Síntomas de la laringitis

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Introducción

La laringe es una zona muy corta que se encuentra encima de nuestra tráquea, con forma de cilindro y se encarga de resguardar las cuerdas vocales. Para ser más precisos, en el caso de los hombres podemos ubicar la laringe en la zona trasera de su manzana de Adán. En sí, esta estructura tiende a proteger las cuerdas vocales cuando se está consumiendo alimentos, de modo que los alimentos no se desvíen hacia la tráquea o hacia la laringe y sigan su camino correcto hacia el esófago. Esta tiende a ser una de las funciones principales de la misma.

Por este hecho, a través de la laringe no pueden pasar alimentos, tan sólo aire que entra y sale de forma común. De esto surge el hecho de poder hablar y realizar sonidos, ya que el paso de aire hacia la tráquea genera que la vibración cause los sonidos, y luego pasen a los pulmones. Este proceso ocurre en milésimas de segundos y no se detiene a excepción de que existan problemas o complicaciones.

Ahora bien, cuando la laringe se inflama por el uso excesivo de la misma, ocurre lo que se conoce hoy en día como laringitis, además de que también ocurre partiendo de una infección o de una irritación. Cuando la inflamación de la laringe comienza, lo primero que se ve afectado son las cuerdas vocales, lo que genera la distorsión de los sonidos que surgen de las mismas. Debido a esto, la voz tiende a escucharse ronca, o bien, imperceptible, siempre que la laringitis sea crónica.

Esta afección no se considera peligrosa y puede llegar a durar muy poco tiempo, o bien, un plazo de tiempo más largo, dependiendo del tipo que sea. Cuando se trata de una laringitis aguda, la misma suele durar poco tiempo, mientras que cuando se trata de una laringitis crónica, la misma tiende a mantenerse durante más tiempo del normal.

Si bien no se considera como grave, si la misma dura demasiado tiempo, es capaz de considerarse como un síntoma preciso de alguna enfermedad grave, como el cáncer.

Síntomas de la laringitis

Como la mayoría de las enfermedades que afectan a nivel de garganta y toda esta zona, la laringitis es capaz de producir una serie de síntomas que como ya hemos mencionado, pueden durar algunos días, o varias semanas, dependiendo de lo que ha ocasionado la afección y la forma en la que reaccionas ante ella.

Los principales síntomas de la laringitis, son los siguientes:

Ronquera

En definitiva, la ronquera es el síntoma principal de la laringitis, ya que la voz se ve afectada de forma inmediata apenas se inflama la laringe. La ronquera puede comenzar siendo leve, e ir aumentando de forma progresiva hasta alcanzar una voz casi imperceptible.

Pérdida de la voz

Cuando la ronquera sobrepasa los límites, la voz tiende a verse debilitada y puede acabar por perderse durante algunos días. Este, dependiendo de la causa de la laringitis, se considera como un síntoma común.

Cosquilleo y sensibilidad en la garganta

Sucede que la garganta se ve afectada debido a la zona en la cual se encuentra la laringe, por lo que es muy común que la misma se vuelva sensible y surjan cosquillas que generan molestias frecuentes al individuo afectado.

Dolor de garganta

Del mismo modo, ocurre que se crean dolores de garganta de forma común, por lo que este tiende a ser otro de los síntomas principales de la laringitis.

Tos seca

La garganta tiende a resecarse y al pasar de forma incorrecta el aire hacia los pulmones, es muy común que surja una tos seca que acabe lastimando más la laringe.

Esta afección, como ya hemos comentado, tiende a ser muy común en muchas personas, por lo que la mayoría de las mismas tiende a ser tratada desde casa con ciertos cuidados especiales que más adelante estudiaremos. Además, es importante mantener la voz descansada con el fin de que las cuerdas vocales no se irriten más de lo común y se vaya mejorando la laringe. Sin embargo, existen momentos en donde una simple laringitis puede complicarse, por lo que es importante consultar con un médico sobre los síntomas que suelen mantenerse y volverse más molestos, como toser con sangre, dificultad para respirar y fiebre. Si bien estos no son síntomas comunes de esta afección, tienden a alertar al paciente sobre otro problema mayor.

