Síntomas del herpes labial

By | noviembre 12, 2018

Introducción

El herpes labial, o también conocido como herpes oral, es una enfermedad infecciosa que se caracteriza por aparecer en la zona de la boca, incluyendo los labios y las encías. La causa de esta infección es el virus del herpes simple, el cual suele afectar a un gran número de personas en todo el mundo. Esta infección es muy peculiar, ya que puede ocurrir en niños, jóvenes y adultos, causando una serie de síntomas específicos.

El virus del herpes simple es un tipo de virus muy peculiar, sobretodo porque el mismo se divide en dos tipos, el tipo 1 y el tipo 2. El VHS-1 es aquel que suele causar la aparición del herpes labial, mientras que el VHS-2 es aquel que causa la aparición el herpes genital. Si bien ambas infecciones cuentan con el mismo nombre principal, partiendo del virus, tienden a diferenciarse gracias a cada una de sus características. Sin embargo, ambos casos cuentan con una similitud, y es que los dos suelen persistir por un periodo de tiempo prolongado ya que el virus no tiende a salir del organismo.

Cuando hablamos sobre el herpes labial, o específicamente del VHS-1, hablamos de una infección que se caracteriza principalmente por ser altamente contagiosa y frecuente, y es que una vez que el virus haya entrado en tu sistema, no vuelve a salir. De este hecho parte que la infección suela repetirse con frecuencia en diferentes periodos de tiempo. Por otro lado, peculiarmente este virus tiende a adquirirse en edades muy tempranas, comenzando la infancia.

Además de atacar las zonas antes mencionadas, existen ocasiones en donde el herpes labial ataca también otras zonas cercanas, como la lengua, el paladar y la faringe; y en ocasiones todavía más extrañas y en muy poca cantidad, suele atacar el cuello y el rostro.

Si bien antes mencionábamos que existen diferencias entre ambos tipos de herpes, gracias a que el virus se descompone en dos tipos, el VHS-1 es capaz de generar lesiones en los genitales siempre que se practique sexo oral con herpes labial. Sin embargo, el herpes genital por lo general ocurre primeramente gracias al VHS-2 y tiende a caracterizarse por multiplicarse rápidamente a través de toda la zona genital.

Métodos de contagio

Tras diferentes estudios realizados, se ha llegado a la conclusión de que el VHS-1 sólo actúa sobre humanos, por lo que no puede contagiar a animales de ningún tipo. En sí, el contagio es sencillo de ocurrir, ya que surge a través de cualquier tipo de contacto con la saliva de una persona infectada o bien, con las heridas del mismo. Lo que ocurre es que pequeñas partículas de saliva suelen filtrarse a través de la boca del afectado y viajan a través del medio ambiente hasta alcanzar otro cuerpo en el cual adentrarse. Esto también suele ocurrir a través de un contacto más directo, como besos o roces con la zona infectada.

En muchas ocasiones existen algunas lesiones visibles de la enfermedad, lo que es sinónimo de que el virus está en mucha cantidad en la cavidad oral. Esto causa que la enfermedad se establezca en una posición muy fácil de contagio, siendo esta etapa la más crónica en cuanto a la trasmisión, ya que en ella las probabilidades de contagio están muy altas.

No obstante, lo antes mencionado es tan sólo el método de contagio más sencillo ya que en muchas ocasiones tiende a observarse y conocerse el estadio del virus. Sin embargo, esto no ocurre siempre del mismo modo, ya que en otras ocasiones el virus comienza y tan sólo se mantiene en la saliva, sin mostrar síntomas. Esto puede ocurrir durante algunos días y luego desaparecer. Durante este tiempo muy corto, puede ocurrir un contagio siempre que exista algún tipo de contacto con la saliva infectada.

Entonces, hemos de especificar que el herpes labial puede contagiarse a través de diferentes maneras, como besos, contacto directo con lesiones, vasos infectados, cubiertos contaminados y cualquier otro objeto, como cepillos de dientes, que puedan estar infectados con saliva contaminada.

