Síntomas de la meningitis B

By |

Introducción

La meningitis suele ser una enfermedad peligrosa, debido a que es infecciosa. Esto se debe a que la misma ha sido provocada por un virus específico, o una bacteria en especial, en donde la misma suele alojarse en el organismo de otras personas, específicamente en su nariz y/o garganta.

Estos portadores, siempre sanos, suelen infectar a otros individuos con un sistema inmunológico más débil. Una vez que el individuo ha sido infectado, de forma automática se provoca lo que es la inflamación de las meninges, ya que la infección está comenzando a hacer efecto. Las meninges son un conjunto de membranas que se hallan alrededor del cerebro y en lo que es la médula espinal.

El detalle está en que no sólo estas membranas pueden verse afectadas, sino también toda la sangre del organismo, lo que acaba dando como resultado la formación de un problema mayor, denominado como sepsis meningocócida. El problema empeora cuando tanto esta, como la meningitis, se dan al mismo tiempo.

Un poco más sobre la meningitis B

Como ya hemos dicho, esta enfermedad bacteriana es altamente grave y mortal, otorgando apenas unas horas de vida a quienes la padecen. Sin embargo, una gran cantidad de afectados se recupera siempre que se le diagnostica la enfermedad a tiempo.

Pese a ello, aún cuando los afectados pueden recuperarse, su calidad de vida no tiende a ser igual, ya que los mismos acaban padeciendo diversos problemas y discapacidades permanentes. Dentro de estas discapacidades, generalmente el daño cerebral y la sordera suelen ser más comunes, aunque también se dan las discapacidades de aprendizaje, en donde estas pueden mejorar gracias a terapias.

No es tan sólo una bacteria la que puede causar la meningitis B, sino diferentes tipos, que con el paso de los años se han ido identificando, siendo las siguientes las más comunes:

  1. Streptococcus pneumoniae.
  2. Estreptococo del grupo B.
  3. Neisseria meningitidis.
  4. Haemophilus influenzae.
  5. Listeria monocytogenes.

Estas bacterias también se asocian de forma directa con la antes mencionada septicemia, siendo este problema altamente peligroso ya que ayuda a causar la muerte del paciente, o complicaciones aún mayores que las de la meningitis b, como las diversas fallas en más de dos órganos.

Causas de la meningitis B

Además de las bacterias antes mencionadas, existen otras causas menos graves y más sencillas de tratar, como lo son todas aquellas enfermedades e infecciones víricas, en donde las mismas se pueden curar sin necesidad de un tratamiento específico. Esto se debe a que los virus suelen ser combatidos por el sistema inmunológico y los anticuerpos producidos por el mismo generan la mejora.

Además de todo lo anteriormente expuesto, la meningitis b también puede ser causada por diversos hongos y una cantidad de virus, como las paperas y otros virus de transmisión sexual, como el VIH y el herpes genital.

¿Cómo se contagia la meningitis B?

Como ya habíamos mencionado, la meningitis se puede contagiar de una persona a otra, siempre que la misma contenga la bacteria en su organismo. La forma más común de contagio es a través de la saliva, aún sin hablar de besos, ya que apenas unas gotas que salpiquen al hablar, es suficiente para que la bacteria sea contagiada.

Si bien también puede ocurrir a través de ciertos objetos, esta forma de contagio es más poco probable y no suele ocurrir en un porcentaje elevado. Esta enfermedad se propaga rápidamente cuando existen grandes cantidades de personas, sobretodo en escuelas y guarderías, por lo que se dice que los niños están muy propensos a adquirirla.

Síntomas de la meningitis B

Los síntomas de la meningitis B son muy específicos, por lo que es necesario tener un ojo en ellos una vez que comiencen, y visitar al médico de forma inmediata. Estos síntomas pueden variar dependiendo de las personas que hayan sido afectadas y aparecen luego de tres días de la exposición a la bacteria, pudiéndose alargar este tiempo a los sietes días.