Causas de la laringitis

Las causas de la laringitis pueden variar según sea el tipo del mismo, ya que cada situación puede surgir de forma distinta. Para conocer las causas principales de esta afección, es importante estudiar ambos casos:

Causas de la laringitis aguda

Ya habíamos comentado que existe un tipo de laringitis que se caracteriza por ser transitorio, lo que quiere decir que el mismo no tiende a durar demasiado tiempo. Este es el tipo más común tanto en niños, como en jóvenes y adultos, y sus causas pueden ser muy variadas:

  1. Infecciones causas por virus que son similares al virus de la influenza.
  2. Tensión en las cuerdas vocales, lo que surge tras haber hablado por mucho tiempo o por haber gritado en exceso.
  3. Por último, existen algunas infecciones bacterianas que si bien suelen fomentar la laringitis en muy pocas posibilidades, en ocasiones surge. Dentro de estas infecciones bacterianas se encuentra la difteria.

Causas de la laringitis crónica

Por lo general, la laringitis aguda tiende a irse tras dos semanas de haber aparecido, por lo que cuando la misma sobrepasa las tres semanas, se considera como laringitis crónica. De forma común, esta afección es aquella que surge cuando un individuo se encuentra expuesto durante mucho ante un irritante y suele caracterizarse por producir pólipos en las cuerdas vocales.

Otras causas de este problema tienden a ser el reflujo ácido, ingerir alcohol en exceso, sufrir de sinusitis crónica, fumar cualquier tipo de sustancia tóxica y utilizar la voz sin descanso por un periodo de tiempo prolongado. De forma menos frecuente y más delicada, existen otras causas para este tipo de laringitis, como el cáncer y la parálisis de las cuerdas vocales.

Además de estas causas, existen también una serie de factores de riesgo que contribuyen a que las posibilidades de desarrollar este problema, aumenten, y los principales son los siguientes:

  1. El hecho de haber padecido o padecer, de cualquier infección respiratoria, causada generalmente por un virus, como la bronquitis y el resfriado común.
  2. El hecho de mantenerse siempre en ambientes tóxicos cuyo aire a respirar no suele estar libre de toxinas, en donde el cigarro tiende a sobresalir.
  3. Consumir alcohol en exceso. Este juega un papel importante en cuanto a los irritantes de la laringe, por lo que ingerirlo de forma común tiende a ser perjudicial.
  4. Hablar o gritar durante un periodo de tiempo prolongado y en una entonación más alta de la normal.

Todos estos factores pueden actuar de forma individual, o en conjunto, lo que genera que las probabilidades de desarrollar la laringitis aumenten.

Diagnóstico y tratamiento

Los síntomas de la laringitis tienden a ser bastante peculiares, por lo que en muchas ocasiones basta con que las abuelas los analicen para determinar la situación. Sin embargo, en algunas ocasiones ocurre que no se sabe a ciencia cierta la razón por la cual ha surgido este problema, y si el mismo dura más de tres semanas, es importante conocer la misma. Y es que no siempre se trata de una causa sencilla, sino de un problema mayor.

Por otro lado, muchos afectados tienden a visitar al médico tras padecer una ronquera que les dura más de tres días, por lo que se desesperan y buscan una opinión médica. Este es el primer paso para que el especialista te estudie, ya que el mismo deberá escuchar tu voz y analizar tus cuerdas vocales, además de tu garganta en general, y tu nariz. Esto quiere decir que debes consultar con un otorrinolaringólogo.

