Saltar al contenido

Síntomas del síndrome de colon irritable

Introducción

Lo que hoy en día se conoce como síndrome del colon irritable, es un síndrome cuyo nombre exacto es síndrome del intestino irritable (SII), y se define como una enfermedad que causa un cuadro crónico de síntomas, en donde el dolor abdominal tiende a ser el más frecuente de ellos. Lo curioso de contar con este problema, es que el mismo no causa alteraciones en la morfología intestinal, así como tampoco muestra causas bacterianas que justifiquen los síntomas. Estamos hablando de un trastorno muy común que afecta directamente nuestro intestino grueso, causando signos que pueden ser confundidos con patologías comunes, como una mala digestión. Es necesario mantener este problema controlado, ya que puede causar complicaciones a la larga.

Por otro lado, a pesar de que los síntomas que comúnmente muestra este síndrome, son sencillos, una pequeña porción de los afectados puede desarrollar síntomas graves, los cuales deben ser controlados rápidamente. Afortunadamente, esto se logra gracias ciertos cambios en los hábitos alimenticios y el estilo de vida en general, mientras que los síntomas que se consideran graves, son tratados rápidamente con fármacos y terapias psicológicas.

Además de lo anterior, es importante mencionar que este síndrome no causa problemas demasiado graves, ya que el mismo no logra aumentar el riesgo de contraer cáncer de colorrectal, sobretodo porque no logra modificar el tejido intestinal de ninguna forma.

Causas del síndrome del colon irritable

A pesar de que esta enfermedad es muy común y ha sido estudiada por años, hasta hoy no se ha conseguido la causa precisa que genera que se desarrolle. Sin embargo, se ha llegado a la conclusión de que diversos factores se encuentran enlazados con esto, como la sensibilidad digestiva y ciertos factores psicológicos. Por otro lado, se han obtenido ciertos resultados positivos en cuanto a cierta conexión del síndrome del colon irritable con otras enfermedades, como la gastroenteritis, las alteraciones hormonales y algunos factores genéticos.

Además de lo anterior, existen algunos factores de riesgo que aumentan las posibilidades de desarrollar el síndrome del colon irritable, en donde destacan los siguientes:

  • Edad y sexo. La edad es un factor importante, y es que si bien este problema suele afectar a cualquier persona, sin importar su edad o su sexo, en realidad tienden a ser más propensas aquellas personas menores de cincuenta años. Además, en la mujeres los casos de colon irritable suelen ser mayores, sobretodo en aquellas que reciben terapia con estrógeno, independientemente de que sea antes o después de la menopausia.
  • Antecedentes familiares. Si bien esta enfermedad no se considera como hereditaria, los genes son capaces de influir en muchos casos, por lo que el hecho de contar con familiares directos que hayan padecido el síndrome del colon irritable en algún momento, causa que las posibilidades de desarrollar la enfermedad, aumenten.
  • Contar con un problema mental. Existen diversos trastornos mentales que son capaces de enlazarse de alguna forma u otra con el síndrome del colon irritable, como la ansiedad y la depresión. Además, algunos traumas emociones también influyen, como el maltrato sexual, físico o emocional por parte de cualquier persona.

Síntomas del síndrome del colon irritable

Como ya habíamos mencionado, el síndrome de colon irritable es capaz de generar una serie de síntomas molestos e intensos, en donde el dolor tiende a ser muy peculiar y tedioso. Para poder entender mejor cómo funciona este cuadro sintomático, a continuación les dejamos los principales síntomas del síndrome de colon irritable;

