Síntomas de una intoxicación

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Introducción

Una intoxicación es un problema que surge cuando un organismo se expone, ingiere, se inyecta o inhala cualquier tipo de sustancia tóxica siempre que la misma sea de composición química. Esto también ocurre cuando se hace contacto físico específico con estos agentes. De forma muy común, la intoxicación surge luego de tomar medicamentos con demasiada frecuencia que no ha sido recetado por el médico, así como también tener contacto físico con agentes químicos que acaban traspasando la piel. Sin embargo, la forma más común de intoxicación que ocurre en un gran número de personas y de la cual hablaremos a lo largo de este artículo, es la intoxicación por alimentos.

La intoxicación alimentaria es una enfermedad que se produce siempre que los alimentos que se consumen se encuentran en mal estado, específicamente cuando los mismos se encuentran contaminados con algún agente patógeno externo, entiéndase como virus, bacterias, hongos, entre otros. Estos agentes tienden a contener ciertos niveles de toxinas que son capaces de producir largos efectos en el organismo humano.

Estos alimentos pueden estar completamente sanos hasta que las toxinas de los agentes infecciosos los contaminan en cualquier fase de su proceso, ya que puede ocurrir durante su desarrollo/producción o durante su procesamiento. Sin embargo, es importante tener en cuenta que cuando estos alimentos contaminados se cocinan de forma correcta, tienden a reducir los posibles efectos de una intoxicación, lo que nos quiere decir que el hecho de manipularlos y cocinarlos de forma incorrecta, aumentan el riesgo hasta casi un 99%.

Además, la contaminación de los alimentos también puede ser producida en el hogar, sobretodo cuando los mismos no son tratados de la forma correcta. Por ejemplo, las fritas, verduras y vegetales deben ser desinfectados al lavarse de forma ideal, así como las carnes de cualquier tipo, deben ser congeladas de modo que cualquier tipo de bacteria sea eliminada en gran medida.

Cuando surge una intoxicación, por cualquier tipo de causa, surgen una serie de síntomas que pueden variar según sea la causa del problema. En el caso de la intoxicación por alimentos, se trata de síntomas que son sencillos de visualizar y de comprender, sobretodo porque los mismos pueden comenzar apenas algunas horas después de haber ingerido los alimentos contaminados. Sin embargo, los síntomas tienden a ser confundidos con otros problemas estomacales comunes, como una mala digestión. Este problema tiende a desaparecer sin mayores problemas, aunque existen casos en donde surgen complicaciones y se requiere de atención médica.

Síntomas de una intoxicación

Para entender un poco más lo que hemos mencionado en el apartado anterior, hemos de explicar brevemente los síntomas que comúnmente aparecen cuando surge una intoxicación a través de alimentos contaminados, sí como también ocurre a través del consumo de bebidas en mal estado o con agentes patógenos como los antes mencionados.

Los principales síntomas de una intoxicación, son los siguientes:

  1. Náuseas. Las náuseas tienden a ser uno de los principales síntomas en aparecer cuando surge una intoxicación a raíz de alimentos, sobretodo porque los efectos comienzan en el estómago y la sensación de querer devolver los alimentos es la primera que aparece.
  2. Vómitos. Cuando las náuseas prevalecen, los vómitos no tardan mucho en comenzar, como respuesta automática del organismo de expulsar todo aquello que está causando los problemas.
  3. Diarrea. La diarrea tiende a ser frecuente, ya que este es otro modo de expulsar los agentes patógenos que están ocasionando los síntomas. La particularidad de este tipo de diarrea es que la misma tiende a ser completamente líquida y en ocasiones aparece con sangre.
  4. Dolor y calambres abdominales. Los retorcijones no tardan en aparecer y son otros de los síntomas que primero surgen cuando se trata de una intoxicación por alimentos contaminados, sin importar las toxinas que hayan creado la contaminación. Además del dolor, ocurren también calambres abdominales frecuentes y recurrentes.
  5. Fiebre. Por último, se encuentra la fiebre, la cual tiende a aparecer de forma breve y leve, aunque en intoxicaciones más graves los resultados tienden a ser más intensos. Pese a ello, este tipo de fiebre puede ser fácilmente controlada y desaparece cuando la intoxicación también lo hace.

