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Síntomas físicos de la depresión

La depresión, a pesar de lo que muchas personas aún puedan considerar, es verdaderamente una enfermedad mental, catalogada como un trastorno, para ser exactos, que es capaz de generar un cuadro de tristeza extrema y muchos otros síntomas, tanto físicos como mentales.

Sin embargo, es importante mencionar que no existe una relación precisa que englobe que todo cuadro de tristeza significa que existe depresión, más adelante hablaremos brevemente sobre esto.

¿Qué es la depresión?

Esta enfermedad, científicamente conocida como trastorno depresivo mayor, es considerada una enfermedad crónica y muy a pesar de la sociedad, es muy común, siendo la misma capaz de acabar con la vida social de cualquier afectado. Este trastorno genera cambios en el estado de ánimo del individuo, haciendo que de un estado neutral, pase a estar en un nivel de tristeza extrema.

Pero no se trata sólo de la tristeza, sino también de un estado físico en el cual el afectado se mantiene sin energías y con cansancio sin razón aparente.

qué es la depresion

Orígenes de la depresión

En décadas anteriores, cuando la depresión comenzó a surgir de forma común y recurrente en las personas, no se sabía a ciencia cierta cómo manejarla ya que era considerada incomprendida. Partiendo de este hecho, no se podía controlar ya que sus causas no estaban claras, y los síntomas que presentaba podías variar de un individuo a otro.

Actualmente, algunos individuos que están clínicamente establecidos con depresión no aceptan su diagnóstico, ni aceptan ayuda de sus familiares de ninguna forma posible. Por esta simple razón se mantiene una relación médico-paciente, en donde el primero debe evitar tratar con lástima o desanimo al afectado, e incluyendo en reuniones a individuos de su entorno para facilitarles el mejor modo de tratar con él.

Por otro lado, es importante entender que estar deprimido no significa estar débil, y no es algo que el afectado pueda resolver de forma individual y sin ayuda. Por el contrario, se necesita que se mantenga un tratamiento de largo plazo que ayude a que el trastorno se mantenga al margen y la actitud esté siempre positiva.

Esta enfermedad no tiene una edad exacta en la cual puede aparecer, ya que está presente en personas de cualquier edad, incluyendo a niños. Sin embargo, estudios han revelado que esta enfermedad afecta más a mujeres que a hombres y suele presentarse más en adultos cuyas edades varían entre 20 y 30 años de edad.

¿Tristeza o de depresión?

Como decíamos, es importante establecer las diferencias que existen entre la tristeza y la depresión, y es que a estar que la primera es el síntoma más marcado de la enfermedad, no siempre significa que el trastorno esté presente.

Es necesario establecer las diferencias debido a que la depresión requiere de un tratamiento farmacológico para poder controlarla, y si no se cuenta con la enfermedad, este tratamiento puede afectar la salud del individuo.

Tristeza y depresión no son lo mismo, y este síntoma no es lo suficientemente válido para poder establecer la enfermedad.

Es importante mantener siempre presente que la tristeza es una emoción que puede mantenerse por un tiempo en el organismo de una persona que haya sufrido alguna situación difícil y/o de pérdida, pudiendo durar desde días, hasta semanas. 

Incluso, la tristeza es capaz de interferir en el estado físico de cualquier persona, generando cansancio, debilidad y desánimo, pero esto no es suficiente para impedir que el individuo siga con su vida básica. Una de las particularidad de la depresión es que genera que el afectado no pueda retomar su vida cotidiana común en más de una semana, impidiendo esto que su entorno laboral siga su curso, o en casos más extremos, en su proceso de higiene personal.

Cuando se está triste, esto puede ir mejorando con el tiempo, sobretodo cuando se mantiene apoyo incondicional de aquellos que rodean al afectado. Sin embargo, la depresión no mejora con ayuda de nadie, y es una sensación persistente que no va disminuyendo con el tiempo.

Por otra parte, es importante destacar el hecho de que una de las condiciones de la depresión, genera que la persona afectada no presente tristeza frente a las personas de su entorno, sino que se encierran en un globo personal el donde el círculo vicioso suele ser persistente.

Por último, la gran diferencia radica en que la tristeza siempre tendrá una causa, la depresión no.