Sin embargo, si el chequeo físico no tiende a ser suficiente, entonces el especialista buscará realizar algunas pruebas mayores que ayudan a establecer un diagnóstico certero, y dentro de ellas destacan las siguientes:

  1. Laringoscopia. Si bien este proceso sigue formando parte del chequeo físico, este tiende a ser mucho más profundo ya que se busca observar las cuerdas vocales con una luz y un espejo con el cual se puede observar la parte trasera de la garganta. O bien, si con este proceso práctico no se establece una mejor visualización, se realiza el proceso de fibra óptica, por medio del cual se hace uso de un endoscopio con una cámara y una luz, que se inserta desde la nariz o la boca, hasta la zona de la garganta. El paciente deberá hablar durante este proceso y así el médico podrá observar el comportamiento de las cuerdas vocales mientras lo hace.
  2. Biopsia. Si tras el examen anterior el especialista observa algo fuera de lugar, el mismo está obligado a tomar una prueba del tejido que se está observando, con el fin de analizarlo y así descartar enfermedades más graves.

Una vez que se haya establecido el diagnóstico correcto, se procede a establecer el tratamiento preciso, con recomendaciones incluidas, con el fin de que el paciente se recupere en corto lapso de tiempo. De forma común, no se necesitan medicamentos para curar la laringitis, ya que basta con algunos cambios en la rutina personas y ciertos cuidados que deben llevarse al pie de la letra para poder observar mejoras rápidamente.

Sin embargo, cuando los síntomas se encuentran muy molestos, se establecen algunos medicamentos que se dirigen únicamente a mejorarlos o a tratar las causas del problema. Se pueden recetar antibióticos siempre que se establezca una causa a través de bacterias, o bien, corticosteroides, los cuales ayudan a desinflamar las cuerdas vocales, siempre que las mismas se encuentren inflamadas en un punto excesivo. Es importante tener en cuenta que estos medicamentos no suelen recetarse por un periodo de tiempo prolongado.

Recomendaciones a tomar en cuenta

Como decíamos, la mayor parte de los resultados positivos de la mejora de la laringitis, depende de los cuidados que lleve a cabo el paciente, siempre que los haga de forma correcta. Dentro de las principales recomendaciones que establecen los especialistas, se encuentran las siguientes:

  1. Respira aire que se encuentre húmedo. Esto puedes lograrlo haciendo uso de un humidificador con el fin de que todo el aire que se encuentre en tu hogar, se mantenga húmedo. De otro modo, siempre puedes darte baños de agua caliente.
  2. Trata de no hablar. Lo ideal para mejorarte pronto es descansar la voz, por lo que se necesita que no cantes o que no hables demasiado. De preferencia, evita hablar durante horas seguidas y si debes hacerlo ante un público, no fuerces la voz, haz uso de cualquier aparato que ayude, como un megáfono.
  3. Ingiere mucho líquido. Es importante que te mantengas hidratado en todo momento, sobre todo para mantener la garganta húmeda. Debes evitar a toda costa cualquier tipo de líquido que contenga alcohol o cafeína.
  4. Evita descongestionantes. En muchos casos, los componentes de la mayoría de estos medicamentos tiende a resecar la garganta o bien, a contener cafeína, por lo que lo más recomendable es evitarlos.
  5. Evita susurrar. A pesar de lo que puedas pensar, el hecho de mantener un susurro genera que se necesite de un esfuerzo mayor al que se lleva a cabo con tan sólo hablar, por lo que debes evitar susurrar.
  6. Evita ambientes tóxicos. Es necesario que te encuentres siempre en un ambiente libre de toxinas, especialmente tabaco, pipa y cigarrillo.
  7. Bebe agua caliente con miel y limón. Esta combinación es un remedio casero excelente para tratar la laringitis, y puedes realizarlo tanto en la mañana, como en la noche.

Debes llevar a cabo estas recomendaciones al pie de la letra con el fin de que tu laringitis desaparezca rápidamente. Sin embargo, ten en cuenta que esta afección puede empeorar, por lo que deberás mantener un ojo en tu evolución y si se presenta cualquier síntoma desfavorable o un empeoramiento, visitar rápidamente al especialista nuevamente.

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