Síntomas del síndrome del túnel carpiano

por | noviembre 12, 2018

Introducción

El síndrome del túnel carpiano es una enfermedad compleja pero frecuente, que ataca a más personas de las que puedes imaginar. Este trastorno se basa en una serie de síntomas molestos que perjudican la vida diaria de la persona afectada. Dentro de estos síntomas se encuentra un entumecimiento prolongado y un dolor que se extiende desde la mano, hasta el brazo. En sí, esto ocurre cuando el nervio del túnel carpiano se ve comprimido o presionado, siendo este definido como un conducto muy estrecho que se encuentra en la muñeca, específicamente a un lado de la palma de la mano en sí.

Este síndrome se puede deber a diferentes causas, como la forma interna de la mano (su anatomía), lesiones, movimientos específicos y repetitivos en las manos, enfermedades que ataquen esta zona, entre otros. Sin embargo, nada de esto impide que el síndrome se trate y se controle, de modo que con medicamentos específicos, terapia o cirugía, el problema puede desaparecer. Si este trastorno no se trata, puede perjudicar la calidad de vida de quien lo padece, ya que la mano puede quedar muy afectada.

Síntomas del síndrome del túnel carpiano

El síndrome del túnel carpiano, como ya hemos mencionado, es capaz de causar una serie de síntomas específicos que van comenzando de forma leve y cuya intensidad puede ir en aumento de forma progresiva. Los síntomas iniciales pueden ser los que hemos mencionado más arriba, el entumecimiento y el hormigueo, con la diferencia de que cuando estos comienzan, lo hacen en los dedos pulgar, índice y medio, y cuyos síntomas se vuelven intermitentes, por lo que aparecen y luego desaparecen, para así volver a repetir.

Además de lo anterior, cuando comienzan los síntomas, de forma gradual la muñeca se va viendo envuelta con una leve molestia difícil de identificar, causando incomodidad parcial o total del afectado. Sin embargo, para explicar de mejor forma lo que ocasiona este trastorno, a continuación les dejamos los principales síntomas del síndrome del túnel carpiano:

  1. Hormigueo y/o entumecimiento. Este síntoma es uno de los principales en aparecer, y comienza en los dedos, como ya hemos destacado, y luego comienza a aparecer en las manos en general. Este síntoma tiende a ser muy peculiar, ya que puede alcanzar los cuatro primeros dedos de la mano, exceptuando el dedo meñique, por lo que este no se entumece. Pasado un tiempo, esta sensación puede volverse constante y los afectados comienzan a experimentar movimientos bruscos con el fin de detener el entumecimiento.
  2. Empeoramiento de las molestias. Es común que las molestias tanto en las manos, como en los dedos, empeoren cuando se realicen ciertas actividades que se enfoquen en los movimientos de estas zonas. Las sensaciones se comienzan a extender desde la muñeca, hasta el brazo, sobretodo cuando se sostiene algo en cierta posición, como el volante, por ejemplo, o un teléfono en la oreja. También surge cuando se toma firmemente el periódico o algún libro.
  3. Debilidad. La debilidad es un síntoma que surge rápidamente tras los otros, por lo que se observa cómo la mano en general se debilita y los objetos salen disparados de ellas. Y no se trata tan sólo de la mano en sí, sino también de cierta debilidad en los dedos de las manos, especialmente el pulgar.

Es importante que te mantengas en alerta sobre estos síntomas y consultes con un especialista sobre las mejores maneras de detener los síntomas y solucionar el problema inicial.

Causas del síndrome del túnel carpiano

Ya habíamos comentado que este síndrome aparece cuando el nervio mediano se encuentra bajo cierto nivel de compresión, o presión en general. Este nervio mediano es aquel que se extiende desde la mano, hasta el antebrazo, pasando por la muñeca y, por ende, a través del túnel carpiano. Para explicarlo de otro modo, esta zona es aquella que ofrece cierta sensibilidad a la base de todos los dedos, a excepción del meñique. Por esta razón es por la cual este dedo no recibe los síntomas del mismo modo que los demás. Este nervio también se encarga de enviar cualquier tipo de señal nerviosa que cause el movimiento de los músculos que se encuentran en la base del pulgar.

