Síntomas de la taquicardia

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Introducción

La taquicardia es un problema cardíaco que debe ser tratado a tiempo con el fin de evitar complicaciones a la larga. En sí, esto se define como un trastorno del ritmo cardíaco, el cual consiste en la aceleración de los latidos del corazón cuando se está en reposo. Si bien es común que el corazón se acelere cuando se está en movimiento, no debería de ocurrir cuando se está en reposo, ya que el músculo no necesita bombear más sangre de lo normal.

Cuando el corazón responde ante el movimiento, esto no es más que una respuesta fisiológica al estrés que causa el agite, así como también puede ocurrir por otras situaciones, como traumatismos o enfermedad, y es cuando se deben establecer las diferencias correctas de este tipo de arritmia y la taquicardia en sí. Esto último suele ocurrir en ambas cavidades del corazón, o en cada una de ellas por separado, cuando el cuerpo se mantiene en reposo.

Lo que ocurre con el músculo principal es que diferentes señales eléctricas se van enviando a través de los tejidos del corazón, lo que se encarga de controlar la frecuencia cardíaca. Cuando ocurre la taquicardia, esto se debe a una anomalía en la respuesta del corazón ante estas señales eléctricas, las cuales se observan aceleradas, lo que acelera el bombeo del corazón.

En diversas ocasiones, la taquicardia no suele mostrar síntomas por su levedad, así como en estos casos no se presentan complicaciones ya que la taquicardia tiende a desaparecer rápidamente. Pese a ello, es importante tener en cuenta este problema, ya que si no se trata y se vuelve frecuente, puede ocasionar complicaciones graves, pudiendo alcanzar la muerte súbita. La buena noticia es que existen diferentes formas de diagnosticar la taquicardia y así establecer el tratamiento correcto, el cual dependerá de la intensidad del problema, bien sea con cirugía o medicamentos.

Síntomas de la taquicardia

Cuando ocurre la taquicardia, esto es sinónimo de que existe un desperfecto en el funcionamiento del corazón, lo que genera ciertos síntomas que nos ayudan a entender que un problema se está desarrollando. En lo particular, esta anomalía genera que la cantidad de oxígeno que se distribuye hacia los órganos y tejidos, no sea la correcta, causando así una serie de síntomas que se relacionan directamente con lo que es la taquicardia.

Dentro de los principales síntomas de la taquicardia, se encuentran los siguientes:

Dificultad para respirar

Uno de los principales signos en hacerse notar, es cierta dificultad para respirar que se nota a simple vista por la cantidad de oxígeno que se requiere y no se alcanza. Este tiende a ser uno de los síntomas polémicos de la taquicardia, ya que puede ser confundido con otra situación o patología.

Aturdimiento

El aturdimiento es otro de los síntomas comunes de la taquicardia, sobretodo porque surge de forma repentina tras una oleada de fatiga o cansancio extremo. Puede durar minutos, horas o apenas segundos y puede repetirse de forma constante.

Aceleración del pulso

Dentro de los principales síntomas de la taquicardia, la aceleración del pulso tiende a ser uno de los que primero salen a relucir, sobretodo porque el pulso tiende a representar la forma en la cual se encuentra el corazón, de modo que mientras más acelerado se encuentre el pulso, más acelerado se encontrará el corazón.

Palpitaciones cardíacas

Cada vez que oímos hablar a una persona sobre taquicardia, lo primero que tienden a objetar es un malestar en el pecho debido a palpitaciones cardíacas irregulares, lo que a su vez muestra molestias y sensación de saltos en el pecho. Cuando esto ocurre, es correcta la deducción, ya que las palpitaciones frecuentes tienden a ser otro de los principales síntomas de la taquicardia.

Dolor en el pecho

Por otro lado, el dolor en el pecho es común siempre que existen las palpitaciones frecuentes, debido al impacto del bombeo del músculo. El dolor puede variar en intensidad, siendo leve de a momentos y más fuerte en ocasiones.

Desmayo

El desmayo, o mejor conocido como síncope, es un síntoma que no les ocurre a todas las personas afectadas por taquicardia, pero sí a un gran número de ellas, y se caracteriza por ser un desmayo repentino y sin previo aviso.

