Síntomas de la listeria

By |

Introducción

Lo que se conoce como la listeria no es más que una enfermedad muy común en un centenar de personas en todo el mundo, siendo esta transmitida a través de una gran diversidad de alimentos que han sido procesados de forma incorrecta, como lo es el fiambre, y cualquier tipo de producto lácteo que no haya sido pasteurizado con anterioridad.

Esto también se conoce como listeriosis, siendo la misma una enfermedad bacteriana cuya bacteria causal es denominada como listeria monocytogenes. Esta bacteria se caracteriza por sobrevivir y encontrarse tanto en la tierra, como en el agua, por lo que sobrevive en lugares húmedos y se encuentra mayormente en alimentos crudos y en algunos procesados. Además de esto, esta es una enfermedad cuya bacteria va creciendo a medida que va afectando al individuo e incluso sin haber afectado a nadie y encontrándose en lugares sumamente fríos y húmedos. Esto, en sí, hace que la bacteria sea sumamente peligrosa.

La infección por listeria puede ser muy peligrosa en las mujeres embarazadas y en todas aquellas personas que sufran de alguna enfermedad cuyo sistema inmunológico se ha visto afectado con anterioridad, lo que los vuelve débiles en este sentido. En estas personas, además de ser más peligrosa la enfermedad, las mismas también tienen más probabilidades de contraerla, ya que se vuelven débiles ante el ataque de la bacteria, siempre y cuando la contraigan a través de algún alimento contaminado.

Por otro lado, es importante resaltar que mientras más saludables sean las personas que consumen alimentos contaminados, menos probabilidades tienen de contraer la infección ya que los mismos cuentan con anticuerpos que reducen el efecto de la bacteria. Sin embargo, en el caso de las mujeres embarazadas, esta bacteria puede ser peligrosa ya que ataca de forma directa al feto, pudiendo acabar con su vida, al igual que en los recién nacidos. Esto se debe a que ellos, al ser pequeño y dependientes, tienen su sistema inmunológico muy débil y no pueden hacer frente a la bacteria que está causando el daño.

Sin embargo, esta enfermedad cuenta con la posibilidad de, al ser combatida rápido con el tratamiento correcto, pueda mantenerse a raya y combatirse por completo. Es importante, además, destacar el hecho de que al tratarse de una enfermedad cuya bacteria sobrevive en una diversidad de climas fríos, e incluso congelados, las personas que cuentan con debilidad ante la bacteria, deben evitar a toda costa el consumo de todos aquellos alimentos que puedan contenerla. De esto hablaremos más adelante.

Síntomas de la listeria

Al tratarse de una enfermedad bacteriana, es común que la misma presente una serie de síntomas que ayudan a comprender de su existencia. Por lo general, estos síntomas suelen aparecer luego de unos días de haber consumido el alimento contaminado con la bacteria, pudiendo llegar a pasar hasta unos treinta días.

Estos síntomas varían dependiendo de su generalidad e individuos afectados. A continuación les hablamos de los síntomas de la infección por listeria:

Síntomas generales

  • Fiebre

La fiebre suele ser el síntoma principal de esta infección, como sucede en todas. Esto se debe a que el calor corporal es la principal alerta que nos otorga el cuerpo para saber que alguna infección está atacando nuestro organismo.

  • Dolor muscular

Al contraer una infección de este tipo, el cuerpo se vuelve débil y los dolores sin causas ni razones aparentes, no se hacen esperar. Esto es lo que ocurre con los dolores musculares, en donde los mismos aparecen sin una causa común y suelen alertar a los afectados de forma regular.

  • Náuseas

Este síntoma es otro de los principales, sobretodo porque estamos hablando de una bacteria que se consume a través de la alimentación. Suele afectar nuestra digestión y van apareciendo las náuseas, antes, durante y después de la comida, pudiendo acabar en vómitos regulares.

  • Diarrea

La diarrea, como último síntoma general, es otro de los principales y se asocia directamente con las náuseas y su causa, sobretodo porque el cuerpo necesita reaccionar ante el ataque que está sufriendo, y la diarrea es una de las formas más utilizadas por el organismo para hacerlo.

