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Síntomas de la demencia senil

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Hay muchas creencias acerca de la demencia senil, no todas son verdaderas, algunas tienen parte de verdad, hay que tener cautela ya que no estamos ante una demencia como tal.

Se le llama así debido a que por el paso de la edad, las personas comienzan a tener un deterioro en sus capacidades cognitivas, dificultades en la memoria y pérdida de la misma.

Lo cierto es que la demencia senil es en sí varios síntomas que aparecen a causa de la avanzada edad, en algunas personas estos síntomas son más intensos que en otros.

En ocasiones avanzan mucho más lento, depende mucho de la persona. Muchos expertos indican que se trata de un síndrome, otros señalan que es un trastorno, de lo que podemos estar seguros es que no es una enfermedad.

Es hasta cierto punto inevitable, todos llegaremos a una edad en la que nuestras capacidades físicas y mentales disminuirán.

El problema radica en el hecho de que en un grupo de personas aparecen de forma prematura y la dependencia de los familiares causa muchos conflictos a nivel personal y en el entorno familiar.

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¿Cuáles son los síntomas de la demencia senil?

Los síntomas de la demencia senil son irreversibles, es importante saber esto, se dan de forma gradual como ya dijimos, hay formas de atenuar estos síntomas, veremos eso más adelante.

Estos son los principales síntomas:

  • La memoria se va perdiendo, es uno de los síntomas más marcados y reconocibles, empieza con pequeños olvidos.

Pero con el paso del tiempo los olvidos son más frecuentes llegando a olvidar nombres, eventos vividos recientemente, no hay un tiempo específico, cada persona pierde su memoria a un ritmo propio.

  • Problemas de lenguaje, tiene una relación con la memoria, lo que ocurre aquí es que al igual que la persona tiene dificultad para recordar nombres de sus parientes o los confunden, lo mismo pasa con las palabras.

Esto provoca que haya problemas para comunicarse, al no encontrar las palabras correctas para expresarse el habla se ve afectada.

  • Desorientación, en algunas personas existe esta desorientación de forma frecuente y en otras puede que no sea un síntoma muy común.

El peligro de este síntoma de la demencia senil es que la persona puede perderse incluso al hacer algo cotidiano como salir a la tienda a comprar.

Olvida el camino de regreso, se confunde, hay una desorientación tal que llega a extraviarse.

  • Existe lo que se llama la pérdida del juicio, vale decir, la persona no es consciente de que lo que está haciendo es peligroso.
  • En muchos casos hay trastornos del sueño, insomnio, la persona duerme mucho, sumado a esto puede tener delirios e incluso en casos severos hay alucinaciones.

Es un síntoma al que se le debe prestar mucha atención ya que puede provocar la aparición de un cuadro depresivo.

  • Irritabilidad, en general hay cambios en el estado de ánimo muy marcados y abruptos, estos momentos de mal humor no tienen una justificación.

Incluso la persona puede llegar a ser agresiva y a tener conductas que no son propias de su personalidad.

  • Deterioro en las funciones motoras, lo cual no significa que el problema tenga un origen en las articulaciones o músculos, el origen de esto es en la imposibilidad de coordinar sus movimientos.

Esto con el paso del tiempo causa que el cuerpo empiece a atrofiarse, cuando decimos “atrofiarse” hablamos específicamente de los músculos, huesos y articulaciones.

Esto es debido a la poca movilidad que existe y el permanecer en una posición por mucho tiempo.

¿Cuál es la causa de la demencia senil?

No hay una causa conocida, aunque muchos expertos señalan que debido a la edad las células y conexiones nerviosas a nivel cerebral se dañan.

Las células mueren y la capacidad de regeneración ya no es la misma de antes, puede haber también un factor hereditario.

Esto explicaría el por qué en algunas personas aparece antes de los 60 años y se notan de forma mucho más marcada, mientras otras personas pueden estar muy lúcidas pasada esa edad.

Las causas también pueden ir de la mano con otras enfermedades degenerativas sobre todo, el mal de Alzheimer, la demencia frontotemporal.

La demencia con cuerpos de Lewy hacen que la demencia senil se agrave a una velocidad muy acelerada.

Existe la “demencia vascular” y provoca que el flujo sanguíneo al cerebro se vea afectado por la obstrucción de las arterias.

La enfermedad de Parkinson es otra enfermedad degenerativa que acelera los síntomas de la demencia senil afectando además la capacidad motora de la persona.

¿Existe tratamiento?

Hay que tener en claro que la demencia senil es irreversible, sin embargo gracias a ciertos tratamientos los síntomas pueden ralentizarse.

Es posible evitar que avancen a un paso muy acelerado.

Esto depende mucho del diagnóstico, como hemos visto hay varias causas y si esto implica otra enfermedad, se debe llevar un tratamiento particular.

El médico puede recetar fármacos como los inhibidores de la colinesterasa.

Este medicamento estimula la acetilcolina la cual está estrechamente vinculada al funcionamiento de la memoria.

Es usada para tratar otras enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, pero para la demencia senil también tiene una buena respuesta.

Por otro lado, existe la Memantina, se trata de un fármaco que regula los niveles de glutamato el cual es un componente químico del cerebro y que incide directamente en la memoria y el aprendizaje.

Es bueno saber que hay otros medicamentos, pero se usan para tratar otros síntomas.

Por ejemplo, los antidepresivos o ansiolíticos pueden indicarse para controlar los cuadros de ansiedad y depresión.

Cambios en el estilo de vida

De manera complementaria es muy saludable el llevar otras terapias enfocadas más a un ámbito emocional y psicológico.

La persona puede llevar terapias ocupacionales a fin de mejorar su estado de ánimo, controlar su irritabilidad.

Incluso el movimiento, el realizar actividades en compañía de sus familiares ayudan a nivel emocional y a mantenerse en movimiento evitando las atrofias musculares.

El entorno es sumamente importante, la persona debe vivir en un lugar tranquilo, sereno y donde pueda despejarse.

El ruido propio de la ciudad, el caos y el desorden son muy negativos y hay que evitarlos lo más posible.

El Tai Chi, los ejercicios de respiración, estiramientos, las caminatas tranquilas en parques y lugares serenos ayudan mucho al paciente.

Es en ocasiones recomendable contratar a un cuidador, un profesional que ayude a la familia en el cuidado del paciente es beneficioso.

No solo para la misma persona, permite a los familiares evitar caer en el estrés y en la desesperanza, no es malo pedir ayuda, siempre que sea alguien capacitado y de confianza.