En muchas ocasiones, ninguno de estos síntomas es capaz de salir a relucir, por lo que la taquicardia no siempre presenta síntomas. El problema suele ser diagnosticado a raíz de una prueba de control común que puede ser realizada por cualquier persona en algún momento de sus vidas. Sin embargo, si al menos uno de estos síntomas aparece de forma repentina y frecuente, es necesario consultar con un especialista con el fin de que el mismo detecte las anomalías que puedan estar ocurriendo en el corazón y así detenerlas.

Causas de la taquicardia

La taquicardia puede ocurrir en cualquier momento, según sea el caso, y sus causas pueden ser muy diversas. De forma común, y en la mayoría de los casos, un episodio de taquicardia puede estar relacionado con emociones fuertes, incluso si las mismas son positivas; así como también se identifica con cualquier episodio fuerte. El factor emocional cumple un papel fundamental en las causas de la taquicardia, ya que el mismo no suele controlarse fácilmente y pueden ocurrir las circunstancias de forma repentina, de modo que el corazón no se encuentra preparado para ellas.

Por otro lado, el factor físico también se encuentra a la altura de las emociones, ya que cualquier esfuerzo físico es capaz de causar el desarrollo de una taquicardia. Dentro de las principales causas de la taquicardia, el hecho de fumar y beber alcohol en exceso también se encuentra en lo alto de la lista, ya que tienden a ser factores que influyen en gran medida ante el desarrollo de esta enfermedad.

Ahora bien, existen otras causas que tienen que ver con la interrupción de los impulsos eléctricos normales del corazón, lo que controla el bombeo del mismo. Estas causas suelen ser muy diversas, pero específicas, ya que atacan de forma directa nuestro músculo principal y son las siguientes: enfermedad cardíaca que dañe el tejido del corazón; enfermedades cardíacas congénitas; estrés repentino en exceso; un cuadro de anemia repentina; ingerir mucha cafeína; utilizar drogas y padecer de hipertiroidismo.

Ahora bien, además de estas causas, existen ciertos factores de riesgo que aumentan las probabilidades de padecer de una taquicardia, así como también de desarrollar cualquier enfermedad cardíaca. Dentro de estos factores, destacan los siguientes: cualquier enfermedad que ataque el corazón de forma principal o secundaria, como la hipertensión; padecer de apnea del sueño; encontrarse en épocas de estrés prolongado; sobrepasar los cincuenta años de edad y contar con familiares directos que hayan padecido, o padezcan, de enfermedades cardiacas, incluyendo la taquicardia.

Complicaciones

Más arriba hemos mencionado que si bien la taquicardia puede ser leve y desaparecer rápidamente, existen ocasiones en donde es todo lo contrario y se requiere de asistencia médico con el fin de evitar ciertas complicaciones, dentro de las cuales destacan las siguientes:

  1. Coágulos sanguíneos. El hecho de contar con taquicardia, puede aumentar la posibilidad de riesgo de desarrollar estos coágulos de sangre, lo que a su vez puede ocasiones un infarto o un ACV (accidente cerebrovascular).
  2. Insuficiencia cardíaca. Este problema cardíaco puede resultar de una taquicardia no tratada, y se refiere a una incapacidad que desarrolla el corazón para bombear la cantidad de sangre suficiente.
  3. Muerte súbita. En efecto, como ya habíamos mencionado, la muerte tiende a ser la complicación más grave de todas, pero no la que frecuentemente ocurre. Está altamente relacionada con la taquicardia ventricular.

Diagnóstico de la taquicardia

Una vez que los síntomas antes mencionados, comiencen a aparecer, incluso si apenas son sólo dos de ellos, es importar visitar al médico especialista (cardiólogo), con el fin de que el mismo logre analizar los síntomas y estudie el historial médico y familiar del paciente. Esto le ayudará a tener una base sobre el estado de salud en general del afectado. El cardiólogo comenzará con una serie de preguntas que le interesan para comenzar a redactar su historia clínica, incluyendo los síntomas que le llevaron hasta la consulta. Una vez anotado todo esto, se procede a realizar un chequeo físico exploratorio para tener una base y comenzar con su diagnóstico.

