Síntomas del reuma

By | abril 12, 2018

Introducción

Antes de hablar de lleno de lo que es el reuma, como mejor se le conoce, es necesario resaltar el hecho de que este diminutivo no es válido científicamente ante ningún medio. Es decir, es ningún libro de medicina se conseguirá el reumatismo como reuma. Sin embargo, muchos médicos se refieren a esta enfermedad de este modo, por lo que nosotros haremos lo mismo a lo largo del artículo.

¿Qué es el reuma?

El reuma es el término que se ha adoptado a nivel mundial para englobar de forma imprecisa todo el conjunto de enfermedades que consistan en dolor e inflamación a nivel de articulaciones. Además, esto engloba también todas las zonas cercanas a las articulaciones, por lo que los síntomas de estas enfermedades son capaces de abarcar fácilmente tanto tendones, como ligamentos.

Sin embargo, y a pesar de que este término es muy general, se divide en dos tipos para poder diferenciar el reumatismo que ocurre en las articulaciones, y aquel que ocurre en las estructuras cercanas a ellas.

Las enfermedades que se engloban dentro del grupo del reuma son muy conocidas, ya que afectan a un gran número de individuos alrededor de todo el mundo, sin importar raza o edad. Dentro de ellas se encuentran las artritis, las osteoartritis (esa que ocurre por el envejecimiento), la tendinitis, etc. Este conjunto de enfermedades no mide la edad del afectado, por lo que este no suele ser un factor determinante para que los dolores ataquen. Pese a ello, sí suele ser un factor de riesgo ya que mientras más envejecidas estén las personas, más riesgo tienen de sufrir de alguna enfermedad reumática.

Los reumatismos inflamatorios crónicos son aquellos que se consideran peores, sobretodo porque cuentan con un índice muy elevado de riesgo en cuanto a incapacitación del movimiento común del cuerpo se refiere. Por lo general, estos reumatismos son aquellos que consisten en una rigidez crónica, o en la deformación de las articulaciones del afectado, impidiendo con ello que el reuma se vuelva incontrolable.

Reumatismo no articular

Como decíamos, existen dos tipos de reumatismos, en donde el primero es denominado reumatismo no articular, y es aquel que así como nos lo indica su nombre, no afecta a nivel de articulaciones.

Dentro de este tipo de reuma se consiguen una serie de enfermedades conocidas y populares por la cantidad de personas a la que ataca, como son la tendinitis, la fibromialgia y el síndrome del túnel carpiano. Además de esto, en casos más extraños, el reuma es capaz de afectar a nivel vasomotor, lo que da como resulta enfermedades extrañas y poco conocidas, como la enfermedad de Raynaud.

Reumatismo inflamatorio

Por otro lado, tenemos el reumatismo inflamatorio, es el cual es aquel que tiene que ver directamente con las articulaciones de nuestro cuerpo, inflamándose, así como nos lo deja ver su nombre. Los síntomas que son capaces de aparecer tras una enfermedad reumática inflamatoria son muy molestos y dolorosos, sobretodo porque una vez que la inflamación comienza, detenerse resulta tarea difícil.

Este no depende en lo absoluto de la edad, por lo que se caracteriza por aparecer a cualquier edad, generando que tanto niños como adultos puedan padecer de alguna de estas enfermedades. Por ejemplo, la artritis reumatoide ataca generalmente a niños, así como la espondilitis.

Este tipo de reumatismo suele ser tratado en casa con ciertos analgésicos y antiinflamatorios, además de que en algunos casos se establece un tratamiento a base de corticoides, con el fin de acabar con el dolor.

¿Cómo se diagnostica el reuma?

Para poder establecer un diagnóstico, es necesario que el paciente esté sintiendo algún síntoma que lo dirija directamente a la consulta del reumatólogo. Por lo general, el especialista deberá estudiar sus síntomas, analizar las posibles causas y descartar algunas enfermedades.

Es necesario que el paciente le indique al médico todo lo que siente, desde cuándo y las razones que él supone que pueda estar ocasionando los dolores. Es decir, algún mal movimiento, dormir de cierta forma, etc. Una vez listo el interrogatorio, partiendo del dolor principal y del sitio en donde se encuentre, el especialista deberá recetar la realización de algunas pruebas para observar a fondo todo aquello que está ocurriendo en el interior del organismo del afectado.

