Síntomas del ictus

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Introducción

El ictus es un trastorno que ocurre en un gran número de personas en todo el mundo, siendo este uno de los más temidos por la población mundial debido a sus consecuencias. Se le conoce mejor como infarto cerebral, hemorragia cerebral o embolia, y se caracteriza por asemejarse al infarto que ocurre en el corazón, con la diferencia de que este tiende a ser más peligroso y tiene más probabilidades de causar la muerte. El ictus ocurre cuando el flujo sanguíneo que llega al cerebro no es el correcto, lo cual puede ocurrir partiendo de una arteria obstruida o por un vaso sanguíneo roto.

Hoy en día, el número de personas que han muerto o padecido de un infarto cerebral, es muy grande, y en ciertos países tiende a estar entre los primeros tres puestos de las causas de muerte por enfermedad. Puede evitarse la muerte siempre y cuando se actúe de forma correcta ante este trastorno, por lo que en este artículo estableceremos los síntomas del ictus, las recomendaciones para actuar delante de uno, sus causas y cómo prevenirlo.

Síntomas del ictus

El infarto cerebral ocurre rápido, por lo que es necesario estar atento ante los síntomas del mismo, los cuales se caracterizan por comenzar diez segundos después de que el flujo sanguíneo haya cesado. Sin embargo, los síntomas que surgen tienden a ser confundidos con otras patologías, como migrañas o mareos, por lo que pocas personas saben cómo reaccionar ante los mismos.

Partiendo del hecho anterior, se vuelve necesario establecer los principales síntomas del ictus, con el fin de conocerlos y actuar ante ellos:

Debilidad muscular

Uno de los primeros síntomas en aparecer cuando el riesgo de sangre se ve alterado, es la debilidad muscular repentina, que surge en las extremidades, especialmente en una pierna y en un brazo, por lo general del mismo lado del cuerpo. Una vez que la falta de fuerza comienza, una sensación de hormigueo y falta de sensibilidad, se comienza a extender en dichas zonas.

En muchos casos esto puede alcanzar la zona del rostro, entumeciendo la mitad del mismo, acompañando el mismo lado del cuerpo que se vio afectado en las extremidades. Es más fuerte que el hormigueo que se siente cuando se duerme alguna zona del cuerpo y la falta de fuerza aparece bruscamente.

Pérdida de visión repentina

Este síntoma puede surgir de forma repentina y durar algunos minutos, en donde puede surgir de diferentes maneras: viendo borroso, viendo doble o no ver en lo absoluto, lo que quiere decir que la vista se nubla por completo. La pérdida de visión no debe ser confundida con una migraña y puede ocurrir en uno, o en ambos ojos, dependiendo de la intensidad de la sangre viajando hacia el cerebro.

Incluso si la vista vuelve a la normalidad, es necesario visitar a un médico de urgencia ya que este síntoma es una muestra de que el flujo de sangre hacia el cerebro está siendo alterado por alguna razón en especial.

Problemas en otros sentidos

No en todos los casos ocurre, pero sí en una gran mayoría de ellos. Y es que no sólo la vista es capaz de verse alterada por el ictus, ya que se observan cambios leves o drásticos en los otros sentidos, siendo estos el olfato, el gusto y el oído. El tacto ya hemos mencionado que se ve afectado de forma principal.

Falla en la memoria

Otro de los síntomas que aparecen de forma repentina durante un ictus, es una leve falla en la memoria del individuo afectado, lo que se observa junto a una confusión mental general. Es diferente a la pérdida de memoria que ocurre cuando se trata de personas mayores o problemas degenerativos, ya que este tipo de falla se vuelve general y no específico.

Dificultad para hablar

El ictus es un trastorno que ocurre en cuestión de segundos, por lo que todos estos síntomas ocurren en muy pocos minutos. Es importante estar atento ante los cambios en el habla del individuo, sin importar la edad que este tenga, ya que cuando ocurre el infarto cerebral, uno de los principales síntomas en aparecer es la confusión al hablar o la poca comprensión que surge de sus palabras.

Problemas de coordinación

Del mismo modo en que ocurre con el habla, ocurre con la función motora, y es que cuando el cerebro se ve afectado por el problema en el flujo de sangre, se vuelve imposible para el paciente coordinar sus movimientos, generando entonces que el mismo pierda el equilibrio, no pueda mantenerse erguido o en una misma posición y se maree de forma constante. Esto causa, además, un problema para caminar constante.

