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Implantación del embrión humano

El embarazo es un tema muy común desde hace siglos, sobretodo porque todos, en algún punto de sus vidas, quieren tener un bebé. Si bien esto es bastante general, ya que una pequeña porción de los individuos del mundo se desencantan de esta opción y otra porción por problemas ajenos a ellos no pueden concebir, la verdad es que a todos se nos ha pasado por la mente la idea de formar una familia.

Al momento de tomar esta decisión, es importante tener en cuenta las pautas necesarias y el proceso que se debe llevar a cabo para conseguirlo sin problemas, y es en ese momento en el que las mujeres se hacen una pregunta muy común: ¿la implantación genera síntomas, o son sólo mitos?, en este artículo hablaremos sobre todo esto y más.

Implantación embrionaria

Comenzaremos dando una breve explicación sobre el hecho de que los mitos sobre el embarazo no existen, sobretodo porque todo lo que se dice, es porque alguna embarazada lo ha experimentado, pero es en este punto en el que debemos establecer las diferencias entre un cuerpo y otro, y es que en realidad no todos los embarazos son iguales, ni todas las mujeres los sienten del mismo modo, aún cuando ya hayan estado embarazadas con anterioridad.

Sin embargo, y a pesar de cualquiera de los síntomas que pueda experimentar o no una mujer, para poder llegar a un diagnóstico certero sobre la implantación certera, es necesario realizar una prueba de embarazo.

implantación del embrión humano

¿Qué es exactamente la implantación del embrión?

Si bien muchas personas catalogan que el embarazo comienza apenas el espermatozoide logra fecundar al óvulo, científicamente hablando, esto no resulta certero ya que es más lógico considerar que la implantación comienza cuando el óvulo que ya ha sido fertilizado, se logra implantar en la pared uterina sin ningún problema. Esto se debe a que no todos los óvulos fertilizados logran implantarse, por lo que el proceso de implantación que da lugar al embarazo, no es siempre certero o seguro.

Es por eso que definimos la implantación del embrión, como ese procedimiento en el cual el embrión se logra adherir al endometrio con el fin de recibir suficiente oxígeno a través de la sangre de su madre, y todos los nutrientes necesarios para poder desarrollarse a lo largo del camino.

¿Cómo surge el proceso de implantación?

El primer paso es que este óvulo ya fecundado, se dirija a las trompas de Falopio, directo hacia el útero. Una vez haya llegado hasta ese punto, es cuando la implantación real comienza a realizarse, a media que se va adhiriendo a la pared del útero en cuestión.

Es importante mencionar que esto no siempre sucede, por lo que la implantación puede no llevarse a cabo, siempre que el óvulo fertilizado no logre adherirse a las parees uterinas. Si esto no ocurre, el embrión no surgirá como debe ser y el embarazo será todo menos viable.

Este proceso comienza con la ovulación y finaliza de ocho a diez días después de este periodo. Una vez que haya culminado este proceso, se dice que el embrión comienza a producir una hormona que permite que el embarazo se logre observar a través de un test de embarazo que se puede comprar en cualquier farmacia.

Esta hormona es conocida como hCG. Esta hormona, además, es la que se encarga de enviar mensajes de aviso al cuerpo lúteo con el fin de que el mismo siga produciendo progesterona. Sin embargo, en ese momento la progesterona ya está casi nula, por lo que el periodo menstrual de la mujer embarazada deja de aparecer, siendo este el principal síntoma de embarazo.

proceso de implantación embrionaria

¿Se puede sentir el proceso de implantación?

Es muy difícil decir a ciencia cierta que una mujer sabe que un proceso de esta magnitud se está dando lugar en su cuerpo, ya que para esto existen los test de embarazo. Las mujeres suelen sentir de repente la falta de periodo menstrual, por lo que acuden a realizarse una prueba, pero no porque consigan tener un síntoma que les permita pensar que están embarazadas.