Causas de la depresión

A pesar de que no cuenta con una causa aparente, la verdad es que existe una diversidad de factores que puede variar de individuo a individuo. Estos son capaces de desencadenar un cuadro depresivo.

Para entender un poco más sobre esto, a continuación les hablamos sobre los factores que posiblemente desencadenarían un trastorno depresivo mayor:

Factores orgánicos

No son sólo los problemas emocionales que pueden llegar a desencadenar un cuadro depresivo, sino también otra diversidad de factores orgánicos:

  • Genética

La genética pinta un papel importante en el hecho de contar con un trastorno depresivo mayor, sobretodo por el hecho de que una persona cuyo familiar directo ha pasado por uno de estos cuadros depresivos, puede heredar la patología.

Dentro de este factor también surge el hecho de que otros trastornos en familiares podrían desencadenar uno de depresión, así como los trastornos de pánico y los trastornos afectivos.

  • Neurotransmisores

Nuestro cerebro está lleno de neurotransmisores que necesitan funcionar bien para evitar enfermedades mentales, en donde la depresión se ve afectada por la falta o el desequilibrio en uno o más de estos neurotransmisores.

En lo que se refiere a la depresión, la misma se ve afectada en ocasiones gracias al mal funcionamiento de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina.

  • Abuso de drogas o alcohol

Este punto también tiene que ver con el anteriormente, específicamente con el neurotransmisor de la dopamina. Lo que sucede con esto es que el consumo de drogas o alcohol afecta de forma directa a la dopamina, generando sensación de bienestar. Sin embargo, cuando existe un abuso de los mismos, este neurotransmisor se sensibiliza y se va debilitando, generando así un cuadro depresivo mayor.

  • Enfermedades del cerebro

Con el paso del tiempo, las enfermedades del cerebro se han visto muy unidas al hecho de generar un cuadro de depresión crónico, sobretodo aquellas que no deberían generar efectos emocionales en los pacientes.

Dentro de las enfermedades que destacan, se encuentran el ACV, el Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.

  • Otras enfermedades crónicas

Para finalizar los factores orgánicos, hablamos sobre las enfermedades crónicas que también desencadenan un cuadro de depresión.

Dentro de estas enfermedades, destacan aquellas que juegan con las emociones de los pacientes, como las enfermedades del corazón, de la tiroides y del estómago. Además, el VIH y la diabetes son también enfermedades que comúnmente generan depresión en los afectados.

Factores psicológicos

Es bien sabido que cualquier tipo de emoción negativa fuerte, es capaz de desencadenar un cuadro depresivo. Los factores, específicamente, son los siguientes:

  • Traumas de la infancia

Cualquier tipo de trauma fuerte que haya podido experimentar una persona en su infancia, aun cuando lo haya podido olvidar, es capaz de desencadenar síntomas en cadena que acaben en una depresión masiva y crónica.

Dentro de estos trauman destacan las pérdida de familiares cercanos, el bullying, los abusos sexuales, físicos y emocionales.

  • Tensiones emocionales

De nuevo, partiendo de hechos como la pérdida de un familiar cercano decimos que la depresión es capaz de aparecer en cualquier momento de vida. Pero no sólo este tipo de situaciones, sino también de otras tensiones como niveles de estrés muy prolongados e incontrolables.

  • Depresión postparto

La depresión postparto es una de las presiones más extrañas que existen, sobretodo porque es generada por un evento de felicidad en donde el nacimiento de un niño suele ser un motivo de celebración, y no de tristeza. Sin embargo, y a pesar de que generalmente no ocurre con un gran número de mujeres, este tipo de depresión puede aparecer desde la llegada del bebé y durar hasta un mes.

Los síntomas generales de este tipo de depresión suelen ser irritabilidad, tristeza, irritación, insomnio y ataques de llanto en donde el bebé se mantiene lejos de la madre.

Síntomas de la depresión

Existen síntomas comunes y psicológicos que generan la depresión, dentro de los cuales destacan la tristeza, en cualquier grado, siempre y cuando la misma sea persistente y de lugar a una falta de interés en cualquier tipo de actividad común y cotidiana. Por lo general, esta tristeza se observa a menudo en las mañanas.

La falta de interés se mantiene siempre gradual, empezando por cosas mínimas, hasta alcanzar un grado elevado en el que no se quiere, ni siquiera comer. Y es que este es otro de los síntomas más comunes de la depresión, la falta de apetito.

