Saltar al contenido

Síndrome de Fatiga crónica

El síndrome de la fatiga crónica es catalogado como una enfermedad bastante frustrante a nivel médico, ya que la misma no cuenta con un diagnóstico claro y mucho menos una causa precisa que la genere. Y no sólo para los médicos resulta esto tan frustrante, sino también para los pacientes, que no consiguen atacar las causas de raíz, controlando por completo la enfermedad.

¿Qué es la Fatiga Crónica?

Es una enfermedad que se considera peligrosa, ya que a pesar de no ser mortal en lo absoluto y e vivir en el organismo del individuo de por vida, es capaz de generar que la calidad de vida de los afectados disminuya considerablemente, lo cual les genera consecuencias fatales en su estado de ánimo.

En muchas de las ocasiones la fatiga crónica suele ser confundida por los afectados por una etapa de mucha fatiga común, en donde en esta última los temas de sueño, cansancio físico y cansancio emocional, entran en juego.

La fatiga crónica, tal como nos lo indica su nombre, se caracteriza por presentar en los pacientes una fatiga excesiva que no suele irse y que empeora considerablemente siempre que el individuo haga actividades físicas o mentales. Lo que la diferencia de la fatiga común, es el hecho de no mejorar con horas de sueño o un descanso prolongado.

Cansancio persistente y excesivo

Este tipo de fatiga es persistente que se diagnostica primeramente gracias a una diversidad de pruebas que realizan los médicos expertos en el tema para descartar otra serie de enfermedades que bien pueden generar este tipo de fatiga. No tiene cura, ya que las causas no se han podido establecer, pero cuenta con algunos tratamientos que ayudan a que los síntomas se alivien un poco.

cansancio que no se va

Síntomas de la fatiga crónica

A pesar de que el nombre del síndrome nos describe el síntoma principal, no sólo la fatiga excesiva lo es, sino que también genera una serie de síntomas secundarios que afectan gravemente a los afectados.

Los síntomas de la fatiga crónica son los siguientes:

Dificultad de concentración

Al existir un nivel elevado de fatiga, la concentración para realizar cualquier actividad disminuye considerablemente, lo cual también acaba por una memoria desmejorada que va generando problemas sociales y familiares.

sintomas fatiga crónica

Dolor de garganta

No se sabe a ciencia cierta la razón por la cual el dolor de garganta suele ser uno de los síntomas, pero se establece una teoría que indica que esta zona del organismo no funciona como debe ser, generando molestias.

dolor de garganta

Dolor muscular

Este síntoma es muy común y surge desde que la fatiga comienza, en donde los dolores musculares pueden ir empeorando dependiendo de los esfuerzos físicos que realice el paciente.

dolor muscular

Dolor articular

De nuevo, un síntoma que aparece junto a los dolores musculares y qué va elevándose en cuanto el paciente va generando esfuerzo físico, aunque el mismo sea mínimo.

dolor articular

Dolor de cabeza

El dolor de cabeza que surge gracias a la fatiga crónica es insoportable en su totalidad, ya que es tan persistente como el mismo síndrome y genera irritabilidad y llanto, cuando se vuelve casi inaguantable.

dolor de cabeza

Dificultad para dormir

Conciliar el sueño suele ser agobiante cuando se sufre de fatiga crónica, sobretodo porque hasta realizar el esfuerzo de dormir produce malestar y dolor de cabeza, el insomnio es un síntoma común.

insommio

Ganglios linfáticos discretamente aumentados y dolorosos

De nuevo estamos ante un síntoma del cual no se conoce la causa, los ganglios linfáticos, pero que genera muchas molestias ya que a pesar de que la inflamación no es demasiado notoria, los dolores que causa son muy molestos.

ganglios linfáticos

Agotamiento físico y/o mental

Este tipo de agotamiento se caracteriza por ser gravemente persistente, pudiendo mantenerse aún cuando la persona afectada ha descansado un lapso de veinticuatro horas.

Otros síntomas

Estos ocho síntomas anteriormente descritos son los principales que apareces cuando existe una fatiga crónica. Sin embargo, de forma inexplicable también existen otros, como diversas alergias, mareos y diarrea.