Sin embargo, existen algunos cambios que se pueden ir produciendo en el cuerpo de la mujer embarazada, aunque estos no resultan relevantes como para tomarlos en cuenta y decir que a través de ellos se siente la implantación.

Todo esto se debe en primera estancia a que el embrión es apenas la mitad de una mota de polvo, por no decir más pequeño, por lo que a pesar de todo el procedimiento complejo, la mujer no se da cuenta de nada sino hasta después de unos días. Pese a ello, como ya hemos dicho, nada es un mito en cuanto a un embarazo, por lo que más adelante hablaremos de algunos síntomas que han ocurrido en una pequeña porción de las mujeres embarazadas de este mundo.

Esto también surge debido a que no siempre el proceso se da de forma segura, por lo que si no resulta y el embarazo no sigue su camino normal, los niveles de progesterona del cuerpo van cayendo y el periodo menstrual comienza.

Síntomas de la Implantación Embrionaria

Como ya hemos dicho, algunas mujeres han afirmado sentir que un proceso extraño ha comenzado en su cuerpo, si bien no han sabido de qué se trata, sobretodo por lo síntomas.

Partiendo del hecho de que todo suele ser posible, a continuación les exponemos los principales síntomas de la implantación que se han observado hasta ahora en cierta cantidad de mujeres:

Cólicos

Los cólicos pueden llegar a durar en la mujer de uno a dos días y cuentan con dolores en la parte baja del abdomen, tal como si fuese la menstruación. Si embargo, suelen abandonar el cuerpo de la mujer pasado este tiempo.

Hinchazón en los senos

El primer cambio prematuro que suelen sentir las mujeres durante la implantación, es la pesadez en los senos y el aumento en su pezón, siendo a la vez doloroso y/o molesto.

Ganas de orinar

En algunas mujeres las ganas de orinar se vuelven muy frecuentes, siendo este un síntoma bastante peculiar.

Acidez de estómago

Así como las ganas de orinar frecuentes, la acidez estomacal suele aparecer de forma progresiva también, incluso con algunos problemas de estreñimiento y diarrea sin razón a simple vista.

Somnolencia

La somnolencia suele atacar a las mujeres desde los dos días de haber comenzado la implantación y se vuelve más severa luego de cualquiera de las comidas.

Náuseas y vómitos

Estos síntomas, tan comunes en un embarazo ya de dos semanas, también surgen cuando la implantación está comenzando y son más fuertes por las mañanas, cuando la embarazada está despertando.

Asco frecuente

Así como el síntoma anterior, este también comienza durante el periodo de implantación, y suele ocurrir con una gran diversidad de cosas, desde olores hasta comidas que suelen ser del gusto de la embarazada.

Dolor abdominal

Estos dolores se asemejan al de los cólicos, pero sin la sensación de aire en el cuerpo, tan sólo dolores agudos que suelen ser confundidos con el periodo menstrual.

Calambres

Los calambres comienzan unos días después de que la implantación ya ha comenzado y suelen ser frecuentes y progresivos.

Estos son los síntomas que han relatado las mujeres embarazadas que tuvieron desde antes de saber que estaban en cinta.

Sin embargo, es importante explicar que todos ellos suelen ser normales y parten del cambio hormonal del embarazo común, siendo normales en las semanas siguientes de haber finalizado la implantación, por lo que es importante mencionar y destacar el hecho de que estos síntomas son más comunes tras finalizar el proceso de implantación y no durante.

Pese a ello, volvemos a establecer las diferencias notorias entre un cuerpo y otro, por lo que cada embarazada siente su proceso de modo distinto.

Por otro lado, se nos hace necesario establecer el hecho de que el estrés es capaz de afectar a las mujeres de forma negativa, sobretodo cuando realmente esperan estar embarazadas luego de una relación sexual.

