Síntomas del Eczema

por | julio 27, 2018

Introducción

Con el término de eczema nos referimos a cualquier inflamación de la piel, también conocida como dermatitis, la cual puede tener diversas causas que van desde una sustancia con la cual entramos en contacto hasta una reacción propia del organismo. Cabe destacar que, en muchas ocasiones el eczema se presenta más bien como un síntoma de otra enfermedad.

Es importante tener en cuenta que, el eczema generalmente se presenta en los bebés, afectando en la mayoría de los casos a las niñas, remitiendo a partir de los tres años.

Epidemiología del eczema

Cabe destacar que, esta afección puede presentarse a cualquier edad, sin embargo, en el 85% de los casos antes de los 5 años se ha experimentado. Además alrededor del 20% de los niños y entre el 1% y el 2% de los adultos, alguna vez en su vida lo han experimentado.

Causas de un eczema

Cabe destacar que, aunque se desconoce la causa precisa y exacta que desencadena el desarrollo de un eczema o dermatitis, existen un conjunto de condiciones que siempre están presentes cuando este se desarrolla, dentro de las que podemos mencionar: el antecedente de resequedad de la piel, lo cual provoca una disminución en su capacidad para actuar como barrera eficaz, otra es el factor genético, que al igual que la causa ya mencionada afecta la función de barrera de la piel, disfunción a nivel del sistema inmunológico, condiciones ambientales.

Tipos de eczemas

Existen varios tipos de dermatitis o eczemas los cuales describiremos a continuación de una forma breve pero detallada.

Atópica: este es el tipo de eczema más común y suele venir acompañado de la alergia por inhalación o la ingestión de alérgenos. Cabe destacar que, en la mayoría de los casos esta tiende avolverse crónica, lo cual genera que se presente durante un largo período de tiempo.

De contacto: Esta se presenta principalmente cuando la piel entra en contacto directo con ciertos materiales o sustancias como: metales, savia de las plantas, látex, entre otros.

Seborreica: en la mayoría de los casos se presenta en el cuero cabelludo y la cara, se desarrolla como una secreción excesiva por parte de las glándulas sebáceas, manifestándose principalmente en personas con antecedentes familiares, piel grasa, obesos, entre otros.

Del pañal: como su nombre lo indica se presenta principalmente en los bebés, siempre y cuando pasan mucho tiempo con el pañal, es decir, no se cambia el pañal con frecuencia. Esta se desarrolla debido a la combinación de factores como la humedad y el calor.

Neurodermatitis: Esta es desencadenada por el estrés, la angustia o cualquier otra situación que altere los nervios. Cabe destacar que, se inicia con una comezón en la piel que nos lleva a rascarnos, generándose de esta manera el eczema.

Síntomas de un eczema

Los principales síntomas que, caracterizan un eczema son: enrojecimiento e inflamación de la piel, comezón y en el peor de los casos, la aparición de vesículas y exudación de las mismas. Hay otros síntomas que son generados por las acciones que tomamos ante el eczema, podemos mencionar: la formación de costras, descamación y resequedad dela piel.

Aparición de parches de color rojo, parduzco o gris en la piel, principalmente en la zona de las manos, pies, tobillos, muñecas, cuello, parte superior del pecho, los párpados, a nivel de los codos y las rodillas.

Factores que empeoran el eczema

Cuando la mayoría de las personas ha desarrollado un eczema, por lo general cuentan con bacterias del tipo Staphylococcus aureus en su pie de la barrera protectora de la piel. Otro de los factores es la piel seca, debida a baños o duchas calientes prolongadas, antecedentes personales o familiares de eczema, alergias, fiebre del heno o asma, cambios drásticos de temperaturas favoreciendo el calor y la humedad.

Complicaciones del eczema

Dentro de las complicaciones del eczema más comunes podemos mencionar, las siguientes, las cuales describiremos de una forma breve pero detallada.

Neurodermatitis: Esta afección, se inicia con la aparición de una especie de parche de piel que causa mucho escozor, lo cual provoca que la persona se rasque incrementándose al mismo tiempo la sensación de picor. Cabe destacar que, hay situaciones en la que la acción de rascarse se puede volver costumbre, volviendo la piel más gruesa.

Infecciones de la piel: Estas son provocadas por el repetitivo rascado, que favorece el desarrollo llagas y grietas, producto de la ruptura de la piel, permitiendo el acceso de bacterias y virus a la zona desarrollando la infección.

Afecciones en los ojos: una de las principales complicaciones es la que afecta la vista, manifestándose a través de picazón severa alrededor de los párpados, lagrimeo, inflamación a nivel de los párpados, presentándose como blefaritis y conjuntivitis.

Dermatitis irritante a nivel de las manos: este padecimiento afecta en la mayoría de los casos a personas que cuyo trabajo implique mantener húmedas y en contacto frecuente con jabones, detergentes y desinfectantes muy fuertes.

Problemas de sueño: Esta complicación se debe principalmente a la picazón y al rascado esta conlleva, provocando la interrupción del sueño durante varias veces en la noche, disminuyendo de esta manera la calidad del sueño.

