Síntomas de la bronquitis

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Introducción

La bronquitis es una enfermedad que ataca a un gran número de personas alrededor de todo el mundo, sobretodo porque ataca a nivel respiratorio y puede ser el desenlace de diversas circunstancias comunes. En sí, la bronquitis consiste en una inflamación que sucede en el recubrimiento de los bronquios, los cuales a su vez son los que conectan la tráquea hacia los pulmones.

Si los bronquios se inflaman o se ven atacados por alguna infección en particular, esto genera que la cantidad de aire que entra en los pulmones, disminuya. Esto es lo que causa en el afectado una tos continua y con flema. Se le conoce particularmente como una bronquitis crónica siempre que la tos se vuelve persistente y no es debido a alguna enfermedad que esté causando la inflamación de los bronquios.

La mucosidad que se genera con la bronquitis (mejor conocida como la flema), es una sustancia que se caracteriza por ser espesa y pegajosa y que suele generarse en la parte interna de los bronquios.

Esta enfermedad es capaz de causar diversos síntomas, de los cuales hablaremos más adelante.

Causas de la bronquitis

La bronquitis es una enfermedad que no suele aparecer de la nada, por lo que se dice que siempre cuenta con una causa, aunque en ocasiones la misma es difícil de encontrar. Por lo general, aparece primero con una tos que no cede en ningún momento del día, y que es el primer indicio de algún resfriado mal curado.

Siempre que ocurren este tipo de situaciones, cuando existen gripes o resfriados mal curados, conforme el tiempo va pasando, esto va causando que los bronquios generen mucosidad y, por ende, los bronquios se inflamen y ocurra la bronquitis. Es importante siempre tener en cuenta que los resfriados no tratados de la forma correcta, pueden llegar a desencadenar enfermedades graves.

Por otro lado, la bronquitis también es comúnmente causada por diversos factores externos, agentes como virus, bacterias y gérmenes, en donde la Mycoplasma pneumoniae suele ser uno de los principales.

Además de esto, existen algunos factores de riesgo que influyen en la aparición de la bronquitis, y son los siguientes:

  1. Mantener contacto con polvos y ácaros.
  2. Mantener contacto con gases químicos durante un tiempo prolongado.
  3. Trabajar en lugares en donde los olores sean fuertes y persistentes, como los vapores químicos.
  4. La contaminación ambiental.
  5. Ciertas alergias e infecciones que pueden llegar a empeorar una simple gripe mal curada.

Incidencia de la bronquitis

Como decíamos con anterioridad, la bronquitis es una enfermedad realmente muy común y frecuente, que afecta a una persona de cada cien. Al año, el número de personas que han padecido bronquitis, al menos una vez, pasa de millones.

Esta enfermedad no mide a quien ataca, por lo que no tiene preferencias en cuanto a sexo o edad. Es muy grande el número de niños que se ven atacados con bronquitis de forma habitual, incluso aquellos que son menores de un año, ya que los bebés adquieren la enfermedad más rápido que cualquier otra persona.

En sí, a pesar de que la bronquitis ataca a cualquiera, es más común en los niños de cualquier edad, y en las personas mayores. Específicamente, en el caso de las personas adultas suele aparecer de forma frecuente en todos aquellos individuos mayores de cuarenta y cinco años, y suele ser frecuente en aquellas personas fumadoras, incluso si son fumadores pasivos.

Por otro lado, a pesar de que el sexo no influye en la bronquitis, según diversos estudios realizados a lo largo de los años, se ha llegado a la conclusión de que las mujeres corren con el doble de riesgo de padecer bronquitis que los hombres. Además de esto, no sólo los fumadores son capaces de adquirir la bronquitis, ya que todas aquellas personas que sufren de enfermedades pulmonares, también se ven afectadas por la bronquitis.

Síntomas de la bronquitis

La bronquitis es una enfermedad que genera síntomas de forma inmediata, sobretodo cuando la cantidad de mucosa generada pasa las cantidades mínimas. Esta enfermedad suele empeorar cuando la contaminación en el aire se encuentra en su máxima elevación, y más si el afectado es fumador o se encuentra en un ambiente en donde predominen los olores de la nicotina.

