Síntomas de V.I.H.

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Introducción:

Hoy en día, el tema del VIH ya no es considerado un tabú, o un espanto como dicen en la vieja escuela, y es que realmente este virus afecta a un número muy alto de personas en todo el mundo.

Para simplificarlo, el VIH se define como el virus que provoca el SIDA, en donde el mismo es capaz de afectar de forma directa todo nuestro sistema inmunológico. Esto quiere decir que si tus defensas disminuyen debido al virus, estás más propenso a contraer enfermedades virales de forma muy fácil y rápido.

Estamos hablando de un tipo de virus que tiene que ser considerado muy serio, porque si bien el mismo no es del todo mortal, es capaz de destruir la vida normal de cualquier individuo. Es importante destacar que este virus se contagia a través de muchas situaciones cotidianas, destacando las relaciones sexuales. Sin embargo, esto no detiene a quienes lo tienen en su sistema, ya que los preservativos son un modo muy común de protegerse, pero no del todo seguro.

Un poco más sobre el VIH

Las siglas VIH quieren decir Virus de inmunodeficiencia humana. La razón por la que todas aquellas personas que la tienen en su organismo, se enferman con regularidad, es porque es un virus que va destruyendo una cantidad precisa de células de nuestro sistema inmunitario.

Al mantener débil este sistema, las enfermedades van atacando con más frecuencia y el tiempo de curación se va alargando, pudiendo llegar a ser tan largo que acaba con la muerte de la persona. El detalle está en que nuestro cuerpo puede combatir enfermedades comunes e infecciones, pero el VIH se encarga de impedir este combate.

Es un virus silencioso, que no presenta síntomas durante mucho tiempo, por lo que cualquiera que esté infectado puede pasar años sin darse cuenta y sintiéndose del todo bien. Pese a esto, es importante destacar que una vez que el virus ataca tu cuerpo, se mantiene en el mismo durante toda tu vida.

Y es que no existe una cura para el VIH, pero sí existen medicinas que ayudan a que una persona infectada pueda mantenerse estable y saludable durante mucho tiempo, evitando que las enfermedades y las infecciones ataquen de forma brusca nuestro organismo. Sin embargo, es contagioso, por lo que ningún tipo de tratamiento puede evitar que un individuo infectado, infecte a otro.

Es totalmente importante que, si mantienes una vida sexual activa, al menos una vez al año te realices esta prueba, ya que esta es la única forma de saber si tienes VIH, a través de una prueba.

VIH y SIDA

Como bien decíamos al comienzo, este virus es el mismo que da vida al SIDA.

El SIDA, comenzando por dar nombre a sus siglas, es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, y a pesar de que realmente confunden estos dos términos, VIH y SIDA no son lo mismo en lo absoluto. La razón en la siguiente: no todo aquel que tiene VIH en su sistema, desarrolla el SIDA.

Esto se debe a que el VIH es el virus que poco va se va propagando entre las personas a través de diversas maneras, mientras que el SIDA es la enfermedad que surge una vez que el virus ha destruido un número importante de las células que protegen nuestro organismo de algunas infecciones y otras patologías. Para indicarlo de un modo más simple, primero surge el VIH y luego, en una etapa más avanzada, comienza el SIDA. Es decir, es una cadena que empieza por un virus contagioso y que, si no se mantiene, acaba en una enfermedad que puede llegar a ser mortal para el individuo.

Pese a lo anterior, el desarrollo de la enfermedad no es demasiado ágil, ya que una persona, aún sin tratamiento, puede durar hasta diez años con VIH y luego de esta década desarrollar la enfermedad. Esto ocurre gracias a que un tratamiento correcto, produce que el virus avance de forma más lenta, lo que ofrece a las personas infectadas un tiempo prolongado de vida sin SIDA.

¿Cómo se contagia el VIH?

Existen muchos medios por los cuales el VH puede ser traspasado de una persona a otro, en donde la causa principal es el desconocimiento del mismo, bien sea por parte del infectado, o por parte de la persona que está propensa a contraerlo.

A pesar de que más arriba comentábamos que las relaciones sexuales eran el método más común del contagio del VIH, también existen otras formas, en donde se incluyen las secreciones vaginales, la sangre e incluso la leche materna de la persona infectada, por lo que el virus puede ser contagiado al recién nacido por este medio.

