Síntomas del estrés

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Introducción

Actualmente, vivimos en un siglo en donde si bien la tecnología y la ciencia han avanzado en un 100% de su avance anterior, en realidad los problemas no se solucionan con la misma rapidez y conforme van pasando los años, los niveles de agotamiento van aumentando, incluso cuando dichos problemas se van solventando.

Es común escuchar a una persona quejarse de lo muy estresada que puede estar, y si bien muchas de esas ocasiones pueden ser verdad, esta expresión se ha tomado a la ligera, haciendo énfasis en un trastorno que puede llegar a ser más que sólo nocivo para la salud. Para definirlo de un modo más exacto, el estrés es la reacción que expresa el cuerpo cuando se ve envuelto en situaciones negativas que sobrepasan la mente del individuo. Estas situaciones pueden incluso no ser reales, pero siempre se caracterizarán por ser dañinas.

Lo que ocurre es que el cuerpo, al verse amenazado de alguna forma u otra, comienza a producir una reacción química es el organismo que reacciona ante el momento de estrés que se está viviendo, en donde esto ocurre junto a ciertas reacciones físicas, como el aumento de la frecuencia cardíaca y mucha tensión en los músculos, entre otros. Siempre que esto ocurre, se considera que el cuerpo se encuentra listo para atacar la causa del estrés. Sin embargo, es importante mencionar que todas las personas son completamente distintas, por lo que esto no siempre ocurre del mismo modo en todos los cuerpos y en todas las mentes, por lo que las reacciones pueden variar de una persona a otra.

Si bien los síntomas suelen ser bastante similares, cada persona reacciona ante un momento de estrés de forma distinta, en donde algunas personas reaccionan con menos consecuencias que otras. Partiendo de esto, se establece que es necesario que cada persona logre establecer cuáles son sus límites y establecer los síntomas que está teniendo, con el fin de buscar la causa del problema y atacarla.

El estrés no se considera como una enfermedad actualmente, sino como una condición que viene dada por diferentes causas, incluyendo patologías. Sin embargo, en realidad, es tan nocivo como una enfermedad común y corriente, superando en gravedad a enfermedades básicas como un resfriado o una gripe.

Por otro lado, cualquier persona con estrés debería autoevaluarse y establecer el nivel de estrés que está teniendo, ya que de esto también dependen muchas cosas. Lastimosamente, miles de personas no buscan ayuda para tratar su condición, sino tan sólo se acostumbran a vivir con ello, sin prestar atención a los síntomas, hasta que comienzan las consecuencias. Y es que esta reacción del cuerpo trae consigo consecuencias fatales para la calidad de vida de las personas que lo padecen y sólo deciden acostumbrarse a ese estilo de vida, tan apresurado y lleno de situaciones negativas.

Por otra parte, y explicado desde otro punto de vista, el estrés también se define como un agotamiento mental que puede ser tratado partiendo de sus causas y síntomas. Si bien una persona puede padecer de un momento de estrés, esto no define que de ello consista su vida, por lo que buscar la forma de salir de ese estado, es lo idóneo.

Causas del estrés

Como decíamos, existen distintas situaciones que pueden obligar a un individuo a atravesar una etapa llena de estrés, en donde estas presiones y situaciones son definidos mejor como factores estresantes. Si bien puedes estar imaginando un cuadro de causas en donde gritos, horarios mal trazados o un trabajo que no ofrece expectativas altas pueden ser las principales, en realidad no siempre las causas son las mismas y dependen del grado de paciencia y tolerancia que pueda tener una persona en dicho momento.

Una persona puede estar tan agotada mentalmente, que el sólo hecho de tropezar con algo, puede causar un ataque de estrés exagerado. Dicho de otro modo, no siempre las cosas negativas generan estrés, sino también presiones por situaciones positivas, como la universidad, un evento al público u organizar una boda.

Por otra parte, es también importante mencionar que no sólo factores externos son capaces de causar un ataque de estrés, ya que existen también factores internos como la imaginación, de la cual hablábamos antes, que son capaces de desencadenar un momento lleno de estrés, lo que se denomina como un ataque autogenerado. Por lo general, esto ocurre cuando existen pensamientos negativos de extrema preocupación o pensamientos irracionales y pesimistas, generalmente sobre la vida.

