Síntomas de la ciática

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Introducción

El término ciática no es precisamente una enfermedad, por lo que no nos podemos referir al mismo como tal. En sí, esto hace referencia al conjunto de síntomas dolorosos que aparecen en las piernas, en donde bien puede ser una sola, o ambas al mismo tiempo. Estos síntomas se caracterizan por comenzar en la parte inferior de la espalda, agarrando los glúteos y el nervio ciático, ese que se encuentra en la parte posterior de las piernas.

Estos síntomas suelen ser frecuentes, punzantes y no disminuyen hasta que el dolor comienza a ceder, cuando el problema principal se trata. En sí, la ciática constituye uno de los mayores problemas de salud a nivel de dolores, en cuanto a las piernas se refiere, y es que si bien se pueden denominar como síntomas leves siempre que comienzan, en realidad pueden mantener en un hospital a cualquier persona si no se tratan estos síntomas.

A pesar de que hablamos de una serie de síntomas, todos estos tienen en común el hecho de que generan dolores, en diferentes zonas y con intensidades distintas, pero siempre con dolor por el medio. Este tipo de dolor varía en frecuencia y en regularidad, sobretodo por la gravedad del problema y del lugar en donde se haya alojado el dolor. Todo esto, en sí, depende de la causa de la ciática.

El nervio ciático, cuando se irrita, da como resultado que la ciática comience. Este es el nervio más grande que tiene todo el organismo, y se compone de diferentes raíces individuales que comienzan a surgir desde diversas partes de la columna vertebral.

Causas de la ciática

Como hemos mencionado, la ciática depende y varía en intensidad y gravedad, dependiendo de la causa que origina el problema. Por lo general, los síntomas comienzan en la parte inferior de la espalda, justamente en donde se conecta el nervio ciático con una de las raíces nerviosas. Esto puede ocurrir cuando esta raíz está comprimida o irritada.

Por otro lado, ya hemos establecido que la ciática no es una enfermedad como tal, sino que engloban todos los síntomas que surgen cuando el nervio ciático se ve afectado de alguna forma u otra. Cuando este nervio se ve afectado, puede ser a causa de diferentes razones, en donde las más comunes son las siguientes:

  1. Hernia discal lumbar

Una hernia discal es una lesión que puede aparecer por diversas razones, y se define como el abombamiento de una de las partes blandas e internas del disco, justo por su parte fibrosa exterior. Esto acaba generando que la raíz nerviosa en donde se encuentra la hernia, irrite o lesiones la raíz que sale de la columna vertebral, lo que da como resultado que la ciática comienza.

Una de las causas más comunes de este tipo de hernia, también conocida como una ruptura discal, es una torsión repentina. A su vez, esto genera que el nervio ciático se lastime, y los síntomas comiencen.

  1. Estenosis del canal lumbar

La estenosis del canal lumbar es una afección que puede llegar a surgir con el envejecimiento de cada persona, por lo que se ve común en aquellas personas mayores de sesenta años. La ciática es comúnmente causada por este tipo de patología, que se define mejor como el estrechamiento del canal vertebral.

A su vez, además del envejecimiento, esta afección puede surgir también por otras razones externas, como articulaciones facetarias hipertróficas o alguna hernia discal.

  1. Discartrosis

Este término define una degeneración común que va surgiendo con el envejecimiento, generando que las raíces nerviosas de la espalda lastimen el nervio ciático. Sin embargo, esto no quiere decir que la ciática vaya a ocurrir en todas las personas mayores, sino en todas aquellas que cuenten con discos degenerados y que irriten de forma directa la raíz nerviosa.

  1. Espondilolistesis ístmica

La espondilolistesis ístmica es aquella que ocurre cuando se genera una fractura pequeña que surge por alguna sobrecarga. Esto, a su vez causa que una de las vértebras se deslice sobre otra. Cuando existe este tipo de choque entre ambas vértebras, el nervio de donde sale la columna vertebral se ve pinzado, causando así la ciática.

