Síntomas del parto

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Introducción

El embarazo es un procedimiento por el que pasan un gran número de mujeres, con el fin de agrandar su familia y tener bebés. Es un proceso precioso, sobretodo su final, pero con esto nos referimos a cuando el bebé ya se encuentra fuera del útero, ya que los meses de gestación y el parto, tienden a ser tediosos para la mayoría de las embarazadas. Esto se debe a todos los cambios hormonales, emocionales y físicos por los que tiene que pasar la mujer para poder finalizar el ciclo de gestación y así poder tener al bebé en sus brazos. Sin embargo, a pesar de todas las molestias, el tiempo de gestación no es tan malo si lo hemos de comparar con el momento del parto, ya que un sinfín de complicaciones y circunstancias ponen los nervios de punta de cada embarazada.

Lo primero a tener en cuenta es que el momento preciso en el cual va a comenzar el trabajo de parto, es totalmente difícil de saber a ciencia cierta, por lo que los nervios comienzan desde que el noveno mes comienza a correr. A menos de que se trate de una cesárea programada, ninguna mujer puede deducir cuándo será el día en el cual su bebé saldrá de su útero, a menos de que comience a tener en cuenta algunos síntomas que dan lugar a algunas señales, por medio de las cuales se puede predecir una fecha próxima, pero nunca exacta.

Lo que ocurre es que el cuerpo comienza a prepararse para el momento en el cual vaya a tomar comienzo el día del parto, en donde esto comienza a notarse un mes antes del nacimiento. Sin embargo, esto depende de cada mujer y de su organismo, ya que muchas embarazadas comentan no sentir nada, ni siquiera dos días antes de romper fuente y comenzar su labor de parto.

Es normal sentir preocupación sobre este momento, sobretodo porque se debe estar atento a los días y a la fecha, ya que si el bebé no sale a tiempo, puede ocurrir problemas en su interior y poner en riesgo la vida de la madre. La preocupación más grande de toda mujer embarazada, es saber si podrá sentir el momento preciso en el cual verán a su bebé, y si sabrán cómo reaccionar, y es que estamos hablando de síntomas que preocupan y estresan a cualquier persona.

Pese a lo anterior, es importante tener en cuenta que muchos síntomas son capaces de mostrarse y no ser más que una falsa alarma, por lo que diferenciar síntomas normales a síntomas de parto, es ideal para evitar el estrés y la desesperación.

Si vamos a comenzar a establecer una media lógica y común dentro de los estándares, la fecha de parto debería ser contando cuarenta semanas luego de la última menstruación, exactamente. Sin embargo, esto no siempre es correcto, ya que muchos embarazos no llegan a esta fecha y otros son capaces de sobrepasarse hasta las cuarenta y dos semanas. Y no, no deben preocuparse ya que esto también es normal, sólo no demasiado común. Lo que ocurre es que el bebé ya está completamente maduro para salir por sí solo y comienza un trabajo de posicionamiento que indica uno o dos de los síntomas que veremos a lo largo de este artículo.

Síntomas del parto

Los síntomas de los cuales hablaremos a continuación, son aquellos que tienden a surgir unos días antes de la fecha próxima de parte, lo que nos ayuda a indicar un día cercano, aunque no preciso. Si bien decíamos que no todas las mujeres suelen sentir alguno de estos, la gran mayoría siente al menos dos, y aunque sea uno solo, el mismo basta para prevenir la fecha de parto, lo que te ayudará a prepararte.

Los principales síntomas del parto, son los siguientes:

El abdomen desciende

Este es el primer síntoma de todos y es aquel que está altamente ligado al hecho del posicionamiento del bebé. Esto se debe a que el mismo comienza a encajar en una posición precisa en la pelvis, lo que causa a su vez una presión exacta en el bajo vientre, como si se estuviese cargando un saco de papas.

