Síntomas de bronquiolitis en bebés

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Introducción

La bronquiolitis –también conocida como bronquitis– es una de las enfermedades pulmonares más conocidas en el mundo y que se caracteriza por inflamar los bronquios (es decir, la trama de canales que conectan la tráquea a los pulmones). Es una afección muy común en los niños, y en especial en los bebés, sin embargo, los adultos también pueden contraer la enfermedad si están expuesto al virus.

Actualemente la bronquilitis es tratada con mucho cuidado cuando se trata de niños, dado que los síntomas suelen ser más intensos en ellos. Por suerte, los métodos para tratar la enfermedad han ido evolucionando, lo que hace que sea mucho más sencillo tratarla.

En la mayoría de los casos, los bebés (o niños entre 4 a 8 años) son los más propensos a sufrir de esta enfermedad, por esa razón, en el siguiente artículo te explicarémos cuáles son los síntomas en los bebés, sí existe un tratamiento (médico o casero), las posibles causas y mucho más.

¿Qué es la bronquiolitis?

La bronquiolitis es una afección que altera el comportamiento de las vías respiratorias, inflamando el conducto que une la tráquea con los pulmones, congestionando los bronquios. Suele transmitirse por medio del aire, el contacto con saliva o moco de una persona que ya está infectada con el virus VRS (Virus Respiratorio Sincitial).

Los bebés de menos de 12 meses de edad son los más propensos a adquirir el virus, en especial durante los climas fríos. Suele comenzar como un simple resfriado, pero luego de dos a tres días, los síntomas se van incrementando hasta dificultar la respiración del menor.

La enfermedad ­–si es detectada a tiempo– puede ser tratada como un resfriado común, sin embargo, si el bebé es expuesto a cambios bruscos de temperatura, o no es llevado a un médico para aliviar los primeros síntomas, es probable que la bronquiolitis se agudice, y ya en ese punto se requerirá hospitalización.

Esta enfermedad pulmonar ataca a niños y adultos por igual, pero dependiendo del tipo bronquiolitis que el paciente presente, el médico deberá tomar medidas para minimizar los síntomas y garantizar la pronta recuperación del paciente. A continuación te mostraremos los tipos de bronquiolitis que hay y sus causas.

Tipos de bronquiolitis y sus causas

Existe dos tipos de bronquiolitis, y a pesar que los bebés sólo son propensos a adquirir uno de ellos, si los síntomas persisten y no son tratados correctamente, el bebé corre el riesgo de sufrir el tipo más peligroso. Conocer el tipo de bronquilitos es importante a la hora de saber cómo atacar la enfermedad, sin embargo, lo ideal es que sea un médico o pediatra que se encargue de analizar qué tipo de bronquiolitis está padeciendo el bebé. A continuación te mostramos los dos tipos de bronquiolitis y sus causas:

Bronquiolitis viral y sus causas

Este tipo de bronquiolitis es la más común entre las dos y suele afectar principalmente a los bebés (los adultos también, pero su efecto suele ser más suave) y es causado por un virus que entra por las vías respiratorias.

Este virus infecta el conducto respiratorio hasta entrar al organismo. Su principal objetivo es desafiar al sistema inmunológico del bebé, y si este es muy debil, el menor sufre el riesgo se sufrir influenza. Es por esto último que desde temprana edad los bebés deben consumir vitaminas que le ayuden a tener el sistema inmunológico fuerte, porque de lo contrario no podrá enfrentar cualquier enfermedad.

Bronquiolitis obliterante y sus causas

A pesar que no suele ser muy común en los bebés –los adultos son más propensos a contraer este tipo de bronquiolitis–, si este se ve afectado por esta enfermedad, el riesgo puede llegar a ser mortal. Por lo general, su causa suele ser poco conocida, pero ha sido asociada con los siguientes factores:

  • Debido a vapores que contengan agentes químicos, tales como: amoníaco, cloro o lejía.
  • Por medio de una infección respiratoria.
  • Debido a una reacción alérgica a un medicamento en específico.

Síntomas de bronquiolitis en bebés

Los síntomas de bronquiolitis en bebés suele variar según sea el caso (y el tipo). Es importante destacar que la enfermedad inicia como un resfriado común, pero luego de varios días la afección va evolucionando hasta afectar los bronquios, por este motivo es importante identificar los indicios para saber que no es un resfriado común y acudir a un médico rápidamente. A continuación te mostraremos los síntomas de bronquiolitos en bebés según el tiempo:

  • Dos a seis días después de haber contraído el virus VRS:
    • Mucosidad leve.
    • Obstrucción en la vía respitoria externa (la nariz).
    • Fiebre leve.
    • Deshidratación.

