Síntomas de la gastritis

Introducción

La gastritis es una condición en la cual ocurren una serie de enfermedades que combinadas, causando que todo el revestimiento del estómago comience a inflamarse, causando así una serie de síntomas. De forma general, cuando esta inflamación ocurre tiende a tener diferentes causas, aunque la más común es una infección  bacteriana, que tiende a ocurrir por el desarrollo de una úlcera en el estómago.

Del mismo modo, existen muchos elementos que generan que una gastritis comience a formarse, incluso sin la necesidad de la infección antes mencionada. Siempre que una persona comience a consumir alimentos llenos de grasas, evita las frutas y las verduras, bebe alcohol y abusa con los medicamentos, estos también tiende a ser factores que aumentan el riesgo de desarrollar una gastritis. Más adelante hablaremos a fondo sobre este tema.

En sí, lo que ocurre es que cuando la gastritis ocurre, la mucosidad que protege esta zona tiende a debilitarse, lo que genera que todos los jugos gástricos, los cuales son ácidos, comiencen a dañar el revestimiento del estómago. Esto suele ser causado por una gran cantidad de situaciones, en donde algunas enfermedades destacan, como la sarcoidosis y la enfermedad de Crohn.

Existen dos tipos de gastritis, aquella que surge en un tiempo muy corto y de forma repentina, denominada gastritis aguda, y aquella que se va desarrollando con el tiempo y de forma lenta, denominada gastritis crónica. Una de las posibles complicaciones de una gastritis que no se trate, es el desarrollo de una úlcera estomacal o en casos más extremos, el desarrollo de un cáncer en el estómago.

Pese a lo anterior, es importante conocer los síntomas de la gastritis, generar un diagnóstico y comenzar un tratamiento. Esto, en dicho orden, tiende a generar que la gastritis en muchas ocasiones mejore rápidamente y las complicaciones no surjan.

Síntomas de la gastritis

Como decíamos, la gastritis tiende a generar una serie de síntomas muy peculiares que generan que el individuo afectado visite a un médico y busque respuestas ante dichos malestares. Sin embargo, es importante mencionar que no siempre se generan síntomas en la gastritis, por lo que en muchos casos la enfermedad se diagnostica a través de un examen rutinario.

Los principales síntomas de la gastritis, son los siguientes:

Indigestión

La indigestión es uno de los síntomas principales de la gastritis. Este se caracteriza por un malestar punzante junto con dolor que puede ir y regresar de forma constante. En ocasiones, lo que se conoce mejor como la boca del estómago, tiende a arder de forma intermitente. Este síntoma puede empeorar en algunas ocasiones, cuando se realiza algún esfuerzo, o bien, cuando se ingieren alimentos.

Náuseas

Al tratarse de una enfermedad que ataca el estómago, la misma tiende a generar síntomas en dicha zona, en donde las náuseas forman parte de la gastritis. Este síntoma suele ocurrir en cualquier momento del día, aunque en las horas de las comidas principales tiende a aumentar. En ocasiones, las náuseas no desaparecen durante horas.

Vómitos

Los vómitos suelen aparecer en muchos casos de gastritis, en donde este síntoma suele ser uno de los que le siguen a las náuseas. Por lo general, muchas personas con esta condición tienden a vomitar luego de ingerir algún alimento. Esto se debe a la inflamación que ocurre en el revestimiento del estómago, la cual genera que los alimentos consumidos se devuelvan.

Saciedad

Y por último, está la sensación de saciedad que ocurre en muchas personas con gastritis. Esta sensación tediosa tiende a instalarse en toda la zona superior del estómago antes y después de haber ingerido alimentos. Incluso, en ocasiones una persona puede presentar hambre y al momento de consumir los alimentos, no poder debido a esta sensación de saciedad.

Sangre en vómito o heces

Este suele ser un síntoma alarmante, sobretodo porque no debería ocurrir que se expida sangre a través de ambas situaciones. Sin embargo, en casos más graves, la gastritis suele llegar acompañada de sangre, que bien puede ser expulsada a través de las heces, o bien, a través de los vómitos.