  1. Dolor abdominal. El dolor abdominal que se presenta en estos casos tienden a ser difuso, ya que el mismo se encuentra situado en la zona inferior del abdomen, similar al dolor que ocurre cuando un cólico se encuentra en el interior del abdomen. Puede variar en intensidad y se caracteriza por ser punzante, además de que no suele durar más de un par de horas y suele aliviarse rápidamente tras evacuar. Por otro lado, el dolor no suele aparecer mientras se está durmiendo, por lo que actúa de modo protector en este sentido. Este tipo de dolor es muy peculiar ya que suele comenzar siempre que se desee evacuar y por alguna razón no se pueda en ese momento, o bien, tras consumir algún tipo de alimento específico. Esto, a su vez, causa inflamación abdominal.
  2. Exceso de gases. Por otro lado, el afectado con colon irritable tiende a contar con una gran cantidad de gases en su interior, que si bien no siempre se logran ser expulsados (causando dolor), en muchas ocasiones suelen ser expulsados de forma común y continua.
  3. Estreñimiento o diarrea con mucosidad en las heces. Estos síntomas pueden combinarse en muchas ocasiones, por lo que en un mismo día se puede contar con estreñimiento y diarrea, en donde cada vez que se evacua se observan las heces con gran cantidad de mucosidad en ellas.

Estos síntomas pueden variar en intensidad, ya que si bien en ocasiones pueden pasar desapercibidos, en otras pueden ser muy intensos, empeorando de a momentos precisos. Del mismo modo, pueden desaparecer por sí solos en cualquier momento.

Además de los síntomas anteriores, existen otros síntomas que tienden a considerarse los síntomas graves del síndrome de colon irritable, y destacan los siguientes:

  1. Pérdida de peso involuntaria. Sucede que muchas personas con síndrome de colon irritable comienzan a adelgazar sin darse cuenta, hasta que ya han perdido hasta un 10% de su peso común. Esto puede observarse en poco tiempo.
  2. Diarrea durante la noche y sangrado rectal. A pesar de que hemos mencionado que los síntomas suelen respetar las horas de sueño, en el caso de los síntomas graves suele ocurrir que durante la noche comienza a producirse diarrea crónica, así como en cualquier otra ocasión del día surge cierto grado de sangrado rectal. Estos síntomas deben ser tomados en cuenta de forma inmediata.
  3. Anemia. La anemia es un síntoma considerado grave ya que suele ocasionar síntomas importantes. En sí, en estos casos la anemia ocurre por una deficiencia de hierro en el organismo de la persona afectada con colon irritable.
  4. Vómitos. Los vómitos son un síntoma poco probable en el síndrome de colon irritable, por lo que es considerado grave. Además, el vómito puede no tener una explicación aparente, por lo que es necesario prestar atención al mismo.
  5. Dificultad para tragar. Esto puede deberse a la inflamación abdominal que ocurre en el interior del organismo, aunque también puede estar ocasionado por otros factores altamente ligados al síndrome de colon irritable. Es importante mantener a raya este síntoma y buscar ayuda médica rápidamente.
  6. Dolor persistente. En este caso, el dolor no tiende a desaparecer o a aliviarse, ni siquiera cuando se evacua, por lo que no importa si estás expulsando gases o defecando de forma común, el dolor se mantiene de forma progresiva e insistente.

Estos síntomas son un claro ejemplo de que se debe visitar a un especialista muy pronto.

Desencadenantes

Ahora bien, por otro lado, existen algunos desencadenantes que generan que los síntomas del síndrome de colon irritable se desarrollen rápidamente, por lo que es importante tenerlos en cuenta con el fin de mantenerlos a raya. Estos desencadenantes son los siguientes:

  • Alimentos. Si bien no es del todo entendible la razón por la cual una alergia alimenticia es capaz de desencadenar los síntomas del síndrome de colon irritable, este hecho ya ha sido comprobado por diversos estudios realizados. Y es que aunque sea difícil de comprender, un gran número de afectados por este síndrome, suelen desencadenar sus síntomas luego de consumir algunos alimentos muy peculiares, en donde si bien algunos pueden ser entendible, otros no. Estos alimentos suelen ser el trigo; cualquier producto lácteo; ciertas frutas, en su mayoría cítricas; repollo y granos, especialmente los frijoles.
  • Estrés. Es bien sabido que el estrés es uno de los principales causantes de problemas estomacales, sobretodo porque ataca la zona abdominal de forma rápida. En el caso del síndrome de colon irritable esto no es diferente, ya que un gran número de personas con este trastorno suelen indicar que cuando se encuentran bajo mucho estrés, sus síntomas tienden a surgir o, en su defecto, empeorar.
  • Hormonas. Como ya hemos comentado en los factores de riesgo, las mujeres cuentan con un caso extraordinario de síndrome de colon irritable a causa de sus hormonas, por lo que estas tienden a ser más propensas a desarrollar este problema. Esto nos indica que cualquier cambio hormonal en su organismo, es capaz de desencadenar los síntomas o agravar los mismos. Además, se ha comprobado que durante la menstruación o los días cercanos a la misma, toda mujer que cuenta con este síndrome, desarrolla los síntomas de forma intensa.

