Síntomas del reumatismo

By | abril 9, 2018

Instrucciones

El reumatismo, también catalogado por la sociedad como reuma, es un término que usualmente se utiliza para agrupar todo tipo de dolencias o molestias que pueda llegar a sentir un individuo a nivel del aparato locomotor. Es decir, habla y engloba todos los procesos inflamatorios de las articulaciones del cuerpo humano y de todos aquellos elementos que las constituyan, incluyendo huesos y músculos.

Estas zonas del cuerpo suelen presentar una serie de molestias que comienzan con un dolor que va progresando en intensidad, lo que llega a un punto en donde el funcionamiento correcto de estos se van limitando y cada estructura, con el tiempo, acaba deformándose.

Si bien fue la sociedad la que estableció el hecho de llamar “reuma” a este conjunto de enfermedad, en ningún libro de medicina se encuentra de esta forma, ya que médicamente dicho no es aceptado tal diminutivo. Por otra parte, es importante mencionar que existen diversas enfermedades que engloban dolor y molestias en las articulaciones o en las zonas cercanas a ellas, tales como tendones y ligamentos.

Este conjunto de enfermedades suele afectar a un gran número de personas alrededor de todo el mundo, sin importar demasiado la edad, ya que no se trata tan sólo de una prerrogativa del envejecimiento inminente que ataca a todas las personas. Hablando en un punto más crítico, es necesario nombrar los reumatismos inflamatorios crónicos, los cuales se caracterizan por ser aquellos capaces de deformar las articulaciones y generar rigidez.

Por ejemplo, y a pesar de que no es el caso de reumatismo mencionado anteriormente, nos resulta importante destacar la osteoartritis, el cual es un desgaste que va ocurriendo de forma gradual en las articulaciones y que no se cura por medio de un tratamiento.

Causas del reumatismo

Las causas del reumatismo pueden ser muy variadas, en donde se pueden nombrar algunas de ellas que atacan con menor medida. Sin embargo, nos parece importante mencionar la causa principal y la que con más fuerza suele generar el reuma, y es la existencia de residuos tóxicos en el organismo humano.

Este tipo de toxicidad surge gracias a las mismas personas y al exceso que llevan a cabo al consumir ciertos alimentos, y es que todo esto parte de la alimentación que un individuo pueda tener desde tempranas edades. Estas toxinas surgen por comer demasiada carne roja, pan blanco, cereales refinados y diversos azúcares, sobretodo en cantidades excesivas.

Pero el reumatismo no sólo ocurre por este consumo, sino por la combinación de estos alimentos y la falta de actividad física. La razón es la siguiente: cuando no se realiza actividad física, las toxinas de los alimentos consumidos comienzan a agruparse de forma cerca de los empalmes de los huesos, además de las estructuras de los mismos. Es decir, una vez se consuman los alimentos, los químicos tóxicos al no ser eliminados mediante actividad física constante, forman el reumatismo cerca de los huesos, o en su defecto, en ellos.

Se han observado situaciones en donde el reumatismo ha dado paso a otras diferentes afecciones, tan extrañas como molestas, en donde las infecciones en dientes y encías son las primeras, seguidas de cerca de los problemas en las amígdalas y en la vesícula biliar.

Por otro lado, a pesar de que esto no es una causa, es importante mencionarlo ya que ayuda a que la enfermedad vaya empeorando, y es que no se deben exponer a ningún tipo de temperatura fría o agua a bajas temperaturas, ya que esto acelera de forma inminente la enfermedad.

Tipos de reumatismo

A pesar de que el reumatismo engloba una serie de síntomas y molestias, se puede clasificar de dos formas, lo que nos permite identificar dos tipos de reumatismo, distintos: el reumatismo articular, y el reumatismo no articular.

La diferencia existente entre ellos es latente y se puede identificar rápidamente gracias a sus nombres, y es que el reumatismo articular es aquel que se encuentra dentro de la propia articulación, lo que afecta directamente el cartílago o la membrana sinovial; mientras que el reumatismo no articular es aquel que surge gracias a la inflamación de las estructuras periarticulares existentes, como los tendones y los músculos. Ambas suelen ser molestas y dolorosas, pero con puntos de partida distintos.

Conozcamos cada uno de ellos por separado y más a fondo:

  • Reumatismo no articular

Como ya habíamos mencionado, el reumatismo no articular, o mejor conocido como abarticular, es aquel que no afecta de ninguna forma las articulaciones del organismo. Dentro de este reumatismo se consiguen enfermedades altamente conocidas, como la fibromialgia, la tendinitis y el síndrome del túnel carpiano, en donde las tres afectan a un gran número de personas en todo el mundo.

Por otro lado, el reumatismo abarticular también engloba otras enfermedades, como la enfermedad de Raynaud, siendo este un problema de circulación.

  • Reumatismo articular

El reumatismo articular, mejor conocido como reumatismo inflamatorio, es aquel que ataca de forma directa las articulaciones del organismo, y así como su nombre nos lo indica, consiste en la inflamación de una o más articulaciones.

Suele caracterizarse por aparecer con síntomas similares a enfermedades inflamatorias, siendo el dolor el síntoma principal. Además, este reumatismo no depende del envejecimiento, por lo que es capaz de aparecer en cualquier personas, sin importar la edad que tenga. Es decir, puede aparecer en niños y en adultos.

Suele ser tratado con dosis específicas de analgésicos y/o antiinflamatorios, con el fin de detener los dolores y la inflamación que impide al afectado moverse de forma correcta. Como última opción, si se requiere, se recomienda la fisioterapia como tratamiento eficaz para el reumatismo inflamatorio.

Síntomas del reumatismo

El reumatismo es una enfermedad que suele hacer ruido y se hace notar desde que comienza, por lo que preocuparse por un diagnóstico tardío no suele ser el caso de la mayoría de las personas, a menos de que confundan los síntomas con alguna otra patología común, como un golpe o algún traumatismo común.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta el hecho de que es importante establecer un diagnóstico y conocer nuestro cuerpo con el fin de saber cuándo está ocurriendo algo distinto, y cuáles son las razones.

A continuación les dejamos los síntomas principales del reumatismo:

Dolor

Independientemente del tipo de reumatismo que sea, el dolor siempre será el síntoma principal de este conjunto de molestias, y es capaz de ser persistente en algunas ocasiones.

Según sean las circunstancias, el dolor puede variar; es decir, puede ser pasajero y establecerse en el cuerpo durante algunos minutos o incluso horas, o aparecer tan sólo cuando se realicen movimientos precisos y comunes, como el movimiento en las manos al lavar un plato, las rodillas cuando se caminen pocos pasos o la espalda, cuando el afectado se agache a recoger algún objeto.

Por otro lado, el dolor es también capaz de ser duradero, lo que impide a los pacientes el hecho de hacer algún movimiento o, incluso, conciliar el sueño.

Sensación de rigidez y entumecimiento

En ocasiones estos síntomas aparecen junto al dolor o luego de que el mismo ya se haya establecido, y suele atacar de forma directa a las articulaciones, sobretodo la parte del entumecimiento. Sin embargo, este síntoma suele ser de los primeros en mejorarse apenas se trate la causa, por lo que no suele durar demasiado a menos de que el caso no se trate a tiempo.

Molestias generales

Las molestias generales son aquellas en donde el individuo despierta sintiendo que todo en su cuerpo le está molestando, sin ser exclusivamente una sensación dolorosa. Estas molestias suelen ser diversas y es por esto que, cuando ocurren juntas, los afectados se quejan de todas las zonas de su cuerpo.

Estas molestias suelen ser las siguientes:

  1. Pinchazos. Este síntoma suele atacar en cualquier zona del cuerpo en donde exista músculo, por lo que puede afectar a todo el cuerpo en un mismo momento.
  2. Sensación de pesadez. El cuerpo se vuelve pesado de forma repentina y el desgano llega acompañado de una sensación de molestia dolorosa pero sin un dolor latente.
  3. Cansancio. Inclusive si el paciente tan sólo ha estado acostado, el reumatismo puede generar que se sienta cansado todo el tiempo, como si hubiese hecho actividad física.
  4. Tirantez. Esto ocurre en diferentes zonas del cuerpo, como los hombros, el cuello y las piernas, aunado al cansancio y a la pesadez.

En definitiva, cuando todos estos síntomas atacan de forma gradual y directa, al mismo tiempo, son capaces de generar que el individuo no pueda levantar la cabeza de su almohada, sobretodo cuando el reumatismo está crónico.

Hinchazón o tumefacción de las articulaciones

Este síntoma suele atacar cuando el reumatismo es articular, y se genera debido a la acumulación de líquido sinovial que existe dentro de lo que es la cavidad articular. Esto se genera debido a diferentes procesos.

Es uno de esos síntomas que te hacen querer salir corriendo a visitar a un médico, específicamente a un reumatólogo, ya que suele ser más que sólo molesto.