Es recomendable mantener la calma y olvidar el tema hasta haber pasado dos semanas del hecho sexual, con el fin de que el test de embarazo sea quien de la información final, y no unos síntomas que bien pueden tratar de otra patología.

¿Qué es el sangrado a causa de la implantación embrionaria?

Otro de los síntomas que se han mencionado sobre la implantación, es un sangrado. Sin embargo, no lo hemos expuesto en el punto anterior debido a que es necesario desarrollarlo de modo un poco más profundo, con el fin de establecer este síntoma como algo más evolutivo.

Una vez que el embrión ha sido implantado, las mujeres suelen hablar sobre un sangrado que no suele ser demasiado abundante, sino apenas y se observa ligero, que en algunos casos las mujeres suelen ignorar por lo imperceptible que se torna. En algunos casos puede ser abundante y suele ser confundido con la menstruación, pero esto dependerá de cada cuerpo y de cada mujer.

En ocasiones su duración puede variar, en donde en algunos casos las mujeres embarazadas lo mantienen un día, y otras, hasta tres. Suele comenzar apenas el proceso de implantación lleva un día.

Pese a todo lo anterior, este sangrado es bastante característico por lo que si se le presta la debida atención, se podrá diferenciar del sangrado de menstruación. La diferencia radica en la textura y en la falta de coágulos de sangre que surgen en la menstruación. El sangrado de implantación se caracteriza por ser un sangrado ligero, cuyo color es más claro que el de la menstruación y no cuenta con coágulos de sangre que llamen demasiado la atención.

En el proceso de implantación, ¿todos los embriones se pueden implantar?

Si bien esta pregunta es basta fácil de contestar, es frecuentemente muy realizada por las mujeres y la respuesta es negativa. Esto se debe a que la reproducción humana, pese a darse de forma correcta ante nuestros ojos, científicamente hablando cuenta con muchos errores y tan sólo una pequeña cantidad de embriones tienen la capacidad verdadera para evolucionar.

¿La edad influye en el proceso de implantación?

El proceso de implantación puede ocurrir en cualquier edad, siempre que la mujer esté condicionada a ello. Por esto se dice que la edad no suele ser un factor determinante en la capacidad que posee el endometrio al recibir el embrión.

Sin embargo, suele ser un factor de riesgo en cuanto a mantener la vitalidad de los embriones en excelente estado. Siempre que la edad de la mujer vaya en aumento, las posibilidades de soportar y permitir un buen desarrollo del embrión van disminuyendo, lo que acaba generando embriones no evolutivos debido a ciertas alteraciones que ocurren en su código genético.

Debido a esto es recomendable que las mujeres tengan hijos hasta la edad de treinta y cinco años, pudiendo este límite extenderse hasta los cuarenta con cierto grado de riesgo. Sin embargo, existen mujeres de edades que superan los cuarenta que han podido superar su proceso de implantación de forma correcto y sus embarazos han sido factibles.

¿Se puede interrumpir el proceso de implantación?

Muchas mujeres quedan embarazadas sin saberlo y cometen algunos desarreglos que interrumpen el proceso de implantación, de alguna forma u otra. Sin embargo, esto no siempre ocurre de forma eficaz, pero trae consigo consecuencias.

Diversos estudios han llegado a la conclusión de que existen ciertas situaciones que pueden interrumpir la implantación y dar paso a un aborto espontáneo, y son las siguientes:

  1. Realizar ejercicio con mucho nivel de estrés y fuerza.
  2. Consumir grandes cantidades de cafeína de forma diaria y fumar cigarrillo.
  3. Estar en lugares calurosos durante cierto periodo prolongado de tiempo. Entiéndase como saunas y jacuzzi.

Sin embargo, muchas mujeres han pasado por estas situaciones, incluyendo golpes y caídas y aún así el óvulo no se ha desprendido de las paredes uterinas, por lo que reiteramos el hecho de que cada cuerpo es diferente y de que cada embarazo es único.