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Síntomas del cáncer de ovarios

Introducción

El cáncer es una enfermedad que es capaz de atacar a cualquiera de nuestros órganos, y consiste en la proliferación descontrolada de las células de nuestro cuerpo. Cada tipo de cáncer tiene su nombre dependiendo del lugar en el cual surge, y cualquiera de estos puede llegar a volverse una metástasis, siempre y cuando las células se reproduzcan y se desvíen hacia otras partes del cuerpo.

Cada vez que a una persona se le diagnostica con cáncer, es necesario que la misma busque un tratamiento inmediato, con el fin de detener un posible proceso metástasico, en el cual más órganos y zonas del organismo se verán afectados. Lo ideal es diagnosticar el cáncer de forma precoz, lo cual se logra en ocasiones con diferentes chequeos médicos o rutinarios. Y es que al comienzo, muy pocos tipos de cáncer son capaces de generar síntomas, tal como el cáncer de ovarios.

Cáncer de ovarios

El cáncer de ovarios es aquel que, así como nos lo indica su nombre, aparece en los ovarios de las mujeres. Cada mujer, de forma común cuenta con dos ovarios, una a cada lado del útero y los mismos se caracterizan por contar con un tamaño muy pequeño, similar al de una almendra, aproximadamente.

La función de los ovarios es la de producir óvulos, o huevos, como se les conoce mejor, con el fin de poder generar la reproducción humana. Además, estos órganos no sólo se encargan de generar los óvulos, sino también de producir dos tipos de hormonas distintas: el estrógeno, y la progesterona. Siempre que los ovarios funcionen bien, nada irá mal en esta zona del organismo femenino. Sin embargo, el problema comienza cuando las células de estos órganos se ven reproducidas de forma descontrolada.

Cuando el cáncer de ovarios comienza, el mismo suele no detectarse de forma inmediata ya que los síntomas que presenta pueden ser muy suaves, hasta que el cáncer se ha comenzado a diseminar hasta la pelvis y el abdomen. Este tipo de cáncer suele ser difícil de tratar, sobretodo por la zona en la cual se encuentra, y puede resultar una situación de vida o muerte para la mujer que lo esté padeciendo.

Lo ideal, como cualquier otra enfermedad, es diagnosticarlo de forma precoz, con el fin de poder establecer un tratamiento inmediato y mantener el cáncer en un estadio temprano, en donde el cáncer no se ha diseminado y se mantiene en los ovarios.

Síntomas del cáncer de ovarios

Como bien decíamos, cuando el cáncer de ovarios se encuentra en un estadio temprano, no suele generar síntomas, ni siquiera molestias. Sin embargo, cuando el mismo ha comenzado a diseminarse hacia otras zonas, es cuando los síntomas pueden llegar a comenzar.

Sin embargo, es importante mencionar que la zona en la cual se mantiene y disemina el cáncer, es una zona en la cual los síntomas que se generan suelen confundirse con otras afecciones, generalmente infecciones vaginales o cólicos, por lo que la falta de información sobre este tipo de cáncer, es un grave indicativo de que diagnosticarlo de forma temprana es muy difícil.

Pese a esto, a continuación les dejamos los principales síntomas del cáncer de ovarios:

Inflamación abdominal

La inflamación abdominal puede comenzar a ocurrir de forma leve, con apenas un abdomen inflado levemente, hasta ocurrir una hinchazón regular que no se reduce.

Saciedad

La saciedad es otro de los principales síntomas que surgen cuando el cáncer se ha diseminado, sobretodo porque los órganos se encuentran inflamados. Este síntoma ocurre de forma regular, y va en aumento, hasta que el apetito se va y aún sin comer, el estómago se siente completamente lleno.

Adelgazamiento

Partiendo de los síntomas anteriores, la afectada comienza a bajar de peso de forma brusca, mostrando entonces un aspecto delgado con el abdomen inflamado. La pérdida de peso puede llegar a englobar hasta el 10% del peso normal, reducido en apenas algunas semanas.

Molestias en la zona pélvica

Siempre que el cáncer se haya ido diseminando de forma gradual, las molestias en la pelvis no tardan en llegar, generando desde leves molestias, hasta dolores regulares.

Estreñimiento

El estreñimiento es uno de los cambios intestinales que ocurren cuando existen células cancerosas regadas por la zona abdominal. Suele ser muy frecuente y en ocasiones viene acompañado de dolor.