A pesar de tratarse de una enfermedad con síntomas muy molestos, una gran cantidad de personas suelen no prestar atención a la bronquitis y esperan hasta que la enfermedad ya ha avanzado en gran medida. Cuando esto ocurre, de forma errada y peligrosa, los pulmones de los pacientes se encuentran deteriorados y corren un riesgo muy alto de padecer problemas y dificultades al respirar.

Los síntomas de la bronquitis no son demasiado diferentes de cualquier otra patología similar, y son los siguientes:

Tos

La tos que afecta a todas las personas con bronquitis, suele ser aguda y persistente, pudiendo mantenerse durante largos periodos de tiempo, empeorando durante la noche.

Suele durar entre diez y veinte días.

Mucosidad

Como habíamos mencionado más arriba, la bronquitis genera una mucosa que se caracteriza por ser pegajosa, y que generalmente es incolora pero puede tomar un color amarillento o verdoso. Cuando esto ocurre, quiere decir que existe una infección por alguna bacteria.

Sibilancias

En ocasiones, la bronquitis puede llegar acompañada de ciertos silbidos agudos al respirar. Esto puede ser intermitente, lo que quiere decir que en ciertas respiraciones puede no aparecer. Es muy frecuente durante las horas de sueño.

Fiebre

Si existe una infección de por medio, puede ocurrir una cuadro muy leve de fiebre, que puede ser controlada fácilmente.

Dolor en el pecho

La bronquitis siempre viene acompañada de dolores en el pecho, que en ocasiones suele confundirse con presión. Esto puede durar todo lo que dura la enfermedad.

Falta de aliento

Cuando la bronquitis llega a ser grave, el afectado comienza a sentir una falta de aliento muy peculiar, incluso cuando se realizan actividades físicas comunes, como caminar pequeños tramos de espacio.

Tipos de bronquitis

A pesar de que la bronquitis es una enfermedad muy común, la misma se clasifica en dos tipos, que si bien son similares, las mismas cuentan con características individuales que permiten la diferencia entre cada uno de ellos.

Los tipos de bronquitis son los siguientes:

 Bronquitis aguda

La bronquitis aguda es aquella que es causada por alguna infección o por algún irritante pulmonar. Esto parte de aquellos virus que son los causantes de los resfriados comunes que atacan a las personas, así como las gripes. Partiendo de este hecho, se dice que cualquier gripe mal curada o resfriado no tratado, acaba produciendo una bronquitis aguda.

Cualquiera de estos virus causantes de estas enfermedades tan frecuentes, se encuentran en el aire, lo cual aumenta su posibilidad de atacar a un gran número de personas al mismo tiempo. A su vez, los virus se encuentran en el aire siempre que una persona ya contagiada, tose. Las pequeñas partículas de virus salen expulsadas a través del aliento y de la saliva del enfermo y se quedan suspendidas en el ambiente, hasta que ingresan en el organismo de otro individuo. Por otro lado, los virus también pueden ser contagiados a través de contacto físico y la mucosa del afectado.

En ocasiones menos frecuentes, la bronquitis aguda es capaz de ser producida por algunas bacterias, a pesar de que en mayor medida ocurre partiendo de un virus. Este tipo de bronquitis se caracteriza por durar una media de diez días como máximo, y a pesar de desaparecer la enfermedad, la tos puede llegar a durar otros diez días más en el organismo del afectado.

Sin embargo, por lo genera la gran mayoría de los casos de este tipo de bronquitis, suele desaparecer a los días, sobretodo cuando el individuo afectado cambia a un ambiente más saludable, alejado del polvo y del agente causal de la bronquitis.

Bronquitis crónica

Por otro lado, se encuentra la bronquitis crónica. Este es un tipo de bronquitis que se caracteriza por ser permanente y ser considerada grave. Esta es aquella que ocurre cuando la parte interna de los bronquios, además de tener mucosa en exceso, se encuentra completamente irritada e inflamada. Esto genera que las cantidades de mucosidad aumenten en gran medida.

