Síntomas del mal de ojo

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Introducción

Si bien no es algo muy común, muchos de ustedes seguro han escuchado hablar sobre el mal de ojo, en donde muchas teorías se han creado a partir de sus efectos. En sí, esta es una creencia popular que ha surgido de una cultura específica que indica que una persona es capaz de echarle mal de ojo a otra persona, con tan sólo la mirada. Según, este mal de ojo tiende a ser una energía negativa que es capaz de producirse por envidia, celos, enemistad, odio y cualquier otro sentimiento negativo hacia otra persona.

Si bien en muchas ocasiones se habla de que esto es totalmente involuntario, muchas otras teorías indican lo contrario ya que cuando alguien desea hacer daño a otra persona, lo hace a través de sus emociones negativas y malos deseos. Cuando alguien recibe estas emociones negativas, comienza a producirse en su cuerpo y en su vida diferentes síntomas que pueden llegar a confundirse con estrés emocional, malas rachas y afecciones comunes, hasta que sobrepasan los límites y perduran más tiempo del común.

Todas aquellas personas que saben de lo que hablamos, es porque ya han pasado por algo similar, lo que quiere decir que saben identificar rápidamente los síntomas del mal de ojo, y es que honestamente, si bien suena como magia o como algo irreal, este problema es más común y verídico de lo que puedes imaginar. Existen costumbres como la judía y como la católica, en donde se toma en cuenta el mal de ojo como algo habitual y para prevenirlo, tienden a colocarle a los niños un hilo rojo atado en la muñeca, si bien sea solo o acompañado de algún dije color azul o de un azabache para espantar malas energías, y es que los niños tienden a ser los que más padecen de este problema.

Para explicarlo de un modo más amplio, se habla de que el mal de ojo tiende a sustentarse ante la idea de que cada persona es energía, y de que cada energía positiva es recibida es capaz de generar bienestar y plenitud en una misma persona, pero que sin embargo, todas las energía negativas recibidas y enviadas, son capaces de producir daño en gran escala. Como todos somos energía, según esta creencia, si alguien se concentra en enfocar daño hacia alguien, es capaz de lograrlo, lo que quiere decir que la otra persona recibirá las energías negativas y comenzará a sentir los efectos de lo mismo.

El mal de ojo es capaz de producir muchos síntomas distintos en cada persona, dependiendo del nivel de daño que busque hacer quien lo ha enviado, incluso si el mismo no ha sido justificado. Se cree que en el caso de los niños no bautizados tienden a ser más abruptos los síntomas, según ciertas creencias. Los síntomas son capaces de variar en gran medida, comenzando por mucho cansancio y finalizando por mala suerte. Como ya habíamos mencionado, estos síntomas tienden a variar y a confundirse con otras patologías o situaciones comunes.

Por otro lado, no siempre se envían las energías negativas de una persona a otra, ya que también se cree que estas son capaces de contagiarse de una persona a otra. En sí, se habla de un patrón en donde alguien con malas energías pasa cierto tiempo con alguien con energías neutras, entonces es cuando ocurre el contagio negativo de una persona a la otra. Esto causa que se pierda poder y que la mente del afectado comience a cambiar gracias a los efectos negativos.

Un poco más sobre el mal de ojo

Para ampliar un poco más este tema, hemos de hablar sobre otras teorías que se han creado sobre el mal de ojo, partiendo de creencias populares. Se dice por ahí, en países orientales, que todas las personas que cuentan con colores de ojos claros, son capaces de producir en mayor medida el mal de ojo. En sí, se habla de que estas personas son capaces de acumular muchos sentimientos negativos hacia una misma persona, acumulando la maldad dentro de sus corazones, y transmitiéndola a través de sus ojos. Esto se define mejor como un hechizo, aunque este término ya no se utiliza ya que se toma en cuenta como un mal verdadero y no ficticio.

Como comentábamos al comienzo, se cree que el mal de ojo puede llegar a ser voluntario e involuntario, por lo que no siempre se basa en energías negativas que una persona pueda tener en contra de otra. Partiendo de este hecho, se llega a la conclusión de que esto puede ocurrir porque en ocasiones la envidia no viene acompañada de maldad, sino de anhelo y curiosidad, y aún así se crea el mal de ojo. Y es que en sí, se habla mayormente de un mal de ojo basado en envidia, más que en otras situaciones, en donde la envidia también puede ser basada en admiración.

La condición de la cual estamos hablando se caracteriza por poder ser física, emocional y mental, causada entonces por una mirada fuerte y cargada de emociones. Por otro lado, se habla también del hecho de creer o no en el mal de ojo, ya que se estima que si la persona a la que están intentando atacar no cree en esta condición, no tiende a recibir las malas energías de la misma forma. Así como ocurre al revés, en donde todas aquellas personas que sí creen en el mal de ojo, tienden a padecer de este problema de forma frecuente a menos de que consigan una forma de alejarlo.

Sin embargo, es importante destacar que no se trata de no recibir el mal de ojo de no creerse en ello, sino de no tenerlo presente como causa de los síntomas.

Síntomas del mal de ojo

Como hemos estado comentando a lo largo de este artículo, el mal de ojo es capaz de causar una serie de síntomas muy particulares que deben ser tomados en cuenta en todo momento, ya que esta condición existe y ocurre más veces de las que puedas imaginar. Como ya dejamos claro, los niños tienden a ser los principales en sufrir de este problema, por lo que a continuación expondremos los síntomas comunes del mal de ojo, tanto en adultos como en niños.

