Síntomas de las lombrices

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Introducción

Las lombrices son parásitos intestinales que generalmente se encuentran dentro de nuestro organismo por su gran facilidad de propagación. Por lo general, estas lombrices son la causa principales de infección en el ser humano, sobretodo por el hecho de poder encontrarse en alimentos mal lavados o en ciertas condiciones que coloquen estos mismos alimentos en circunstancias en donde no se les eliminen estos parásitos.

Estamos hablando de organismos comunes que viven siempre y cuando se mantengan alimentados de otros organismos, por lo que pueden mantenerse en el organismo humano de forma permanente, reproduciéndose y generando molestias en el dueño del cuerpo que ha sido invadido.

La causa principal por la que las lombrices habitan en nuestro cuerpo, es por consumir ciertos alimentos que los contienen, en donde generalmente la carne cruda es la que lidera la lista. Al tratarse de parásitos microscópicos cuando son apenas unos huevos, los mismos suelen esconderse fácilmente en cualquier tipo de carne siempre y cuando esté cruda, e incluso si ya son larvas de un centímetro, también son difíciles de distinguir.

Por otro lado, la carne no es la única causa, ya que a través del agua también se propagan las lombrices, siempre que la misma esté contaminada. También la fruta contiene lombrices y los vegetales, aunque en el caso de la mayoría de los alimentos esto puede prevenirse siempre que los mismos estén completamente cocidos, ya que de esta forma se matan las lombrices.

Causas de las lombrices

Para tocar este punto de forma más profunda y ampliar el tema, hablamos de forma directa de las causas que pueden ocasionar las lombrices.

Ya hemos dejado claro que los parásitos entran en nuestro organismo a través de la boca, siendo esta la forma más común de todas, y que los huevos pueden hallarse en alimentos crudos y contaminados, como la carne de res, la carne de cerdo y los vegetales que estén contaminados y sin lavar. Pero todo esto viene de algo mucho más profundo: la tierra.

En donde realmente se hallan estas lombrices, en su versión microscópica (huevos), es en la tierra, en donde la misma se halla en contacto con la mayoría de los vegetales y alimentos como frutas. Pero no sólo de esta forma se contagian, sino también por todas aquellas manos que trabajan con la tierra contaminada y no se lavan como debe ser.

Los más afectados por las lombrices suelen ser los niños, ya que estos juegan con tierra y suelen tocar su rostro y su boca con las manos sucias, introduciendo de forma automática los huevos de las lombrices en el organismo.

Por último, otro factor determinante es el contagio, ya que alguien cercano tiene lombrices, es casi seguro de que te ocurra también ya que suele ser contagiosa la infección por parásitos.

Síntomas de las lombrices

Siempre que las lombrices se encuentren en el organismo, según sea la cantidad y la rapidez con la cual se reproduzcan, las mismas ocasionan una serie de síntomas que indican de forma rápida que el individuo tiene parásitos, y al tratarse de una infección común, los síntomas ya suelen ser comunes para una gran población.

Los síntomas principales de las lombrices intestinales suelen ser los siguientes:

Diarrea

Tener diarrea puede ser indicativo de muchas situaciones, como lo es una mala digestión, consumir alguna comida en mal estado y tener lombrices intestinales. Suele ser un síntoma más que común, ya que estamos hablando de la existencia de ciertas larvas en el intestino que van reproduciéndose de forma rápida.

La diarrea puede aparecer cuando las lombrices ya tengan un tamaño considerable (a partir de una pulgada) y la cantidad de las mismas en el organismo ya sea llamativa. En casos como estos, en la diarrea se pueden observar las lombrices.

Dolor abdominal

El dolor abdominal que surge cuando existen lombrices, suele ser muy agudo y persistente, por lo que en muchos casos los pacientes que no saben que tienen parásitos, suelen asociar el dolor con ciertos calambres. Sin embargo, al cabo de dos días cuando el dolor sigue intenso, suelen entender que algo distinto está ocurriendo.

En el caso de algunas chicas suelen ignorar este síntoma siempre que concuerde con cierta fecha del mes, ya que el dolor tan agudo es asociado a la menstruación. Por lo general, este síntoma se caracteriza por ubicarse en la parte baja del dorso y se ubica en el vientre, más cerca de esa zona que del estómago.