Ahora bien, es importante mencionar que realmente las causas del estrés dependen de la percepción de cada persona en cuanto a alguna situación específica; es decir, lo que para una persona puede ser un detonante, para otra puede ser una situación muy ligera. Para establecer algunos ejemplos, a continuación les mencionamos algunas causas comunes del estrés:

  • Causas externas del estrés. Dentro de este tipo de causas, siendo las más frecuentes al ser capaces de detonar un ataque de estrés, se encuentran los cambios inesperados y bruscos en la vida diaria, incluyendo el campo personal, laboral y educativo; además, los problemas amorosos son de las causas más notables del estrés, sobretodo cuando existen terceros de por medio. Por otro lado, tener problemas monetarios es una de las dificultades que más preocupan a cualquier persona, y mientras más presión estos ejerzan en la vida cotidiana de cualquier individuo, más estrés lograrán generar.
  • Causas internas del estrés. Y por otra parte, están lo que son las causas internas que desatan un ataque de estrés, como los sentimientos negativos hacia problemas o malos momentos en la vida, en donde la mente genera pensamientos nocivos y pesimistas de forma automática cuando algún tipo de problema se acerca o se está viviendo. Por otro lado, el hecho de tener expectativas tanto realistas como surrealistas, son capaces de generar que un remolino de malos pensamientos desaten un ataque de estrés. Del mismo modo, tener actitudes negativas genera que mucha presión se genere al mismo tiempo y ocurra un ataque de estrés inmediato.

Estas causas en muchas ocasiones son capaces de combinarse, lo que generaría que el estrés no sea creado por tan sólo una causa, sino por más de una, incluyendo causas internas y causas externas.

Efectos del estrés crónico

Cuando el cuerpo de una persona se encuentra completamente alterado y fuera de foco por culpa del estrés, esto genera que en ese preciso instante el individuo se encuentre tan absorto en la causa del estrés, que olvida distinguir entre lo que son las emociones físicas de las emociones emocionales. Es decir, la mente vuelve tan exagerado el problema inicial, aunque se trate de algo con solución, que genera que los individuos asemejen estos asuntos básicos con situaciones de vida o muerte, lo que genera que el sistema del estrés se vuelva aún más fácil de abrir y más difícil de cerrar.

A pesar de que realmente se podría considerar al estrés como una enfermedad, esto deja de ser una posibilidad y pasa a ser denominado más como un diagnóstico, ya que el estrés suele ser un síntoma que se activa cuando determinadas situaciones ocurren en la vida de los individuos. Además, mientras más estrés pueda tener una persona, esto más va a generar una descarga eléctrica en sus vidas, que afectará a todos sus sistemas y a su calidad de vida en general.

Cuando a una persona se le va de las manos el nivel de estrés que pueda estar conteniendo en su interior, esto es sinónimo de una serie de problemas de salud que comienzan a surgir a raíz de esta condición, como trastornos de ansiedad y cuadros de depresión. Además de estos problemas mentales, a pesar de ser difícil de creer, el estrés es también capaz de generar el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, sobretodo cuando el mismo no se trata.

Síntomas del estrés

El estrés es una condición capaz de afectar cualquier aspecto en la vida de una persona, comenzando con su comportamiento y acabando en su estado físico. En resumidas cuentas, lo que esto quiere decir es que cualquier parte del cuerpo puede ser dañada y afectada por el estrés, lo que quiere decir que esta condición viene dada con una serie de síntomas a nivel emocional y a nivel físico, de las cuales hablaremos a continuación.

Sin embargo, antes de hablar sobre los principales síntomas del estrés, es necesario hacer énfasis en el hecho de que estos síntomas pueden variar dependiendo de cada persona y de la intensidad de su ataque de estrés.

Síntomas emocionales del estrés

  1. Las emociones son lo primero en atacar a una persona que está pasando por un cuadro de estrés. Por lo general, los primeros síntomas suelen ser la frustración y los cambios de humor exagerados y bruscos.
  2. Sentirse abrumado es también parte de estar padeciendo de estrés, similar a lo que significa una falta de control total en su cuerpo, en sus emociones y en su entorno.
  3. El hecho de no poder relajarse es otro de estos síntomas, en donde por lo general la mente se encuentra siempre ocupada, pendiendo de forma inquieta y negativa.
  4. Una baja autoestima es también capaz de forma parte de esta lista de síntomas, sobretodo porque suele ser muy común. Esto puede acabar en que una persona se aísle por completo, deprimiéndose y evitando a las personas más cercanas.

