Síntomas de la hernia inguinal

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Introducción

Una hernia inguinal, es una protuberancia que aparece en la zona de los intestinos, específicamente en sus tejidos, la cual se caracteriza por sobresalir en puntos débiles del músculo abdominal. Este tipo de protuberancia, al tratarse de una zona tan delicada y en constante movimiento, genera síntomas específicos que comienzan con molestias y finalizan con mucho dolor. En muchas ocasiones, una persona puede no saber que tiene una hernia inguinal, a menos de que realice movimientos bruscos o haga peso. En estos casos se producen síntomas como puntadas y dolor intenso.

A pesar de hablar de un bulto que aparece en los tejidos del intestino, especialmente en la zona más delicada, este tipo de hernia no suele considerarse como peligrosa y en muchas ocasiones tiende a desaparecer por sí sola. Sin embargo, es importante tenerla siempre en cuenta ya que puede crear complicaciones que ponen en riesgo la calidad de vida del individuo afectado. Si se nota que la hernia no ha desaparecido y no se toma en cuenta, se puede estar arriesgando la vida.

Cuando se diagnostica la hernia inguinal, es probable que el médico establezca la realización de una cirugía por medio de la cual se pueda reparar la lesión, sobretodo cuando su tamaño es demasiado grande. Esta cirugía no tiende a ser peligrosa y es un proceso frecuente que se realiza en poco tiempo, por lo que se establece como el mejor tratamiento, a menos de que la hernia no produzca ningún síntoma o molestia. En esos casos, se recomienda controlarla y mantenerla vigilada, con el fin de observar su tamaño y la variación en el mismo.

En sí, el término inguinal se utiliza ya que la zona precisa en la cual aparece el bulto, es en la ingle y suele aparecer cuando cualquier pared interna del abdomen se lesiona y se rompe. Cuando esto ocurre, los órganos cercanos, como el intestino delgado, sobresalen por este hueco, lo que forma un saco. Este saco tiene a ser la hernia inguinal. Este bulto suele ser muy común en muchas personas, incluyendo hombres y mujeres, aunque su incidencia aumenta en el caso de los hombres ya que estos tienden a realizar esfuerzos y movimientos más bruscos que las mujeres. Esto puede ser una de las causas de la hernia inguinal.

Por otro lado, aunque parezca extraño, la hernia inguinal es muy común en los niños, y es que desde que se está en el vientre de la madre y el feto se está desarrollando, el abdomen y sus paredes pueden estar débiles y facilitan la formación del bulto. Esto quiere decir que en la mayoría de los casos de hernia inguinal en los niños, esta afección suele ser congénita. No obstante, en otros casos menos comunes esto tiende a ocurrir de otro modo, en niños con más edad, en donde las causas de la hernia inguinal pueden ser variadas. En la mayoría de los casos suele ocurrir por una operación en el abdomen que no cicatriza de forma correcta y puede desarrollarse con esfuerzos leves, como toser o estornudar en varias ocasiones.

Síntomas de la hernia inguinal

Como decíamos, una hernia inguinal es capaz de generar una serie de síntomas que ayudan a descubrirla, sobretodo porque los mismos son muy específicos y al tratarse de una afección tan común, los especialistas a simple vista reconocen el problema. Sin embargo, en otras ocasiones la hernia inguinal puede no mostrar síntomas.

Los principales síntomas de la hernia inguinal, son los siguientes:

Inflamación abdominal

Cuando la hernia inguinal muestra síntomas, uno de los principales tiende a ser la hinchazón que surge en la zona del abdomen, la cual se puede observar a simple vista y palpar rápidamente.

Dolor en los testículos

En el caso de los hombres, los mismos tienden a padecer de dolores punzantes en la zona de los testículos, sobretodo cuando realizan movimientos bruscos y esfuerzo físico constante.

Protrusión

La protrusión es un síntoma que se hace notar a simple vista en la zona del pubis, independientemente de cualquier lado. Sin embargo, se caracteriza por hacerse notar cuando el individuo se encuentra en posición vertical y realiza cualquier tipo de esfuerzo, incluyendo toser o estornudar. Por lo general, esta protrusión viene acompañada de dolor.