Este síntoma puede comenzar de dos a cuatro semanas antes de que ocurra el parto, siendo esto más común en las mujeres que jamás habían dado a luz. Sin embargo, en madres que ya han pasado por esto, la descendencia del abdomen surge algunos días antes y no más, e incluso puede llegar a ocurrir el mismo día del parto. De forma común, el posicionamiento del bebé es con la cabeza hacia la entrada, lo que causa que tengas más ganas de orinar de las comunes y menos cantidad de orina.

Cambios físicos

Además de volverse inquietas por la fecha, las embarazadas tienden a desarrollar algunos cambios físicos que no se adaptan a su situación, como por ejemplo, una subida de energía que causa que la mujer intente bailar, correr y limpiar toda la casa con la barriga encima, lo que se traduce como un instinto propio de cada mujer para prepararse ante la llegada de su bebé. Por otro lado, las mismas también suelen volverse irritables y sensibles, lo cual es completamente normal ya que esto se debe a los cambios hormonales que ocurren al momento del parto.

Otros cambios físicos que surgen tienden a ser molestias, como dolor en la zona de la espalda y del abdomen, similares a un dolor de menstruación que va corriendo por toda la zona cercana y de más. Además, ocurre que en días próximos al parto surja un proceso de diarrea y náuseas.

Dejar de ganar peso

Este es uno de los síntomas más comunes del momento del parto, sobretodo porque el bebé ya no requiere de más peso y tu cuerpo se está amoldando a su nueva posición. Este signo tiende a ser motivo de preocupación para las madres, a pesar de que no afecta en lo absoluto al bebé, ya que el mismo cuenta con todos los nutrientes necesarios para comenzar su nueva vida.

Pérdida del tapón mucoso

Lo que médicamente se conoce como un tapón mucoso, no es más que una secreción espesa, similar a una gelatina, que se observa teñida con sangre. Esta se encuentra en el cuello del útero y su función es dividir la cavidad uterina y la vagina. Cuando este tapón mucoso tiende a ser expulsado del organismo, esto nos indica que el útero ha comenzado a dilatarse. Sin embargo, y muy a pesar de todas las embarazadas, esto no quiere decir que el parto será en breves horas, ya que pueden pasar días hasta que ocurra toda la dilatación y el bebé esté listo para salir.

Rotura de aguas

Este síntoma es aquel que observamos en novelas, series y películas, en donde la mujer rompe fuente y comienza a expulsar líquido amniótico. No, no es en lo absoluto una exageración de estos programas ya que este, de todos los demás, es el síntoma más efectivo de demostrar que el proceso de parto ya está comenzando, y es que el líquido amniótico es aquel en el cual se ha encontrado viviendo el bebé durante todos los meses de gestación, y sin él no puede seguir dentro del útero.

Contracciones

Las contracciones son otros de los síntomas más comunes que se observan en programas de televisión y que también son un síntoma acertado, sobretodo porque las mismas son capaces de avisar cuándo el cuerpo se prepara para expulsar al bebé. Sin embargo, no es del todo confiable ya que contracciones pueden ocurrir en cualquier momento, incluso sin estar próximas a la fecha de parto. Esto se debe a que el útero comienza a ensayar en cuanto a su dilatación se refiere, de modo que el día del parto, el mismo se encuentre listo para que el bebé pueda salir.

Ahora bien, a pesar de que todas son similares, existen algunas características que nos ayudan a diferenciar una contracción de parto, a una contracción de ensayo. Por ejemplo, cuando se trata de las contracciones de parto estamos hablando de contracciones que se repiten durante intervalos regulares, comenzando cada veinte minutos y luego ir reduciendo algunos minutos, generalmente de cinco en cinco. Además, las mismas suelen ser dolorosas e intensas, a pesar de que el organismo femenino comienza a producir endorfinas para soportar el dolor.