Síntomas físicos del estrés

Dentro de los síntomas físicos del estrés, están el hecho de no poder mantener quieta la mente, por lo que los dolores de cabeza comienzan. Además de esto, se encuentran también los siguientes síntomas:

  1. Mantener un estado muy bajo de energía, por lo que se les observa generalmente con mucho cansancio, aún sin realizar actividades físicas agotadoras.
  2. En ocasiones el estrés suele interferir en el aparato digestivo, lo que acaba generando un cambio en el mismo. Esto puede observarse en un cuadro de estreñimiento o en un cuadro de diarrea, por lo general combinado con dolores abdominales y náuseas.
  3. Tener un ritmo cardíaco acelerado suele ser uno de los síntomas físicos principales de un cuadro de estrés, que por lo general se acompaña con dolores a nivel del pecho.
  4. Tener la boca seca, insomnio y pérdida del deseo sexual, suelen ser otros de los síntomas más comunes a la hora de tener estrés.

Síntomas cognitivos del estrés

Como decíamos, también suele involucrarse directamente con el sistema cognitivo de cada persona, generando una serie de síntomas que varían entre mantenerse siempre en un estado constante de preocupación, tener pensamientos agitados, olvidar las cosas, no poder ordenar objetos, hasta contar con una falta de criterio que suele preocupar a los pacientes, sobretodo por su incapacidad para concentrarse en un objetivo importante.

Síntomas conductuales

Y por último, el estrés también viene cargado de cambios a nivel conductual, en donde entran los cambios en el apetito, el hecho de evitar responsabilidades y generalmente pasar el tiempo sin hacer nada importante, mostrar síntomas de inquietud y nervios, y buscar ayuda extra en el alcohol y las drogas, como método de olvido hacia tanta presión.

¿El estrés se puede tratar?

Completamente, una vez que una persona se dirija hacia un especialista en la materia, el mismo buscará estudiar todos los síntomas que haya estado teniendo en los últimos dos meses, analizando todos y cada uno de ellos, y comparando su actitud en ese mismo momento. Una vez realizado esto, el médico deberá establecer la causa del estrés y pedir al paciente que busque la mejor forma de alejarse de ella. Lo ideal es establecer un diagnóstico partiendo de una serie de medicamentos farmacológicos que ayudan, junto con terapias cognitivas conductuales, a que el paciente comience a mejorar los síntomas.

Por otro lado, los medicamentos deben ayudar a atacar los síntomas de ansiedad de ser necesario, ya que muchas personas con estrés comienzan a padecer de un ataque de ansiedad que genera ataques de pánico. Además, se recomiendan siempre las terapias de relajación con el fin de que el afectado encuentre su punto de tranquilidad, ese en donde todo se equilibra y se encuentra la paz.

Recomendaciones para manejar el estrés

Además de recibir ayuda profesional, es necesario que muchos pacientes con estrés busquen manejar sin ayuda este tipo de situaciones, y es que el estrés puede atacar en cualquier momento y por cosas muy pequeñas, por lo que es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones para evitarlo, o en su defecto, manejarlo.

Las recomendaciones son las siguientes:

  1. Realiza ejercicios de forma regular y constante, además de comer alimentos saludables que te ayuden a tener el cuerpo ligero. Por lo general, lo recomendable es realizar ejercicios que te ayuden a liberar la tensión de día a día, y que sea de tu agrado.
  2. Evita a toda costa cualquier tipo de problema que pueda acabar con tu paciencia, sobretodo si ya has pasado por algunos de esos en periodos de tiempo muy cercanos. No se trata de que dejes de lado el problema, se trata de que los evites y si suceden, te detengas un minuto a pensar en una solución recomendable para ello.
  3. Duerme las horas recomendadas. Es imprescindible tener una rutina de sueño bien acomodada, sobretodo para evitar cambios de humor a raíz del insomnio y de la somnolencia. Si se gusta, puede tomar algo relajante justo antes de dormir, esto mantendrá su cuerpo relajado.
  4. Observa muy bien a tu alrededor y ubica cuáles son las situaciones que te generan estrés, además de que debes entender que hay cosas inevitables y otras que se pueden manejar. Si estás comenzando a sentir estrés, busca aliviar los síntomas iniciales y no sigas adelante, empeorando la intensidad del problema.

Y por último, busca hacer algo que te haga sonreír cada día. Trabaja tu paciencia y vive la vida, porque a pesar de ser difícil, es bella.

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