Síntomas en el embarazo

Las mujeres embarazadas son vulnerables a sufrir de meningitis b, ya que las mismas son débiles ante las infecciones por listeria, pudiendo presentar una serie de síntomas que podrían producir hasta la muerte del feto. Una de las consecuencias de esta infección, es la meningitis. Esta enfermedad se contagia a través de una serie de alimentos que estén contaminados por una bacteria específica, por lo que se recomienda que las mismas consuman alimentos cocidos totalmente y pasteurizados.

Siempre que una mujer presente cualquier de las bacterias de la meningitis, esto quiere decir que las mismas pueden enviar esa misma bacteria al feto, produciendo infecciones mortales tanto en ella, como en el bebé.

Los síntomas comunes en las mujeres embarazadas suelen ser los siguientes:

  • Fiebre

La fiebre puede ser muy regular y puede llegar a ser sumamente alta, así como también puede ir variando.

  • Dolores de cabeza agudos

El dolor de cabeza puede aparecer en cualquier momento, empeorando siempre que la fiebre suba más de 39º.

  • Rigidez en el cuello

Esta rigidez en el cuello puede producirse de forma repentina, en cualquier momento del día, inclusive si la mujer está acostada.

  • Náuseas y vómitos insostenibles

Pudiendo confundirse con las náuseas y los vómitos comunes del embarazo, estos suelen ser aún peores y frecuentes, y se alargan durante todo el embarazo.

  • Sensibilidad a la luz (fotofobia)

La fotofobia aparece como al quinto día de la infección y genera muchas molestias en la mujer, irritándola y produciéndole malestar general.

Síntomas comunes

Además de los síntomas mencionados en las mujeres embarazadas, se encuentran otros síntomas comunes y frecuentes que aparecen de pronto a los diez días de haber contraído el virus:

  • Somnolencia

La somnolencia viene acompañada de fatiga y mucho cansancio y puede durar varias horas durante el día.

  • Pérdida de conciencia

Es común que una vez que la bacteria afecte demasiado a las membranas que rodean el cerebro, se produzcan episodios en donde se pierda la conciencia de forma brusca.

  • Convulsiones

Las convulsiones pueden venir acompañadas de un anticipo de delirio y agitación, generando una gravedad mayor en la salud del paciente.

  • Manchas de color rojo/púrpura

Una vez que el cuerpo empiece a llenarse de estas manchas, esto quiere decir que la gravedad está en todo su esplendor, lo que es sinónimo de visitar al médico de inmediato.

Síntomas en los recién nacidos

Los síntomas en los recién nacidos son similares a los que aparecen en la mujer embarazada, añadiendo a los mismos algunos otros, como son los siguientes:

  • Lentitud o inactividad

Los niños por lo general son inquietos, pero con la meningitis b los mismos se vuelven quietos y pasivos.

  • Fontanela inflamada

Si al bebé se le inflama la fontanela, que es la región blanda que tienen en la cabeza todos los bebés, este suele ser un signo común e meningitis b.

  • Reflejos anormales

Es necesario tener en cuenta que si tu bebé presenta ciertos reflejos que no son generalmente normales, los mismos deben ser llevados a un médico ya que mientras más rápido sean atendidos, será mejor.

Síntomas avanzados

Cuando la enfermedad ya está más avanzada, puede volverse muy peligrosa y presentar síntomas fatales, como diversas convulsiones seguidas y un coma. Es necesario que llegado a este punto un médico observe a los afectados de forma urgente.

¿Cómo se previene la meningitis B?

Como la gran mayoría de las enfermedades, la meningitis b también se puede prevenir, en donde la mejor forma de realizarlo es a través de la vacuna en contra de esta enfermedad. Esto debería ser completamente obligatorio en todos los países, ya que estamos hablando de evitar lo que podría ser una epidemia.

De hecho, en ciertos países en donde destaca España, esta vacuna es totalmente obligatoria, en donde se le aplica a los niños de forma preferible, estimulando con esto todas sus defensas en contra esta bacteria. Cuando se trata de niños menores de doce años, es importante realizar dos dosis, a menos de que estemos hablando de bebés de seis meses, como máximo, en donde las dosis deben ser tres. Es importante destacar que la protección de la vacuna comienza luego de un periodo de dos semanas de su aplicación.