Pruebas y diagnóstico de eczema

Hasta ahora no se ha hecho necesario el desarrollo de pruebas de laboratorio para identificar de una forma correcta la presencia de un eczema, con tan solo la observación de la piel por parte del médico, así como una revisión del historial médico del paciente, se puede diagnosticar esta afección.

Tratamientos para el eczema

Cuando el eczema se presenta como una afección persistente, se hace necesaria la experimentación con diversos tratamientos durante meses o años, esto con la finalidad de controlar la condición. Cuando los cuidados de la piel y la hidratación no funcionan, es necesario el uso de medicamentos recetados por el médico.

Cremas: son cremas o pomadas especiales las cuales contienen corticoides necesarios para controlar la picazón y la inflamación. También existen otro grupo de cremas, cuya función es la de reparar la piel, manteniéndola normal, controlando el picor y al mismo tiempo evitando la aparición de los brotes de dermatitis atópica.

Medicamentos utilizados para combatir la infección: los antibióticos son los ideales para el tratamiento de cualquier infección bacteriana que se presente en la piel, una herida abierta o la piel agrietada como reacción al rascado. Estos medicamentos pueden consumirse por vía oral durante un período de tiempo corto e incluso pueden ser utilizados por períodos más largos con la finalidad de reducir las bacterias en la piel.

Medicamentos de tipo oral contra la comezón: este síntoma es el de los más incómodos, en caso de que sea severa, es necesario el consumos de antihistamínicos orales. Dentro de los que podemos mencionar: la cetirizina (Zyrtec) o la fexofenadina (Allegra). Cabe destacar que, en el caso de la difenhidramina (Benadryl), puede causar somnolencia, por lo que es recomendable tomarla a la hora de dormir.

Medicamentos orales o inyectados con la finalidad de controlar la inflamación: Estos son utilizados en los casos más severos. Dentro de estos medicamentos podemos mencionar: la prednisona, o un corticosteroide inyectable. Cabe destacar que, aunque estos son eficaces, no pueden ser utilizados por tiempo prolongado, ya que sus efectos secundarios son graves.

Apósitos húmedos: Este se ha convertido en un tratamiento altamente eficaz, para aliviar los síntomas del eczema, principalmente la comezón. Para ello se debe cubrir el área afectada con corticoides tópicos así como vendajes húmedos.

Terapia de luz: Son diversos los tipos de terapia de luz que se utilizan, la más simple es la que conocemos como fototerapia, la cual consiste en exponer la piel a determinadas cantidades de luz solar natural controlada. No solo se usa la luz solar para la terapia, también se usa luz artificial, como: luz ultravioleta UVA y UVB de banda estrecha. Cabe destacar que, aunque resulta efectiva no puede aplicarse de forma permanente ya que tiene efectos nocivos a largo plazo, como el envejecimiento prematuro de la piel generando un mayor riesgo de cáncer de piel.

Medicina alternativa: Existen diversos estudios que señalan que, los pacientes que hicieron uso de medicamentos cuya base son las hierbas de origen chino para tratar los síntomas del eczema, han experimentado una importante reducción de síntomas como la comezón. Claro está que el alivio es temporal.

Medidas preventivas para evitar el desarrollo del eczema

El conjunto de medidas o consejos que ofreceremos a continuación pueden contribuir a prevenir o evitar el desarrollo o surgimiento de los brotes o erupciones del eczema, así como a reducir los efectos no deseados que este provoca. A continuación mencionaremos algunas medidas:

Identificación de los factores desencadenantes: Esta medida es ideal, ya que una vez que somos capaces de identificar cuáles son los principales causantes de la inflamación que se observa con el eczema, podemos evitar el contacto con estos.

Reducir el tiempo y temperatura de los baños o duchas: Recordemos que algunas de las sensaciones provocadas por el eczema, son aliviadas de forma temporal por las duchas, sin embargo estas no deben exceder los 15 minutos y deben hacerse con agua tibia en vez de caliente. Además es importante aplicar algún aceite de baño.

Uso de jabones suaves, desde el punto de vista químico: Con jabones suaves nos referimos a jabones que no sean tan agresivos con la piel y no sean capaces de retirar por completo los aceites naturales de la piel. Un ejemplo de productos para la piel que resultan muy agresivos, lo constituyen los desodorantes y jabones antibacterianos.Se recomienda usar únicamente el jabón en zonas precisas como: la cara, las axilas, las zonas genitales, manos y pies, el resto de las zonas del cuerpo deben ser lavadas con agua clara.

Tener cuidado al secar la piel: Esta medida es muy importante, ya que al secar la piel de forma brusca, la situación puede empeorar, razón por la cual el necesario secar la piel de forma cuidadosa con mucha suavidad luego de ducharse y cubrirla la piel con una crema hidratante.

Hidratar la piel: La mejor opción es siempre tener la piel hidratada, por lo que es recomendable utilizar cremas hidratantes por lo menos dos veces al día, ya que estas son las responsables de sellar la humedad, siendo los hidratantes gruesos, los que funcionan mejor. Si estamos en presencia de pieles muy secas, es recomendable la aplicación de un aceite siempre y cuando la piel todavía está húmeda.

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