Síntomas del herpes labial

La forma en la que funciona el VHS-1 es muy particular, especialmente porque el mismo puede mantenerse en el cuerpo y no mostrar síntomas. Si bien en la muchos de los casos se produce la enfermedad por la infección y surgen los síntomas, en más del 70% de los casos el virus se mantiene en el organismo en completo silencio, por un periodo de tiempo indefinido.

Una vez que ocurre el contagio, el virus necesita de un periodo de incubación no específico, pero que va entre los dos días y los veintiséis días. Los primeros síntomas en aparecer tienden a ser las lesiones visibles en las zonas afectadas y estas pueden aparecer cuatro o seis días después de que haya comenzado la incubación del virus.

Se habla de una infección primaria del VHS-1 cuando se hacen notar los peores síntomas desde el comienzo, siendo estos los más graves y los que comúnmente se presentan. Dentro de esta etapa se observan los siguientes síntomas:

  1. Fiebre. Al tratarse de un virus que está afectando ciertos sistemas del organismo, el cuerpo comienza a formar anticuerpos que luchen contra el mismo, así como también aumenta la temperatura en respuesta al virus que está atacando. Este síntoma puede durar algunos días.
  2. Pérdida del apetito. Cuando las lesiones comienzan aparecer o cuando el malestar ataca en las zonas infectadas, el paciente comienza a perder el apetito, por lo que de forma involuntaria pierde una pequeña cantidad de peso por día.
  3. Inflamación de ganglios linfáticos. Específicamente aquellos que se encuentran en el cuello, tienden a verse afectados directamente por el herpes labial y la inflamación se vuelve inminente.
  4. Gingivitis. La gingivitis es uno de los principales síntomas en aparecer en el caso del herpes labial infantil, y es que esta afección sólo aparece en sus casos.
  5. Faringitis. Por otro lado, en el caso de los adultos aparece una faringitis muy fuerte que incluso surge con pus y úlceras.

De forma común, estos síntomas son capaces de durar hasta dos semanas y desaparecer por sí solos, por lo que es importante tenerlos en cuenta y trabajar en base a evitar contagios colectivos. Por último, surgen también algunas lesiones visibles de las que hemos estado hablando a lo largo del artículo, las cuales no tienden a aparecer en esta etapa primaria.

Estas son lesiones de tamaño pequeño o moderado y se caracterizan por estar acompañadas de mucho dolor. En sí, comienzan siendo pequeñas elevaciones color rojo que comienzan a convertirse en ampollas agrupadas en una misma zona. Luego, esto va evolucionando hasta convertirse en burbujas con pus adentro, hasta que las mismas se rompen y se vuelven úlceras. Estas úlceras tienden a secarse y a formar costras, siendo esta la última etapa de la ulceración.

Por otra parte, resulta importante destacar que además de aparecer en la cavidad oral, el herpes labial es también capaz de aparecer en otras zonas del cuerpo, así como las manos, el cuello, los ojos, los brazos y los genitales. Sin embargo, esto tiende a ocurrir en muy pocas ocasiones, así como en casos más severos y extraños, en donde el virus afecta considerablemente algunos órganos, como el cerebro, el hígado y los pulmones.

En los casos antes mencionados, estamos hablando de enfermedades graves que deben ser tratadas a tiempo con el fin de evitar consecuencias severas en el organismo. Además, el virus del herpes simple es capaz de inmunosuprimir aún más el sistema de individuos con enfermedades como VIH o cáncer.

Una vez que haya desaparecido el herpes labial, el virus se mantiene en el organismo, sin morir o desaparecer, simplemente adormecido específicamente en las células de los nervios. Cuando las defensas del sistema inmune comienzan a decaer por alguna situación específica, el virus comienza a despertar, atacando nuevamente el organismo.