En algunos casos, la vacuna puede causar efectos secundarios en los menores de seis meses, por lo que se recomienda mantener la vista enfocada en los niños por si aparecen ciertas molestias en el bebé e inflamaciones. La fiebre suele ser normal, al igual que ocurre con cualquier otro tipo de vacunación que se les coloca a los menores, lo que acaba también generando irritabilidad. Sin embargo, esto suele ser necesario para evitar que el niños sufra un ataque de meningitis bacteriana. Pese a esto, es recomendable colocar las vacunas luego de los dos meses de vida del niño.

Tipos de meningitis

La meningitis bacteriana no es la única que existe, por lo que se habla de forma generalizada de la meningitis para poder establecer una clasificación.

Los tipos de meningitis que existen son los siguientes:

Meningitis víricas

La meningitis vírica, que ya habíamos mencionado con anterioridad, es más sencilla y leve que las bacterianas, siendo esta mucho más sencilla de tratar, aún sin un tratamiento farmacológico.

Meningitis bacterianas

A diferencia de la anterior, esta meningitis sí es peligrosa y es necesario que todos los pacientes que la padecen se vean en la obligación de hospitalizarse con el fin de atacar la bacteria lo más rápido posible. Esta es de la que hemos venido hablando a lo largo del artículo y es capaz de generar consecuencias cerebrales y motoras, pudiendo incluso generar la muerte del paciente.

Dentro de esta se encuentran cuatro tipos de bacterias, por lo que la meningitis bacteriana se divide en cuatro tipos: el meningococo B, el meningococo C, la Haeemophilus B y el neumococo.

Diagnóstico de la meningitis B

Para poder conocer a ciencia cierta si una persona está padeciendo la meningitis b, es necesario que el médico realice una revisión física y analice los síntomas, para poder realizar una prueba, sacando líquido cefalorraquídeo, en donde el mismo se encuentra en la médula espinal. Esto se logra a través de una punción lumbar.

Por otro lado, existen algunas otras pruebas menos complicadas y más sencillas, con el fin de que se descarten otras complicaciones y algunas causas, en donde las pruebas más comunes son una ecografía o una tomografía axial computarizada.

Tratamiento de la meningitis B

Como ya hemos dicho, si la meningitis es vírica, la misma no requiere de un tratamiento especial, sino que basta con que el paciente genere la suficiente cantidad de anticuerpos para que contrarresten el virus. Sin embargo, cuando hablamos de la meningitis b, esta requiere de una hospitalización y una diversidad de antibióticos que acaben con la bacteria.

Si el paciente está presentando otras lesiones a partir de la meningitis bacteriana, es necesario que esto también sea atacado a tiempo con el fin de evitar complicaciones aún peores, o más allá de eso, la muerte del individuo.

Lo mejor es comenzar con un tratamiento lo más rápido posible, asistiendo al paciente con los médicos profesionales en la materia, y así salvar la vida de los pacientes y su sistema tanto inmunológico, como nervioso.

Factores de riesgo de la meningitis B

Existen ciertos factores de riesgo que causan que algunas personas, a pesar de que la bacteria puede afectar a cualquiera, sean más propensas a sufrir la enfermedad.

Estos factores son los siguientes:

La edad

La edad es un factor determinante para separar a todas aquellas personas que pueden o no padecer la enfermedad con mayor medida. Los bebés son aquellos que tienen más riesgo de padecerla, si son comparados con personas de cualquier otra edad. Además, no todas las personas de todas las edades pueden contraer la enfermedad, por lo que existen personas con la bacteria pasiva en su interior.

Entornos comunitarios

Mientras más personas se encuentren en un mismo lugar, más propensas serán las mismas a sufrir de meningitis bacteriana.

Algunos problemas médicos

Existen algunas enfermedades y afecciones que contribuyen a la que la meningitis aparezca de forma brusca, como lo es la infección por listeria, siendo esta una enfermedad que podría dar como resultado la aparición de la meningitis b.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *