Síntomas de la Leishmaniosis

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Introducción

La leishmaniosis es una enfermedad de tipo infeccioso, y es  producida por un tipo de parásito protozoo del genero leishmania, se transmite por medio de una picadura de un flebótomo infectado. Este tipo de mosquito, puede ser de gran daño para el afectado ya sea en personas o animales y se encuentra en las zonas rurales con clima mediterráneo, subtropical y tropical.

Se han informado de casos de esta enfermedad en todos los continentes a excepción de Australia. En los países de América del Sur suele ser más común en zonas como México.

Síntomas

Leishmaniosis cutánea: en este caso los síntomas dependerán del sitio donde este localizadas las lesiones y cuanto abarcan:

  • Dificultad para respirar y para deglutir.
  • Úlceras y desgaste en la boca, la lengua, las encías, los labios, la nariz y el tabique nasal.
  • Congestión nasal, rinorrea y hemorragia nasal.
  • Llagas en la piel propensas a convertirse en úlceras que se curan muy lentamente.

Leishmaniosis visceral: en el caso de los niños, este tipo de infección comienza con tos, diarrea, fiebre y vómitos.

En las personas adultas por lo general se presentan fiebres que duran entre un lapso de dos semanas y dos meses, y va acompañada de fatiga, debilidad que aumenta a la medida que la enfermedad avanza, además de la pérdida de apetito.

Otros síntomas de este tipo de leishmaniosis son:

  • Molestia en el abdomen.
  • Pérdida de peso.
  • Sudores fríos.
  • Disminución del volumen del cabello.
  • Piel escamosa y oscurecidos

Causas

La enfermedad como tal afecta muy a menudo en las regiones más pobres del planeta y está asociada principalmente a la malnutrición, los desplazamientos de la población, las malas condiciones de vivienda, y la debilidad del sistema inmunológico, además, de la falta de recursos.

Esta infección está ligada además a los cambios del ambiente, la deforestación, la construcción de presas, sistemas de riego y urbanizaciones. Según la organización mundial de la salud (OMS), se estima que cada año se producen 1,3 millones de nuevos casos y entre 20.000 y 30.000 de ellos son causa de muerte.

Otra de las fuentes de infección más común son los animales: roedores, perros, y varios tipos de mamíferos salvajes. En algunas regiones del continente africano la enfermedad es endémica en perros y carnívoros salvajes.

Las personas pueden llegar a contagiarse de la enfermedad en estos casos si son picados por alguna mosca de la arena que haya picado antes a un mamífero infectado. Esta enfermedad es también transmitida de madres a hijos en algunas ocasiones y a través de transfusiones de sangre o agujas infectadas.

Prevención

La forma de prevenir esta enfermedad es muy importante evitar ser picado por mosquitos flebótomos, a continuación las recomendaciones:

  • Colocar toldos de malla fina alrededor de las camas y en las ventanas, en zonas donde está presente la enfermedad.
  • Usar repelentes de insectos y ropa protectora.
  • A nivel de salud pública, se deben tomar medidas para reducir las poblaciones de estos insectos y controlar los estanques públicos.
  • Es importante tener en cuenta estas recomendaciones ya que no existen vacunas ni medicamentos que prevengan la enfermedad.
  • Uno de los métodos para prevenir la picadura que causa la enfermedad es colocar una malla fina alrededor de la cama.

Tipos

Existen tres tipos de leishmaniosis:

  • La leishmaniosis cutánea: Este tipo afecta a la piel y a las membranas mucosas, las llagas que pueden aparecer en la piel empiezan, normalmente, en la región donde se ha producido la picadura del flebótomo.

  • La leishmaniosis sistémica o visceral: Afecta a todo el cuerpo y suele desarrollarse entre dos y ocho meses después de la picadura del flebótomo. Es de manera frecuente que el paciente no haya advertido la presencia de llagas en la piel pero puede presentar complicaciones que resulten mortales ya que el parásito daña el sistema inmunitario, disminuyendo el número de células que combaten la enfermedad.

  • La leishmaniosis mucocutánea: este tipo de leishmaniosis, conduce a la destrucción total o parcial de las membranas mucosas de la nariz, la boca y la garganta.

Diagnóstico

Diagnosticar la infección es por medio de la revisión de un especialista, además, de un examen clínico con pruebas parasitológicas o serológicas. Estas últimas tienen un valor de cantidad limitada en el caso de la leishmaniosis cutánea y mucocutánea.

Otro tipo de pruebas que pueden llevarse a cabo son:

  • Biopsia de médula ósea, del hígado o de los ganglios linfáticos.
  • Cultivos y análisis de sangre completos, además de otras pruebas para comprobar los anticuerpos inmunofluorescentes.