Dolor en la ingle

Otro de los principales síntomas que aparecen cuando una hernia inguinal se desarrolla, es el dolor. Este se caracteriza por ser intenso y progresivo, además de que el mismo suele empeorar cuando el individuo realiza algún movimiento brusco, como inclinarse, o bien, cuando realiza esfuerzo físico.

Debilidad

Cuando la ingle comienza a presionarse, comienzan a surgir otros síntomas, como la debilidad y la presión intensa. Estos síntomas comienzan a aparecer cuando el individuo con la hernia se descuida y realiza esfuerzos físicos excesivos.

Síntomas en los niños

Ya habíamos mencionado que en el caso de los niños también se producen síntomas, en donde los mismos pueden aparecer en niños mayores de dos años o en niños recién nacidos (hernia inguinal congénita). En muchas ocasiones los niños con esta afección no tienden a mostrar síntomas, por lo que se hace difícil su diagnóstico. Sin embargo, en muchos casos los niños comienzan a mostrar sus molestias y los demuestran con llanto frecuente, tos y esfuerzo al evacuar.

Por otro lado, si la hernia inguinal surge en niños más grandes, en estos es más sencillo de observar, ya que la tos se vuelve más constante y el esfuerzo para evacuar es mayor.

Esto quiere decir que los síntomas que aparecen en los niños tienden a ser dolor, molestias, irritabilidad, falta de apetito y dificultad para evacuar.

Hernia encarcelada

Cuando se tiene demasiada inflamación en la zona del abdomen, se recomienda empujar la hernia suavemente cuando se acueste el afectado. Si esto no se logra, se recomienda aplicar frío directo en la zona para poder eliminar la inflamación y poder colocarse en su lugar. Si esto no se logra, el contenido de la hernia se mantiene en la zona, atrapado en la pared abdominal. A esto se le denomina como hernia encarcelada. Esta es una afección peligrosa ya que la misma se puede estrangular, lo que genera que el flujo de sangre se vea atrapado.

Si esta complicación no se trata, puede ocasionar la muerte del paciente, por lo que es necesario tener en cuenta los síntomas que ocurren cuando una hernia inguinal se estrangula, y son los siguientes:

  1. Náuseas y vómitos. En algunas ocasiones, dependiendo del tamaño de la hernia estrangulada, surgen náuseas y vómitos, o uno de ellos.
  2. Fiebre. La fiebre tiende a ser uno de los síntomas más peligrosos de la hernia inguinal, ya que es uno de los signos que demuestran una estrangulación de la lesión.
  3. Dolor intensificado. En donde antes había dolor intolerable, el mismo se vuelve intenso y surge de forma brusca.
  4. Dificultad para evacuar. Otros síntomas importantes a tener en cuenta son no poder evacuar o expulsar gases.

Es necesario tener en cuenta este tipo de complicación y visitar rápidamente al especialista, sin confundir la afección ni generar un autodiagnóstico. Si sospecha de una hernia inguinal, se puede observar con más detalle la zona del abdomen y observar los cambios en el mismo. Por lo general, cuando la lesión se encuentra, la misma puede palparse. Si la zona se vuelve rojiza u púrpura, se debe ir a urgencias rápidamente.

Factores de riesgo

Existen una serie de factores de riesgo que generan que un individuo tenga altas probabilidades de desarrollar una hernia inguinal, y son los siguientes:

  1. Sexo. A pesar de que la hernia inguinal es capaz de aparecer en cualquier persona, sin importar el sexo de cada uno de ellos, según estudios recientes se ha comprobado que en el sexo masculino esta afección tiende a ser más común, por lo que estos tienen más probabilidades de desarrollarla que una mujer.
  2. Edad. Si bien esta afección es capaz de aparecer en niños y adultos, incluso en bebés recién nacidos, se ha comprobado que en personas mayores las probabilidades son más altas, ya que los músculos comienzan a debilitarse.
  3. Antecedentes familiares. La hernia inguinal no es específicamente hereditaria, pero se estima que si cuentas con padres que hayan padecido de esta afección, tus probabilidades aumentan.
  4. Sufrir de tos. Todas aquellas personas que cuentan con tos crónica, frecuente y constante, tienen altas posibilidades de desarrollar una hernia inguinal.
  5. Estreñimiento. Todas aquellas personas que deben producir un esfuerzo mayor para poder evacuar, cuentan con altas probabilidades de desarrollar esta afección.
  6. Nacimiento prematuro. Por último, si un niño nace de forma prematura, el mismo cuenta con más de un 50% de posibilidades de padecer de una hernia inguinal.