Algunas de estas pruebas frecuentes son la radiografía, la tomografía computarizada y resonancia magnética (RM). En casos más extremos en donde no se observe bien la causa, se recomienda realizar una punción articular con el fin de realizar un análisis del líquido articular con el fin de buscar bacterias o cristales sólidos que puedan estar causando las molestias.

Para complementar el estudio, es necesario realizar exámenes de sangre completos para descartar algunas posibles causas internas que puedan estar causando el reumatismo.

Causas del reuma

Las causas que puedan estar ocasionando el reuma pueden llegar a ser muy variadas, ya que cada caso parte de un factor distinto. Sin embargo, para establecer una causa principal partiendo de las estadísticas comunes, la toxicidad que existe en el cuerpo suele ser la misma.

Esta toxicidad proviene de una mala alimentación, en donde la dieta se basa en un consumo excesivo de carnes rojas, pan blanco, azúcares y cereales refinados. A pesar de que estos alimentos son muy comunes, cuando se consumen de forma regular y no existe una actividad física, los químicos tóxicos se comienzan a agrupar en los huesos, y partiendo de esto se forma el reumatismo.

Por otro lado, existen algunos casos en donde el reuma aparece por diversas afecciones totalmente distintas a las comunes, como las infecciones que atacan dientes y encías.

Síntomas del reuma

El reuma es capaz que comience siendo asintomático, ya que los dolores no aparecen sino hasta después de que la enfermedad ocasional ya está más avanzada.

Es común que nuestros huesos nos pasen factura en algún punto de nuestras vidas, ya que todos y cada uno de ellos ha sido sometido a mucha presión a lo largo de los años. Los huesos se cansan, las piernas pierden fuerza y las articulaciones van debilitándose. Pese a ello, esto no suele ser demasiado preocupante ya que puede remediarse y las articulaciones pueden fortalecerse de forma externa. Sin embargo, el problema real comienza cuando el reumatismo comienza a atacar, ya que el problema es interno y se vuelve difícil de sobrellevar.

El reuma, cuando ya está avanzado, comienza a mostrar una serie de síntomas, en donde el primero suele ser el dolor. Para hablar más a fondo de este tema tan importante, a continuación les mostramos los síntomas principales del reuma:

Dolor

El dolor es el síntoma principal de los problemas reumáticos que afectan a la mayoría de las personas, y suele ser intenso y persistente en las zonas en donde existe el problema. Cuando se trata de las articulaciones, el dolor puede ser punzante, y cuando se halla en las zonas cercanas a ellas, se muestra más leve y pasajero, apareciendo sólo en ocasiones en donde existen movimientos bruscos.

Los dolores suelen aparecer cuando se llevan a cabo actividades comunes, como coser, alzar algún objeto, caminar o agacharse. Cuando el dolor se caracteriza por ser punzante, puede llegar a impedir el movimiento de las extremidades.

Rigidez o entumecimiento

En ocasiones, dependiendo de la causa del problema, el dolor viene acompañado de una sensación común de rigidez o entumecimiento, que se ubica en las articulaciones y en los músculos.

Tumefacción de las articulaciones

La tumefacción que ocurre en las articulaciones se debe a la acumulación del líquido sinovial que se encuentra dentro de la cavidad articular. Es importante que cuando este síntoma comience se recurra al reumatólogo de inmediato.

Otros síntomas

De forma general, sin importar qué tipo de reuma sea, las enfermedades son capaces de producir otros síntomas molestos, como la pérdida del apetito, perder la fuerza, sentir mucha debilidad y repentino cansancio.

En ocasiones surge fiebre, junto a ciertas alteraciones en algunos órganos del cuerpo, como los pulmones, riñones y piel.

¿Cómo se puede tratar el reuma?

Por lo general, al tratarse de un conjunto de enfermedades que generan molestias y dolores, los reumatólogos suelen recetar una serie de fármacos analgésicos, esteroides y antiinflamatorios, que ayuden a mejorar los síntomas principales.

Sin embargo, la mayoría de las ocasiones estos tratamientos comunes no tratan en su totalidad todos los dolores, ni mejoran la enfermedad causal, por lo que se requiere de otros métodos que se complementen con los medicamentos, por lo general siendo estos naturales.