Tratamientos

El tratamiento para esta enfermedad se realiza bajo estricto control y vigilancia médica, usando los antimoniales pentavalentes, como el estibogluconato sódico o también el antimoniato de meglumina, y debe ser administrada por vía intravenosa o intramuscular en dosis única diaria. Este tratamiento tiene contra-indicaciones en aquellas personas que padecen de alguna insuficiencia renal, hepática o cardiaca y en aquellas personas afectadas por una tuberculosis.

Puede que sea necesario una cirugía plástica para lograr corregir la posible desfiguración que se haya producido en la piel por causa de las llagas que ocasiona la leishmaniosis cutánea. Con una baja frecuencia, los pacientes que padecen de leishmaniosis viral resiste a los medicamentos pueden llegar a necesitar de la extirpación del bazo, este procedimiento es llamado esplenectomía.

Otros datos

Prexiste una secuela de la leishmaniosis visceral que es denominada dérmica poskala-azar que es caracterizada por una erupción que es situada habitualmente en la cara, los brazos, el tronco y otras partes del cuerpo.  De tal manera que se localiza por lo general en zonas de África Oriental o en el sub-continente indio y aparece entre seis meses y un año después de la curación de

Es importante saber que existen otras formas más severas de leishmaniosis, entre los tipos más comunes son:

  • Leishmaniosis cutánea, la cual causa llagas en la piel.
  • Leishmaniosis “visceral”, la cual afecta a los órganos internos, como el bazo, el hígado y la médula ósea.

Es importante saber quién está en riesgo de contraer la infección:

  • Cualquiera persona que viva o viaje en donde se encuentra la leishmaniosis
  • Cualquiera que esté desde el anochecer hasta el amanecer en áreas en donde se localizan las moscas de arena
  • Misioneros
  • Gente que estudia aves (ornitólogos)
  • Turistas ecológicos.
  • Voluntarios del Cuerpo de Paz.
  • Las personas que hacen investigación al aire libre durante la noche o el ocaso.

Signos y síntomas de la infección:

La leishmaniosis cutánea:

  • Una o más llagas en la piel.
  • Las llagas cambiarán de tamaño y apariencia.
  • Llagas con un borde erizado y úlcera centralizada o cubierta con una costra
  • Ganglios inflamados cerca de las llagas (por ejemplo, si la llagar está en el brazo o la mano, la axila puede estar hinchada)

La leishmaniosis visceral:

  • Fiebre alta.
  • Pérdida de peso injustificada.
  • Bazo e hígado agrandados.
  • Análisis de sangre anormales.

Es importante tener en cuenta que las llagas de la piel de la leishmaniosis cutánea por lo general, puede verse desarrollado dentro de las dos semanas o meses luego de la picadura de la mosca de arena. Las personas infectadas con leishmaniosis visceral se ven afectadas dentro de los meses en los que los picaron.

Es importante saber que el tratamiento para tratar esta infección, será determinado por el médico y el equipo del centro para el control y la prevención de enfermedades. Muchas veces no es necesario tratamiento y en otros casos, se requiere una terapia de forma estricta y supervisada.

La leishmaniosis o leishmaniasis, es una enfermedad terrible que los perros pueden contraer y morir por su causa, más sin embargo, no debemos asustarnos, ya que se puede prevenir y hay tratamiento para ella si es contagiado, y si puede ser transmitida al humano, debemos saber cómo combatir e identificar  e sus etapas más tempranas.

La leishmaniasis en perros

La leishmaniasis es una enfermedad, o más bien un parásito, que invade el cuerpo del perro provocando daños en las vísceras, en la piel, y en sus músculos. Especialmente afecta el bazo y el riñón, y la mayoría de las muertes por esta enfermedad son más que todo por causa de un fallo renal provocado por esta patología. Con estos datos, al parecer es obvio que se debe proteger a las mascotas de dicha enfermedad.

Forma de contagio de la leishmaniasis en perros

De modo contrario a que muchas personas piensan, los perros no son contagiados de leishmaniasis por el solo medio de contacto, por lo que no es necesario tener que impedir a tu mascota a jugar con otro que padezca o haya padecido de esta enfermedad. Esta patología se contagia a través de la sangre, y de esta forma son transportados los parásitos que originan esta patología además es necesaria la intervención de un mosquito. Este chupa la sangre del perro infectado y se la inocula a otro.

¿La leishmaniasis se contagia a humanos?

La respuesta es sí, pero tampoco por contacto directo. Para que la leishmaniasis nos afecte, un mosquito debe picar a la mascota infectada y luego a su dueño para de este modo inocular la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de la leishmaniasis en perros?

Esta enfermedad en los perros ataca de dos maneras diferentes. Si el perro tiene su sistema inmunitario en buen estado de salud, dicha enfermedad solo atacara la piel del canino, inclusive se caerá el pelo, lo tendrá frágil, aparecerán escamas, y heridas en el hocico y en las almohadillas de las patas, además de dolor en el cuerpo y tendencia a rascarse debido a las molestias de la leishmaniasis.