El dolor abdominal ocurre siempre que existe una gran cantidad de lombrices en los intestinos, que van alimentándose de las paredes de este órgano, irritándolo a su paso.

Crecimiento lento

El crecimiento lento es un síntoma poco común pero que existe y ataca a los más pequeños y jóvenes cuando se ven atacados por las lombrices. Esto ocurre ya que los parásitos van alimentándose del organismo que los mantiene vivos y no le permite absorber todos los nutrientes, lo que desacelera el crecimiento y el desarrollo.

Es importante destacar que las lombrices se van alimentando de las paredes del intestino y a su vez van consumiendo una enorme cantidad de vitaminas y nutrientes, además de minerales, lo que acaba en generar molestias y bajas de peso en los más pequeños.

Fatiga

La fatiga es un síntoma común que ocurre siempre que las lombrices ya están poblando los intestinos y se están abarcando todos los nutrientes necesarios del individuo, lo que acaba en desnutrición y, por ende, en fatiga. La fatiga engloba debilidad y cansancio repentino, aún cuando no se está realizando ningún tipo de ejercicio físico o tarea cansina.

Es importante mantener siempre presente este síntoma ya que podría acabar en un desmayo repentino y en una baja de plaquetas.

Tos seca

La tos seca es un síntoma que ocurre cuando las lombrices apenas son unas larvas y están comenzando a circular por el organismo del individuo, y es que si bien ya sabemos que las lombrices se encuentran en los intestinos, cuando las mismas están comenzando a nadar por el organismo, suelen ubicarse en ciertas zonas como los pulmones y el esófago, generando que estas zonas se inflamen y generen irritación, lo que da como resultado ataques de tos seca.

Lo curioso de este tipo de tos, es que la misma no suele ceder con ningún tipo de remedio, por lo que esto es un indicativo de que el síntoma se refiere a que existen parásitos.

Cambios en el apetito

Al alojarse una gran cantidad de lombrices en tu intestino, a pesar de que realmente no las sientas, estas están allí abarcando un espacio que debería de llenarse de comida. Al encontrarse una población de parásitos en tu intestino grueso, esto le indica al cuerpo que no tiene hambre, poque siempre se siente lleno. Esto da como resultado que existan cambios bruscos y repentinos en el apetito del individuo afectado, ya que sin darse cuenta van dejando de comer por sentirse siempre llenos.

Por otro lado, esto no siempre resulta de este modo, sino al revés, ya que existen algunas lombrices que van consumiendo demasiados nutrientes lo que va generando hambre excesiva en el afectado. Esto da como resultado que la ingesta de alimentos vaya en aumento.

Náuseas y mareos

Las náuseas y los mareos suelen aparecer de forma regular, partiendo de los cambios de apetito y de la fatiga. Suele ser un síntoma persistente que se torna molesto.

Picazón en el ano

Este es, sin dudas, el síntoma más claro y común de todos, el que más rápido ayuda a diagnosticar las lombrices y el que más persiste y se torna peligroso.

Cuando las lombrices ya se encuentran en el intestino grueso y las mismas van reproduciéndose, las hembras se trasladan al ano y dejan los huevos en este sitio para que vayan creciendo. Esto genera el malestar y la picazón, lo que da como resultado que todos los que se rascan esta zona y, aún cuando se laven las manos, ingieran algo tocado con los dedos, envíen estos huevos de forma automática al intestino, comenzando una nueva reproducción.

Esto quiere decir, de forma más simple, que los huevos son microscópicos y una vez tocada la región del ano estas larvas se alojan debajo de las uñas y no suelen irse rápidamente, aún cuando las manos se laven muy bien.

¿Cómo puedo saber si tengo lombrices?

Si cuentas con algunos de los síntomas anteriores y tienes el leve presentimiento de tener parásitos, es importante que estos síntomas se observen y luego se realice una prueba sencilla para observar si existen lombrices.

