Síntomas de la conjuntivitis

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Introducción

Aunque se trata de un tema que puede resultar alarmante, debido a la frecuencia con que se presenta y lo molesto que resulta, la conjuntivitis, puede ser tratada de una forma muy sencilla, así como también resulta bastante fácil evitarla. Cabe destacar que, esta puede ser contraída por cualquier persona, sin embargo son más propensos las personas que se encuentran en ambientes cerrados llenos.

Cualquiera puede contraer conjuntivitis, sin embargo, preescolares, escolares, estudiantes universitarios, docentes y quienes trabajan en guarderías tienen mayor probabilidad de verse afectados por los distintos tipos contagiosos de conjuntivitis debido a la cercanía que se da en el salón de clases con otras personas.

Cabe destacar que, cuando hablamos de conjuntivitis, nos referimos a una inflamación de las conjuntivas, que no es más que la cubierta delgada transparente que se ubica entre la esclerótica (parte blanca del ojo) y el interior del párpado. Es importante destacar que, la conjuntiva está llena de vasos sanguíneos, razón por la cual cualquier agente infeccioso que sea capaz de causar una inflamación, provocará la dilatación de los vasos sanguíneos de la conjuntiva, provocando el enrojecimiento de los ojos.

Tipos de conjuntivitis

La clasificación que daremos a conocer a continuación:

Conjuntivitis viral: Como su nombre lo indica, este tipo de conjuntivitis es causada por un virus, lo cual la hace contagiosa. Por lo general, es pasajero, es decir, desaparece por sí sola, por lo que no requiere de tratamiento médico. Se transmite a través de una tos o estornudo.

Conjuntivitis bacteriana:Este tipo de conjuntivitis se caracteriza, porque su agente causal es una bacteria, por lo que los daños que puede ocasionar, son severos, puede inclusive causar pérdida de la visión. Su transmisión es por contacto directo con la secreción, ya sea por las manos infectadas o cualquier elemento que haya tenido contacto con la zona afectada.

Conjuntivitis alérgica:Su agente causal está relacionado con irritantes de tipo ocular como: el polen, el polvo, la caspa animal sobre todo en individuos que son sensibles a esta. Este tipo de conjuntivitis no se contagia.

Síntomas de la conjuntivitis

La sintomatología de esta afección, va a depender del tipo de conjuntivitis que desarrolle el paciente, sin embargo existe un síntoma que es común a todos los tipos y se trata del enrojecimiento del ojo afectado. En el caso de que, estemos en presencia de una conjuntivitis de tipo viral, experimentaremos síntomas como: lagrimeo y picazón en los ojos; lo cual los hace muy sensibles a la luz.

Sí se trata de una conjuntivitis de tipo bacteriana, se observará una secreción bastante purulenta de color amarillo o verde de consistencia pegajosa. Incluso hay momentos en los que esta secreción es tan abundante que amanecemos con los ojos pegados. Mientras que, en el caso de la alérgica, solemos experimentar lagrimeo, ardor, picazón en los ojos, así como mucosidad y congestión nasal. Cabe destacar que, al igual que la bacteriana se presenta con sensibilidad a la luz.

Tratamiento de la conjuntivitis

Cabe destacar que, el tratamiento de esta va a depender de la sintomatología que se desarrolle, así como del tipo de conjuntivitis. Por ejemplo, cuando es de tipo viral, casi no requiere tratamiento ya que se cura por sí sola, sin embargo, se pueden aplicar algunos remedios de tipo casero, como lo son las compresas frías, esto con la finalidad de disminuir el escozor o la incomodidad que genera esta inflamación. Se recomienda no aplicarse ningún tipo de maquillaje, mientras la zona este inflamada.

En el caso de la conjuntivitis bacteriana, se debe acudir inmediatamente a un optometrista o en su defecto a un oftalmólogo, esto con la finalidad de que nos recete unas gotas o pomadas antibióticos. Sin embargo, para la conjuntivitis alérgica, obviamente lo mejor son los antialérgicos, por lo que al igual que en el caso de la bacteriana se debe acudir al médico.

Medidas que debemos tomar para prevenir la conjuntivis

Una de las recomendaciones, consiste en el uso de gafas de alto índice, con revestimiento antirreflejo, con la finalidad de proteger nuestros ojos. También es recomendable utilizarlos de tipo fotocromático, para evitar o reducir el daño que nos puede producir la radiación UV y la luz azul.

Otras de las medidas a tomar, es el lavado frecuente y correcto de las manos, ya que con frecuencia nos llevamos las manos a la cara, en especial a los ojos. Es recomendable no compartir elementos como paños o toallas, los cuales utilizamos para la higiene personal. También es recomendable cubrirse la nariz y la boca al momento de estornudar o toser, así como evitar el tacto con los ojos.

¿Cuándo es importante acudir al médico?

Generalmente el tipo de conjuntivitis que se padece es la viral, por lo que casi siempre es de tipo leve y además cura de forma espontánea por lo que no se requiere de ningún tratamiento. Es importante señalar que, si además de la inflamación, aparecen síntomas como dolor, en el ojo cuya intensidad varía de moderado a fuerte, visión borrosa, ojo intensamente enrojecido, o en el caso de pacientes con padecimientos como el cáncer o el VIH, que producen un debilitamiento del sistema inmunológico, o sí afecta a bebés recién nacidos. Hay que tener en cuenta que, en el caso de los recién nacidos, si esta no es tratada de una forma correcta, puede causarle ceguera de forma definitiva.

Diagnóstico de la conjuntivitis

Para el diagnóstico de esta afección, es necesario la realización de una historia clínica, así como una exploración ocular profunda, dependiendo de los síntomas que experimente el paciente. En el caso de que se trate de una conjuntivitis de tipo bacteriana, se requiere la realización de pruebas microbiológicas, con la finalidad de identificar el agente infeccioso causante de la patología, mientras que si es una conjuntivitis alérgicas, su diagnóstico va a depender de las patologías y los síntomas que tenga el paciente, como en el caso de la rinitis o la dermatitis.

Diferencias entre: conjuntivitis bacteriana, viral o alérgica

Aunque tienen muchos síntomas en común, existen algunos detalles que permite diferenciarlas. En cuanto al tipo de secreción, para la conjuntivitis bacteriana esta es muy purulenta, mientras que para la alérgica y la viral la secreción es más acuosa. En cuanto al compromiso de los ojos, tenemos que en el caso de la bacteriana y la viral, se inicia en uno de los ojos y posteriormente hay un contagio del otro, sin embargo, cuando se trata de una conjuntivitis de tipo alérgica, ambos ojos resultan comprometidos.

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