Pérdida de conciencia temporal

Este síntoma no suele ocurrir en todas las ocasiones, pero tiende a ser muy común en un gran número de personas. Así como nos lo indica el encabezado, suele ocurrir que el afectado tiende a perder la conciencia por un periodo de tiempo limitado y breve. En pocas palabras, el afectado se desmaya durante algunos segundos o minutos.

Dolor de cabeza

Por último, el dolor de cabeza súbito tiene a ser el síntoma principal del ictus, incluso antes de que ocurra la debilidad muscular. Esto ocurre cuando el cerebro deja de recibir oxígeno o sangre y comienza a enviar señales al organismo de que algo no anda bien con él. Por lo general el dolor se caracteriza por ser intenso, más intenso que una migraña común, e impide mover el cuerpo. En ocasiones el dolor llega acompañado de náuseas o vómitos, pero no debe ser confundido con cefaleas comunes.

Causas del ictus

Las causas del infarto cerebral pueden ser muy variadas y tienden a estar formadas por factores que riesgo que, en conjunto, aumentan las probabilidades de generar el problema. En sí, el ictus no cuenta con una causa en especial, ya que la rotuna de un vaso sanguíneo o la alteración de una arteria que va hacia el cerebro, pueden ocurrir por diferentes factores unidos o individuales.

Con el fin de especificar, a continuación les mostramos los principales factores de riesgo del ictus:

  1. Edad. Si bien un infarto cerebral puede ocurrir en cualquier persona, la mayoría de las ocasiones ocurre en personas mayores de cincuenta y cinco años de edad. Pese a ello, el número de personas jóvenes que han padecido de un ictus es muy alto.
  2. Sexo. De nuevo, si bien este trastorno puede afectar a cualquier persona sin importar el sexo, estudios han revelado que las mujeres tienen un porcentaje más grande de posibilidades de padecer de un infarto cerebral, aumentando el número en los casos de muerte por esta causa.
  3. Herencia familiar. Si bien el ictus no se considera un trastorno hereditario, influye considerablemente el hecho de tener algún pariente cercano que haya padecido uno. Por otro lado, haber heredado la presión sanguínea alta de algún pariente, es otro de los principales factores de muerte por este trastorno.
  4. Haber sufrido un ictus. El hecho de haber padecido un infarto cerebral, aumenta considerablemente el hecho de padecer otro.
  5. Hipertensión y diabetes mellitus. La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo de sufrir un infarto cerebral, sobretodo porque las arterias se ven influenciadas por esta enfermedad. Incluso, una de las principales causas de ictus tiende a ser la hipertensión. Del mismo modo ocurre en el caso de la diabetes mellitas, sobretodo por su peso y por su colesterol.
  6. Fumar. Fumar es uno de los principales factores de riesgo de un infarto cerebral, ya que la nicotina y las otras sustancias tóxicas son capaces de actuar de forma negativa sobre todo el sistema cardiovascular.
  7. Enfermedades cardíacas. El hecho de padecer cualquier enfermedad del corazón, genera que las posibilidades de padecer de un ictus se incrementen en más de un 50% de los casos, ya que la mayoría de estas son capaces de producir coágulos de sangre que alteran el flujo sanguíneo hacia el cerebro, o atacan directamente un vaso sanguíneo, lo que produce su rotura.
  8. Incremento de glóbulos rojos. El hecho de presentar una gran cantidad de glóbulos rojos en la sangre es un factor detonante de un ictus, sobretodo porque esto genera que la sangre se vuelva espesa, causando así que las posibilidades de que se forme un coágulo o más, se incrementen.
  9. Ingerir alcohol en exceso. El alcohol es un mal que genera un gran número de enfermedades y consecuencias a nivel de salud en cada organismo, y en el caso del ictus influye considerablemente ya que genera que la presión arterial aumente, los valores sanguíneos se eleven y surjan enfermedades como el cáncer y problemas cardíacos.

Cuando estos factores se  combinan, las posibilidades de padecer de un infarto cerebral se elevan considerablemente, por lo que es importante mantener un control sobre todos ellos.