  1. Síndrome piriforme

La ciática también ocurre cuando existe un mal movimiento que acaba generando que el nervio ciático se irrite al pasar justo por debajo del músculo piriforme de la nalga. Esto acaba generando que el mismo se irrite y comience un dolor punzante, muy similar a la ciática.

  1. Disfunción de la articulación sacroilíaca

Y por último, la ciática también ocurre cuando existe una irritación en una articulación específica, denominada articulación sacroilíaca, esa que se encuentra en la parte inferior de la columna vertebral. Esto acaba generando que el nervio se irrite, causando entonces el dolor.

Síntomas de la ciática

La ciática es capaz de afectar a un gran número de personas, sin importar la edad del individuo, a pesar de que en las personas mayores de cuarenta años el daño suele ser más sencillo de surgir, lo que acaba generando que el nervio ciático se irrite o se lastime de forma prolongada, causando así toda la serie de síntomas.

En ocasiones, dependiendo de la causa de la ciática y de la gravedad del problema, los síntomas pueden llegar a ser muy fuertes, debilitando por completo a los individuos. Sin embargo, por otro lado estos pueden ser leves y moderados, aunque pueden comenzar a empeorar de forma gradual.

De forma general, la ciática afecta tan solo un lado del cuerpo, particularmente en la zona inferior. Este dolor es capaz de correr a lo largo del cuerpo, llegando así hasta el tobillo.

Los síntomas comunes de la ciática, son los siguientes:

Dolor

De forma general, en sí, la ciática engloba una serie de dolores muy intensos que pueden si bien aparecer todos, o aparecer algunos, dependiendo del tipo de lesión que esté ocurriendo. El dolor puede ocurrir en diferentes zonas, en donde las principales son las siguientes:

  • Dolor en la parte inferior de la espalda. Este suele ser leve, o puede ir empeorando con el tiempo, siempre que se realicen malos movimientos.
  • Dolor en una nalga, o a lo largo de toda una pierna. Este dolor puede ser muy intenso, llegando a debilitar el cuerpo de la persona afectada, hasta que la misma no puede levantarse de su asiento.
  • Dolor a través del nervio ciático, el cual puede llegar a pasar a través de la parte inferior de la espalda, hasta llegar a la parte posterior del muslo, llegando hasta el pie.

Estos dolores, en ocasiones se caracterizan por aliviarse cuando el paciente se recuesta en ciertas posiciones específicas, o cuando el paciente comienza a caminar. Sin embargo, también son capaces de empeorar cuando el paciente comienza a ponerse de pie, o se sienta, sin importar la posición.

Sensación de hormigueo

La sensación de hormigueo es aquella que puede llegar acompañada de un leve adormecimiento, además de cierta debilidad que mantiene tanto la pierna afectada, como el cuerpo completo.

¿Cómo se diagnostica la ciática?

El diagnóstico de la ciática es clínico, lo que hace que el mismo sea sencillo de realizar. Una vez que se sientan estos síntomas, el paciente debe dirigirse rápidamente hacia un médico, por lo general un especialista en el tema (traumatólogo), en donde se le deberá contar cada uno de los síntomas y la frecuencia con la que ocurren. Lo ideal es poder establecer un lugar exacto en donde se sienta más grave la lesión, con el fin de que el médico pueda interpretar estos síntomas.

Localizar su origen exacto de forma interna, es tarea fácil si se cuentan con algunas pruebas, en donde por lo general se realizan radiografías, TAC o resonancias magnéticas digitalizadas. Lo ideal es poder observar cómo se encuentra el nervio ciático, y establecer si el mismo ha sido afectado por alguna raíz.

Tratamiento de la ciática

Una vez se encuentre el problema, y el diagnóstico clínico haya finalizado, lo ideal es establecer rápidamente un tratamiento que ayude a aliviar todos estos síntomas, sobretodo porque generalmente los dolores van aumentando en intensidad, haciendo que resulten insoportables, sobretodo en las personas de edad avanzada.