Sin embargo, el trastorno afecta el apetito en gran medida, pero no siempre en la falta, sino también en el aumento desmedido del mismo. Esto acaba generando cambios en el peso del afectado.

El sueño también se ve afectado directamente por la depresión, en donde a algunos individuos presentan crisis de insomnio extremo, o sueño excesivo, pudiendo no dormir nunca, o dormir demasiado, lo que desencadena otro de los síntomas: el letargo o la intranquilidad.

Los pacientes que sufren de depresión presentan cuadros de intranquilidad extrema, o de letargo, lo que afecta considerablemente su vida emocional y su entorno. Además, la fatiga se va volviendo persistente y la falta de energía va afectando la vida laboral del afectado.

Por otro lado, otro de los síntomas habituales de la depresión es la negatividad y todos aquellos sentimientos de inutilidad y culpa que sumergen al afectado en un estado de depresión extrema.

Y por último, uno de los síntomas más recurrentes son los pensamientos sobre muerte, lo que desencadena una necesidad de suicidio que resulta peligrosa y grave.

Síntomas físicos de la depresión

Síntomas vegetativos

Dentro de los síntomas vegetativos se encuentran los siguientes:

  • Astenia

La astenia es uno de los principales síntomas físicos de todos, siendo además el más habitual y persistente de todos.

Lo que se conoce como astenia, no es más que el síntoma que agrupa la fatiga, el cansancio y toda la debilidad física que se produce en todas las personas que están sufriendo un cuadro de depresión. Por lo general, surge en las primeras horas del día y va regularizándose a medida que el día va avanzando.

  • Cefaleas

Las cefaleas son todos aquellos dolores de cabeza que no cuentan con características típicas, y que surgen sin una razón aparente. En muchos pacientes diagnosticados con trastorno depresivo mayor, las cefaleas suelen ser regulares y persistentes.

  • Algias generales

Aunque parezca extraño, los dolores generalizados se muestran frecuentes en todos aquellos individuos que sufren de depresión, siendo estos que atacan los músculos y las articulaciones.

Son dolores que no cuentan con una causa aparente y se asocian directamente con la depresión.

  • Trastornos digestivos

Dentro de este grupo de síntomas entran todos aquellos en donde el estómago se ve afectado, y no sólo en la pérdida o el exceso de apetito, sino también en aquellos dolores que surgen repentinamente sin un factor que pueda alterar el sistema digestivo.

  • Afectación del área sexual

Es muy común que la parte sexual del paciente se vea afectada de forma directa, generando dificultades para generar deseo sexual o llegar a un clímax común.

En los hombres suele generar que las erecciones sean difícil de tener.

Síntomas de los ritmos vitales

Estos síntomas son frecuentes, pero no comunes, por lo que no aparecen en todos los afectados.

  • Ritmo circadiano

Estos síntomas son muy comunes y regulares en un gran número de pacientes diagnosticados con depresión, y se presenta generalmente en las mañanas y van mejorando conforme va pasando el día. Pese a esto, en un pequeño número de pacientes se presenta al revés, mostrando mejora en las mañanas y empeoramiento conforme va pasando el día.

Estos síntomas son falta de iniciativa, poca vitalidad y mucho cansancio físico, aún cuando tan sólo se está descansando.

  • Ritmo sueño-vigilia

Es común que los ritmos de sueños se vean afectados de forma general, si bien no todos los días. El detalle está en que los afectados pueden conciliar el sueño de forma fácil, pero se despiertan en múltiples ocasiones por la noche, inclusive manteniéndose despiertos luego de ello.

Además, en otros casos se observa que los afectados se levantan antes de tiempo, sin necesidad de alarmas. Una vez despiertos de esta forma, pensamientos negativos abundan en la mente de los afectados y presentan cuadros de ansiedad.

  • Ritmo estacional

Y por último, tenemos lo que es el ritmo estacional. Esto se refiere a que los síntomas físicos generales de la depresión empeoran considerablemente en diversas estaciones del año, sin importar cuál sea. Sin embargo, algunos pacientes establecen que en la llegada de la primavera y del otoño suelen sentir empeoramiento, mientras que en invierno esto se regulariza en gran medida.