Síntomas del trastorno de ansiedad

By |

Introducción

La ansiedad es una sensación de inquietud, la cual experimentamos todos en algún momento de nuestra vida, sobre todo si nos exponemos a nuevas situaciones o alguna situación que pueda ser estresante, sin embargo esta puede ser considerada como un trastorno cuando esa sensación de inquietud se vuelve crónica, grave y afecta nuestro desenvolvimiento diario.

Además es importante tener en cuenta que cuando se trona excesiva, generalmente suele asociarse con otros problemas mentales como la depresión. En el caso de las personas que, están acostumbradas a trabajar bajo presión de una forma positiva, una ansiedad leve puede resultar altamente favorable.

Tipos de trastorno de ansiedad

La ansiedad puede clasificarse en cinco tipos como: fobias, trastornos de pánico, obsesivo-compulsivo, estrés postraumático y ansiedad generalizada, los cuales describiremos a continuación de una forma breve pero detallada.

Fobias: Con este término nos referimos al temor desproporcionado que sentimos en relación con algún peligro real, sin embargo, esta puede ser considerado como un trastorno de ansiedad cuando interfiere de forma negativa con la capacidad de llevar una vida normal. Dentro de los tipos de fobias que se conocen comúnmente tenemos: el temor a las alturas, las arañas, las ratas, la sangre, las inyecciones o los espacios cerrados.

Trastorno de pánico: Cuando las personas padecen este tipo de trastornos, a menudo experimentan ataques de pánicos que pueden durar entre 5 a 10 minutos, aunque hay situaciones que pueden superar este tiempo. Cuando hablamos de ataques de pánico, nos referimos a aquellos períodos de intenso temor, que tienden a presentarse sin motivo aparente.

Trastorno obsesivo-compulsivo: Este trastorno se caracteriza porque las personas experimentan obsesiones y/o compulsiones frecuentes que finalmente le causan ansiedad. Los síntomas que caracterizan a este trastorno varían su intensidad de leves a graves, incluyendo obsesiones que no son más que ideas recurrentes que a menudo producen angustia o ansiedad y compulsiones, las cuales son acciones o rituales considerados necesarios, ya que sirven para contrarrestar las obsesiones.

Trastorno por estrés postraumático: Este surge a menudo luego de haber experimentado o incluso presenciado algún acontecimiento traumático. A menudo quien padece este trastorno tienen pensamientos, recuerdos, imágenes y sueños recurrentes angustiantes del acontecimiento traumático.

Trastorno de ansiedad generalizada: quien lo padece en la mayoría de los casos se preocupa la mayor parte del tiempo por cosas que pudieran salir mal, volviéndose crónico este trastorno. Este puede ir acompañado de ataques de pánico y algunas fobias.

Causas de los trastornos de ansiedad

La ansiedad puede ser causada por múltiples factores o situaciones, algunas de las cuales mencionaremos a continuación: situaciones que resulten estresantes y críticas, como la pérdida de un ser querido, o algún acontecimiento que resulte traumático. Otra de las posibles causas es el hecho de padecer un problema de salud mental, como la depresión o dependencia del alcohol. O trastornos de la tiroides, así como el consumo de sustancias ilegales como anfetaminas, LSD y éxtasis

Síntomas del trastorno de ansiedad

La sintomatología asociada con este tipo de trastornos, puede ser tanto física como psicológica. Seguidamente mencionaremos algunos de los síntomas más comunes a estos trastornos: insomnio o dificultad para dormir, cansancio, irritabilidad, falta de concentración, sensación de pérdida de control de sus acciones.

En cuanto a los síntomas de tipo físico, tenemos que generalmente estos se encuentran asociados con la liberación de la hormona adrenalina, dentro de estos síntomas tenemos: malestar abdominal acompañado de diarrea, taquicardias o palpitaciones acompañado en muchas ocasiones de opresión o dolor en el pecho, mareos, falta de aire, boca seca, dificultad para tragar, así como temblores.

Diagnóstico del trastorno de ansiedad

Para el diagnóstico de este tipo de trastornos es necesario que el médico realice una exploración física y psicológica profunda, aunque esta última generalmente es realizada por profesionales de la salud mental. La evaluación psicológica se realiza con la finalidad de hablar de los síntomas, situaciones que resulten estresantes, antecedentes familiares y cualquier otro comportamiento que pueda derivar en un trastorno de ansiedad.

Tratamiento del trastorno de ansiedad

Cuando se ha hecho un diagnóstico adecuado de este tipo de trastornos, el primer tratamiento recomendado por el médico tratante es la Autoayuda, la cual contribuye fomentando cambios en el estilo de vida, con lo que podría disminuir la ansiedad. Dentro de estas actividades tenemos la realización de alguna actividad física, evitar estimulantes tales como el cigarrillo y el alcohol, así como llevar una dieta saludable.

Terapias grupales con quienes padecen tú mismo trastorno: esta es otra de las opciones de tratamiento para los trastornos de ansiedad, ya que el comunicarse y hablar con otras personas que tienen tú mismo padecimiento sirve como fuente de apoyo y al mismo tiempo de asesoramiento. Estas normalmente son llevadas a cabo por asociaciones benéficas y grupos de pacientes.

Terapias de conversación: a menudo estas son orientadas por un asesor psicológico o terapeuta, con el que puedes hablar de tus problemas. Este tipo de terapias resultan muy beneficiosas en los pacientes que padecen de un trastorno de pánico, una fobia social o un trastorno de ansiedad generalizada. Los efectos suelen verse a corto plazo, pero no es recomendado para todos los pacientes.

Terapia cognitivo-conductual (TCC): al igual que las terapias de conversación las TCC actúan a corto plazo. Y actúan contrarrestando la conducta, los pensamientos y los sentimientos negativos. Generalmente sirve para controlar problemas como fobias o ataques de pánico.

Medicamentos: Son distintos los tipos de medicamentos que suelen usarse para el tratamiento de los trastornos de ansiedad y su aplicación va a depender del grado de ansiedad del que padece la persona, por lo que el médico es el más indicado para recetarlos. Seguidamente describiremos la acción de algunos de estos.

Las benzodiacepinas: generalmente este tipo de medicamento es utilizado con la finalidad de aliviar a corto plazo la ansiedad grave. Cabe destacar que este tipo de medicamentos, nunca son recetados para uso a largo plazo ya que pueden causar adicción.

Los antidepresivos: estos al igual que la benzodiacepinas son recetados con mucho cuidado y para determinados trastornos, en este caso para tratar la ansiedad crónica y suele aplicarse en combinación con una benzodiacepina.

Los betabloqueadores: estos son recomendados con la finalidad de reducir algunos de los síntomas físicos, como las taquicardias o palpitaciones y los temblores. Pero no funcionan con los síntomas psicológicos, ya que no los alivian

Terapias complementarias: dentro de este grupo de terapias se incluyen: las técnicas de relajación como la meditación o los ejercicios de tai chi o de yoga de bajo impacto. Aunque no existen estudios científicos que respalden la eficacia de este tipo de terapias. Por lo que es importante consultar al médico tratante antes de iniciarlas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.