Entonces, si existe una presión en el nervio mediano, justo a la altura del túnel carpiano, es cuando surge el síndrome del túnel carpiano. Esto puede ser causado por una lesión cualquiera o por irritar el nervio mediano por mantenerse la muñeca siempre en una misma posición, repetitiva. La artritis reumatoide y una fractura de muñeca tienden a ser causas comunes de este trastorno. Esto nos quiere decir que no existe tan sólo una causa para este problema, sino una gran variedad de ellas.

Por otro lado, existen una serie de factores de riesgo que contribuyen al desarrollo del problema, especialmente porque aumentan todas las posibilidades de causarlo. Esto quiere decir que estos factores no se encargan de causar el síndrome, sino de aportar ayuda a que se desarrolle en cualquier momento. Estos factores de riesgo, son los siguientes:

  1. Factores anatómicos. Existen ciertos factores en la forma de la mano en general que causan que el síndrome del túnel carpiano pueda desarrollarse en cualquier momento. Estos pueden ser ocasionados por algún accidente que fomente la fractura, o una enfermedad que deforme los huesos de la misma, como la artritis. Además, el túnel carpiano puede contar con otros tamaños, en donde algunos pueden ser más pequeños, lo cual aumenta las posibilidades de desarrollar el síndrome.
  2. Sexo. Si bien este problema es capaz de afectar a cualquier persona, es más común en las mujeres. Esto se trata del tamaño de cada hueso en cada sexo; es decir, las mujeres cuentan con una zona del túnel carpiano más pequeña que la de los hombres, lo que las hace más propensas a desarrollar este problema en mayor medida.
  3. Afecciones que generan lesiones a los nervios. Existen ciertas enfermedades que ayudan a desarrollar este síndrome, como la diabetes, la cual es capaz de causar una lesión en el nervio mediano. Por otro lado, existen ciertas enfermedades inflamatorias, como lo es la artritis, que causan que los tendones de la muñeca se inflamen, lo que a su vez causa la presión en los nervios, especialmente el nervio mediano.
  4. Obesidad. Uno de los principales factores de riesgo del síndrome del túnel carpiano es la obesidad, por lo que cualquier persona obesa cuenta con más de un 50% de las posibilidades de desarrollar este problema, que una persona con un peso sano.
  5. Factores del lugar de trabajo. Se ha confirmado que el hecho de trabajar en lugares que cuenten con herramientas u objetos pesados que generen movimientos de flexión en la zona de las muñecas, sobretodo si son de forma repetitiva.

Además de todo lo anterior, algunos estudios han evidenciado que el uso de la computadora en exceso o de teléfonos celulares, es capaz de causar el desarrollo de la enfermedad.

Diagnóstico del síndrome del túnel carpiano

Una vez que visites al médico especialista (traumatólogo), el mismo deberá analizar tus síntomas y proceder a realizar un chequeo físico de tu mano, comparando ambas. De sospechar sobre el síndrome del túnel carpiano, deberá proceder a estudiar a más profundidad tus síntomas, analizando su patrón. Es decir, deberá establecer los síntomas en cada dedo y realizar pruebas, ya que si el dedo meñique no se ve afectado, es un claro signo de que puede tratarse de este trastorno.

Por otro lado, probablemente el médico te colocará un objeto en la mano, como un teléfono o un libro, de modo que lo sostengas por un periodo de tiempo indeterminado, ya que los síntomas de este problema suelen observarse cuando sostienes estos objetos de forma frecuente, debido a la posición en la cual se colocan los nervios. Dentro de la exploración física que realiza el especialista, flexionar la muñeca y golpear sobre el nervio, es un procedimiento sencillo que ayuda a sacar los síntomas del túnel carpiano.

Si esto no funciona o no es del todo claro, se realizan pruebas por imágenes, como las radiografías, las cuales ayudan a observar con más detalle la parte interna de la muñeca afectada, lo cual además ayuda a descartar otras posibles causas, como alguna fractura. Por otro lado, se encuentra el electromiograma, el cual es una prueba que ayuda a medir las descargas eléctricas producidas por todos los músculos. Esto se realiza con la ayuda de una aguja delgada (electrodo), en músculos específicos.