Ganas de orinar frecuentes

Por último, otro de los síntomas principales del cáncer de ovarios, son las ganas frecuentes que surgen de orinar, generando así que la paciente se encuentre con ganas de orinar cada diez o quince minutos, incluso si la misma no toma líquidos de forma frecuente.

Todos estos síntomas pueden ser causados por diferentes patologías comunes, en donde destacan el estreñimiento normal, alguna infección o algún virus. Sin embargo, también pueden estar mostrando algo mucho más grave, como el cáncer, por lo que hay que tener en cuenta estos síntomas en todo momento, Lo ideal es visitar a un médico de forma inmediata si se cuenta con uno, o más de estos síntomas, sobretodo si los mismos persisten más de cuarenta y ocho horas.

Visitar a un médico es primordial y hay que tener en cuenta el hecho de contar con antecedentes familiares de cáncer, sobretodo si es de ovarios o de mama, ya que existe una conexión invisible entre el cáncer de mama y el cáncer de ovarios. Si se cuenta con factores hereditarios es necesario realizar chequeos de forma anual o semestral, sobretodo si se cuenta con alguno de estos síntomas.

Causas del cáncer de ovarios

Lamentablemente, a pesar de que esta es una de las preguntas más comunes de los pacientes, no se cuenta con una causa precisa que indique la razón por la cual aparece.

Ahora bien, de forma general, el cáncer comúnmente comienza cuando las células sanas tienen una mutación genética que las convierte en células cancerosas, las cuales comienzan a reproducirse de forma inmediata y descontrolada, causando tumores y masas sólidas.

El problema es cuando los tejidos cercanos son invadidos por estas células, que por lo general se desprenden del tumor inicial que se ha formado, y se disemina, causando una metástasis.

Tipos de cáncer de ovarios

Si bien el cáncer de ovarios es un tipo de cáncer general, el mismo se puede dividir en diferentes tipos, partiendo del tipo de célula en la cual comience a originarse el cáncer.

Los tipos de cáncer de ovarios, son los siguientes:

  1. Tumores epiteliales. Estos tumores son aquellos que se caracterizan por ser aquella que se van originando en la capa delgada del tejido que cubre por completo la parte externa de los ovarios. Por lo general, este es el tipo de cáncer de ovarios que ocurre en la gran mayoría de los casos.
  2. Tumores estromales. Por otro lado, están aquellos tumores que se van originando en el tejido ovárico que se caracteriza por tener células que se encargan de producir las hormonas. Estos tumores cuentan con la ventaja de poder diagnosticarse de forma temprana, en comparación con los otros tipos de tumores. Pese a ello, el porcentaje de frecuencia con el que aparece este tipo de cáncer, no suele ser demasiado alto.
  3. Tumores de células germinativas. Y por último, tenemos los tumores de células germinativas, los cuales son aquellos que aparecen en las células que producen los óvulos. No suele ser un tipo de cáncer demasiado frecuente, pero tiende a aparecer en mujeres jóvenes.

Cada uno de estos tipos de cáncer de ovarios cuenta con sus propias características y debe ser diagnosticado para poder establecer un tratamiento inmediato, con el fin de detenerla su proliferación.

Factores de riesgo

A pesar de que hemos mencionado que aún no se conoce una causa exacta para el cáncer de ovarios, en realidad existen algunos factores que son capaces de aumentar el riesgo de sufrir de esta enfermedad. Es importante tenerlos en cuenta, analizarlos y estudiarlos, con el fin de establecer una solución que se adapte a cada uno de estos. Si bien es complejo tratar de prevenir el cáncer, incluso de forma general, en realidad se puede reducir el riesgo de padecerlo si se mantienen controles semestrales o anuales, conociendo estos factores

Los principales factores de riesgo del cáncer de ovarios, son los siguientes:

  1. Edad. A pesar de que el cáncer de ovarios puede desarrollarse en cualquier mujer, sin importar la edad, este suele ser un factor de alto riesgo, sobretodo cuando las mujeres sobrepasan los cincuenta años. Inclusive, según estudios, los mismos han dado como resultado que este tipo de cáncer es más frecuente en el periodo de los cincuenta a los sesenta años de edad.
  2. Mutación genética hereditaria. En una pequeña cantidad de ocasiones, el cáncer de ovarios se origina por una extraña mutación genética hereditaria. Las mujeres que cuentan con estas mutaciones (genes), están más propensas a padecer de esta enfermedad.
  3. Síndrome de Lynch. El síndrome de Lynch cuenta con ciertas mutaciones genéticas que provocan este síndrome. A su vez, este tipo de patología cuenta con un vínculo estrecho con el cáncer de color. Esto genera que la mujer tenga más riesgos de padecer de cáncer de ovarios.
  4. Edad en la cual ha comenzado la menstruación. La edad en la cual comienza la menstruación es relativa e importante, así como la edad en la cual termina. Si la mujer entra en la menopausia antes de los cincuenta y dos años de edad, está más propensa a sufrir cáncer de ovarios, y este riesgo aumenta si la menstruación ha comenzado antes de los doce años.
  5. Otros factores. Existen otros factores, igual de relativos e importantes como los anteriores, en donde destacan el hecho de no estar embarazada, ni haberlo estado nunca; haber pasado por algún tratamiento de fertilidad; fumar tanto cigarrillos, como pipa o puros; utilizar cualquier dispositivo intrauterino o padecer de ovarios poliquísticos.

Todos estos factores son tan sólo un indicativo del aumento de riesgo que existe de desarrollar el cáncer de ovarios, y es necesario tenerlos siempre en cuenta, aumentando con ello las consultas médicas de control.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de ovarios?

Siempre que se sientan molestias, es necesario visitar al médico para comprender qué es lo que está ocurriendo en el interior del organismo femenino. Es ideal buscar soluciones a cualquier problema de forma rápida, sobretodo porque los síntomas en el vientre y en el abdomen femenino pueden ser signos de que algo malo está ocurriendo.

El médico tendrá que comenzar con un examen pélvico en donde primero comenzará examinando la parte externa de los genitales de la mujer. Una vez realizada esta exploración, deberá colocarse guantes y explorar con sus dedos la cavidad vaginal, haciendo presión en el abdomen para poder sentir tanto el útero, como los ovarios. Finalizado este examen, se deberán buscar anomalías en la cavidad interna, gracias a un espéculo.

De ser necesario, se deberán realizar otras pruebas más detalladas, como las ecografías o las tomografías computarizadas, tanto en el abdomen, como en la pelvis, con el fin de observar con imágenes un diagnóstico más certero. Con estos métodos se pueden observar los órganos internos y establecer su tamaño y condición.

Si se sospecha de un cáncer de ovario, se deberán realizar exámenes de sangre con el fin de detectar la CA 125, la cual es una proteína que suele encontrarse en las células de este cáncer, específicamente en la parte superior. Y, por último, para poder confirmar el diagnóstico, se realiza una cirugía con el fin de obtener pruebas del tejido y del líquido abdominal. Por lo general, esta cirugía no suele ser demasiado invasiva.

Estadios del cáncer de ovarios

Una vez realizado el diagnóstico, los médicos deberán buscar en qué estadio se encuentra el cáncer. Esto ayuda a determinar el pronóstico en el cual se encuentra el cáncer y cuáles son las mejores opciones de tratamiento.

Son cuatro los estadio de este tipo de cáncer, y son los siguientes: Estadio I (cuando el cáncer sólo se encuentra en uno o ambos ovarios; estadio II (cuando el cáncer se diseminó hacia la pelvis), estadio III (cuando el cáncer se propagó más allá de la pelvis) y estadio IV (cuando el cáncer ya se observa fuera del abdomen).

Tratamiento para el cáncer de ovarios

Partiendo del tipo de estadio en el cual se encuentre el cáncer de ovarios, se debe establecer el mejor tratamiento. Por lo general, la intensidad de este es el que varía según el estadio, ya que en la mayoría de las ocasiones se combinan la cirugía y la quimioterapia.

En la cirugía se busca extirpar ambos ovarios, además de también eliminar las trompas de Falopio, los ganglios linfáticos que se encuentren cerca, el epiplón y el útero. Estas son las zonas a las que comúnmente se disemina primero el cáncer de ovario, y lo ideal es eliminar cualquier rastro de células malignas en esta zona. Además, si el cáncer se encuentra en el abdomen, se deberá extirpar la mayor cantidad de células cancerígenas que se encuentren en esta zona. Sin embargo, la cirugía podría ser menos extensa siempre y cuando el cáncer se encuentre en estadio I.

Por otro lado, está la quimioterapia, la cual se debe aplicar luego de la cirugía, con el fin de eliminar cualquier cantidad de células malignas que hayan podido quedar en el organismo. El tipo de quimioterapia que se realiza en estos casos puede administrarse de diferentes maneras, según sea lo necesario.