Esta prueba consiste en que una vez se levante el afectado por la mañana, antes de ir al baño el mismo se coloque un trozo de cinta adhesiva (por el lado adherente) en la región del ano, presionando por dos minutos. Esto hará que los huevos alojados en esta región se adhieran a la cinta plástica y luego se procedan a observarse por el médico a través de una lámina portaobjetos.

Esta prueba puede ser realizada tanto a niños como a adultos, a pesar de que en el caso de los más pequeños suele ser más complicado y probablemente se deba durar menos de un minuto con la cinta adhesiva, pero aún así funciona ya que las larvas se adhieren rápidamente a este tipo de superficie.

¿Cómo se propagan las lombrices?

Ya hemos dejado claro el hecho de que las lombrices son contagiosas, por lo que se catalogan como infecciones generales por gusanos. Una vez que los huevos entren al organismo a través de la ingesta de cualquier tipo de alimento o bebida contaminada, esto quiere decir que el individuo afectado tendrá en todo su cuerpo zonas en donde los huevos microscópicos se encuentran alojados, como en las manos, debajo de las uñas, en las partes íntimas y en la ropa interior, lo que acaba en el hecho de que se pueden propagar de forma fácil y sencilla a través de las sábanas, de las toallas y de cualquier tipo de ropa incluyendo las pijamas.

Por otro lado, al ser lombrices que se encuentran en el ano, es común que estas también se hallen en los váteres y en los lavabos, por lo que es importante tener este punto en cuenta.

Además, cualquier tipo de alimento que haya sido manipulado por las personas que tengan lombrices, también son un factor de riesgo para quienes no están infectados, ya que si estos alimentos no se lavan bien y se mantienen crudos, es muy probable que los parásitos se propaguen a quienes los consuman o manipulen. Otra forma de propagación es a través de vasos, cubiertos, platos y hasta servilletas, así como mesas, sillas y pupitres en donde manos contaminadas de larvas hayan estado.

Una vez que el parásito entre en el organismo y haya crecido, adhiriendo la cabeza a las paredes del intestino, las hembras van colocando sus huevos en el ano del cuerpo que están invadiendo y de esta forma se va generando lo que es la picazón anal, lo que acaba en que esta zona sea rascada y de este modo las larvas se adhieran a los dedos y a las uñas, lo que acaba en una propagación general.

Por otra parte, es importante destacar el hecho de que las mascotas no son un medio de contagio ni de propagación para los seres humanos, ya que las lombrices intestinales jamás vienen de los animales domésticos.

¿Cómo se deben tratar las lombrices?

Una vez que se diagnostique la infección, es necesario que el médico mande un tratamiento que ayude a que estas lombrices salgan del organismo por completo, en donde el proceso debe ser repetido al cabo de dos semanas. Esto ocurre debido a que el medicamento mata las lombrices que están en el intestino, haciendo que las mismas salgan a través de las heces, pero las larvas aún se hallan en el ano, por lo que la segunda dosis debe ser ingerida para deshacerse de estas larvas.

Además, es importante y recomendable que este tratamiento sea realizado por el resto de la familia, ya que sin saberlo los demás también pueden haberse contagiado.

Por otro lado, aún cuando las lombrices han desaparecido en su totalidad, la picazón anal puede seguir durante algunos días, por lo que es común que el médico recomiende alguna crema para aliviar la irritación ocasionada por las larvas.

¿Cómo prevenir las lombrices?

Si bien es imposible saber en dónde se encuentran las lombrices o las larvas, sobretodo estas últimas por su tamaño microscópico, existen algunas recomendaciones que se pueden llevar a cabo para prevenir una infección por parásitos intestinales, y son las siguientes:

  1. Lavarse las manos de forma regular, sobretodo luego de haber tocado alimentos o tierra.
  2. Lavar la ropa y las sábanas una vez por semana, y la ropa interior de forma diaria.
  3. Mantener todos los alimentos crudos bien limpios y alejados de moscas y animales.
  4. Hervir el agua de consumo diario.
  5. Cocer muy bien los alimentos provenientes de animales, como carnes y pescados.
  6. Evita comer en lugares de comida calleja a menos de que sean de confianza y sepas que todo está limpio y los alimentos bien cocidos.
  7. Realizar un tratamiento para eliminar parásitos intestinales una vez cada seis meses.

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