Síntomas de Tiroiditis de Hashimoto

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Introducción

La tiroides es una glándula situada en el cuello, la cual controla casi todas las funciones de nuestro cuerpo, cuando esta falla por cualquier motivo, nuestro cuerpo experimenta un conjunto de cambios que resultan negativos. Cabe destacar que, cuando hablamos de falla de esta glándula, nos referimos a las distintas enfermedades que se pueden a partir de alteraciones en esta glándula.

Una de las enfermedades más conocidas que se desarrollan, cuando esta glándula sufre alguna alteración es la llamada enfermedad de Hashimoto, en la cual el sistema inmunitario actúa atacando a la glándula tiroides.

Causas de la Tiroiditis de Hashimoto

Aunque en la actualidad se desconoce el origen exacto de esta afección, se han considerado una serie de factores como los causantes de esta. Dentro de estos factores tenemos: la susceptibilidad genética y la exposición a ciertos factores de riesgo ambientales.

Susceptibilidad genética: esta se ha considerado como una posible causa, ya que se ha observado una mayor probabilidad de que una persona desarrolle la tiroiditis de Hashimoto, cuando entre sus familiares se encuentran personas afectadas por esta enfermedad o por cualquier otra de tipo autoinmune como: Diabetes Mellitus tipo 1, celiaquía, artritis reumatoide, miastenia gravis, entre muchas otras.

Factores de tipo ambiental: aunque se desconoce con exactitud cuáles son los factores ambientales asociados, esta afección ha sido asociada con: mayor edad, alta ingesta de yodo, obesidad, embarazo, irradiación local, y algunos tratamientos con fármacos de tipo biológicos.

Incluso existen científicos que señalan que un virus o una bacteria es el responsable de que el sistema inmunitario cree anticuerpos que dañan la glándula tiroides.

Factores de riesgo asociados a la Tiroiditis de Hashimoto

Existen un conjunto de factores que suelen asociarse a este padecimiento, algunos de los cuales describiremos a continuación:

Sexo: Científicamente se ha demostrado que las personas del sexo femenino, tienen mayor tendencia a desarrollar y padecer la tiroiditis de Hashimoto.

Edad: este es otro de los factores determinantes para el desarrollo de este padecimiento, aunque es importante resaltar que se puede presentar en cualquier etapa de la vida, las personas de edad mediana, son más propensas a desarrollar esta afección.

Factor hereditario: si eres de las personas que tienen antecedentes familiares asociados con afecciones de la tiroides o cualquier otro padecimiento de tipo inmunitario.

Exposición constante a la radiación: cuando se trata de personas que se encuentran expuestas regularmente a radiaciones, es decir, a menudo se desenvuelven en ambientes con altos niveles de radiación, la probabilidad de desarrollar la tiroiditis de Hashimoto, se incrementa.

Epidemiología de la Tiroiditis de la Hashimoto

Este padecimiento ha sido considerado como la causa más común de hipotiroidismo, sobre todo en los lugares donde el consumo de yodo es el adecuado. Es de hacer notar que la Tiroiditis de Hashimoto, afecta alrededor del 2% de la población general.

De acuerdo con estudios científicos, en los Estados Unidos existe una prevalencia de hipotiroidismo en mujeres de 1,5% mientras que hombres es de menos del 0,1%. Cabe destacar que, datos similares se manejan en países como Finlandia y Japón. La tiroiditis de Hashimoto, se puede presentar en cualquier etapa de la vida, resultando más afectadas las personas con edades comprendidas entre los 30 y 50 años de edad.