El chequeo físico consiste en diferentes pruebas, en donde la principal tiende a ser la medición de la frecuencia cardíaca, lo que se consigue escuchando el número de pulsaciones por minuto con las que cuenta el paciente. Por otro lado, se debe prestar atención a su ritmo y a cómo está funcionando la tensión arterial. Por otro lado, se debe realizar una prueba llamada auscultación cardio-respiratoria, mediante la cual se utiliza un fonendoscopio y puede notarse signos de insuficiencia cardíaca, soplos o sonidos anormales. Dentro de este chequeo también se observan los ojos, el cuello y el cuerpo en general, en busca de temblores o signos irregulares.

Ahora bien, realizado el chequeo físico, el especialista deberá proceder a realizar un electrocardiograma, mediante el cual se podrá observar la forma en la cual está actuando el corazón en ese momento, y en momentos anteriores. Esta es una prueba sencilla que no causa dolor y puede realizarse en el consultorio de cualquier cardiólogo. Esta ayuda a detectar cualquier signo de arritmia. Pese a esto, un electrocardiograma puede resultar normal siempre que el tipo de taquicardia que ocurra sea simple y haya desaparecido rápido. Debido a esto, se recomiendan otros procedimientos que ayudan a identificar el problema a largo plazo, como exámenes de sangre, un ecocardiograma (un proceso mediante el cual se puede observar la estructura del corazón), una prueba de esfuerzo, entre otros.

Una vez diagnosticada la taquicardia gracias a todos estos resultados, el médico establecerá el mejor método para tratar el problema.

¿La taquicardia se puede prevenir?

Las enfermedades del corazón no siempre pueden prevenirse ya que tienden a ser hereditarias o congénitas, pero sí pueden controlarse. Sin embargo, en el caso de la taquicardia estamos hablando de un problema común que puede prevenirse siempre que el corazón se mantenga sano en todo momento, lo que a su vez también reduce el riesgo de contraer cualquier otra enfermedad cardiaca. Es importante mantener una dieta sana y saludable, baja en grasas y alta en fibras y frutas, además de que mantener un peso saludable es fundamental para evitar problemas cardíacos en un futuro. Esto, sumado a una rutina de ejercicios regular y a dormir ocho horas diarias, puede reducir en gran medida tu riesgo de padecer de taquicardia.

Sin embargo, esto no lo es todo, por lo que entran en juego otros factores que nos conllevan a una serie de consejos preventivos que te ayudarán a mantener la taquicardia alejada de ti. Estos consejos son los siguientes:

  1. Deja atrás el estrés. Si bien esto no siempre es fácil, es necesario que pongas de tu parte y comiences a analizar lo que el estrés le causa a tu corazón: lo debilita. Cuando te sientes estresado, esto causa que tu cuerpo libere más cantidad de adrenalina de la común, lo que puede causar un infarto y otros problemas de salud. Encuentra algo que te apasiona y desarróllalo, de modo que esto te ayude a eliminar la presión.
  2. Duerme del lado izquierdo. El hecho de dormir del lado izquierdo te ayuda al drenaje linfático, lo que genera que el corazón bombee sangre con más facilidad de la normal.
  3. Limita tu ingesta de café. Es importante que no abuses de la cafeína, ya que si bien esto es vital para miles de personas, es perjudicial para sus corazones y debes tenerlo en cuenta. La recomendación es no sobrepasar dos tazas diarias.
  4. Evita automedicarte. Existen medicamentos que pueden alterar el ritmo de tu corazón, por lo que es importante que consultes con tu médico de confianza sobre cualquier medicamentos que desees ingerir.
  5. Evita el cigarro. No importa si no ere fumador activo, el hecho de serlo de forma pasiva también te hace daño. Debes evitar el cigarro a toda costa, así como el alcohol.

Y por último, no olvides chequearte de forma anual, incluso si te sientes bien en todos los sentidos. Recuerda que muchas enfermedades cardíacas son silenciosas y sólo avisan cuando el daño ya está hecho.

Fuente| Wikipedia

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