Síntomas del mal de ojo en los niños

En el caso de los niños los síntomas tienden a ser muy peculiares y suelen ser confundidos con alguna afección común, a menos de que alguien sepa del mal de ojo y lo trate a partir de esta condición. En sí, el síntoma que más llama la atención en estos casos, es el llanto desmedido y frecuente en los niños, sin importar la edad que tengan aunque en el caso de los bebés las posibilidades son mayores. Este llanto se caracteriza por no cesar, incluso cuando ya se han alimentado.

Además, la pérdida de apetito tiende a ser otro de los síntomas, así como una serie de vómitos seguidos que no tienen una explicación precisa, tal y como la diarrea.  En muchos casos ocurre que los niños no logran dormir bien y en otros surge cierto grado de alergia en la piel.

Luego de descartar posibles causas de todos estos síntomas, se toma en cuenta el mal de ojo para variar y se busca ayuda.

Síntomas del mal de ojo en los adultos

Si bien hemos dejado claro que en los niños los síntomas son más físicos que emocionales, es todo lo contrario en el caso de los adultos, ya que estos tienden a sufrir los síntomas a nivel psicológico y emocional en mayor medida. Pese a ello, los mismos no se salvan de padecer los síntomas a nivel físico, por lo que se estima que en estos casos los mismos tienden a ser más fuertes. Los síntomas del mal de ojo en los adultos, tienden a ser los siguientes:

  1. Problemas al dormir. Comienza a ocurrir que los afectados no duermen bien, les cuesta poder descansar durante las noches y conciliar el sueño se les hace tarea difícil. También ocurre que cuando logran dormir, los mismos tienen sueños negativos y repetitivos, que generan sobresaltos durante la noche. El agobio mientras duermen se hace casi palpable.
  2. Malestar en el pecho. No importa qué momento del día sea, muchos individuos afectados con mal de ojo cuentan con malestares físicos en el pecho, como pesadez y opresión.
  3. Tensión nerviosa. Muchas personas con mal de ojo comienzan a padecer ciertos síntomas como el nerviosismo y la ansiedad, sin importar las causas de ambos problemas.
  4. Falta de energía. Es común que las energías de la persona con mal de ojo se vean afectadas, sobretodo porque estas tienden a ser atacadas directamente con las energías negativas.
  5. Depresión. La depresión es otro de los síntomas comunes del mal de ojo, y es que las energías negativas tienden a atacar las energías positivas del afectado, lo que ataca sus emociones y les provoca la depresión.
  6. Confusión mental. La confusión mental puede ocurrir de forma repentina, de modo que la persona afectada tiende a no entender cosas sencillas de buenas a primeras y pierden la memoria a corto plazo de forma frecuente.
  7. Inapetencia sexual. Este tiende a ser uno de los síntomas más extraños del mal de ojo, aunque no menos lógico. En sí, la persona afectada no siente deseos de tener relaciones sexuales en ningún momento.

Como ven, estos síntomas son fácilmente asociados con alguna patología existente a nivel médico, por lo que antes de pensar en el mal de ojo como el culpable de los mismos, es importante tener en cuenta visitar algún médico especialista y descartar posibles causas.

¿Cómo puede saber si tengo mal de ojo?

Al conocer por primera vez este tema, esta tiende a ser una de las preguntas más frecuentes por las personas, sobretodo porque no se puede basar simplemente en los síntomas. Sin embargo, no hay de qué preocuparse, ya que  existen algunos métodos que tienden a funcionar para detectar el mal de ojo. Estos surgen de diferentes costumbres y culturas, por lo que comprobarlos deberá basarse en tu propia experiencia.

Si ya has descartado cualquier posibilidad médica que pueda estar generando los síntomas, es momento de buscar otro tipo de diagnóstico a través de algunos métodos, en donde destacan los siguientes;

  • Quemar sal gruesa. Según dicen, uno de los métodos para detectar el mal de ojo tiende a ser utilizando una cazuela de barro o metal y colocar alcohol. Se le debe prender fuego a esta cazuela y esperar que este arda. La persona que puede estar padeciendo del mal de ojo deberá tomar un puñado de sal gruesa, o sal marina, y la deberá pasar por las manos y luego hacia el fuego. Si este se incrementa en gran medida mientras se va quemando la sal, entonces esto indica que dicha persona sí tiene mal de ojo.
  • Sal que trepa. Este método no es peligroso y puede demostrar si una persona tiene o no mal de ojo, sin saber exactamente cómo, y debe realizarse tomando un plato de preferencia de cobre, y se deberá colocar vinagre y algunos puñados de sal gruesa. Este plato deberá colocarse debajo de la cama del afectado y dejarlo allí durante tres días. Si al sacarlo se observa que la sal ha trepado por el plato, incluso se ha desbordado, esto indica que se está sufriendo de mal de ojo.

De ambos procedimientos, se recomienda el de la sal que trepa ya que no tiende a ser peligroso y según personas que lo han probado, tiende a ser efectivo y sencillo de realizar, además de que por lógica y por ley, la sal no debería trepar por ninguna parte del plato.

Recomendaciones

Existen algunos métodos para eliminar el mal de ojo, en donde se habla en gran medida sobre rezos que realizan personas de cultura árabe o hindú. Estos rezos son un método efectivo para tratar el mal de ojo en cualquier momento de la vida, incluso en niños, y es que estos últimos pueden recibir mal de ojo aunque tengan un lazo rojo en su muñeca.

Si bien es difícil prevenir el mal de ojo, se habla de fortalecer el espíritu de quien lo padece de forma regular, ya que también influye su energía y su estado de ánimo, con el fin de que esta pueda evitar que el golpe de las energías negativas de otra persona sean tan fuertes.

Para poder lograr esto, cada persona debe estar en contacto con cada uno de ellos mismos, con su espíritu y con sus energías, generando un lazo entre las acciones y los pensamientos. Cualquier mal de ojo es capaz de ser evitado con buenas energías y felicidad.

…Y un ojo turco.

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