El tratamiento adecuado va a depender del tipo de causa que haya generado la ciática, y de la intensidad de los dolores. En muchas ocasiones, para los pacientes basta con ejercicio regular y tratamientos no quirúrgicos. Sin embargo, en ocasiones más graves en donde los síntomas no ceden, se requiere de una cirugía que resuelva la presión que ocurre en el nervio ciático. En sí, existen una diversidad de opciones que ayudan a que los dolores se alivien y que los síntomas vayan cediendo, lo que ataca de forma directa la compresión ocurrida en las raíces nerviosas. Por otro lado, estos tratamientos pueden utilizarse de forma individual, o combinarse.

Los tratamientos más comunes, no quirúrgicos, para tratar la ciática, son los siguientes:

  • Calor o hielo

Cuando el dolor se caracteriza por ser agudo, se utilizan tratamientos que se basan en calor y en hielo, con el fin de aliviar los dolores, generalmente aquellos que se encuentran en la pierna. Esto consiste en comprensas de calor, o de hielo, que se realizan con facilidad y deben ser colocadas sobre el lugar en donde comienza el dolor.

Las comprensas generalmente se colocan por un plazo de tiempo no mayor a veinte minutos, y se repiten cada dos horas. Pueden alternarse, tanto las compresas frías, como las compresas de calor.

  • Medicamentos para el dolor

Siempre que el dolor sea persistente, es necesario utilizar fármacos que ayuden a disminuir el dolor. Por lo general, se utilizan antiinflamatorios no esteroideos, en donde el ibuprofeno suele ser el más recomendado. También se utilizan corticoesteroides, que ayudan a que el dolor ciático disminuya. Es importante que esto lo establezca el médico y las indicaciones se sigan al pie de la letra.

  • Inyecciones epidurales de corticoesteroides

Este tipo de tratamiento se establece siempre que los dolores sobrepasen el nivel de gravedad moderado, y cuando ya se vuelve insostenible de forma general. Cuando esto ocurre, se recomienda una inyección epidural de corticoesteroide, en donde la misma se debe inyectar de forma directa en donde se encuentra cerca el nervio ciático, con el fin de que los resultados sean inmediatos y el dolor se reduzca en gran medida.

Estas inyecciones tienen un efecto inmediato que puede durar algunas semanas, hasta algunos meses, dependiendo de cada organismo y de su respuesta ante los medicamentos. Si a esta inyección se le suma el hecho de la realización de ciertos ejercicios, la mejora llega a ser más efectiva.

  • Tratamientos alternativos

A pesar de que comúnmente se utilizan tratamientos médicos que suelen ser efectivos, muchos pacientes optan por tratamientos alternativos que también han mostrado una mejora eficaz en el alivio de los síntomas. Estos tratamientos, suelen ser los siguientes:

  1. Manipulación manual o quiropráctica. Este tratamiento tiene que ser realizado por profesionales, que esté propiamente capacitados, sobretodo cuando se trata de la ciática. Este tipo de manipulación es aquella en la que se buscan ajustar las vértebras, alineándolas, calmando así los dolores de la ciática.
  2. La acupuntura es uno de los tratamientos alternativos que miles de personas piden realizarse con el fin de relajar sus músculos, eliminar dolores y reducir síntomas, como los de la ciática. Este tratamiento consiste en mantener el bienestar del paciente partiendo del flujo libre de energía, que será enviada a través de todo el cuerpo. Esto se logra gracias a la implantación de agujas muy delgadas, que se colocan cerca de las zonas adoloridas.
  3. Y por último, se encuentra la Masoterapia, la cual es un tratamiento que ha llegado a demostrar todos los beneficios que es capaz de generar, sobretodo en los casos de los dolores de espalda.

Cualquiera de estos tratamientos es capaz de aliviar los síntomas de la ciática, a menos de que los mismos sean demasiado graves y tengan que curarse a través de una cirugía. Sin embargo, la buena noticia es que la ciática es capaz de resolverse con el tiempo y los tratamientos principales, pudiendo durar no más que dos meses, como límite.

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