de todo aquello que quieran comprar. Sin embargo, hoy en día la intolerancia al gluten se ha vuelto un negocio redondo en donde muchas personas han optado por producir alimentos libres de gluten, incluyendo en esto dulces.

Celiaquía en niños

La celiaquía, a pesar de atacar a muchas personas mayores de edad, en realidad es una enfermedad que tiene mucho que ver con la infancia y la adolescencia, y es que realmente la edad no es un factor de riesgo para la enfermedad ya que esta se desarrolla cuando así lo desea el cuerpo. No debemos olvidar que estamos hablando de una enfermedad autoinmune que tiene que ver directamente con los tejidos de nuestro intestino delgado, y que puede aparecer en cualquier momento de nuestras vidas.

Lo que ocurre, específicamente hablando, es que la mucosa del intestino delgado se comienza a inflamar, perdiendo así toda su capacidad para absorber los nutrientes de los alimentos. Esto es capaz de ocurrir en niños menores de dos años, lo que hace aún más difícil su diagnóstico. Sin embargo, con el pasar de los años y toda la información que se ha ofrecido a nivel público, miles de casos se han sacado  la luz.

Pese a esto, incluso si se tiene un nivel de información muy elevado, es importante tener en cuenta que los síntomas de la celiaquía, tanto en niños, como en jóvenes y adultos, tienden a ser confundidos con otras patologías, por lo que es necesario que un profesional en la materia se encargue de establecer una dieta específica en caso de que se trate de esta enfermedad. En otras palabras, nadie puede eliminar el gluten de su dieta hasta que un médico no lo indique.

Síntomas de un niño celíaco

Como decíamos, los síntomas pueden ser muy variados y aparecer o no aparecer. Todo esto depende de factores como la edad del niño y la edad en la cual se ha comenzado a incluir el gluten en la dieta de los más pequeños del hogar.

Enfocándonos en una dieta común y básica, como aquella en la cual se comienza a ofrecer gluten a los niños a partir de los seis meses de edad, en alimentos como las pastas y la papilla de cereales que tanto los alimenta, hablaremos sobre los principales síntomas de un niño celíaco:

Diarreas cíclicas

Los niños comúnmente menores de dos años suelen defecar de forma común luego de que consuman algún alimento. Dependiendo del alimento, será la textura y el color de las heces. Sin embargo, cuando un niño comienza a defecar diarrea de forma cíclica, es un claro signo de que algo no anda bien.

Por otro lado, es importante detallar las heces de niños, ya que un claro signo de celiaquía es el hecho de que las mismas surgen pálidas y muy blandas (si no existe una diarrea específica). Además, se observa que el niño también sufre de flatulencias de forma común, durante días seguidos.

Vómitos

También es común que un niño menor a un niño suele vomitar en pequeñas cantidades. Sin embargo, en el caso de la celiaquía, los vómitos suelen ser frecuentes y en cantidades mayores a las que comúnmente se consideran normales.

Dolor abdominal

Los dolores abdominales son un síntoma común en los niños con celiaquía, sobretodo porque los mismos no suelen estar acostumbrados a estos alimentos, mucho menos si se encuentran amamantando. Estos dolores pueden ser punzantes y permanentes.

Pérdida de peso

Al tratarse de una enfermedad que impide la absorción de los nutrientes de los alimentos, esto es un claro signo de que algo no anda bien en los intestinos y, por ende, genera la baja de peso. Este síntoma suele ser alarmante en los niños, ya que los mismos deben mantener un peso saludable en todo momento.

Problemas en el crecimiento

Los niños celíacos que no mantengan una dieta específica para esto, tienden a tener problemas en su crecimiento y desarrollo, bien sea porque lo mantienen muy lento o porque lo tienen en pausa. Sea cual sea la circunstancia, es importante prestar atención a este síntoma ya que debe ser atacado por un médico de forma inmediata.

Otros síntomas

Además de los síntomas físicos de la celiaquía, en realidad también existen otros síntomas a nivel emocional, los cuales pueden variar dependiendo del niño y de la edad del mismo. Dentro de estos síntomas, destacan los cambios de humor, las rabietas frecuentes, la fatiga y el decaimiento. En ocasiones más graves, el niño puede entrar en depresión o volverse apático.

Desnutrición

Cuando el problema se vuelve aún más grave, surge la tan temida desnutrición, la cual viene acompañada de vientre inflamado y de extremidades delgadas. Es necesario tratar la enfermedad rápidamente para así evitar complicaciones aún peores.

¿Cómo se diagnostica la celiaquía en los niños?

