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Síntomas de la enfermedad meningocócica

Introducción

La enfermedad meningocócica es una infección bacteriana que es causada por una bacteria en especial, la cual se caracteriza por infectar la sangre rápidamente, atacando las meninges a su paso. Las meninges son el tejido que protege y recubre todo el cerebro y la médula espinal. Partiendo de este hecho, aclaramos entonces que estamos hablando de una enfermedad que debe ser tratada de forma inmediata, ya que se considera peligrosa.

Sin embargo, la enfermedad meningocócica es una enfermedad relativamente poco frecuente, ya que cuando estas bacterias atacan sin meningitis, suelen ser más frecuentes y se les denominan enfermedades meningococcemias. Por otro lado, esta enfermedad es muy común en niños muy pequeños, incluso menores a un año, y en cantidades levemente más pequeñas, también ataca a adolescentes y adultos mayores de sesenta y cinco años. Además, todas aquellas personas que se encuentran viviendo en universidades o lugares en donde exista mucha gente reunida en lugares muy pequeños, tienen también altas posibilidades de contraer la enfermedad meningocócica.

Es necesario que todas las personas tengan conocimiento sobre esta enfermedad, con el fin de saber protegerse y proteger a los más pequeños, y es que hay que tener en cuenta que en casos extremos, la enfermedad meningocócica es completamente mortal.

Causas de la enfermedad meningocócica

Como mencionábamos, la enfermedad meningocócica es causada por una bacteria, mejor conocida actualmente como meningococo, pero que lleva por nombre real y médico, Neisseria meningitidis. Dentro de estas bacterias, existen diferentes grupos, catalogando así la meningococo en distintos tipos. Los tipos suelen ser A, B, C, W e Y, siendo estos los que frecuentemente causan esta enfermedad.

Estas bacterias se encuentran en muchos organismos, lo que genera que la enfermedad meningocócica se considere completamente contagiosa. Lo que ocurre es que la meningococo se encuentra en la garganta y en la nariz de los individuos, en donde existen casos en los cuales esto no genera ningún tipo de reacción, ni enfermedad, y otros en donde esto puede generar la meningitis y la meningococcemia, siendo ambas enfermedades graves.

Una vez que las bacterias decidan hacer daño, las mismas se dirigirán directamente hacia el torrente sanguíneo, o bien, hacia el cerebro y la médula espinal. Se habla de una meningococcemia cuando las bacterias se dirigen hacia la sangre del individuo, y de meningitis cuando se dirigen hacia el cerebro y hacia la médula espinal. Si esto se diagnostica de forma precoz, la vida del paciente podrá verse salvada siempre y cuando reciba tratamiento; de lo contrario, la vida del individuo afectado podrá estar en riesgo.

Preguntas frecuentes

La meningitis es una de esas enfermedades que causan temor cuando el nombre sale a relucir en alguna conversación, sobretodo cuando es de un médico de donde proviene. Esto se debe a que cuando se nombra la enfermedad meningocócica, se habla de gravedad y de poca calidad de vida, pero también ocurre que muchas personas se quedan con dudas, por lo que comienzan a generar preguntas.

Las preguntas frecuentes que suelen generar los pacientes, son las siguientes:

  1. ¿Quiénes pueden contraer la enfermedad?

Esta suele ser una de las principales preguntas realizadas por las personas, y la respuesta engloba a todos en el mundo. Cualquier persona, sin importar la edad o el sexo, pueden contraer la enfermedad meningocócica. Sin embargo, se habla de que la balanza se inclina más hacia las personas cuyas edades compren los cero y los veinticuatro meses. Además, aquellas personas mayores de sesenta y cinco años también se caracterizan por tener más riesgo a contraer la meningitis.

  1. ¿Cómo ocurre el contagio?

Al no saber en dónde se encuentran estas bacterias, es difícil que una persona sepa cómo ocurre el contagio, por lo que esta suele ser otra de las preguntas más frecuentes de los pacientes. El contagio, al tratarse de una enfermedad cuya bacteria causal se encuentra en la nariz y en la garganta de otra persona, ocurre fácilmente cuando partículas de mucosidad o de saliva salen expulsadas desde un cuerpo a otro, o bien, cuando estas se encuentran en el ambiente y una persona sana las inhala.

