Síntomas de la impotencia

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Introducción

La impotencia es un problema sexual con el que cuentan los hombres en algunas ocasiones de sus vidas, y que puede estar causado por diferentes factores específicos en donde muchos elementos entran en juego. En sí, esta condición consiste en que incapacidad de conseguir o mantener por un periodo de tiempo necesario, una erección, para cualquier fin específico en donde el más común es tener relaciones sexuales. Cuando este problema comienza, el hombre se ve imposibilitado para tener intimidad o alcanzar un orgasmo.

Este problema tiende a ser confundido en muchas ocasiones con otras problemas sexuales, partiendo de una mala información, y es que es importante recalcar que la falta de deseo y las alteraciones en la eyaculación o el orgasmo, no son lo mismo que una disfunción eréctil, como también se le conoce.

Esta enfermedad tiende a ser muy común en muchos hombres hoy en día, y a pesar de no considerarse grave porque no coloca en riesgo la vida del hombre, en realidad es un problema que debe ser tratado ya que interfiere con la calidad de vida del hombre en cuestión, incluyendo su vida social, sentimental, laboral y familiar. Pese a esto, es importante tener en cuenta que al menos una vez en su vida, un hombre es capaz de sentir impotencia, sobretodo si el mismo se encuentra cansado o con mucho estrés. Sin embargo, es importante saber diferenciar una vez común, a otras de forma regular.

Causas de la impotencia

Como decíamos, esta enfermedad puede estar ocasionada por un sinfín de causas que se dividen según cada categoría, con el fin de poder diferenciar cada una de ellas. En ocasiones, las causas pueden estar combinadas o pueden ocurrir en conjunto.

Las principales causas de la impotencia, son las siguientes:

  • Causas psicológicas

Cuando se trata de una causa psicológica de forma individual, esto quiere decir que el pene, en sí, no presenta ningún tipo de problema físico. Sin embargo, el problema persiste y se encuentra en la mente y en las emociones del hombre afectado, en donde de forma recurrente suele ocurrir por enfermedades como el estrés y la ansiedad, además de que la parte emocional influye en gran medida y suele estar asociada con inseguridades, baja autoestima, depresión y problemas con la pareja sexual.

Otros de estos problemas, además, también tienen que ver con insomnio y fracasos a nivel personal. Todo esto, en conjunto, genera que un hombre comience a tener problemas psicológicos que de forma directa afectan su vida sexual.

  • Causas vasculares

Las causas vasculares, a diferencia de las causas psicológicas, tienen que ver directamente con un problema que afecta el pene por un problema físico, como es el hecho de que el mismo no logra acumular la cantidad precisa de sangre para que el pene logre la erección. Estas causas engloban muchos factores, en donde los principales tienden a ser enfermedades cardíacas, como la hipertensión arterial, y el hecho de tener valores muy altos de colesterol. Además, el hábito de fumar tiende a ser también un factor desencadenante de una poca cantidad de sangre hacia el pene.

  • Causas neurológicas

Las causas neurológicas no suelen ser muy comunes, pero tienden a ocurrir cuando existen lesiones en los nervios implicados en fomentar el envío de mensajes del cerbero hasta el pene con el fin de que el mismo comience su erección. Por lo general, una de estas causas puede ser alguna lesión en la médula espina o la enfermedad conocida como esclerosis múltiple.

  • Causas hormonales

Las causas hormonales son todavía menos comunes que las neurológicas pero existen algunos casos de disfunción eréctil que tienen que ver directamente por una falta de hormonas sexuales masculinas. No obstante, la cantidad de hombres con una impotencia por esta causa es muy reducido.

  • Causas farmacológicas

Existen una serie de medicamentos que tienden a tener dentro de sus efectos secundarios, la disfunción eréctil, dentro de los cuales destacan medicamentos para tratar enfermedades cardíacas y trastornos psiquiátricos. Sin embargo, estos no afectan a todos los hombres por igual, por lo que el número de hombres con impotencia sexual por el uso de medicamentos, es reducido.