  • Dos a cuatro días despues de haber presentado los primeros síntomas:
    • Tos intensa y frecuente.
    • Dificultad para respirar.
    • Fiebre intensa.
    • Deshidratación.
    • Sibilancia al respirar (como el sonido de un pitido).
    • Dolor en el pecho.
    • Sensación de cansancio al respirar.
    • Crépitos en los pulmones.
    • Aleteo nasal.
    • Falta de apetito.
    • Los labios y los dedos se tornan de un color azulado.

Cabe destacar que si el menor es mayor de dos años, es probable que los síntomas sean similares a los de un resfriado común, a diferencia de los menores de 2 años –específicamente los bebés–, dado que estos tienen las vías respiratorias más pequeñas, por ende, al momento contraer el virus, estas se tornan más pequeñas por la mucosidad. Ten en cuenta que los bebés son más propensos a adquirir enfermedades respiratorias; su organismo aún es débil y los factores de riesgo de padecer una enfermedad pulmonar como la bronquiolitis puede llegar a ser mortal. Por esta razón a continuación te mostraremos los riesgos que puede llegar a sufrir un bebé si ha sido contageado con el virus VRS.

Factores de riesgo de padecer bronquiolitis en bebés

¿La bronquiolitis puede llegar a ser mortal en los bebés? ¿Sus síntomas son graves? Esta y más preguntas rondan la cabeza de las madres cuando detectan que su bebé no está sufriendo de un típico resfriado. Cuando esta enfermedad es tratada a tiempo, es decir, luego de dos a seis días de haber contraído el virus, hay grandes posibilidades de que el cuadro no se complique. Sin embargo, tomando en cuenta que el sistema inmunológico de los bebés no tiene la suficiente fuerza para combatir contra un virus como el VRS, es casi probable que la enfermedad se complique de un momento a otro.

Esta enfermedad suele tener una duración de entre siete a diez días, cuando sus síntomas son leves y el menor puede ser asistido en su casa. No obstante, durante el tercer o cuarto día los síntomas pueden empeorar, y es ahí cuando los padres deben hospitalizar al menor.

El tiempo de curación va entre dos a cuatro semanas, y durante este tiempo cada uno de los síntomas se irán minimizando. Aunque en varios casos, algunos menos aún presentaban una leve tos luego de haber transcurrido las dos semanas. En cualquier caso, hay que esperar un tiempo para ver una recuperación general en el menor, dado que los pulmones deben ir expulsando la mucosidad gradualmente. Por lo tanto, hay que mantener la calma y procurar no alterar el tratamiento, seguirlo al pie de la letra para poder obtener resultados satisfactorios.

Cuándo acudir a un médico

Es imposible decir cuándo es el momento ideal para acudir a un médico. Por lo general, cuando un bebé presenta señales de que algo no anda bien, este debe ser llevado de inmediato a un pediatra. ¿Cuándo acudir a un médico? Cuando el bebé está presentando los primeros síntomas (tos, mucosidad leve, fiebre, dificultad para respirar, obstrucción de las vías respiratorias y fatiga) es el momento ideal para acudir a un médico.

Esta enfermedad suele ser lenta, pero luego de cinco días, las vías respiratorias estarán obstruídas por moco y la salud del bebé empeorará drásticamente. Como se mencionó anteriormente: las vías respiratorias de un bebé son más pequeñas que la de un niño mayor de 2 años (o un adulto), por ende, cuando los pulmones comienza a llenarse de moco, el bebé corre el peligro de morir.

Tratamiento contra la bronquiolitis en bebés

El tratamiento contra la bronquiolitis varía según el tipo que tenga el paciente. En ocasiones el médico evalua si la condición del paciente es apta para que realice el tratamiento en casa, o si debe ser hospitalizado. El tratamiento en casa cambiará un poco al tratamiento aplicado en un hospital, puesto que si el paciente requiere hospitalización es porque su estado de salud no es el mejor.

El panorama cambia cuando el paciente es un bebé. Los tratamientos en la casa han demostrado ser muy útiles si se llevan a cabo con rapidez, pero si al momento de acudir al médico por primera vez, el menor ya lleva días con los síntomas, es probable que requiera de asistencia médica por las siguientes 48 horas.