Todos estos síntomas deben ser analizados por un médico, sobretodo cuando los mismos duren más de una semana. Si bien muchos individuos tiende a visitar de forma tardía al médico porque una indigestión la puede tener cualquiera, este suele ser un error ya que mientras más rápida trates la gastritis, menos posibilidades tendrás de desarrollar complicaciones o de dañar más el revestimiento de tu estómago. Ten en cuenta que debes ir a una consulta con el profesional si las molestias duran más de siete día, o cuando observes sangre en tus heces o durante los vómitos. Este suele ser el síntoma más alarmante.

Factores de riesgo de la gastritis

Como mencionábamos más arriba, existen algunos factores que aumentan el riesgo de contraer una gastritis, sobretodo en algunas situaciones cotidianas. Es importante tener en cuenta todos y cada uno de estos factores con el fin de mantenerlos al margen y evitarlos, de modo que de esta forma se establezca una forma de prevención.

Los principales factores de riesgo de la gastritis, son los siguientes:

  1. Infecciones bacterianas. Existen algunas infecciones bacterianas que son capaces de causar la gastritis, o bien, de contribuir a su desarrollo siempre y cuando estas se combinen con algunos malos hábitos. Dentro de estas infecciones, la que más destaca es la Helicobacter pylori, la cual es una de las infecciones que más afectan a las personas hoy en día, y se encuentra en un gran número de personas, incluso sin mostrar síntomas.
  2. Uso frecuente de analgésicos. El hecho de consumir muchos medicamentos, de forma continua y sin detenerse, es uno de los principales factores de riesgo de la gastritis, sobretodo en el caso de los analgésicos. Estos fármacos son capaces de cuasar cualquier de los dos tipos de gastritis. En sí, lo que ocurre es que su consumo regular genera que la sustancia protectora del revestimiento del estómago, se debilite.
  3. La edad. Si bien la gastritis realmente puede atacar a cualquier persona, sin importar la edad o el sexo, tras años de estudios e investigaciones respecto al tema, se ha llegado a la conclusión de que en personas mayores tiende a aumentar el riesgo de desarrollar la gastritis, sobretodo por la bacteria antes mencionada o bien, por su tendencia a desarrollar trastornos autoinmunes.
  4. Alcohol. El hecho de consumir alcohol de forma regular y excesiva, tiende a dañar e irritar de forma lenta y progresiva, todo lo que es el revestimiento de tu estómago, generando que con el tiempo el mismo se vaya volviendo vulnerable. Por lo general, una de las principales causas de la gastritis aguda suele ser el consumo excesivo de alcohol.
  5. Estrés. Es bien sabido que el estrés es una enfermedad que ataca a una gran diversidad de personas y que la misma tiende a generar un gran número de enfermedades y condiciones, en donde el estómago es uno de los principales órganos afectados por este trastorno.
  6. Gastritis autoinmune. El cuerpo humano cuenta con un sistema que se defiende de amenazas, en donde también tiende a atacar al propio organismo. Este es el caso de la gastritis autoinmune, en la cual el organismo ataca células del estómago, dañando todo el revestimiento del mismo.

Estos factores, si se combinan, tienden a aumentar las probabilidades de desarrollar una gastritis, sobretodo si los mismos se mantienen siempre regulares.

¿Cómo se diagnostica la gastritis?

Como mencionábamos en bloques anteriores, siempre que se comiencen a desarrollar síntomas similares por un tiempo mayor a tres días, es necesario prestar atención a los mismos y buscar una causa, con el fin de establecer el mejor método de tratamiento. Lo ideal es visitar a un médico profesional (gastroenterólogo), y plantear al mismo todos los síntomas que se han estado llevando a cabo.

El profesional deberá establecer un análisis de los síntomas y un chequeo exploratorio en donde deberá explorar de forma externa el estómago y sus alrededores. Es importante descartar otras patologías, con el fin de mantener pocas posibilidades y generar estudios específicos. Si el médico sospecha de una gastritis, el médico deberá realizar diferentes pruebas con las cuales puede confirmar el diagnóstico.