Etapas del herpes labial

Cuando el virus ataca el organismo, el herpes labial comienza a formarse partiendo desde una primera etapa, hasta llegar a la tercera etapa, siendo esta la última. Cada etapa se compone de ciertas características, siendo las siguientes:

  1. Etapa 1 (hormigueo y picazón). La primera etapa comienza con cierto grado de hormigueo y picazón en la zona de los labios, cuya intensidad variará dependiendo del virus y de cada organismo. En sí, el individuo comienza a experimentar leves sensaciones de picazón, molestias, ardor y hormigueo en toda la zona alrededor de los labios. Esta etapa tiende a durar un día.
  2. Etapa 2 (ampollas). En la segunda etapa de la infección, comienzan a aparecer las ampollas de las cuales hablamos anteriormente. Estas, en ocasiones pueden aparecer cerca de la nariz o en las mejillas, aunque por lo general aparecer en donde se sentías las incomodidades de la etapa 1.
  3. Etapa 3 (supuración y costras). Por último, el herpes labial finaliza cuando las ampollas se unen y explotan, liberando el líquido que tenían dentro. Una vez que estas ampollas hayan supurado el líquido, comenzarán a formar costras.

Cuando las costras aparecen, el herpes labial comienza a desaparecer.

El mejor método de diagnóstico del herpes labial, es a través de la evaluación física de la cavidad oral y de los labios, tomando una muestra de las secreciones del afectado y estudiándolas. De tenerse dudas, se procede a realizar una serología y una prueba de PCR, los cuales se realizan a través de exámenes de sangre.

Tratamiento del herpes labial

Como ya habíamos mencionado, el virus del herpes simple no puede eliminarse del organismo, por lo que no se puede establecer una cura del herpes labial. Se habla de un tratamiento con el fin de establecer fármacos o medicina natural que ayude a reducir los síntomas y a sobrellevar el virus mientras la infección se encuentre activa, pero nunca para eliminar la enfermedad o su causa.

Se busca reducir los síntomas, evitar complicaciones y acelerar el tiempo de curación con el fin de cada individuo logre adormecer el virus por un periodo de tiempo prolongado. Incluso, en algunos casos tiende a recetarse medicamentos que ayudan a que las defensas del organismo se encuentren siempre altas con el fin de que el VHS no se active nuevamente.

De forma común, cuando se habla de la infección primaria, se habla de medicamentos antivirales que ayudan a eliminar los síntomas o a ir reduciéndolos rápidamente. Estos medicamentos deben ser recetados dentro de las tres primeras setenta y dos horas de herpes labial, lo que ayuda a reducir la enfermedad.

Si por el contrario, el herpes labial no presenta grandes síntomas, no suele recetarse ningún tipo de fármaco. Cuando existen lesiones con dolor, se receta alguna pomada pero nada más allá de eso.

Prevención del herpes labial

Así como no existe una cura para el herpes labial, tampoco existe una vacuna que ayude a prevenir el problema por completo. Sin embargo, existen ciertas pautas que puedes seguir con el fin de que reduzcas en gran parte las probabilidades de contagiarte con el VHS-1 o bien, de activar el virus si ya lo tienes en tu organismo.

Las medidas preventivas, son las siguientes:

  1. Evita estar expuesto al sol por mucho tiempo. Cuando el herpes labial aparece, el mismo es capaz de reactivarse con la luz solar, por lo que utilizar protector solar, sombrillas, ropa que cubra gran cantidad de piel y salir en horas de sombra, es lo más recomendable.
  2. Si ya tienes herpes y el mismo se activa, puedes aplicar protector solar en la zona de las lesiones y luego salir de tu hogar. Esto ayudará a que la lesión no empeore.

Por otro lado, existen algunas medidas preventivas que se enfocan en evitar el contagio del virus hacia personas sanas, y son las siguientes:

  1. Si sabes que cuentas con el virus, o si notas que otra persona lo tiene, evita el contacto directo de piel con piel, sobretodo si notas que existen lesiones a simple vista. Además, evita también el contacto con la saliva, ya que cualquier secreción en esta zona es capaz de propagar el virus.
  2. No compartas ningún objeto personal. Evita por completo el hecho de compartir cubiertos, vasos, incluso platos, así como también teléfonos celulares, cepillos de dientes, entre otros, ya que a través de ellos puedes contagiarte o contagiar a otras personas.
  3. Mantén tus manos completamente limpias. Si estás padeciendo de herpes labial, evita tocar tus lesiones, y de hacerlo, lava tus manos de forma frecuente.

Estas pautas te ayudarán a evitar un posible contagio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.