Además, es importante tener en cuenta que estos síntomas parecen ser fantasmas a nivel físico, ya que si se siente fiebre, tras un chequeo físico no se muestra una temperatura elevada, así como se presentan unas series de dolores pero las lesiones no se observan de ningún modo.

Dentro de estos síntomas, en un nivel aún más extraño, se encuentran otros como dolor abdominal, en la mandíbula y otras zonas inexplicables del cuerpo. La intolerancia al alcohol también es otro de los síntomas extraños de este síndrome, así como la sequedad en los ojos y en la boca.

Los dolores de oído no se presentan siempre, pero surgen de vez en cuando, así como las nauseas y un sudor extraño por las noches. Y por último, esto también genera síntomas a nivel psicológico, como la depresión y los ataques de pánico.

¿Este síndrome es contagioso?

Así como aún no existen causas precisas para este síndrome, tampoco existen pruebas que consideren que es contagioso. Inclusive si existe un grupo de conocidos que la padezcan, no existen pruebas que afirmen que esto haya sido a través de un contagio. Además, la falta de lesiones física genera que las pruebas fallen a favor de que no existe forma de que este síndrome pueda ser contagioso de ninguna forma.

Causas de la fatiga crónica

Si bien hemos venido hablando sobre el hecho de que no existe una causa principal que indique la aparición de este síndrome, esto no quiere decir que no existan algunas teorías que bien pudieran ser reales, o al menos pudiesen acercarse a lo más real.

Gracias a todos los estudios que se han realizado, se ha llegado a la conclusión precisa de que esta enfermedad es común en personas jóvenes y adultos maduros, y que en los niños no siempre ocurre, así como tampoco en los ancianos.

Por otro lado, también se descubrió que las probabilidades apuntan a que las mujeres están más propensas de sufrirlas que los hombres, el doble de las veces.

Existen enfermedades y patologías que pueden dar lugar al síndrome de la fatiga crónica, aunque a ciencia cierta no se puede asegurar este hecho. Sin embargo, nos dimos la tarea de averiguar cuáles eran estas enfermedades y son las siguientes: infecciones comunes que afecten el sistema respiratorio, ataques de depresión regulares, falta de hierro en la sangre que acabe en anemia, diversas alteraciones que afecten nuestros niveles hormonales, niveles muy bajos de presión y fibromialgia.

causas de la fatiga crónica cansancio

Factores de riesgo

Dentro de los factores de riesgo que existen y aumentan el hecho de padecer de esta enfermedad, se encuentran los siguientes:

  • La edad

Como decíamos anteriormente, y a pesar de que esto puede ocurrir a cualquier edad, realmente las personas que se ven más afectadas son aquellas que están entre los cuarenta y los cincuenta años.

  • Sexo

También habíamos nombrado levemente esto, y es que las mujeres son las que reciben un diagnóstico preciso de este síndrome con mucha más frecuencia que los hombres, duplicando en sí la cantidad entre ellos.

  • Estrés

El estrés es una de las peores enfermedades que existen, sobretodo porque a veces suele ser silenciosa en algunas ocasiones, específicamente en aquellas en donde va afectando ciertas partes de nuestro cuerpo, incluyendo a nuestra mente. El hecho de no saber manejar los ataques comunes de estrés, genera la aparición del síndrome de fatiga crónica.

Posibles complicaciones

Si bien decíamos al comienzo que esta enfermedad no es mortal, es realmente grave ya que afecta la vida normal del afectado, pudiendo generar complicaciones que generan más molestias de las comunes.

Dentro de las complicaciones que genera este síndrome, se encuentran la depresión inevitable e incontrolable, así como el aislamiento social del entorno completo, pudiendo abarcar también el entorno familiar; algunas restricciones comunes en cualquier estilo de vida y la pérdida de empleo, lo que afecta directamente la economía del afectado.

¿Cuál es el diagnóstico de la fatiga crónica?

Como nombrábamos hace rato, es importante realizar diversas pruebas que justifiquen que la fatiga extrema no se debe a cualquier otro tipo de enfermedad, incluso si es lo bastante silenciosa, ya que estas pueden prevenirse antes de llegar a ser mortales.