Además de las causas mencionadas con anterioridad, existen también algunos factores de riesgo que como nos indica su nombre, tienden a aumentar las probabilidades de padecer de una incapacidad de erección. El factor de riesgo principal tiende a ser la edad, y si bien decíamos que este problema afecta a cualquier hombre de cualquier edad, es más frecuente en aquellos cuya edad varía entre los cuarenta y los setenta años de edad. Por otro lado, el hecho de fumar y consumir drogas ilegales, es otro de estos factores de riesgo.

Síntomas de la impotencia

La impotencia es un problema que no suele generar demasiados síntomas ya que en sí, el problema se basa principalmente en una incapacidad para generar una erección. Sin embargo, no se trata sólo de esto, ya que un hombre puede tener impotencia y aún así lograr una erección a medias, pero no mantenerla.

Las dos causas principales y más comunes de este problema, tienden a ser físicas y psicológicas, en donde las primeras son las que causan que un hombre no logre tener una erección por las mañanas, de forma común; y la segunda, que no logre tenerla o mantenerla mientras dure su periodo de estrés o ansiedad. Ahora bien, si este problema persiste por más de tres meses consecutivos, es importante que el hombre visite al médico de forma inmediata.

Ahora bien, con el fin de especificar y dejarlo claro, los principales síntomas de la impotencia sexual masculina, son los siguientes:

Incapacidad para tener una erección

Como ya hemos mencionado, el síntoma principal de la impotencia, es la incapacidad plena de tener una erección, sin importar los incentivos que el hombre pueda tener, e independientemente de su causa.

Dificultad para mantener una erección

Si por el contrario el hombre logra tener la erección, se le hace completamente difícil mantenerla, por lo que el acto sexual se vuelve tenso, lo que particularmente influye en el deseo sexual de la pareja y de la capacidad para mantener la erección.

Disminución del deseo sexual

Por último, gracias a la impotencia el deseo sexual del hombre se ve afectado notoriamente, lo que a su vez no contribuye con la capacidad para tener la erección.

Diagnóstico de la impotencia

Una vez que el hombre comience a sentir que su impotencia ya ha durado más tiempo del común, debe visitar inmediatamente al médico con el fin de determinar la causa del problema y la mejor forma de tratarlo, partiendo de dicha razón. Lo ideal es que el médico comience a formular una serie de preguntas con el fin de determinar si el problema parte de algún elemento psicológico o si existe algo más allá de ello.

Es importante que el médico analice cualquier tipo de problema o grieta emocional que pueda tener el hombre, con el fin de analizar y buscar soluciones a los mismos, ya que en muchas ocasiones el problema viene dado también por problemas en la pareja específicamente. Por ende, en muchas ocasiones el profesional tiende a realizar una reunión directa y privada con la pareja sexual del hombre en cuestión, con el fin de determinar si la misma contribuye a su problema.

En muchos casos, siendo estos la mayoría, basta con una charla con el médico y el historial clínico del paciente para determinar la causa del problema y establecer un tratamiento efectivo. Sin embargo, existen ocasiones en donde se habla de una disfunción eréctil por problemas mayores, por lo que buscar ayuda especial es fundamental. En estos casos, además, se comienza una serie de pruebas que pueden ayudar a determinar la causa principal del problema.

Dentro de las pruebas principales para diagnosticar la impotencia, se encuentran las siguientes:

  1. Examen físico. Es importante observar el estado físico del pene y de los testículos, con el fin de determinar cómo se encuentran los nervios de los mismos.
  2. Exámenes de sangre. Estos se realizan con el fin de descartar un gran número de enfermedades y causas, como valores altos de colesterol y diabetes.
  3. Análisis de orina. Estos análisis se realizan con la misma intensión que los análisis de sangre, y así poder descartar algunas patologías e infecciones posibles.
  4. Ultrasonido. El ultrasonido es una prueba especial que se realiza con el fin observar cómo se encuentra el flujo de sangre que circula hasta el pene. Esto se logra gracias a un transductor y una pantalla en donde el profesional observará los resultados.
  5. Prueba de montaje noche. La mayoría de los hombres cuentan con erecciones nocturnas, incluso sin recordarlas, por lo que esta prueba se realiza con el fin de determinar si las erecciones ocurren durante este tiempo o no. Consiste en envolver con una cinta especial todo el pene antes de dormir y esperar ala mañana siguiente para determinar si existió la erección o no. De ser así, probablemente la causa de la impotencia sea psicológica y no física.
  6. Examen psicológico. Por último, también se encuentra el examen psicológico que puede realizar un profesional con el fin de buscar algún problema emocional específico que esté causando la disfunción eréctil repentina.