La bronquiolitis es una enfermedad causada por un virus (y no por una bacteria), por lo tanto, los antibióticos no serán parte del tratamiento. Por lo tanto, a continuación se mencionará alguno de los síntomas y las cosas que se pueden hacer para tratarlas:

  • Fiebre: La fiebre será uno de los síntomas más frecuentes en el menor, por ende, a este se le deberá suministrar antitérminos para combatir la fiebre o, en su caso, usar telas empapadas en agua (a temperatura ambiente) y colocarlas en las zonas de calor del menor (frente, cuello, axilas, entre otros). Y, en casos donde la fiebre sobrepasa los 39º, los padres pueden bañar al menor por unos minutos con agua para regular la temperatura.
  • Deshidratación:Además de la leche, el bebé deberá consumir agua con mucha frecuencia, así como jugos naturales o sueros, dado que la fiebre y el malestar general irán deshidratando su cuerpo.
  • Obstrucción de la nariz: Este síntoma es muy común y hay difentes formas de tratarlo. La primera es realizar un lavado nasal con la ayuda de un suero fisiológico y, la segunda, es colocar al bebé es superficies (preferiblemente su cuna o la cama) un poco inclinada para que su cabeza quede más alta. También puedes optar por colocar VapoRub en el pecho y en los bordes de la nariz. Este ungüento le ayudará a respirar mejor porque tiene un olor mentolado; un olor que le relajará las vías respiratorias.
  • Falta de apetito: El malestar que le ocasionará la bronquiolitis hará que el menor tenga menos apetito, por lo tanto, lo mejor que se puede hacer es darle de comer alimentos blandos, como sopas, pures, entre otros, y en porciones más pequeñas.
  • Dolor en el pecho: Dado que el bebé estará tomando muchos medicamentos, es muy poco probable que el médico le suministre un medicamento para el dolor. Una forma de ayudar a minimizar el dolor es recostar al bebé boca abajo (en su cuna, cama o en las piernas de una persona) y con la palma de la mano estendida, comenzar a hacerle masajes en la espalda. Esto ayudará con el dolor del pecho y, al mismo tiempo, ayudará a los pulmones a descongestionarse.
  • Dificultad para respirar: El uso de Broncodilatadores no suele ser muy común en casos de bronquiolitis (es más común en el asma, por ejemplo), sin embargo, como esta enfermedad es grave en los bebés, en ocasiones los médicos recetan el uso de estos inhaladores para ayudar a relajar los bronquios del menor. Casi siempre se receta un inhalador de acción rápida, para que en menos de 5 minutos el bebé ya pueda respirar con normalidad. En los bebés se suele utilizar un nebulizador (con una dosis de medicación establecida) para suministrarle oxígeno, pero este método sólo se puede aplicar cada cierto tiempo.

Cómo prevenir la bronquiolitis en los bebés

El virus VRS se puede contagear muy facilmente, ya sea a través de un resfriado, saliva o moco de otra persona que esté infectada. Al momento de prevenir la enfermedad es importante tomar medidas para el cuidado del bebé, tales como:

  • Lavarse las manos con frecuencia si se va a tocar algún objeto que le pertenezca al bebé o que este pueda llevarse a la boca, tal como: biberón, chupón, juguetes para los dientes, entre otros.
  • Evitar la guardería si se está en época de epidémia.
  • Mantén al bebé en casa durante la enfermedad.
  • Evitar el contacto con niños que tenga gripe. El hecho de que un niño tenga gripe puede ser sinónimo de que tenga bronquiolitis, dado que los síntomas son mucho más leves a medida en que el paciente es mayor. Claro está, esto no significa que cada persona que tenga síntomas de gripe es porque tiene la enfermedad, pero es mejor prevenir que lamentar.
  • Evitar las salas de emergencia en los hospitales o centros sanitarios porque ahí suelen llegar personas contageas de muchas enfermedades y el bebé puede contraer un virus o bacteria rápidamente.
  • Evitar el consumo de tabaco o la exposición al humo porque esto puede maximizar los efectos de la enfermedad.
  • Evitar los olores fuertes. Ya sea por medio de colonia, champú, desinfectante o cloro, si el bebé está expuesto a olores muy fuertes, se le dificultará aún más la respiración.

La bronquiolitis es una enfermedad que hay que atacar rápidamente, porque sus efectos pueden llegar a ser letales en los bebés. Hoy en día existen diferentes tipos de bronquiolitos y, dependiendo de la gravedad del cuadro, los médicos recurren a medidas especiales para radicar por completo los síntomas de la enfermedad.

El proceso de curación es lento, dado que el sistema inmunológico del bebé es débil, lo que da pie a que existe una complicación. Por suerte, si la enfermedad es detectada en los primeros días –cuando los síntomas son iguales a los de un resfriado común–, el bebé no tendrá que pasar por un tratamiento doloroso y tardío.

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