Si bien decíamos que estos síntomas pueden aparecer horas después de haber ingerido los alimentos, también pueden ocurrir días o semanas después, dependiendo del tipo de alimento que haya sido consumido y del grado de contaminación que tenía.

Causas de una intoxicación

Continuando con el tema de la intoxicación alimentaria, la misma es capaz de ser causada por alimentos contaminados, como ya hemos podido observar. Sin embargo, ¿cómo se contaminan los alimentos? Esta tiende a ser una de las preguntas más comunes de los individuos que se encuentran entendiendo este tema, y es que si bien se pueden lavar bien los alimentos, esto no quiere decir que los agentes tóxicos no se encuentren en su interior.

Como ya habíamos comentado anteriormente, los alimentos pueden contaminarse en cualquier momento de su vida, desde su cultivo, pasando por la cosecha y por el procesamiento, hasta el momento de su traslado, por lo que es muy común que muchos alimentos tiendan a contaminarse, ya que además de esto, también puede ocurrir la contaminación mientras se están preparando. Esto nos dice que los alimentos, independientemente de cuáles sean, son un blanco fácil para bacterias, hongos, parásitos y demás. Esta contaminación se denomina como contaminación cruzada, la cual consiste en la transferencia de organismo tóxicos de una superficie a la otra.

En muchos ocasiones los alimentos pueden lavarse de forma correcta y esto elimina en gran medida la posibilidad de riesgo, sin embargo, esto resulta ser un problema en los casos de los alimentos que se mantienen siempre crudos y listos para consumir, como todos aquellos que se añaden a una ensalada. Cuando hablamos de alimentos contaminados que serán cocidos totalmente, hablamos de alimentos a los cuales se les pueden destruir los organismos nocivos a través de la cocción.

Además de todo esto, existe también una serie de factores de riesgos que tienden a aumentar las posibilidades de sufrir una intoxicación por alimentos contaminados, en donde destacan los siguientes:

  1. Edad. Si bien esto puede ocurrirle a cualquier persona, sin importar su edad o su sexo, en el caso de las personas mayores las probabilidades de desarrollar la intoxicación tienden a ser mayores, ya que estos cuentan con una debilidad en su sistema inmune debido a su envejecimiento. Esto causa que los agentes patógenos actúen con más rapidez.
  2. Embarazo. Durante el embarazo el cuerpo de una mujer tiende a cambiar en gran medida y su organismo interno también lo hace, por lo que son más propensas a padecer de una intoxicación alimentaria.
  3. Bebés y niños. En el caso de los más pequeños, estos cuentan con un sistema inmune que aún se encuentra en desarrollo, por lo que sus probabilidades de contraer una intoxicación por alimentos contaminados es igual de alta que en el caso de los adultos mayores.
  4. Ciertas enfermedades. Por último, también se encuentra el hecho de padecer ciertas enfermedades crónicas que tienden a debilitar el sistema inmune del individuo, como la diabetes, el SIDA y la enfermedad hepática.

Y si dos o más de estos factores de riesgo tienden a combinarse, las probabilidades súbitamente tienden a aumentar y es muy sencillo intoxicarse por alimentos contaminados.

Diagnóstico y tratamiento

Por lo general, cuando una persona comienza con los síntomas antes mencionados, no le presta demasiada atención a los mismos ya que suelen ser confundidos con alguna mala digestión o algo similar. Si bien esto es lógico, en realidad es necesario visitar a un médico especialista que ayude a identificar la causa del problema, ya que existen ocasiones en donde la intoxicación suele ser intensa y grave.

En sí, una vez que se visite al médico, el mismo deberá realizar un análisis de los síntomas, estudiar al paciente a través de un chequeo físico exploratorio y hacer algunas preguntas relacionadas con los alimentos consumidos. Por otro lado, es probable que exija una muestra de las heces para identificar el organismo que está causando los síntomas. Pese a esto, es importante añadir que existen casos en donde es imposible identificar la causa del problema.

De forma común, una vez se tengan resultados finales en las manos del especialista, el mismo deberá estudiar las causas precisas de la intoxicación y establecer un tratamiento eficaz. En una gran mayoría de las ocasiones los síntomas tienden a desaparecer por sí solos y la intoxicación se va en unos días.