Diagnóstico y tratamiento

Como ya habíamos comentado, el diagnóstico de la hernia inguinal puede ser sencillo de realizar, sobretodo cuando se nota a simple vista la el bulto en la zona mencionada. Sin embargo, en ocasiones no se observa la protrusión en todo momento, por lo que pueden tenerse síntomas y no observarse la hernia desde la zona externa de la piel. En ocasiones, cuando se visita a un médico para establecer el diagnóstico correcto, se pide al paciente que realice algún tipo de esfuerzo, como toser o inclinarse a tocar el suelo. Estos momentos son capaces de mostrar la hernia.

Básicamente, se visita a un médico y el mismo deberá realizar un chequeo físico y exploratorio, en donde palpará las zonas comunes. Si aún así no se consigue el bulto, se establece la realización de una ecografía o de una tomografía computarizada. Cualquiera de estos dos procedimientos ayuda a observar hernias inguinales de pequeño tamaño y a favorecer la certeza del diagnóstico.

En una gran mayoría de los casos, el tratamiento de la hernia inguinal tiende a ser quirúrgico, sobretodo cuando las molestias no tienden a reducirse con fármacos. En otros casos, la hernia inguinal ni se observar, ni se siente, por lo que no se toma la decisión de extirparla. Pese a ello, se establece un tratamiento breve con analgésicos y antiinflamatorios que ayuden a sobrellevar los síntomas comunes.

Cuando se habla de una complicación, es necesario ir directamente hacia el quirófano ya que como mencionábamos con anterioridad, la gravedad de ello puede poner en peligro la vida del paciente.

Complicaciones de la hernia inguinal

Para establecer mejor un panorama de las complicaciones que puede conllevar una hernia inguinal no-tratada, a continuación se las mostramos:

  1. Presión en los tejidos cercanos. Si bien pueden no mostrar síntomas durante mucho tiempo, todas las hernias tienden a crecer y a producir molestias fuertes, por lo que es importante tenerlas en cuenta si se diagnostican. En el caso de los hombres, si una hernia inguinal no se trata del modo correcto, la inflamación se dirige rápidamente hacia el escroto.
  2. Hernia encarcelada. Ya habíamos hablado sobre la hernia encarcelada, siendo aquella que surge cuando todo el contenido de la hernia queda atrapado en una misma zona, por lo general muy débil, de la pared abdominal.
  3. Estrangulación. Esta es la complicación más peligrosa de todas, ya que consiste en la interrupción del flujo de sangre en una de las paredes del intestino. Cuando esto ocurre por un periodo de tiempo moderado, los tejidos intestinales mueren. Es necesario tratar rápidamente esta complicación ya que puede causar la muerte del paciente.

¿Una hernia inguinal se puede prevenir?

Lamentablemente, una hernia no puede prevenirse ya que por lo general es causada por un defecto congénito. Pese a ello, es posible basarse en los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de padecer de esta afección, y atacarlos, en parte, y poner en práctica las siguientes medidas preventivas creadas por los expertos para reducir estas probabilidades.

  • Lleva siempre un peso equilibrado. Si eres una persona con mucho peso, busca ayuda profesional con el fin de equilibrar tu organismo y comer sano.
  • Consume mucha fibra. Es necesario que le des prioridad a alimentos sanos y altos en fibra, como las fritas, los vegetales y los cereales con fibra natural. Esto te ayudará a evacuar sin esfuerzo, lo que te previene de estreñimiento y por ende, de hernia inguinal.
  • Evita levantar cosas pesadas. Debes evitar a toda costa el hecho de doblar la cintura si has de levantar cosas del suelo, ya que debes hacerlo doblando las rodillas y manteniendo tu torso siempre recto. Y si se trata de cosas pesadas, evita levantarlas sin ayuda.

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