Es importante tener en cuenta que una persona puede tener la bacteria y no presentar ningún tipo de síntoma, y aún así generar un contagio y afectar con meningitis a una persona sana. Por otro lado, es fundamental tener en cuenta que una vez que una persona esté infectada, desde ese primer momento puede contagiar a otras, hasta que se compruebe que la bacteria ya no se encuentra en la nariz, ni en la garganta de la persona afectada.

  1. ¿Las personas que han estado cerca de las personas infectadas, deben recibir tratamiento?

Por último, esta pregunta también es muy frecuente y su respuesta es importante. Cualquier tipo de persona que haya tenido cierto contacto casual con una persona infectada, tiene un riesgo muy leve de contraer la enfermedad meningocócica. Sin embargo, todas aquellas personas que se encuentran siempre cerca de las mismas, viviendo, compartiendo y incluso en una relación de pareja, deben tener en claro que necesitan consultar con un médico de forma inmediata con el fin de recibir un tratamiento preventivo, o bien, de diagnosticar la enfermedad.

Síntomas de la enfermedad meningocócica

La meningitis es capaz de generar síntomas de forma regular, variando el tiempo específico de su comienzo. Por ejemplo, luego del contagio, los síntomas pueden aparecer dos días después de este hecho, o bien, diez días después. Sin embargo, de forma general es un intermedio de ese tiempo en el cual ocurre la infección, frecuentemente luego de tres o cuatro días del contagio inicial.

Esta infección es capaz de causar una gran variedad de síntomas que por lo general comienzan con la fiebre, siendo este el principal síntoma de cualquier infección en el organismo. Sin embargo, es importante diferenciar los síntomas según la edad del paciente, sobretodo porque en los niños suele variar un poco.

Los principales síntomas de la enfermedad meningocócica, son los siguientes:

Fiebre

Como decíamos, la fiebre es el principal síntoma en aparecer cuando el organismo se ve atacado por bacterias o virus, en donde en este caso no suele ser diferente. Cuando ocurre una meningitis, la fiebre se caracteriza por ser muy alta, sobrepasando los 40º en casos extremos, y permanente.

Dolor de cabeza

Las meninges, al encontrarse recubriendo el cerebro, se ven afectadas y generan que un dolor de cabeza agudo se instale en cada organismo. Este dolor se caracteriza por ser intenso y por no detenerse fácilmente con aspirinas.

Náuseas y vómitos

Las náuseas y los vómitos pueden ser síntomas que aparecer en los primeros días del contagio, o luego de cinco días del mismo, dependiendo de la reacción de cada persona hacia las bacterias. Por lo general, las náuseas son las primeras en aparecer, seguidas de los vómitos.

Fotofobia

La fotofobia es la irritabilidad hacia la luz, o explicado de otro modo, es la sensibilidad con la que cuenta una persona ante la luz, por lo que ver aparatos con la luz muy alta o enfocarse en un foco, es completamente difícil para estas personas. Sin embargo, este síntoma puede no afectar a todas las personas con enfermedad meningocócica, pero sí a una gran parte de ellas.

Problemas en el cuello

Las meninges también recubren lo que es la médula espinal, lo que causa que el cuello del afectado presente problemas, en donde destacan la rigidez y el dolor al intentar moverlo. Este suele ser uno de los síntomas más significativos de la meningitis, ya que los anteriores son síntomas que bien pueden ser generados por otras patologías más leves.

Dificultad al levantarse

Se observa también que una serie de problemas al levantarse surgen en las personas con meningitis, sobretodo cuando se encuentran en una misma posición todo el tiempo. Esto se debe al problema en las meninges que recubren la médula espinal, protegiéndola.

Somnolencia

La somnolencia puede ocurrir cuando la enfermedad ya está más avanzada, causando que el afectado comience a dormitar en momentos inoportunos, incluso en momentos en donde el mismo se encuentra en una reunión o conduciendo. Este síntoma suele ser peligroso, sobretodo porque el mismo ocurre sin previo aviso y puede generar accidentes automovilísticos o de otro tipo.

Cansancio e irritabilidad

Es común observar, además, a las personas con meningitis de un humor muy fuerte, en donde cualquier pequeño detalle es capaz de irritarlos en un punto muy intenso. Al mismo tiempo, también se les observa muy cansados y débiles.

Confusión

En casos más extremos, cuando la bacteria ya ha estado dañando zonas importantes del cerebro, el individuo afectado comienza a presentar serios problemas de confusión, que pueden ir desde confusiones leves, hasta confusiones preocupantes, pudiendo no llegar a acordarse en donde vive o cómo se llama un familiar cercano.

Otros síntomas en los niños

Los síntomas que hemos descrito anteriormente, son síntomas que de forma general aparecen en las personas con la enfermedad meningocócica. Sin embargo, en el caso de algunos niños, a pesar de que muchos de estos suelen ser similares, suelen tener algunos agregados. Por ejemplo, cuando la meningitis ataca a los bebés, estos también desarrollan un nivel de fiebre muy elevado, siendo este también el síntoma principal. El dolor de cabeza es también otro de sus síntomas, con la diferencia de que a veces es difícil notarlo en casos de niños muy pequeños que no saben hablar para explicar lo que les ocurre.

Por otro lado, la irritabilidad es otro síntoma que se observar de forma muy común en los niños, al igual que la rigidez en el cuello; sin embargo, este último síntoma también es difícil de notar en bebés que apenas tienen algunos meses de nacidos, aunque algunos bebés lo hacen notar cuando arquean la espalda.

Además de todos estos, están ciertos síntomas de la enfermedad meningocócica que se reflejan en los niños menores de dos años, y son los siguientes:

  1. Suelen negarse a comer, incluso cuando tienen algunas horas sin realizarlo. Este suele ser uno de los principales síntomas en los niños.
  2. Evitan totalmente el contacto físico. En algunos casos los niños desarrollan cierta aversión hacia el contacto físico, incluso con sus padres.
  3. El llanto suele caracterizarse por ser intenso e imparable, por lo que con ningún tipo de actividad este suele cesar. En ocasiones, este llanto suele estar acompañado con leves gemidos.
  4. Fontanela abultada. En el caso de los niños menores de un año, incluso menores de seis meses, la fontanela se le observa abultada, sin desinflamarse hasta que la meningitis no cuenta con un tratamiento.
  5. La ictericia es un síntoma que es capaz de aparecer en niños mayores a un año, en el cual se le observa a los niños con ls uñs y la piel amarilla.

Tratamiento de la enfermedad meningocócica

Una vez que se diagnostique la enfermedad, es ideal que el médico establezca un tratamiento basado en antibióticos con el fin de eliminar la bacteria de forma inmediata. Además, es imprescindible que en cualquier caso se establezcan medicamentos específicos para tratar los síntomas y así evitar cualquier tipo de empeoramiento.

Partiendo de que esta enfermedad es altamente contagiosa, y con el fin de responder nuevamente a una de las preguntas frecuentes antes mencionadas, es importante que todas aquellas personas que hayan estado cerca de los afectados con meningitis, se dirijan rápidamente hacia su médico con el fin de realizar un diagnóstico y establecer un tratamiento preventivo con antibióticos, siempre y cuando la misma no esté ya infectada. Sin embargo, es importante que este tratamiento sea administrado en las primeras veinticuatro horas del contacto con la persona infectada, con el fin de que la prevención se realice con éxito.

¿Se puede evitar el contagio?

Es difícil saber cuando una persona puede tener la bacteria causal de la enfermedad meningocócica, por lo que crear un método que evite el contagio es complicado. Sin embargo, cuando una persona cuente con síntomas de resfriado o se encuentre expulsando saliva o mucosidad de forma frecuente, es importante que la misma se cubra tanto su boca como su nariz, para evitar contagiar a otros tanto de la meningitis, como de cualquier otra enfermedad.

Por otro lado, si eres padre y tu hijo se encuentra siempre en guarderías o escuelas, es importante que tengas en cuenta esta enfermedad y analices si algún niño en dichos lugares se encuentran con síntomas similares, con el fin de evitar el contagio del niño sano. En el caso de las mujeres embarazadas, es imprescindible que las mismas se dirijan con su médico y el mismo les establezca un tratamiento preventivo contra la meningitis.

¿Existe alguna vacuna en contra de la enfermedad meningocócica?

En efecto, hoy en día existe una vacuna especial que protege contra algunas cepas de lo que es el meningococo. Es ideal colocarla en zonas en donde abunden las personas o en todas aquellas personas que se encuentren siempre viajando. Incluso, cualquier persona debería protegerse ante esta enfermedad, por lo que es recomendable colocarla. Consulta a tu médico y protégete de la meningitis con esta vacuna.