Las pruebas de diagnóstico son las siguientes:

  1. Pruebas para detectar infecciones bacterianas. La H. pylori es uno de los principales factores de riesgo de la gastritis y a su vez, de forma individual es capaz de causar síntomas similares a esta enfermedad, por lo que es necesario determinar su estadía en el organismo. Esta bacteriana se detecta a través de exámenes de sangre, de heces o de aliento.
  2. Endoscopia. La endoscopia es la prueba principal para detectar la gastritis, sobretodo porque es la más precisa de todas. Esta es una prueba que consiste en introducir un tubo delgado que se caracteriza por ser flexible, en donde el mismo cuenta con una cámara muy pequeña que envía imágenes a una pantalla de todo lo que observa a su paso. Este tuvo debe ser introducido a través de la garganta y bajar por todo el esófago hasta llegar al intestino delgado. La idea es encontrar inflamación para poder diagnosticar la gastritis.
  3. Biopsia. La biopsia se realiza durante la endoscopia, siempre que se observe una zona sospechosa, y consiste en la toma de una muestra pequeña del tejido. Esta muestra debe estudiarse en un laboratorio con el fin de encontrar bacterias o posibles causas.
  4. Radiografía del aparato digestivo superior. Por último, se encuentra la realización de una radiografía en donde se observa el esófago, el estómago y los intestinos. Por medio de esta prueba se pueden conseguir anomalías como inflamaciones y úlceras.

Estas pruebas pueden realizarse de forma individual o en conjunto, y en ocasiones se realizan dos o más de ellas para diagnosticar la gastritis.

Tratamiento para la gastritis

Una vez que se haya diagnosticado la enfermedad, es necesario que el profesional establezca la causa principal de la misma y a través de ello se establezca un tratamiento efectivo. En muchas ocasiones, la gastritis es causada por sustancias o medicamentos consumidos de forma exagerada, y al dejar estos hábitos, la enfermedad tiende a mejorar.

Los principales tratamientos para la gastritis, son los siguientes:

  1. Antibióticos. Si se trata de una gastritis por una bacteria en el estómago, se establece cierta dosis de antibióticos, en donde la mayoría de las ocasiones tienden a combinarse más de uno. El tiempo mínimo para que los antibióticos hagan efecto suele ser siete días, y el máximo, catorce días.
  2. Fármacos que bloquean la producción de ácido. Con el fin de que el ácido que daña el revestimiento del estómago disminuya, se establece un tratamiento con medicamentos inhibidores de la bomba de protones, lo que causa que la cantidad de ácido producido sea moderado.
  3. Antiácidos que neutralizan el ácido estomacal. En ocasiones, se establecen medicamentos que generan que el ácido estomacal se neutralice, lo que da como resultado que muchos síntomas, como el dolor, desaparezcan.

En muchas ocasiones estos medicamentos pueden generar efectos secundarios, pero generan alivio inmediato, por lo que consulta con tu médico con el fin de que se receten los mejores medicamentos para tratar la gastritis. Si este tratamiento no se establece en un tiempo correcto, es capaz de causar complicaciones severas, como las úlceras gástricas, sangrado estomacal y en casos más extremos, un cáncer estomacal.

Estilo de vida

Con el fin de encontrar un alivio más rápido de los síntomas de la gastritis, además de llevar a cabo un tratamiento específico generado por el médico, se pueden llevar a cabo ciertas pautas específicas con el fin de reducir los síntomas y mejorar de forma más rápida.

Las recomendaciones son las siguientes:

  1. Consume alimentos en pequeñas porciones. Para manejar los síntomas de la indigestión, y evitar náuseas, puedes consumir alimentos en mayor cantidad de veces, pero en porciones más pequeñas. De este modo los efectos del ácido estomacal tienden a ser menores y no dejas de consumir alimentos nutritivos.
  2. Evita alimentos irritantes y con grasas. Es importante que establezcas un régimen alimenticio específico, en donde consumas grutas y verduras que no dañen o irriten tu estómago. Evita alimentos picantes, fritos o con demasiada grasa.
  3. Evita el alcohol. Es importante que durante tus síntomas evites por completo el alcohol ya que este es un irritante de la mucosa de tu estómago. Además, una vez hayan finalizado los síntomas, es importante que no ingieras alcohol nuevamente de forma descontrolada.
  4. Si eres de ingerir muchos medicamentos, evítalos. Si es posible y eres de ingerir analgésicos, consulta con tu médico y pide que te los sean cambiados.

Por último, es recomendable que laves bien tus manos y te mantengas alejado de personas que posiblemente tengan la bacteria H. pylori, ya que la misma tiende a ser contagiosa. Busca ayuda profesional con este tema.

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