Tratamiento y recomendaciones a tomar en cuenta

Como habíamos comentado al comienzo de este artículo, es importante diagnosticar este problema de forma rápida con el fin de establecer rápidamente un tratamiento que ayude a evitar complicaciones en un futuro. El tratamiento a recibir dependerá de la opinión del especialista, en donde destacan tres de ellos, dependiendo de la intensidad del problema: el entablillado de muñeca, los medicamentos y la cirugía. Si el síndrome apenas está comenzando, con un buen descanso, compresas de agua fría y poco movimiento, los síntomas pueden ceder en gran medida. Existen dos tipos de terapias que pueden realizarse, la no quirúrgica, y la quirúrgica.

La terapia no quirúrgica es aquella que funciona siempre que el problema logre ser diagnosticado de forma precoz, de modo que se puede mejorar sin un tratamiento invasivo. Dentro de esta terapia se encuentra algunas opciones, como el entablillado de la muñeca, el cual consiste en una férula que sostiene la muñeca inmóvil mientras se está durmiendo; el uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE)¸ los cuales son medicamentos que ayudan a aliviar el dolor y la inflamación del nervio comprimido.

Por otro lado, la terapia quirúrgica, así como nos indica su nombre, es un proceso que sugiere una cirugía cuyo objetivo es la de aliviar la presión en el nervio, cortando el ligamento que se encuentra creando la presión. Este procedimiento se recomienda sólo en situaciones en las cuales los síntomas se vuelven graves y no responde la enfermedad a otros tratamientos como los que hemos mencionado antes. Una vez finalizada la cirugía, todos los tejidos del ligamento comienzan a unirse, creciendo nuevamente, dejando más lugar para el nervio.

Además de lo anterior, existen también una serie de recomendaciones a tomar en cuenta, que te ayudarán a aliviar tus síntomas de forma temporal:

  • Si has de realizar actividades que requieran del movimiento prolongado y frecuente de tus manos busca tomar momentos de descanso en los cuales tus manos se mantengan firmes.
  • Si eres una persona que cuentan con malos hábitos alimenticios y estás propenso a ser obeso, o ya lo eres, busca ayuda profesional y mantente en un peso adecuado.
  • Haz movimientos rotativos en las muñecas, estirando tus dedos y tus manos. No dejes de tomar analgésicos de venta libre y tómalos como te los indique el especialista.
  • Utiliza una férula básica para la muñeca, que no se encuentre apretada, con la cual puedas dormir. Además, debes evitar a toda costa dormir sobre tus manos.

¿El síndrome del túnel carpiano se puede prevenir?

Al tratarse este de un trastorno cuyas causas a veces no se encuentran en nuestras manos, metafóricamente hablando, esto quiere decir que no existe un método preciso que asegure la prevención de este problema. Sin embargo, existen formas de aliviar la tensión de las manos, lo cual reduce en gran medida las probabilidades de desarrollar el síndrome de túnel carpiano.

Las medidas preventivas, son las siguientes:

  1. Reduce la fuerza que haces, y relaja el agarre que tengas. Debes tener presente que aunque te encuentres trabajando, debes tratar de utilizar tus manos con suavidad, de modo que si sostienes algún objeto con demasiada fuerza, debes sostenerlo con delicadeza, así como si utilizas un teclado de forma constante, debes darle con suavidad a las teclas. Lo mismo ocurre con escribir y otras actividades. No olvides tomar descansos frecuentes, doblando tus manos, estirando tus dedos y dejándolas en posición de descanso durante algunos minutos.
  2. Cuida de la posición de tus manos. Debes evitar en lo más que puedas, el hecho de doblar demasiado la muñeca, tanto para arriba como para abajo. Esto puedes lograrlo manteniendo una postura correcta, de modo que debes evitar mantener tus hombros hacia delante, acortando de este modo los músculos, lo que acaba ocasionando la compresión de los nervios.
  3. Mantén tus manos siempre calientes. Debes evitar tener las manos frías, ya que esto causa dolor y rigidez. Asegúrate de mantener tus manos a temperatura ambiente en todo momento.

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