Si las contracciones no comienzan a aumentar de forma progresiva y se vuelven muy intensas, no debes correr a la clínica ya que debes esperar algunos minutos y confirmar que no sea una falsa alarma.

Otros síntomas

Existen algunos síntomas que también deben ser captados por la mujer embarazada, con el fin de tener en cuenta que cualquier cambio mencionado a lo largo de todo este texto, puede ser tomado como un síntoma de parto. Por ejemplo, cuando ya comienza a acercarse la fecha, comienza un proceso en el cual las hormonas tanto del bebé, como de la embarazada, comienzan a modificarse, liberando algunas sustancias. En el caso de las mujeres, suelen liberarse prostaglandinas, las cuales producen síntomas muy similares a los síntomas menstruales y premenstruales, en donde destacan las variaciones en el humor, la inflamación del vientre, una serie de calambres que suben y bajan por todo el cuerpo, dolor y sensibilidad en los senos, etc.

Además, existen otros síntomas, como la somnolencia y los cambios producidos en los patrones de sueño, ya que muchas mujeres embarazadas comienzan a dormir menos. Otro de los síntomas peculiares de esta fecha, es la dureza del vientre, ya que el mismo se siente tenso y duro como si de una piedra se tratara. Sin embargo, ninguno de estos síntomas es preocupante, ya que cada uno de ellos tiene que ver con cambios hormonales y posicionamiento del bebé para su llegada.

No obstante, es importante mencionar que la dureza del vientre no debe durar demasiado tiempo y no debe estar seguido de dolor de ningún tipo. Si esto ocurre, debes ir lo más rápido posible hacia emergencias.

Entonces… ¿cuándo debo llamar al médico?

Ahora bien, otra de las dudas de las mujeres embarazadas es saber cuándo deben llamar a su médico encargado de iniciar el parto, tras sentir alguno de los síntomas que hemos mencionado con anterioridad. Ten en cuenta que durante el proceso de embarazo jamás te encuentras sola, ya que tu médico tiene algunas fechas indicadas por sus cálculos, por lo que el mismo te apoyará en todo momento y recurrirá a ti si así lo necesitas. Si has de hacerle un llamado porque crees estar lista, es completamente válido y el mismo te irá explicando algunas cosas específicas de las contracciones y de tu respiración.

Es ideal que mantengas la calma y que sigas todas las instrucciones de los médicos y enfermeras, ya que todas y cada una de ellas dependerá de tu situación particular. No debes tener dudas a la hora de llamar a tu médico, ya que no hay nadie más capacitado para él para saber si estás, o no, en labor de parto, incluso si sólo es una falsa alarma, ya que esto también significa que pronto puede ser el momento indicado.

Si tu embarazo no es de alto riesgo y no tienes complicaciones de ningún tipo, y se ha tratado de una falsa alarma, probablemente te dirás que vuelvas a tu hogar y no realices actividades físicas que te cansen. Además, te explicarán sobre tus contracciones y cómo medirlas para saber cuándo podría ser el momento correcto. La comunicación con tu médico es imprescindible para que tu parto surja bien y sin problemas, ya que el mismo es quien sabe cómo ha ido tu embarazo durante todo el tiempo de gestación.

Por otro lado, debes tener en cuenta que debes correr a urgencias si presentas problemas como romper fuente antes de tiempo, contracciones antes de la semana treinta y siete, dolor abdominal, secreciones vaginales extrañas, sangre y dolor de pelvis. Estos síntomas son capaces de advertirte sobre un embarazo prematuro, por lo que no deben ser tomados como síntomas normales, menos en esas semanas.

Y nuestro último consejo es: ¡no tengas miedo! Aunque seas primeriza, o hayas pasado por tres embarazos, cada uno de ellos siempre será distinto y tu cuerpo estará en condiciones diferentes, por lo que los síntomas son capaces de variar y siempre que no existen problemas o riesgos mayores, podrás llevar tu parto sin problemas.

Fuente| Wikipedia

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