Otros síntomas

Existen otros síntomas que son causados por otras enfermedades del aparato locomotor, como la pérdida del apetito y, por ende, la pérdida de peso y de fuerza, además de fiebre y algunas alteraciones en diversos órganos del cuerpo, como los pulmones o la piel.

Sin embargo, estos síntomas no suelen ser demasiado frecuentes o principales como los que hemos mencionado con anterioridad, ya que estos vienen acompañados de ciertas enfermedades muy precisas.

¿Cómo puedo saber si tengo reumatismo?

Para poder saber si tienes algún tipo de reumatismo, es necesario que evalúes tu cuerpo por un momento y trates de determinas cuáles son las molestias que sientes. Si es necesario, realiza una lista en la cual escribas todo lo que sientes, lo más detallado y específico que puedas, y si llegas a la conclusión de que tiene algo que ver con alguna articulación o con reumatismo, en forma general, es momento de que visites a tu médico.

Es un completo error automedicarse o realizarse un diagnóstico a ciegas basándose tan sólo en lo que creas tener, por lo que es necesario que visites a un médico. El reumatólogo será el único que pueda diagnosticarte una enfermedad a nivel locomotor.

Diagnóstico del reumatismo

Una vez hayas establecido tus síntomas, es hora de que te dirijas junto a un médico especialista con el fin de que el mismo observe qué está ocurriendo y pueda decirte qué es lo que tienes. Lo primordial es sentarse a conversar con el reumatólogo y comentarle todo lo que te había estado ocurriendo, con el fin de que el mismo te escuche y evalúe tus síntomas de forma física e inteligente.

El reumatólogo deberá analizar las características del dolor que puedas sentir, en dónde se aloja, a cuántas zonas de tu cuerpo ha afectado y si se trata de un reumatismo articular, o no articular. Partiendo de esto, el especialista ya puede realizar un diagnóstico general con el cual puede recetarte algunos medicamentos que te ayuden a mejorar los síntomas.

Sin embargo, es necesario que se realicen algunas pruebas, ya que si bien no existe reumatismo sin enfermedades reumáticas, tampoco existen pruebas reumáticas que sean completamente definitivas, por lo que ciertas pruebas de laboratorio son las que ayudarán a establecer el diagnóstico correcto.

Estas pruebas son comúnmente la radiografía, la ecografía y la resonancia magnética (RM). Por último, en ocasiones, para poder sellar el diagnóstico, se realizan algunas pruebas de sangre.

Tratamiento del reumatismo

La forma de tratar el reumatismo depende específicamente del tipo de enfermedad que esté provocándolo, por lo que no se puede establecer tan sólo un tipo de cura. Sin embargo, por lo general, sin importar el tipo de reuma que se esté tratando, se recetan ciertos analgésicos y antiálgicos, con el fin de detener los dolores comunes. Si se requiere, se recetan antiinflamatorios para detener la hinchazón y con esto, otros síntomas que parten de este.

Si el reumatismo ha ocurrido partiendo de una bacteria, es importante que se establezca un tratamiento con antibióticos, con el fin de detener la causa y por ende, los demás síntomas.

Recomendaciones

Si sufres de reumatismo, independientemente del tipo que sea o de la enfermedad que lo esté causando, es importante que sigas los consejos que te indique tu médico para que no desmejores tu situación.

Y si bien nosotros no somos médicos, nos dimos la tarea de consultar con algunos y todos han llegado a las mismas recomendaciones, las cuales les exponemos a continuación:

  1. Mantén un control en tu peso

Es de suma importancia que controles todo lo que comes y lleves una dieta balanceada en todo momento, de modo que tu peso vaya acorde con tu altura y tu masa muscular. Si te pasas de tu peso ideal, las articulaciones de tu cuerpo sufrirán de un desgaste con más fuerza siempre que el cuerpo se desplace de un lugar a otro.

  1. No dejes de visitar al médico

Aún cuando lleves a cabo tu tratamiento y veas una mejora en los síntomas, no debes dejar de acudir al médico. Esto ayudará a que el mismo observe tu estado y mantenga un control en aquello que estás tomando y en sus efectos.

  1. Realiza actividad física

Siempre que el médico te lo permita, realiza ejercicios de forma controlada, sin forzar demasiado el cuerpo para que los músculos y cartílagos no se desgasten, pero con el fin de mantener tu cuerpo en forma y listo para todos los cambios.

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