Para que el virus pueda ingresar en nuestro sistema, se requiere que existan heridas o membranas llenas de mucosa. Es decir, si se tiene sexo tanto vaginal, como anal, sin ningún tipo de protección, se contagia el virus. Del mismo modo, si una aguja o jeringa infectada penetra el cuerpo de otra persona, también.

Si el semen de una persona infectada entra en contacto con alguna herida abierta de otra persona, aún sin existir ningún tipo de penetración vaginal o de cualquier otro tipo, el virus se contagia de inmediato. Es por esto que es importante saber quiénes tienen el virus y tomar las previsiones necesarias para esto.

¿El VIH se contagia a través de la saliva?

A lo largo de los años muchas personas han cometido el error de creer que a través de un beso se puede contagiar el VIH. Esto es, en definitiva, incorrecto. A través de la saliva no se contagia el virus, por lo que no importa si recibes un beso de una persona con VIH, o si comes de sus cubiertos o si le abrazas. Inclusive, es tan falso esto, que ni siquiera por utilizar el mismo inodoro te contagias.

Síntomas del VIH

Como bien decíamos, las personas que cuentan con VIH no presentan síntomas de inmediato, por lo que desconocer la existencia del virus en nuestro organismo es peligrosamente común.

Sin embargo, esto no quiere decir que en algún momento no se empiecen a manifestar estos síntomas, sino que todo lo contrario, ya que poco a poco empiezan a ser notorios luego de algunos años. Además, en algunos casos muy extraños, los síntomas aparecen a las semanas de haber contraído el virus.

Dentro de estos primeros síntomas, se encuentran los siguientes:

Fiebre

Esto no quiere decir que sea una fiebre demasiado alta o una fiebre muy persistente, incluso puedes apenas tener un fogaje, pero el cuerpo se comienza a sentir afiebrado.

Dolor y malestar

Esto se asemeja mucho a un malestar de gripe, por lo que pueden ser comúnmente confundidos con dicha afección. Pese a esto, dura algunas semanas para irse del todo, siendo este uno de los pocos síntomas irregulares.

Estos síntomas son los primeros que aparecen al contraer el virus, pero una vez que desaparecen del todo, no vuelven a aparecen en una gran cantidad de años después.

Sin importar si tienes síntomas, o si no tienes ninguno en lo absoluto, una vez que el virus está en tu sistema, contagiárselo a otros es muy fácil.

Dentro de los síntomas que aparecen mucho después, cuando ya el virus comienza a dar paso al SIDA y se deja ver, se encuentran los siguientes:

Enfermedades recurrentes

Dentro de este renglón están gripes, infecciones de cualquier tipo, dolores de cabeza muy frecuentes, sensación de cansancio, fatiga extrema, dolor de cuerpo, desmayos, entre otros.

Aftas

Las aftas son un tipo de revestimiento muy extraño y espeso que aparece dentro de la boca, generalmente en la lengua, y que es un síntoma común cuando ya el SIDA está apareciendo.

Dolor de garganta

El dolor de garganta que aparece puede ser tanto recurrente, como intermitente, pero siempre aparece y es más molesto de lo que comúnmente es.

Pérdida de peso

Este es uno de los síntomas más comunes de todos, que por lo general llaman la atención de los individuos y del afectado, y es que de repente la persona infectada baja de peso de forma irregular, aún cuando su alimentación sigue siendo la misma.

Sudor

El sudor es otro de los síntomas comunes del VIH, sobretodo cuando el SIDA ya hizo acto de presencia. Por lo general, el sudor excesivo es frecuente en la noche, mientras se duerme.

Hematomas

Los hematomas son un síntoma que no aparece en todos los afectados, y son muy comunes, por lo que a medida que va pasando el tiempo, van apareciendo más, de distintos tamaños.

Tos

La tos seca y profunda, es otro de los síntomas más comunes del VIH, y es persistente a lo largo de las semanas, sin razón aparente.

Sensación de falta de aire

En algunas personas se presenta una sensación de asfixia que es capaz de no hacerlos dormir en toda la noche, ya que por lo general suceden cuando se está en soledad.

Sin embargo, aunque puedas tener algunos de estos síntomas, es necesario que te realices una prueba para asegurarte de que tengas el virus, ya que muchos de estos síntomas son muy comunes.