Por lo general las pruebas se realizan en base a enfermedades del corazón, de los pulmones, del riñón y las hepáticas. Sin embargo, también se observa si esta fatiga se debe a algún tipo de obesidad mórbida o al uso constante de algunas drogas.

Una vez que todas estas pruebas hayan dado negativas, se identifica entonces el tiempo de prolongación de este cansancio, siendo necesario que el mismo haya estado presente por seis meses seguidos y que el afectado tenga como mínimo cuatro de los ocho síntomas principales de la enfermedad.

¿Cuál es el tratamiento para combatir la fatiga crónica?

Como decíamos, no existe una cura para el síndrome de la fatiga crónica, pero sí diversos tratamientos que bien pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes, en donde la mayoría tienen que ver con ciertos ejercicios en donde se pone a funcionar tanto el cuerpo, como la psiquis. Sin embargo, también están otros tratamientos que suelen ser efectivos y que el paciente tolera en gran medida, lo que le ayuda a mejorar un poco su calidad de vida. Dentro de estos tratamientos, se encuentran los siguientes:

  • Tratamientos no farmacológicos

Dentro de este renglón se encuentran las actividades físicas que generan que el cuerpo se mantenga siempre activo, sin producir un desgaste. Además, esto ayuda también a que el estrés emocional no les afecte demasiado, ya que como bien decíamos, el estrés puede empeorar la enfermedad.

Realizar actividades cotidianas con regularidad, sin llegar a producir más cansancio, son otra medida magnifica que ha traído consecuencias gratas en los afectados.

Lo ideal es que exista un médico especialista para realizar estas actividades físicas, de modo que se monitoree que no se genere más cansancio del normal y esto contribuya a la enfermedad.

  • Tratamientos farmacológicos

También existen algunos fármacos que ayudan a que algunos de los síntomas mejoren en gran medida. Sin embargo, la mayoría de los pacientes se vuelve sensibles a cualquier tipo de medicinas, por lo que se debe comenzar por dosis no elevadas de los mismos, y que de forma gradual y conciente, puedan ir aumentando si se requiere.

A algunos afectados les va bien con las dosis bajas y olvidan en gran medida los síntomas leves, así como otros necesitan del aumento de los mismos ya que no soportan ciertas patologías.

Por otro lado, es importante que los pacientes mantengan siempre comunicación con sus doctores tratantes, ya que las consecuencias de tomar fármacos que no sean los adecuados, puede generar otras enfermedades, irritabilidad, dolores o un empeoramiento en el síndrome.

  • Dieta y entorno

En algunos casos, no muy comunes, variar la dieta puede ayudar a aliviar algunos síntomas, así como también el hecho de rodearse de personas extrovertidas y simpáticas.

Es necesario que la dieta sea balanceada y se eviten en lo posible cualquier tipo de sustancia química para así evitar un empeoramiento en la enfermedad.

  • Reposo

Y por último, el mejor consejo de todos y el que más factible resulta en gran medida. Mantener reposo es la mejor forma de combatir esta enfermedad, ya que la misma requiere de un esfuerzo mínimo en donde el cuerpo debe contar con ciertas horas tanto de descanso, como de sueño.

Además, es importante que el paciente con este síndrome se mantenga al tanto de lo que tiene y lo puede seguir ocurriendo, por lo que podría necesitar de cierta ayuda psicológica y emocional si bien no soporta la realidad de su caso.

La cantidad de tiempo que el afectado deberá reposar, lo decide únicamente el cuerpo. Apenas este pida un descanso, se le tiene que dar, de modo que se evita por completo el hecho de exigirle demasiado al organismo.

tratamiento fatiga crónica

Como pueden ver, los tratamientos confirman que no existe una causa principal para que esta enfermedad ataque a cualquier persona, por lo que no todos funcionan del mismo modo en los diferentes pacientes. Es necesario que quienes sufran del síndrome de fatiga crónica, consulte a su médico y se mantenga en constante comunicación y chequeo con él, para evitar empeoramiento del mismo y así tratar la enfermedad de la mejor forma posible.