Lo que son los productos que se basan en plantas medicinales suelen ser muy eficaces para tratar de este tipo de dolencias, en donde destacan dos que son excelentes:

La garra del diablo (Harpagophytumprocumbens)

Esta es una planta medicinal que suele ser muy llamativa por sus tonos rosa, que a veces se observan claros, y otras veces se observan oscuras, y que cuenta con la particularidad de florecer en pleno desierto del Kalahari, en África. Resulta impresionante ya que esta planta es capaz de florecer en climas en donde las temperaturas sobrepasan los 40ºC, además de que sobreviven a inviernos secos y fríos.

Se le otorga su fabuloso nombre gracias a quela misma saca sus garras en contra de la artrosis, y es que la misma se caracteriza por contar con una gran cantidad de virtudes que fueron descubiertas hace algunos años, gracias a diversos investigadores accidentales.

Dentro de los beneficios de esta planta, se encuentra el hecho de que cuentan con un efecto antiinflamatorio impresionante, lo cual ayuda en diversos procesos reumáticos crónicos.

Árnica montana

El árnica es una de las plantas más utilizadas hoy en día para una diversidad de dolencias e inflamaciones, tratando los problemas reumáticos de forma maravillosa. Además, se ha aceptado de tal forma en la sociedad medicinal, que hoy en día se utiliza para realizar terapias que atacan dolores musculares y articulares, en donde los mismos parten de algún problema reumático.

El gel de árnica, siendo esta su presentación más popular y conocida, no sólo ataca los síntomas reumáticos, sino también las causas que está ocasionando la enfermedad. Es un tratamiento más que eficiente, sin dudas.

Otras opciones

Existen otras opciones que ayudan con los síntomas del reuma, como son las siguientes:

  1. Las técnicas que ejercen calor en las zonas llenas de dolor y de síntomas, suelen ser aplicadas cuando las articulaciones están inflamadas de forma crónica. Ayudan a reducir el dolor, a irrigar la sangre y a estimular el metabolismo. Si los baños de calor se combinan con el gel de árnica, o aplicaciones de arcilla, los efectos son impresionantes.
  2. Frío. Si por el contrario la inflamación se caracteriza por ser aguda, los tratamientos con frío ayudan como analgésicos, descongestionantes y antiinflamatorios. Por lo general esto suele ser sencillo y consiste en sumergir las zonas llenas de dolor en agua fría o helada, según sea lo tolerable. Si se prefiere, también pueden realizarse aplicaciones de paños helados.
  3. Ejercicio físico. Para poder disminuir el dolor, en ocasiones se recomienda la realización de ejercicio físico, que además ayuda a que la destrucción de los cartílagos afectados se reduzca en más del 50%.

Alimentación para el reuma

Como decíamos más arriba, una de las causas principales de las enfermedades reumáticas es la mala alimentación, junto a una falta de actividad física. Esto ocasiones que una gran cantidad de radicales libres se vayan formando, lo que requiere de una cantidad precisa de antioxidantes para poder luchar contra dichos radicales.

Esto se consigue consumiendo vitamina C, vitamina E, selenio, zinc y otros, además de combinar esto con una gran diversidad de frutas y hortalizas. Para todas aquellas personas que sufran de enfermedades reumáticas, se recomienda llevar una alimentación vegetariana por un tiempo específico, con el fin de eliminar la inflamación, y por ende, los síntomas.

Lo ideal es no consumir carnes de ningún tipo y tomar dos litros de agua al día.

Recomendaciones

A continuación les dejamos una serie de recomendaciones maravillosas para llevar a cabo si se tiene algún reumatismo, o si se encuentra en riesgo de sufrir uno:

  1. Realiza actividad física. Es importante que te mantengas siempre activo, realizando una rutina de ejercicios al menos dos veces por semanas. Si lo deseas, busca a un profesional en la materia para que realices los ejercicios correctos.
  2. Mantén siempre una dieta balanceada, mayormente basada en vegetales, frutas y hortalizas.
  3. Evita lo más que puedas el estrés y las molestias. Si se requiere, realiza actividades al aire libre que te permitan liberar tu cuerpo del estrés, y descansa lo suficiente de forma diaria.
  4. Toma baños calientes con el fin de que tu cuerpo se mantenga relajado y no en tensión, ya que esto último genera más dolores. Toma en cuenta el deporte como ejercicio de relajación.
  5. Mantén siempre a la mano gel de árnica y utilízalo cuando sientas alguna molestia, sin importar que tan leve pueda ser.

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