Qué hacer ante un ictus

Cuando está ocurriendo un infarto cerebral, la diferencia entre la vida y la muerte radica en cómo actúas ante el mismo, incluso si no eres tú quien lo está padeciendo. Lo ideal es detectarlo a tiempo y llevar a cabo una serie de recomendaciones que te ayudarán a que el afectado se mantenga con vida.

Para identificar el ictus, debes hacer lo siguientes:

  1. Observa si el afectado puede sonreír. Debes pedirle al individuo que sonría, ya que la debilidad muscular tiende a afectar considerablemente el rostro. En sí, el hecho de estar padeciendo de un ictus impide que el afectado pueda sonreír, por lo que buscar una sonrisa es el primer paso para detectarlo. Si el esfuerzo de sonreír supone una molestia y un hormigueo, puedes estar ante un infarto cerebral en ascenso.
  2. Pide que repita una misma frase. Como ya hemos mencionado en los síntomas anteriores, el ictus es capaz de afectar considerablemente el habla y la memoria de un individuo, por lo que otra prueba de fuego es pedirle que repita la misma frase que ha dicho, o que has dicho tú. De este modo podrás observar su memoria y la rapidez con la que habla.
  3. Haz que levante ambos brazos. Esta es otra de las pruebas más eficaces para detectar un ictus en proceso, sobretodo por la falta de fuerza que puede generarse en el individuo afectado. En sí, el afectado podrá subir los brazos pero uno de ellos, o ambos, descenderán rápidamente.
  4. Presta atención a otros síntomas. Es necesario que observes bien al afectado y deduzcas si tiene otros síntomas que por lo general pueden ser confundidos con patologías menos graves, como migrañas. Observa su visión y pregúntale si puede ver bien o si la misma se ha visto alterada. Observa, además, si se toca la cabeza como si le doliera, ya que el dolor súbito de cabeza es otro de los principales síntomas del infarto cerebral. Si observas que al caminar tiende a desequilibrarse, puede estar mareado, lo que es otro síntoma común en este trastorno. Por último, observa su coordinación y su fuerza muscular en cualquier zona de su cuerpo, de observarse síntomas relevantes, debes buscar ayuda.

Lo ideal es que tengas presente que ante uno de estos síntomas, debes buscar ayuda, ya que no siempre surgen todos al mismo tiempo y uno de estos es suficiente para identificar un ictus. Actuar rápidamente puede salvar una vida, y desde el primer síntoma extraño, asegúrate de llamar una ambulancia o de trasladar rápidamente al individuo hacia la sala de urgencias para que el mismo reciba atención médica inmediata. Mientras llegas hasta los profesionales, mantén al afectado con la cabeza ligeramente levantada con el fin de que no exista ningún tipo de ahogamiento por vómito.

¿Un ictus se puede prevenir?

Al conocer los factores de riesgo que generan y aumentan las posibilidades de un ictus, se puede establecer una serie de medidas preventivas que disminuyen las probabilidades de riesgo de padecer el infarto cerebral en gran medida, y son las siguientes:

  1. Lleva una dieta balanceada y realiza ejercicios habitualmente. El hecho de consumir frutas, vegetales y verduras, además de cereales, ayuda considerablemente a reducir las probabilidades de sufrir un ictus. Debes evitar a toda costa el consumo excesivo de grasas saturadas, con el fin de mantener un peso correcto. Además, debes combinarle a esto una serie de ejercicios regulares que puedes realizar tres veces por semana.
  2. Evita el cigarrillo, la pipa y el tabaco. Elimina de tu vida cualquier tipo de sustancia tóxica, como las antes mencionadas. De tratarse de un vicio habitual, busca ayuda profesional.
  3. Modera el consumo de alcohol. Debes tener cuidado con el alcohol, por lo que si eres de ingerirlo en algún tipo de evento, hazlo con moderación, sin excederte y sin realizarlo de forma frecuente.
  4. Mantén controlada tu presión arterial. La hipertensión no se puede curar, pero debe ser controlada con el fin de que la misma no se eleve de forma brusca, causando daños irreversibles. Mantén un control con el cardiólogo y no descuides tu tratamiento.

Si llevas a cabo estos consejos, puedes llevar una vida saludable y libre de posibilidades de sufrir un infarto cerebral.

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