Diagnóstico y tratamiento

Una vez que se tengan en cuenta los síntomas de los cuales hemos hablado con anterioridad, incluso si los mismos no son graves, es importante visitar a un especialista con el fin de que el mismo logre encontrar la causa del problema. En sí, el médico deberá comenzar con estudiar los síntomas del paciente, buscando posibles causas y continuando con un chequeo físico exploratorio. A través de este se puede sospechar del colon irritable, por lo que el especialista deberá hacer uso de ciertas pruebas que le ayuden a confirmar o descartar el posible diagnóstico. Estas pruebas incluyen exámenes de sangre, de orina y de heces, con el fin de estudiar estos elementos; además de que una ecografía abdominal ayuda a observar toda la zona con detalles.

Una vez que se haya diagnosticado el síndrome de colon irritable, se debe proceder a establecer el mejor tratamiento para el trastorno, siempre y cuando exista una buena comunicación entre el médico y el paciente, ya que es importante que este último entienda lo que está ocurriendo en su abdomen.

Dentro de los principales métodos de tratamientos para este problema, se encuentran los siguientes;

  1. Cambios en el estilo de vida (hábitos alimenticios). Como ya habíamos mencionado, en muchos casos los síntomas mejoran siempre que algunos cambios alimenticios se modifiquen. En estos casos, existen alimentos y bebidas que empeoran los síntomas o los desencadenan, por lo que es importante evitarlos. Además, existen otros estimulantes, como el cigarro, que también fomentan la aparición de los síntomas. Dentro de estos alimentos y bebidas, se encuentran el alcohol, el café, los granos, las frituras, entre otros. A partir de ello, es importante generar hábitos nuevos, como el consumo de verduras, ensaladas, frutas dulces, sopas y vegetales en general, así como incluir una rutina de ejercicios que ayude a dejar atrás el sedentarismo.
  2. Medicamentos. Si los síntomas se vuelven graves o no mejoran con los cambios anteriores, es cuando se requiere de ciertos medicamentos que ayuden a controlar los síntomas, como el dolor, la diarrea y los cólicos. Estos los establecerá el especialista.
  3. Otros métodos. Existen algunos métodos que ayudan de forma precisa a que estos síntomas desparezcan o, en su defecto, se reduzcan en gran medida. Algunos de ellos tienen que ver directamente con la parte mental del paciente, como la psicoterapia. Sin embargo, la acupuntura ha mostrado beneficios increíbles en personas con el síndrome de colon irritable.

En ocasiones, los métodos de tratamientos se pueden combinar para buscar una mejor solución al problema.

¿El síndrome de colon irritable se puede prevenir?

Esta es una pregunta bastante común entre las personas que conocen, o padecen, este síndrome. La respuesta se basa en la carencia de una causa específica, por lo que tiende a ser difícil de prevenir siempre que no se conozca la base que desencadena el problema principal. Sin embargo, se han establecido algunos métodos simples que ayudan a prevenir un caso de colon irritable en un futuro, basados en cambios en el estilo de vida y en los hábitos alimenticios de cada individuo. Se recomienda consumir alimentos bajos en grasas y ricos en fibras y proteínas, además de que se recomienda reducir el consumo de alimentos que fomentes gases, como la coliflor y los frutos secos.

Por otro lado, es importante ingerir mucha agua de forma diaria, lo que ayuda a prevenir la irritación en gran medida, previniendo además un caso de estreñimiento común. Es recomendable, como prevención, que el organismo se acostumbre cada día a comer a la misma hora, de modo que el metabolismo se acelera de esta forma. Por último, se recomienda evitar un estilo de vida sedentario, por lo que realizar ejercicios de forma diaria ayuda a regular toda la movilidad de los intestinos, lo que fácilmente previne el síndrome de colon irritable.