Síntomas siempre que la bacteria afecte al sistema nervioso

Los síntomas anteriores pueden alargarse y unirse con otros, siempre que la bacteria afecte al sistema nervioso de forma directa. Los síntomas que puede presentar en estos casos, son los siguientes:

  • Dolor de cabeza

El dolor de cabeza que se presenta en estos casos puede ser punzante y regular, pudiendo alargarse durante horas sin descanso.

  • Rigidez en el cuello

Sin importar si se ha descansado lo suficiente, siempre que existe una infección por listeria y la misma ha afectado al sistema nervioso, es común que aparezca la rigidez inminente en el cuello del afectado luego de que los síntomas generales comienzan a aparecer.

  • Confusión

Mientras más se tarde en atacar la infección, más síntomas irán apareciendo, como lo es la reducción en los niveles de alerta de los individuos y la confusión.

  • Pérdida de equilibrio

Al afectar a nuestro sistema nervioso y no mantener un tratamiento, es común que un desequilibrio motor aparezca de repente, un par de veces al día, en los afectados. Este síntoma suele ir empeorando si la bacteria no se ataca.

  • Convulsiones

Y llegado un punto muy largo y extenso de infección y el sistema nervioso se ve muy afectado, el paciente puede llegar a presentar ciertas convulsiones, en donde las mismas pueden ir aumentando conforme vaya pasando el tiempo y la bacteria no se elimine del organismo.

Síntomas durante el embarazo y en recién nacidos

Como bien decíamos, las personas embarazadas están sumamente propensas a contraer la infección, aunque realmente los síntomas mayores no los recibe la mujer en cuestión, sino el feto, quien puede morir dentro del útero.

En el caso de que el feto no fallezca, el mismo puede nacer con una infección que puede ser mortal, acabando con el recién nacido en un periodo de pocos días luego de su nacimiento.

Los síntomas en los recién nacidos son pocos, pero pueden llegar a ser mortales en un cuerpo tan pequeño y dependiente como los que tienen ellos, además de que su sistema inmunitario puede llegar a estar demasiado débil. Los síntomas son los siguientes:

  • Poco apetito

Si bien es habitual que los niños no coman en exceso, su apetito se ve muy reducido cuando tienen la listeria en su organismo.

  • Irritabilidad

Los recién nacidos se caracterizan por llorar sólo cuando requieren de algo, pero cuando existe una infección por listeria se vuelven irritables y suelen llorar sin razón aparente.

  • Fiebre

La fiebre puede ser sumamente peligrosa en los niños de cualquier edad, en donde en los recién nacidos es sinónimo de gravedad.

  • Vómitos

Y por último, están los vómitos que no se hacen esperar y se generan de forma frecuente en el pequeño, causando deshidratación y pérdida de peso.

¿Cuándo se debe consultar al médico?

Es importante tener en cuenta que nuestro cuerpo habla y nos alerta sobre cualquier cosa que vaya mal en nuestro organismo, por lo que las bacterias siempre que hacen efecto y comienzan a dañar nuestros sistemas, generan que el cuerpo nos alerte sobre este hecho.

Siempre que hayas consumido alimentos congelados, crudos, fiambres o comida chatarra que pueda estar contaminada con la bacteria, y se te presenten ciertos síntomas que bien puedes confundir con una mala digestión, es  necesario que prestes atención a los signos y a su duración, porque más allá de tan sólo una mala digestión, puede acabar siendo una infección por listeria.

Lo mismo sucede con los alimentos lácteos que NO han sido pasteurizados, ya que estos tienen altas probabilidades de contener la bacteria debido a que la misma puede vivir en lugares húmedos y fríos. Si ves que presentas síntomas d mala digestión y luego a eso se le suman otros, como la fiebre, es necesario que busques a un profesional y el mismo te diagnostique.

Lo ideal es buscar ayuda pronto, ya que si esta bacteria no se trata, puede tener efectos peligrosos en el organismo, pudiendo llegar a causar la muerte del afectado.

Causas de la listeria

Si bien ya hemos venido hablando un poco sobre esto, es necesario hacer una pausa a lo general y llegar al detalle para poder entender cómo funciona esta bacteria. Como ya habíamos comentado, la misma se haya en el agua y en el suelo, pero no sólo en estos lugares, sino también en las heces de los animales, lo que acaba dando como resultado que la listeria afecte a un gran número de personas que consuman vegetales crudos que provengan del suelo, en donde el mismo puede llegar a estar infectado.

