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Glaucoma

El glaucoma es una enfermedad que ataca al ojo de forma directa, siendo definida como un conjunto de trastornos que unidos afectan y dañan de forma parcial, o total, el nervio óptico.

Este nervio es aquel que se encarga de enviar la información que se recibe a través del ojo, para luego ser llevada hasta el cerebro y que de este modo, en conjunto, se analice dicha información.

¿Qué es el Glaucoma?

Generalmente, esta enfermedad suele ser asociada siempre que existe una hipertensión intraocular. Este tipo de patología se refiere a una tensión elevada que afecta al ojo y genera molestias, causando incluso consecuencias graves para el afectado, siempre que no se trate.

Pese a ello, en otras ocasiones también se genera cuando la presión intraocular (PIO) se mantiene en niveles normales. El glaucoma es una enfermedad capaz de asustar a todos los que la padecen, sobretodo aquellas personas que no la tratan como debe ser, y es que la misma puede generar pérdida parcial de la vista, o ceguera total.

Sintomas del Glaucoma

Sin embargo, el número de personas afectadas por esta enfermedad es muy elevado, siendo millones de ellas alrededor de todo el mundo.

Los síntomas, al comienzo, suelen ser nulos, por lo que es necesario que se visite a un oftalmólogo de forma anual para observar cómo va avanzando la vista y chequear si existe algún cambio desfavorable en el ojo.

Y es que la mitad de las personas que padecen de glaucoma pasan los primeros años sin saberlo, ya que no presentan síntomas.

Pese a ello, suele ser peligroso, ya que el glaucoma es la segunda causa principal de ceguera en todo el mundo.

que es el glaucoma

Tipos de glaucoma

El glaucoma varía gracias al ángulo, lo que nos permite establecer que existen dos tipos de glaucoma, uno de ángulo abierto y otro de ángulo cerrado. El ángulo lo que nos indica es la inclinación del drenaje interno que genera y regula el flujo de salida de todo el fluido que se va generando dentro del ojo.

Es un tipo de glaucoma abierto siempre que el fluido pasa por el ángulo del drenaje, y cuando es un tipo de glaucoma cerrado estamos ante un drenaje cerrado y de este modo el fluido no logra pasar a su destino.

Sin embargo, partiendo de este hecho existen otros tipos de glaucoma que se clasifican según algunas características. Estos son los siguientes:

Glaucoma de ángulo abierto primario

Este tipo de glaucoma no genera demasiadas molestias cuando aparece, pero es capaz de reducir la vista de forma gradual si no se le controla. Por otro lado, es importante que se mantenga un control, incluso si no existe glaucoma, ya que una vez que aparezcan los síntomas, el daño será permanente.

Glaucoma de ángulo cerrado

Este tipo de glaucoma también es bastante común en miles de persona, y a diferencia del anterior, este sí presenta síntomas más rápidamente, como dolores en los ojos de forma repentina, dolores de cabeza y ojos rojos.

En algunas ocasiones es capaz de producir náuseas y vómitos, partiendo del hecho de las cefaleas. Mientras más ataques de glaucoma cerrado se produzcan en el individuo, sin controlarlo, más rápidamente se va perdiendo la vista.

Glaucoma de tensión normal

Este es un tipo de glaucoma cuyo ángulo suele ser abierto, pero se caracteriza por no presentar tensión intraocular elevada, sino por el contrario, normal. Sin embargo, suele ser peligroso, ya que puede llegar a generar pérdida de visión de forma parcial, causando daño en el nervio óptico.

No genera dolores de forma común, por lo que cuando muestra verdaderos síntomas, ya el daño estará muy avanzado.

Glaucoma pigmentario

Este tipo de glaucoma no es demasiado común, pero suele darse en cierto número de personas. Este es aquel que surge siempre que exista traba en lo que se refiere al ángulo de drenaje, siempre que la causa sea la liberación de ciertos gránulos de pigmento del iris.