No es posible que te bases en síntomas para saber si tienes VIH, ya que los mismos suelen aparecer de forma muy tardía. Es por esto que para todas aquellas personas que tienen sexo sin protección, de forma frecuente y con diferentes personas a lo largo de sus vidas, se les recomienda realizarse una prueba de VIH.

Y no sólo si tuviste sexo sin protección, sino también si tan siquiera crees que han utilizado en ti alguna aguja usada, o si la sangre de alguna persona llegó a tocar algunas de tus heridas. Incluso sin importar quién puede ser esa persona, ya que nadie sabe con certeza si tiene VIH a menos de que se haga la prueba.

¿Cómo es la prueba?

Es importante mencionar que una vez que el virus se contrae, el cuerpo comienza a atacarlo, como a cualquier otro tipo de virus, con la diferencia de que los anticuerpos que el mismo cuerpo va creando, van siendo atacados con más fuerza por el virus. Al realizar la prueba, que es una prueba de sangre, la misma comienza a buscar los anticuerpos para detectar el virus. Otra prueba frecuente es con la parte interna de las mejillas, en donde los anticuerpos también se alojan con frecuencia.

Sin embargo, si el virus no tiene más de tres meses en el organismo, las pruebas no resultan positivas, por lo que es recomendable repetirla en un lapso de tres meses, después de haber realizado la primera.

Si bien realizar este tipo de pruebas llena de nervios y miedo a cualquiera que pueda estar en riesgo de haber contraído el virus, es importante mantener la calma y realizarlas, ya que de esta forma es mejor vivir con la información, que a ciegas. Además, recuerda que no existe una cura para el VIH, pero sí existen tratamientos que mientras más pronto empieces a llevar a cabo, más probabilidades tendrás de llevar una vida normal, ya que los medicamentos utilizados desaceleran el daño y alargan tu vida.

¿Hasta qué punto es factible el tratamiento para el VIH?

Si bien no existe una cura para este virus, venimos hablando de diversos tratamientos que ayudan a controlar los síntomas y a reducir el virus del organismo, en donde algunos de ellos pueden reducirlos a un punto ciego en donde desaparezcan por completo, tanto que ni en las pruebas serán capaces de observarse.

Gracias a estos tratamientos, cualquier persona infectada, tanto con VIH como con SIDA, puede vivir una vida larga y plena, tan sólo con la información latente de contar con el virus.

El tratamiento antirretroviral (TAR) es uno de los más efectivos, ayudando a alargar la vida de los infectados mucho más que otros tratamientos, y disminuyendo las células del virus en casi su totalidad.

Por otro lado, es importante que lleves una vida saludable de forma general y común, por lo que la alimentación juega un papel fundamental en esto. Por otro lado, hacer ejercicio y no estresarse son condiciones obligatorias para todas aquellas personas que tengan VIH.

Y por último, es importante no tener ningún tipo de vicio, ya que el cigarrillo, el alcohol y las drogas impiden este tratamiento.

Cómo evitar sexualmente el contagio de VIH

Ya hemos hablado de las posibles causas de contagio, pero no de forma precisa de los diversos métodos para evitar el virus.

Aún si no sabes si tu pareja tiene o no el VIH, es importante usar preservativos. Y si realmente sabes que la otra persona es VIH positivo, es necesario que te cuides de diversas maneras más.

Dentro de los consejos más comunes para disfrutar una relación sexual sin miedo al contagio del VIH, se encuentran los siguientes:

  • Utiliza preservativos en todo momento. No sólo en la penetración vaginal, sino también en la penetración anal.
  • Evita el sexo oral, a menos de que utilices cualquier tipo de preservativo que evite que las mucosas lleguen hasta tu organismo.
  • La masturbación da placer y evita el contagio del VIH.
  • Siempre que no existan mucosidades de ningún tipo mientras exista frotamiento entre los dos cuerpos, no habrá riesgo de contagio.
  • Puedes usar juguetes sexuales que estén completamente limpios y sean sólo para ti. Estos no pueden compartirse con tu pareja.
  • Si bien decíamos que con la saliva no se contagia el VIH, si la persona infectada cuenta con llagas o cualquier tipo de sangrado, existe un riesgo mínimo de contagio.

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