Además de esto, otra de las causas principales de la infección, es el consumo de carnes crudas de animales que estén contaminados y de todos aquellos alimentos que hayan sido creados a base de leche que no haya sido pasteurizada.

Pero no sólo esto, sino que también puede ocurrir que se adquiere a través del consumo de alimentos procesados que luego de haber sido procesados, se infectaron y la bacteria se mantuvo viva en ellos.

Complicaciones de la listeria

Si bien estamos hablando de una infección en su máximo tope de gravedad, también ocurre que puede ser una enfermedad que ataca de forma leve a todas aquellas personas cuyo sistema inmunológico esté sano y funcionando a todo lo que da. Sin embargo, en ocasiones puede ocurrir que genere complicaciones aún peores de la infección base por la listeria.

Hablando de forma general, incluyendo a los fetos en este grupo, las complicaciones son las siguientes:

  1. Una septicemia. Esta suele ser una infección muy general que ataca toda la sangre del individuo.
  2. Esta es una inflamación de las membranas que se encuentran en el cerebro y el líquido que lo rodea.
  3. Abortos espontáneos en las mujeres embarazadas.
  4. Muerte inminente del feto.
  5. Muerte inminente en el recién nacido.

¿Cómo se puede prevenir la listeria?

Como estamos hablando de una infección que se adquiere a través de la alimentación, para prevenirla es necesario tomar ciertas pautas de seguridad alimenticia:

  1. Mantener todo limpio, tanto en la cocina como en el baño.
  2. Debes lavarte las manos en todo momento luego de tocar alimentos, preferiblemente con un jabón antibacterial y agua tibia.
  3. Todos los utensilios de cocina que hayas utilizado, debes lavarlos con agua tibia.
  4. Consume alimentos cocidos y evita las carnes crudas.
  5. No consumas ningún tipo de producto lácteo si sabes que no ha sido pasteurizado antes.
  6. Si vas a calentar comida, hazlo hasta que veas que está tan caliente que le sale vapor.
  7. Todo alimento que vayas a utilizar, lávalos muy bien y sécalos con una toalla limpia.
  8. Si los vegetales están muy sucios, utiliza una esponja o un cepillo especial para raspar toda la superficie, o elimina la concha.
  9. Cocina bien todos los alimentos, sin dejar nada crudo.

Si eres propenso a sufrir una infección por listeria, bien sea porque estás embarazada o porque cuentas con un sistema inmunológico débil, sigue también estas pautas:

  1. Evita todo tipo de queso blanco o blando.
  2. No consumas comidas chatarras y evita totalmente los perros calientes y el fiambre, así como las carnes que vengan en latas y no sean frescas.
  3. Lava tus manos siempre que hayas tocado a algún alimento chatarra o de los mencionados en el punto anterior.
  4. No consumas en lo absoluto ningún tipo de pasta de carne que se encuentre refrigerado o enlatado.
  5. Evita la marisquería y los alimentos ahumados que no se observen bien cocidos. Si quieres consumirlo de igual modo, cocínalos hasta que le veas vapor y déjalo así por un rato.

¿Cuál es el tratamiento correcto para combatir la listeria?

Luego de haber visitado a un médico, el mismo deberá otorgarte un tratamiento específico, siempre que haya observado y analizado todos tus síntomas, ya que no en todas las ocasiones el tratamiento suele ser igual. Esto varía dependiendo de los síntomas y del tiempo que los hayas tenido, es por esto que se dice que mientras más rápido se trate, mucho mejor.

Si los síntomas son bastante leves, generalmente basta con las pautas a seguir en el consumo de los alimentos, para que la infección se elimine. Si por el contrario, los síntomas son más fuertes, la listeria debe ser tratada con antibióticos específicos.

En el embarazo se debe tratar a tiempo la listeria con antibióticos, sin importar l gravedad de los síntomas, ya que de este modo se puede prevenir una infección al feto. Y en el caso de los recién nacidos, los antibióticos también son el mejor tratamiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.