Entre otros síntomas el perro perderá color y su ánimo se verá deteriorado. La leishmaniasis dura de detectar, por que deteriora el cuerpo dela mascota, tanto superficial como internamente, además de los síntomas cutáneos, estos parásitos afectan de manera muy dura los órganos, como ya hemos explicado antes.

Si el perro se observa con debilidad en el momento de ser contagiado, la leishmaniosis le atacara por dentro. El primer síntoma que se presenta son unas heces oscuras y viscosas, vómitos y diarrea, también presentara sangrado por el hocico y desafortunadamente, ver cómo se va deteriorando poco a poco, es por esto que antes de que esto suceda es recomendable actuar lo más rápido posible.

¿Cómo prevenir el contagio de leishmaniasis en perros?

Para evitar que el canino se contagie de la leishmaniasis se deben tomar ciertas medidas. Lo primero es lograr que su sistema inmunológico este siempre en buen estado y estable. Es importante recordar que un perro feliz es un perro sano, la buena alimentación será la parte importante combinando la comida húmeda, de calidad además de buena calidad y recetas caseras es el comienzo, además de mimos y atención paseos y algún tipo de ejercicios para el canino estas son las acciones claves para mantener la buena salud de nuestra mascota.

Lo siguiente será seguir su régimen de vacunación al pie de la letra, y tratando de no fallar ninguna dosis incluso poner la vacuna contra le leishmaniosis y otras enfermedades. Si se siguen todas estas recomendaciones las posibilidades de que la mascota se contagie descenderá de modo drástico.

Se  debe tener mucho cuidado si el lugar donde vive suele tener altas temperaturas altas por la noche y que además tengan ríos cercanos al lugar de vivienda. Ya que los mosquitos transportan la leishmaniasis adoran las grandes concentraciones de agua y los sitios calientes, además de las épocas del año en el que las temperaturas suben notablemente, por las noches, ya que son criaturas nocturnas. Es por esta razón que es recomendable moderar o incluso evitar los paseos nocturnos cerca de lagos y pantanos.

¿Qué puedo hacer si mi perro ha sido contagiado de leishmaniasis?

Si a pesar de todos estos consejos el perro contrae la enfermedad, se debe acudir lo más pronto posible a un veterinario, y si lamentablemente el tipo de leishmaniasis que padece la mascota es visceral, este atacara los órganos de la mascota hasta matarlo, por lo que hay que prestarle toda la atención a la enfermedad de inmediato.

La buena noticia es, que se ha progresado mucho en la lucha contra la leishmania. Y en la actualidad hay vacunas, y más medicamentos y tratamientos para curar dicha enfermedad.

La mala noticia es que hay muchos caninos que padecen de leishmaniosis y son asintomáticos, es decir, tienen la característica de ser muy fuerte en su interior pero por su fuerte sistema inmune no desarrollan la enfermedad. Esta característica dificulta detectar si algún perro del entorno la padece, es por ello que la prevención es de vital importancia.

Tratamiento la Leishmaniosis en perros

A pesar de que el tratamiento es sumamente costoso y no protege al perro del todo de posibles recaídas, si hay la probabilidad de que el perro sobreviva y disminuya los síntomas notablemente, algunos perritos viven muchos año y gozan de una muy buena salud y calidad de vida.

Las secuelas que padece el perro luego de la enfermedad dependerán del estado en el que hayan sido dañados sus órganos, así que si no es detectada a tiempo y no se aplica el tratamiento adecuado , puede resultar mortal sobre todo en el caso de leishmaniosis visceral.

No debemos olvidar acudir siempre al veterinario de confianza y solicitar la información necesaria sobre el tratamiento y la incidencia de esta enfermedad en  tu localidad, además de compartir esta información con toda persona que tenga un amiguito peludo, Para concientizar a las personas sobre la importancia y prevención de esta enfermedad, para así evitar malos ratos a los amiguitos de cuatro patas.

También existen otras medidas de prevención y protección como son:

  • Colocar a los perros collares antiparasitarios repelentes de mosquitos.
  • Incluir el uso de productos antiparasitarios externos regularmente que también actúa de repelentes.
  • Fumigar en zonas con mayor actividad de mosquitos.
  • Usar velas o espirales en las terrazas que espante a los mosquitos.
  • Dentro de las casas, es mejor usar enchufes que protejan a toda la familia como insecticidas eléctricos.
  • Evitar visitar en verano zonas húmedas y pantanosas.
  • Usar mosquiteras en las ventanas de las casas de campo y playa.
  • No pasear con tu mascota cerca de los ríos o zonas húmedas al atardecer ya que aumenta la actividad de los mosquitos a esas horas cuando cae la noche.
  • La actividad de los mosquitos aumenta durante la noche, así que es mejor que el animal duerma en casa.

Fuente| Wikipedia

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