Partiendo de dichos resultados, se establece un análisis de todos y se establece la causa principal de la impotencia, y se procede entonces a buscar el mejor tratamiento para el problema.

Tratamientos para la impotencia

Una vez que se haya diagnosticado la impotencia y su causa, el médico deberá establecer el mejor tratamiento para evitar el problema, escogiendo el menos invasivo. Este tiende a ser el uso de medicamentos, que por lo general ayudan en diferentes casos, tanto con causas físicas, como con causas emocionales. Además, la ayuda psicológica también ayuda en gran medida cuando de esto se trata la causa, e incluso cuando no, y tiende a ser recomendable en hombres mayores de cuarenta años.

Sin embargo, en ocasiones estos tratamientos no suelen ayudar como deberían y se recurre a otros métodos, en donde estos se caracterizan por ser invasivos y tener efectos diferentes. Dentro de estos tratamientos, la bomba del pene suele destacar, siendo este un dispositivo de erección al vacío. Este proceso tiende a ser sencillo de realizar y la erección generada suele durar el tiempo suficiente para que el hombre logre tener relaciones sexuales.

Por otro lado, los implantes de pene suelen ser otro tratamiento común que consiste en la colocación de dispositivos especiales a través de una cirugía, a ambos lados del pene. Estos implantes ayudan a que el hombre controle su erección a su gusto. Sin embargo, no suele ser uno de los métodos más recomendables.

Por último, está la cirugía de vasos sanguíneos, en donde se busca cualquier tipo de fuga u obstrucción en los vasos sanguíneos del pene, en donde dicho problema puede causar la disfunción eréctil.

Recomendaciones ante la disfunción eréctil

Existen algunas recomendaciones que se pueden llevar a cabo con el fin de que el hombre logre superar los problemas psicológicos y emocionales, y alcance su erección sin problemas. Estas recomendaciones se adaptan tanto al hombre, como a la mujer, y son las siguientes:

  • Recomendaciones para el hombre

Lo primero que el hombre debe tener en cuenta, es que tiene que informar a su pareja sexual sobre los problemas que pueden estar generando la falta de erección. Por otro lado, el mismo debe mantenerse en excelente condiciones físicas y asegurarse de que su problema no tenga nada que ver con enfermedades graves. Además de esto, el hecho de no ingerir alcohol ni consumir drogas, ayuda de forma considerable.

Por otro lado, es bien sabido que el coito es un grandioso estimulante sexual, por lo que se recomienda practicarlo aún sin erección.

  • Recomendaciones para la mujer

La pareja sexual del hombre con impotencia debe ser comprensiva y ayudarle a que su problema se solvente lo antes posible. Esto puede comenzar por brindarle masajes estimulantes tanto en su cuerpo en general, como en pene, estimulándole. Si el mismo logra una erección y una penetración, motivarle a continuar y calificar de forma positiva su encuentro sexual, por breve que pueda ser.

Por otra parte, la mujer puede jugar muy bien sus cartas de seducción en el juego previo, estimulando todas las zonas erógenas del mismo y jugando con su mente, provocándole.

¿La impotencia se puede prevenir?

Cuando se trata de una impotencia por causas psicológicas y emocionales, incluso en ocasiones físicas, se puede establecer un método preventivo para evitar la disfunción eréctil, el cual comienza con el hombre mejorando su estilo de vida. Lo ideal es que se evite el consumo de alcohol, drogas y alimentos grasos en gran medida, además de que el estrés y los problemas deben ser manejados de forma correcta con el fin de evitar acumulación y generar que esto afecte la sexualidad.

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