Síntomas de la tuberculosis

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Introducción

Cuando hablamos de tuberculosis, nos referimos a una enfermedad causada por una bacteria conocida con el nombre de Mycobacterium tuberculosis, también conocido como bacilo de Koch, debido a su descubridor Robert Koch. Es importante tener en cuenta que, esta bacteria afecta principalmente a los pulmones.

Cabe destacar que, este tipo de padecimiento puede causar la muerte siempre y cuando no sea tratada de forma adecuada, por esta razón es necesario en muchos casos que, cuando una persona esta infectada, reciba tratamiento todas aquellas personas que han estado en contacto con esta. Incluso que se propagan por el aire, de una persona a otra.

Transmisión de la tuberculosis

Cabe destacar que, este tipo de infección se transmite principalmente a través de la vía aérea, es decir, al estar en contacto directo con personas enfermas. Cuando una persona que, contiene el bacilo tose, estornuda e incluso habla expulsa el microorganismo que es inhalado por las personas que se encuentran a su alrededor.

Es importante tener en cuenta que, las personas expuestas pueden o no contraer la infección, esto va a depender del sistema inmunológico de estas. Cuando este logra vencer esas barreras puede actuar o mantenerse en forma latente. Además otra de las vías de transmisión es la digestiva, aunque esta se ha reducido notablemente con la aplicación de medidas higiénicas, principalmente la pasteurización de la leche.

¿A quiénes afecta la tuberculosis?

Es de hacer notar que, dependiendo de la virulencia del bacilo, así como de la susceptibilidad del huésped, se incrementará o disminuirá el riesgo de adquirir la infección. Es por ello que, los pacientes con SIDA, diabetes así como cualquier otra persona que presente un sistema inmunológico disminuido tiene mayor probabilidad de padecer de tuberculosis.

Cabe destacar que tanto los niños como las personas mayores de 65 años, así como las personas desnutridas y los alcohólicos, presentan mayor probabilidad de infectarse con este bacilo.

Incidencia de la tuberculosis a nivel mundial

Es de hacer notar que, cada año se infectan en el mundo 8 millones de personas por primera vez y mueren al año casi 3 millones de pacientes, por causa de esta infección. Aunque este padecimiento afecta principalmente a los países en vías de desarrollo, en los últimos años con el desarrollo de la epidemia de SIDA, la incidencia de la tuberculosis se ha incrementado, afectando incluso países del primer mundo como España.

Prevalencia de la tuberculosis en diferentes estadíos

Cabe destacar que, durante la primoinfección solo el 10 % de las personas que se encuentran en esta etapa desarrollaran finalmente la infección, así como el 5 % lo hará durante los primeros meses posteriores a la primoinfección; y solo el 5 % la desarrollará de forma tardía, pudiéndose expresar, incluso pasadas varias décadas.

Tipos de tuberculosis

En la actualidad, son dos los tipos de tuberculosis que se conocen, los cuales son: la tuberculosis latente y la enfermedad de tuberculosis propiamente dicha. En el caso de la tuberculosis latente, tenemos que se presenta cuando las bacterias de la tuberculosis son capaces de vivir en el cuerpo humano, sin provocar ningún tipo de padecimiento. Esta se presenta principalmente en personas que cuentan con un sistema inmunológico fuerte. Quienes presentan este tipo de padecimiento, no se sienten enfermas, así como tampoco presentan síntomas, sin embargo son potentes transmisores de las bacterias de la tuberculosis.

Por otro lado está la tuberculosis como tal, la cual se presenta cuando las bacterias se activan en el cuerpo y se multiplican, provocando en el individuo la infección de tuberculosis, incluso desarrollando su sintomatología.

Síntomas de la tuberculosis

La sintomatología de este padecimiento va a depender de la etapa o tipo de tuberculosis que presente el paciente. A continuación describiremos alguns de los síntomas por etapa.

Primoinfección: casi todas las personas que se infectan con el bacilo de Koch, durante esta etapa no desarrollan ninguna sintomatología aparente, además que se cura sin que el paciente se dé cuenta. Se presenta principalmente en los niños, y se caracteriza por la aparición de un síndrome febril que provoca malestar general. Además de esto puede cursar con pérdida de peso y afectación extrapulmonar.

Tuberculosis postprimaria: se trata de la infección que se desarrolla una vez que los bacilos que se almacenaron en los ganglios se reactivan. Aunque se puede localizar en cualquier órgano, afecta principalmente a los pulmones en un 80% de los casos.

Tuberculosis pulmonar: dentro de la sintomatología que se desarrolla en esta etapa, podemos mencionar: tos productiva, astenia así como sudoración de meses de evolución, hemoptisis que no es más que sangre en el esputo y fiebre elevada.

Tuberculosis miliar: este tipo de tuberculosis se produce cuando la bacteria  (por diseminación hematógena): se produce cuando el bacilo de Koch se dispersa a los demás órganos a través de la sangre. Este se caracteriza por ser un cuadro de semanas de evolución, que cursa con fiebre, sudoración nocturna y síndrome constitucional, además de la aparición de adenopatías y lesiones cutáneas. Se presenta principalmente en personas inmunodeprimidas.

Tuberculosis ósea: cuando la infección llega a este nivel, se manifiesta con afectación de cuerpos vertebrales, lo cual genera dolor a nivel del disco intervertebral afectado.

Tuberculosis genitourinaria: se caracteriza por ser asintomática, aunque también puede cursar con disuria o molestias al orinar, urgencia, dolor lumbar así como fiebre, astenia, y anorexia.

Tuberculosis meníngea: se caracteriza por manifestarse con fiebre, astenia, cefalea, rigidez de nuca, hipertensión endocraneal y signos focales neurológicos.

Pronóstico de la tuberculosis

En la actualidad el pronóstico de la tuberculosis, es excelente, debido a la evolución que ha experimentado la medicina en cuanto al tratamiento de este padecimiento. Una vez que el paciente ha iniciado el tratamiento y lo cumple de forma adecuada, en un período de aproximadamente dos semanas, este deja de ser contagioso y al mismo tiempo se inicia su proceso de recuperación. Incluso es importante señalar que al cabo de unas pocas semanas de haber iniciado el tratamiento, el paciente infectado puede llevar una vida normal y reincorporarse nuevamente al trabajo.

Diagnóstico de la tuberculosis

Para el diagnostico de este padecimiento es necesario la realización de un conjunto de pruebas que incluyen: el aislamiento, cultivo y estudio de la sensibilidad a los agentes antiinfecciosos. Como el agente causal de esta afección es de crecimiento lento en medios de cultivo, pudiendo incluso tardar hasta 8 semanas en desarrollarse, se requiere de técnicas específicas pero más rápidas para el diagnóstico y una de ellas es la conocida como tinción de Ziehl-Neelsen o auramina. Cabe destacar que, aunque las técnicas de tinción no son muy sensibles, son las más utilizadas.

Tratamiento de la tuberculosis

Generalmente cuando un persona se infecta por contacto íntimo con el bacilo de la tuberculosis (Mycobacterium tuberculosis) es recomendable la aplicación de un tratamiento a base de antibióticos durante un período aproximado de 6 meses, esto con la finalidad de prevenir el contagio. Antes de la aplicación del tratamiento es necesario hacer la prueba de tuberculina a todos los contactos íntimos de un paciente con tuberculosis y solo son tratados aquellos que resulten positivos. Cabe destacar que, el antibiótico más recomendado para la prevención es la isoniacida. Es importante tener en cuenta que, no se puede exceder la dosis de este antibiótico ya que esta puede provocar daño hepático severo.

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