Como hemos mencionado con anterioridad, es complicado realizar un diagnóstico rápido si el niño no genera síntomas demasiado relevantes, ya que la diarrea, los cambios de humor y los vómitos pueden ser catalogados como síntomas de cualquier otro tipo de enfermedad más leve, o bien, una mala digestión, lo cual suele ser mucho más común que la celiaquía.

Sin embargo, en realidad es necesario prestar atención a cualquier síntoma, aunque sea poco relevante, que ocurra en los niños. Es necesario recordar que cualquier niño es indefenso ante cualquier síntoma, incluso si es apenas una leve comezón, por lo que nuestro deber es ayudarles y entenderles.

Si se sospecha de una celiaquía en el caso de los niños, el pediatra deberá examinar al niño y establecer la realización de una prueba de sangre con el fin de medir la cantidad de anticuerpos específicos que el organismo pueda estar generando. En el caso de los niños ya no se requiere de la realización de una biopsia intestinal, ya que con el examen de sangre es suficiente.

De realizarse un diagnóstico certero, es momento de acudir con un médico profesional en la parte de nutrición y pedirle ayuda en cuanto a alimentación de los niños. No debemos olvidar que el gluten contiene nutrientes que el cuerpo necesita y que debe ser completamente eliminado del cuerpo siempre y cuando exista un nivel de intolerancia hacia el mismo; sin embargo, esto es sinónimo de gravedad por lo que es necesario compensar esa falta nutricionista con alimentos libres de gluten que compensen la falta de esta proteína.

El nutricionista encargado de la dieta de los niños, debe ser uno especializado en la intolerancia al gluten, sobretodo porque debe evitarse la desnutrición en los niños. Lo ideal es comenzar con una dieta específica libre de gluten, y si el niño es lactante, es recomendable continuar con la lactancia materna ya que esta acción es aconsejable para la salud del niño.

Recomendaciones

Ser una persona celíaca es difícil, pero cuando se es adulto es mucho más sencillo de sobrellevar que cuando se trata de un niño. Es difícil hacerle entender al niño que no puede comer lo que otros niños sí pueden y que esto es de vital importancia para su salud. La comunicación es fundamental y crear un vínculo aún más fuerte con el niño, todavía más.

Por otro lado, es importante llevar a cabo una serie de pautas muy específicas que deberás inculcar en el niño con el fin de que el mismo también entienda y acepte su enfermedad. A continuación les dejamos una serie de recomendaciones que puedes llevar a cabo si tienes algún niño celíaco.

  1. Ten cuidado con lo que come

Eliminar el gluten de la dieta del niño es lo primero que debes hacer. Esto acabará con los síntomas y evitará que los mismos vuelvan nuevamente a atacar. Lo que ocurre es que cuando se deja de consumir lo que hace daño, los tejidos del intestino comienzan a curarse y al no verse atacado de forma continua, los síntomas van desapareciendo.

Es necesario prestar atención a los alimentos que se consuman fuera del hogar y observar las etiquetas traseras de los alimentos empaquetados, ya que existen muchos que indican que están libres de gluten, pero realmente no es así. Como decíamos, la celiaquía se ha vuelto un negocio para muchos.

  1. Crea concienciación familiar

Es necesario que todos los integrantes de tu familia entiendan lo que esta enfermedad y eviten completamente ofrecer alimentos con gluten a los niños. Esto va específicamente para todas esas abuelas que no entienden la gravedad de la enfermedad y piensan que los niños se van a desnutrir por esta falta. Educa a tu familia y evita los síntomas, de esta forma estarás ayudando al niño.

Además de esto, haz que el propio niño también entienda lo que está sucediendo en su cuerpo, con el fin de que no cometa un desliz cuando esté fuera de tu vista. Por otra parte, si el niño visita lugares comunes, deberás llevar su comida para que no consuma nada que le ofrezcan en dichos lugares.

Los niños son muy listos

No creas que por más pequeño que pueda ser el niño, el mismo no entiende lo que está ocurriendo, por supuesto que lo hace. Habla con él/ella, con sus amigos y con sus vecinos, para que todos comprendan sobre esta enfermedad y así realices una labor informativa en otros niños. Además, esto ayudará a que el niño se sienta a gusto y no incómodo.

  1. …No te alarmes

Si ves que por equivocación el niño ha consumido algún alimento con gluten, evita alarmarte y presta atención a sus síntomas. Si no muestra alguno, entonces mantén la calma. Cuando los intestinos se encuentran sanos por la falta de gluten, cuando se consume una vez en pequeñas cantidades, a veces no ocurre ninguna consecuencia.