Síntomas que se presentan en la tiroiditis de Hashimoto

Cuando esta patología se inicia, lo más probable es que no se observe ninguna sintomatología física o en algunos casos aparezca una hinchazón a nivel de la parte frontal del cuello, conocida con el nombre de bocio. Recordemos que, el desarrollo de este padecimiento es lento, pero sin embargo, es responsable de un daño crónico en la glándula tiroides, por lo que esta disminuye su actividad provocando algunos de los signos y síntomas que describiremos a continuación: Fatiga, incremento de la sensibilidad al frío, estreñimiento, piel pálida y seca, hinchazón a nivel del rostro, uñas quebradizas, pérdida del cabello, incremento en el tamaño de la lengua, así como dolor, sensibilidad y rigidez a nivel de músculos y articulaciones.

Complicaciones de la tiroiditis de Hashimoto

Cuando estamos en presencia de la tiroiditis de Hashimoto, y esta no es tratada correctamente, pueden presentarse una serie de padecimientos producto de esto que van a complicar la situación del paciente, seguidamente describiremos algunas de ellas.

Bocio: este tipo de padecimiento se presenta por una excesiva y constante estimulación de la glándula tiroides con la finalidad de liberar más hormonas, lo cual provoca un agrandamiento de la misma. Recordemos que, generalmente el bocio se presenta cuando la glándula tiroides está hipoactiva. Cabe destacar que, aunque esta complicación no genera ningún malestar si puede provocar dificultad para respirar o tragar.

Problemas a nivel de corazón: generalmente las personas que padecen de hipotiroidismo, desarrollan niveles altos del llamado colesterol malo o colesterol de lipoproteínas baja densidad, lo cual favorece o incrementa el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca. Cabe destacar que, si el hipotiroidismo nos es tratado puede generar dilatación del corazón y una posterior insuficiencia cardíaca.

Problemas de salud mental: esta complicación se encuentra asociada con la depresión, la cual suele presentarse en las primeras etapas de la enfermedad de Hashimoto y con el tiempo tiende a agravarse. Recordemos que la tiroiditis de Hashimoto, suele interferir de forma negativa en el deseo sexual, ya que lo reduce tanto en hombres como en mujeres, ocasionando en muchos casos disminución del funcionamiento mental.

Mixedema: Cabe destacar que, este tipo de afección es rara, ya que no se presenta a menudo. Suele ocurrir cuando el paciente padece de un hipotiroidismo a largo plazo, con lo cual se puede perder la vida. Dentro de la sintomatología que se presenta con este padecimiento tenemos: somnolencia a la cual le sigue un profundo letargo así como una posterior pérdida de la conciencia.

Coma mixedematoso: este puede desencadenarse por una serie de factores que incluyen: la exposición al frío, sedantes, una infección así como una situación de estrés a la que este expuesta el organismo. Para tratar esta complicación es necesario el tratamiento médico de urgencia.

Diagnóstico de la tiroiditis de Hashimoto

Para el diagnóstico de este padecimiento, una de las principales condiciones consiste en la observación de síntomas como: cansancio, piel seca, estreñimiento y la voz ronca. Una vez detectados estos, el médico recomendará la realización de ciertos exámenes como: medición de los niveles en sangre de la hormona tiroidea y de la hormona estimulante de la tiroides, las cuales son producidas en la hipófisis. Estos pueden ser: detección de anticuerpos anti-peroxidasa tiroidea, los cuales se van a encontrar elevados, la determinación de TSH, T3 y T4 libre, en el caso de la TSH, esta se encontrará elevada como en cualquier hipotiroidismo y las T3 y T4 disminuidas.

Cabe destacar que otra de las determinaciones en sangre que se debe hacer consiste en la detección de anticuerpos antitiroglobulina, los cuales pueden resultar o no positivos.

 

Tratamiento de la tiroiditis de Hashimoto

Cabe destacar que, el tratamiento recomendado es la ingesta de levotiroxina, cuya dosis va a depender de los resultados de laboratorio. Existen casos en los que el paciente no responde adecuadamente al tratamiento, por lo que frecuentemente requieren un ajuste de la dosis, variando esta en períodos de dosis altas y otros de dosis bajas. Cabe destacar que, una vez que se inicia la toma del medicamento esta es de por vida.

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