Pese a lo anterior, existen otros casos en donde este tipo de intoxicación continúa durante algunos días en el organismo, por lo que se recomienda un tratamiento basado en la causa del problema. Si se ha perdido mucho líquido por los síntomas se recomiendan sueros especiales y bebidas que devuelvan rápidamente los minerales perdidos, así como también se establece la ingesta de antibióticos siempre que se requieran, ya que si la enfermedad surge a raíz de un virus, estos fármacos no ofrecerán resultados positivos.

Para tratar los síntomas, se pueden recetar algunos medicamentos que se consiguen sin receta médica y ayudan a aliviar náuseas, vómitos y a detener la diarrea.

Recomendaciones

Una vez ya tengas tu tratamiento y lo comiences, debes llevar a cabo una serie de recomendaciones que funcionan para acelerar el proceso de mejora, además de que ayuda a evitar la deshidratación. Las recomendaciones, son las siguientes:

  1. No consumas alimentos o bebidas durante algunas horas mientras tu estómago está intentando procesar aquellos que te han causado los síntomas.
  2. Cuando comiences ya a comer, hazlo con sopas, bebidas sin cafeína y alimentos muy suaves que no lastimen tu estómago. Lo ideal es que comiences a comer de forma leve y alimentos que sean blandos para ti, fáciles de digerir y que no tengan grasas. La gelatina, las tostadas y el arroz tienden a ser eficaces para este proceso. Si las náuseas comienzan a volver, no continúes comiendo.
  3. Evita alimentos pesados, como los lácteos y mantente alejado de todo tipo de condimentos que sean pesados para tu estómago.

¡Y no dejes de descansar! Es imprescindible que te encuentres descansando en todo momento, ya que durante este proceso es sencillo deshidratarse y esto debe evitarse a toda costa.

Prevención

Si bien en algunas ocasiones tiende a ser difícil el hecho de prevenir una intoxicación de este tipo, ya que los alimentos no siempre son fáciles de desintoxicar, existen algunas medidas preventivas que puedes llevar a cabo para reducir en gran medida la contaminación de los alimentos y, por ende, una posible intoxicación, y son las siguientes:

  • Higiene. Es sumamente importante que laves tus manos antes y después de manipular alimentos de cualquier tipo, además de que estos alimentos también deben ser lavados siempre que se puedan. De ser posible, lava tus manos con agua tibia y jabón y del mismo modo lava cualquier tipo de utensilio que vayas a utilizar para los alimentos. Asegúrate de mantener igual de limpias las superficies que utilizarás para manipular los alimentos.
  • Mantén alimentos crudos separados de los alimentos listos para comer. Si ya hiciste tus compras, debes mantener los alimentos que ya están listos para comer, totalmente alejados de aquellos que se encuentran crudos, como las carnes, los pollos, los pescados y los mariscos.
  • Cocina los alimentos en una temperatura correcta. Debes asegurarte de que los alimentos que estás cocinando, sean realizados a una temperatura correcta, principalmente mayor a 75º C. De este modo puedes asegurarte de estar eliminando cualquier tipo de organismo nocivo que se encuentre en estos alimentos.
  • Congela los alimentos perecederos. Es importante que todos los alimentos perecederos que has comprado, sean congelados o refrigerados de inmediato, ya que si los mismos tienden a mantenerse a una temperatura ambiente, es probable que los organismos nocivos se multipliquen más rápido.
  • Descongela los alimentos correctamente. Otra medida preventiva excelente es descongelas los alimentos de la forma correcta, y esto no es haciéndolo a temperatura ambiente, sino en el refrigerador, de modo que poco a poco los mismos comienzan a perder el frío.

Estas medidas ayudan a reducir en gran medida las posibilidades de adquirir una intoxicación por consumir alimentos contaminados. A pesar de que no se trata de una enfermedad grave, en ciertos casos tiende a ser mortal (embarazadas, niños pequeños y personas con el sistema inmune debilitado). En estos casos las medidas preventivas deben ser mucho más radicales, comenzando por evitar mariscos, carnes de res o aves, pollos o huevo, poco cocidos o crudos. Además, debes tener cuidado con ciertos brotes crudos, como la alfalfa y la lechuga.

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