Esto da como resultado que el fluido del ojo no se libere en las cantidades correctas. Por lo general, al comienzo no presenta síntomas, pero algunos afectados han establecido que les genera dolor y visión borrosa en ciertos momentos del día.

Glaucoma secundario

El glaucoma secundario es aquel que se caracteriza por aparecer debido a los síntomas de un glaucoma crónico, o bien, puede aparecer partiendo de alguna otra afección que haya atacado al ojo, como una infección, un tumor o una inflamación desmedida.

Es importante mantener un constante chequeo sobre esto ya que puede generar consecuencias graves para el afectado.

Glaucoma congénito

Así como nos lo indica su nombre, este tipo de glaucoma es aquel que surge desde el nacimiento del bebé, y suele ser diagnosticado cuando el niño ya ha cumplido un año de edad. Es importante mantener siempre observación sobre los ojos de los niños, ya que los mismos no suelen entender qué les está sucediendo, ni por qué les duele.

Sin embargo, presenta muestras de modo que todos los padres pueden darse cuenta, y es que los ojos se vuelven saltones y blancuzcos.

Síntomas del glaucoma

Como ya hemos venido hablando, el glaucoma de forma general no presenta síntomas de forma inmediata, lo que causa que sea un enemigo silencioso directo para el individuo. Y es que los primeros síntomas surgen siempre que ya el daño está hecho, acabando en un nivel elevado de ceguera permanente, pero parcial.

Daño del nervio óptico

Esto nos indica que el glaucoma es una enfermedad ocular que va progresando conforme va pasando el tiempo, siendo esto irreversible ya que presenta síntomas cuando el nervio óptico ya está dañado en cierto punto.

Dolor

Una vez que el nervio óptico se ha dañado, comienzan a generarse dolores fuertes en los ojos afectados, pudiendo ser uno o ambos.

Cefaleas

Los dolores de cabeza son un síntoma común una vez que el daño del nervio se ha hecho presente, acabando esto en vómitos y náuseas con el fin de mejorar estos dolores.

Visión borrosa

Este es uno de los síntomas más comunes de todos, siendo uno de los más inquietantes. Sin embargo, esto genera que los afectados acudan al oftalmólogo y se pueda diagnosticar el glaucoma.

Síntomas del glaucoma

Pérdida de visión

A medida que va avanzando la enfermedad, el daño se va volviendo irreversible y más avanzando, pudiendo acabar en la pérdida de la visión de forma parcial o total.

Diagnóstico del glaucoma

Para poder realizar un diagnóstico preciso, no sólo basta de una visita común al oftalmólogo, sino que se necesita que se realice un examen con un tonómetro. Esto se realiza con el fin de medir en cuánto está la presión intraocular.

Dormir el ojo

Para poder llevar a cabo este examen, se debe adormecer el ojo para poder manejarlo. Esto funciona gracias a unas gotas especializadas que duermen el nervio óptico durante cierto tiempo, el preciso para que el médico logre realizar el examen. Una vez el ojo esté dormido, se coloca una sonda en el ojo con sumo cuidado de no dañar cualquier nervio o zona delicada.

Es bien sabido que esta enfermedad puede llegar a afectar a miles de personas, sin importar la edad de las mismas, ya que desde los niños recién nacidos hasta los adultos mayores de edad avanzada, pueden ser afectados por el glaucoma.

Pese a esto, si tenemos que colocar una edad precisa, según una diversidad de estudios y encuestas, las personas que más se ven afectadas con glaucoma son aquellas que pasan los sesenta años de edad. Además de esto, también todas aquellas personas africanas o con algún linaje similar que parta de áfrica.

Cuidado con la diabetes

Es importante también mencionar que todas aquellas personas que sufren de diabetes están propensas a sufrir glaucoma en un punto mayor, por lo que se les debe realizar el examen de forma anual o semestral.

Otra forma de realizar un diagnóstico, es a través de otro tipo de examen, que también se realiza con el fin de establecer la presión intraocular. Esto se logra gracias a una tonometría sin contacto, en donde no es necesario adormecer el ojo con gotas y se realiza un leve soplo de aire que busca que la córnea se aplane en su centro, y así poder medir la presión del ojo.