Si se ha de establecer una causa principal para este tipo de bronquitis, se dice que el hecho de ser fumadores activos es la misma. Además, en estos casos los gérmenes, los virus y las bacterias suelen atacar de forma más fácil, debido a la irritabilidad de los bronquios.

Al tratarse de una enfermedad crónica, es necesario que la misma se diagnostique de forma precoz, con el fin de que se establezca un tratamiento lo más rápido posible y así detener la formación excesiva de mucosidad.

Diagnóstico

Una vez que el paciente comience a sentir los síntomas, es importante que el mismo visite a un médico, con el fin de que sus bronquios no se vean afectados a la larga, y sus pulmones no se comprometan. Lo ideal es buscar a un médico especialista en la materia y explicarle los síntomas.

El profesional deberá realizar un chequeo físico, y un análisis de los síntomas, con el fin de llegar a diversos diagnósticos. Por otro lado, deberá observar la mucosidad que se encuentra en los bronquios del paciente, con el fin de observar si existe una infección bacteriana de por medio.

El médico, además, deberá establecer una serie de preguntas que el paciente deberá responder, tales como si el mismo es fumador pasivo o activo o si se ha visto expuesto a algunos agentes externos, tales como el polvo o gases químicos.

Dentro de la exploración física, el médico deberá oír sonidos anormales que puedan encontrarse en los bronquios o en los pulmones del paciente, gracias al estetoscopio. Si el médico escucha un silbido al respirar, esto es un indicio de que pueda estar ocurriendo una bronquitis.

Por otro lado, se recomienda realizar una radiografía de tórax o una punción pulmonar para poder confirmar el diagnostico y así establecer un tratamiento correcto y eficaz.

Tratamiento para la bronquitis

Una vez realizado el diagnóstico, el médico deberá proceder inmediatamente a tratar la irritación existente en los bronquios, con el fin de que la formación de mucosa disminuya y los pulmones puedan recibir la cantidad suficiente de oxígeno. Para lograr esto, es ideal recetar antibióticos específicos y medicamentos broncodilatadores.

Lo ideal y necesario es disminuir los síntomas, con el fin de que el paciente pueda respirar mejor. Además, es de suma importancia el reposo y la ingesta de mucha cantidad de líquido. Si se cuenta con fiebre, se debe recetar algún medicamento específico para bajar la temperatura.

La mucosidad puede aliviarse con la ayuda de un humidificador o de vapor. Además, se requieren métodos especiales para tratar la tos, dependiendo de la intensidad de la misma. Y por último, es necesario que se eviten lugares con olor fuertes y la nicotina.

¿La bronquitis se puede prevenir?

Lamentablemente, aún no existe una forma completamente eficaz para evitar una bronquitis, independientemente de que la misma sea crónica o aguda. Pese a esto, se pueden establecer algunas pautas a seguir con el fin de evitar un contagio por virus o algún otro método que contribuya a que la bronquitis ocurra.

Las recomendaciones preventivas para lograr, son las siguientes:

  1. Evite por completo el humo de cigarro o tabaco. Sin importar si eres un fumador activo o pasivo, este paso es necesario para poder evitar una posible bronquitis. Si eres un fumador, consigue algunos métodos que te ayuden a dejar el vicio por completo.
  2. Evita cualquier tipo de irritante pulmonar: polvo, gases, vapores y cualquier otro agente que contamine el ambiente en el cual te encuentres.
  3. Mantén tus manos limpias en todo momento, sobretodo luego de haber tocado alguna superficie común. Recuerda que todo tiene bacterias y es necesario evitarlas, y comenzar por las manos es lo fundamental. Esto ayudará a evitar las infecciones virales y bacterianas.
  4. Si alguna persona cercana a ti se encuentra enferma con gripe o resfriado, evita por completo estar cerca de ella. No olvides que una de las causas principales de la bronquitis, es una de estas enfermedades mal tratadas o no tratadas en lo absoluto.
  5. Mantén una alimentación saludable y realiza ejercicios de forma habitual, para que tu cuerpo comience a inmunizarse y pueda evitar diversas enfermedades comunes.

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