Dependiendo de lo que surja en ese examen, se establece si existe glaucoma. Sin embargo, a pesar de que la presión del ojo lo establece, es importante recordar que esto no siempre suele estar alterado y aun así existe el glaucoma, por lo que el examen físico con el médico es sumamente importante para poder establecer la enfermedad.

 

Tratamientos del glaucoma

El glaucoma se diagnostica cuando ya el daño está hecho, quizás en un punto avanzado, o tal vez cuando está a medias, pero siempre que el nervio óptico ya esté afectado. Sin embargo, existen tratamientos que ayudan a que esto mejore y la vista pueda volver a la normalidad.

Cirugía ocular

Lo más recomendable de todo es realizar una cirugía, en donde la misma puede ser común según lo indique el médico tratante, o con láser, con el fin de establecer una mejora mayor.

Sin embargo, el tratamiento con medicación también existe, y a pesar de que la mejora no se ve tan pronto, todo dependerá del nivel de glaucoma que se esté experimentando. Para comenzar, se recetan gotas para los ojos que buscan reducir la presión intraocular, con el fin de mejorar la vista y los síntomas principales.

Es necesario que cada paciente siga al pie de la letra las instrucciones de estas gotas, ya que al tratarse de una enfermedad que no genera dolor, los afectados se sienten seguros y creen obtener mejoras de forma inmediata, lo que causa un descontrol con la medicación.

Es importante tener siempre presente que esto no es un indicativo de mejora.

Y es que la causa principal de que se llegue a una ceguera partiendo de esta enfermedad, es debido al descontrol en el tratamiento farmacológico.

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¿Cómo prevenir el glaucoma?

Si bien esta enfermedad no avisa cuando llega, la misma puede llegar a prevenirse según ciertos estudios realizados en Reino Unido, en donde los mismos establecieron que si se realiza ejercicio con regularidad, se puede prevenir este tipo de enfermedad ocular.

El ejercicio surge como un factor protector en el desarrollo de la enfermedad, siendo este un beneficio a largo plazo para cualquier individuo. Esto se debe a que el ejercicio disminuye la aparición de la presión ocular, siendo este el mayor factor de riesgo de la enfermedad.

Por otro lado, es importante siempre mantener un estilo de vida saludable, por lo que la aparición de enfermedades como la diabetes da como resultado un cuadro de glaucoma. Es por esto que se recomienda evitar el tabaco, el cigarrillo, las dietas ricas en grasas y mantener siempre una rutina de ejercicio que surjan efecto a largo plazo.

Todo esto unido, genera buenos resultados.

Sin embargo, existen algunas recomendaciones aparte, que se establecen para prevenir el glaucoma, y son las siguientes:

  1. Realizar una visita al oftalmólogo una vez al año para mantener siempre un control sobre la vista.
  2. Si se cuenta con alguna persona dentro del círculo familiar que haya sufrido de diabetes o glaucoma, es recomendable realizar exámenes del mismo desde temprana edad, incluyendo a los niños más pequeños.
  3. Si nunca se ha visitado un oftalmólogo y se cuenta con cuarenta años, es necesario comenzar con una serie de exámenes integrales para despistaje de glaucoma, y si los resultados son favorables, repetirlos una vez al año, o cada dos años, pero siempre mantenerlos dentro de los exámenes de rutina.
  4. Es necesario que si se cuenta con diabetes, mantener siempre presente que el glaucoma puede aparecer en cualquier momento, por lo que es necesario realizar exámenes rutinarios cada seis meses a partir de la enfermeda

Es necesario mantener presente que las consecuencias del glaucoma son irreversibles, pero siempre que se diagnostique de forma correcta y rápida, se puede establecer una mejora impactante y en poco tiempo. La salud es importante y los ojos son el espejo de nuestra alma, cuidarlos es nuestro deber.