Síntomas del astigmatismo

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Introducción

Actualmente, el número de personas que utilizan gafas o que sufren de problemas de visión, es increíblemente alto, y es que esto pareciera ser una ley de vida. Sin embargo, la realidad es que todo tiene una razón de ser, y todos los problemas oculares más comunes tienden a ser hereditarios, y no adquiridos, a pesar de que forzar la vista es tarea común en cualquier país.

El astigmatismo es un problema ocular muy común, siendo este uno de los principales a nivel internacional. Este consiste en un problema de refracción muy común que es generado por un defecto en la córnea, específicamente en su forma. Hablando de forma más detallada, el problema surge cuando la luz que entra del ojo hacia un objeto, cambia de posición. A esto se refiere con ser un problema refractario, ya que los rayos de luz se van desviando al pasar a través de la córnea y el cristalino.

En sí, el síntoma principal del astigmatismo es la visión borrosa, la cual aparece debido a que la luz que llega de los objetos se enfoca en diversas partes de la retina. Se dice, además, que el astigmatismo más que un problema, es un defecto que acaba impidiendo una visión clara, independientemente de en dónde se encuentre el objeto que se está observando.

Al decir que la córnea tiene un defecto en su forma, nos referimos a que la misma debería ser redonda, siendo esta su forma original, y en el caso del astigmatismo esta se vuelve chata en los polos y diversas curvaturas aparecen, impidiendo el enfoque correcto de las cosas. La distorsión de las imágenes van a depender del tipo de astigmatismo que se esté padeciendo y del tamaño y la distancia del objeto que se esté intentando observar.

Según algunos estudios realizados con el fin de entender la enfermedad, se ha llegado a la conclusión de que el astigmatismo es uno de los problemas de visión que menos comprensión tiene. Este suele ser muy similar a la miopía, y a la hipermetropía.

Siendo más específicos, el astigmatismo no es precisamente una enfermedad, ya que se considera más como un problema del ojo siempre que se necesite enfocar algo en especial. Los puntos de enfoque se realizan tanto en la parte de delante de la retina, como en la parte de atrás, lo que impide que una imagen precisa se observe desde un único punto de enfoque. De este punto comienza la visión borrosa.

Tipos de astigmatismo

El astigmatismo no tiene tan sólo una base, sino que a partir de esta parten otras clasificaciones que ayudan a medir cuál es la diferencia entre un astigmatismo, y otro. Esto quiere decir que a pesar de ser este un problema de visión común y básico, puede llegar a ser distinto en los afectados.

Partiendo de este hecho, se dice que existen tres tipos de astigmatismo principales, además de otras clasificaciones. A continuación les hablamos sobre los principales tipos de astigmatismo existentes hoy en día:

  1. Astigmatismo miópico. Este tipo de astigmatismo es aquel que se caracteriza por enfocar de forma miope, independientemente de si es uno, o dos medianos principales. Cuando se trata de ambos meridianos, esto surge en diferentes grados, y comienzan los problemas de enfoque.
  2. Astigmatismo hipermetrópico. Al igual que en el caso anterior, esto puede ocurrir partiendo de un meridiano, o de ambos, pero enfocando de forma hipermetrópica, tal como nos lo indica su nombre. Del mismo modo, cuando se enfoca desde ambos meridianos, el grado suele ser distinto en cada uno de ellos.
  3. Astigmatismo mixto. En este caso, muy peculiar, cada meridiano enfoca de forma distinta, uno de ellos de forma miope, y el otro de forma hipermétrope.

Existe otro método para clasificar el astigmatismo, mucho más común que el anterior, aunque no tan principal.

  1. Astigmatismo regular. En el caso del astigmatismo regular, se dice que los meridianos se caracterizan por ser completamente perpendiculares entre sí mismos, formando un ángulo de 90º.
  2. Astigmatismo irregular. Y por otro lado, está el astigmatismo irregular, el cual es aquel que se caracteriza por contar con ambos meridianos desiguales entre sí.

De ambos, en la gran mayoría de los casos, el astigmatismo que casi siempre ocurre es el regular.

Causas del astigmatismo

Como ya hemos mencionado, el astigmatismo es un problema corneal muy común que afecta a un gran número de personas en todo el mundo. Sin embargo, aún no se ha logrado establecer una causa verdaderamente específica para que este hecho ocurre. Y es que, si de hablar de causas se trata, se dice que el astigmatismo es causado por diversas irregularidades en la forma de la córnea. Sin embargo, estas irregularidades no tienen una verdadera causa establecida.

Pese a ello, algunas investigaciones han llegado a la conclusión de que uno de los factores de riesgo más notables y particulares de este problema de visión, son los genes, y es que esta patología podría llegar a ser hereditaria. Por otro lado, otro factor de riesgo es alguna cirugía de trasplante de córnea, ya que el astigmatismo ha llegado a aparecer luego de esta, y luego de una cirugía de cataratas, sólo que en menos medida.

Síntomas del astigmatismo

Si bien el astigmatismo es un problema de visión en donde el principal síntoma es ver borroso, peculiarmente este no es el único, por lo que para realizar un diagnóstico certero se deben analizar todos los síntomas y visitar al médico. Antes de hablar de cómo se diagnostica este problema ocular, hablaremos de los principales síntomas o señales de alerta que aparecen tras sufrir de astigmatismo, siempre que el problema vaya más allá de lo leve.

Cuando el astigmatismo es leve, se caracteriza por no mostrar síntomas más allá de un ligero problema al enfocar algunos objetos, generalmente aquellos que se encuentran lejos del rostro.

Los síntomas principales del astigmatismo son los siguientes:

Percepción distorsionada de los objetos

En muchos casos, sin importar la distancia a la cual te puedas encontrar de aquello que quieras enfocar, comienza una percepción completamente distorsionada de lo mismo. Para explicarme por medio de un ejemplo más claro, las personas con astigmatismo puede llegar a observar algunos objetos como si los estuviesen viendo a través de un cristal.

Se puede determinar cuál es el objeto que se está observando, quizás por su forma, pero no verlos de forma clara.

Poca visualización de detalles

Además de ver borroso algunos objetos, llega un momento en el problema en el cual ni porque esté delante del rostro el objeto, se pueden observar los detalles del mismo. Esto ocurre cuando no se cuenta con ningún medio de tratamiento para el astigmatismo, entiéndase como gafas, siendo este el más habitual.

Dolor de cabeza

Los dolores de cabeza son comunes siempre que existen problemas de visión. Esto ocurre porque los ojos no pueden realizar su tarea de forma correcta y se obligan a forzarse más de lo habitual. Esto manda mensajes al cerebro para que fuerce los ojos a buscar una mejor visualización, lo que acaba generando presión y dolores frecuentes.

Dolores oculares

Los dolores oculares parten del mismo problema, de tener que forzar la vista en un intento de enfocar adecuadamente. Estos dolores pueden ser intermitentes o persistentes, dependiendo del grado de visibilidad y enfoque con el que se cuente. Además, mientras se tenga un tratamiento para el astigmatismo, estos dolores pueden volverse muy poco usuales.

Enrojecimiento de los ojos

El hecho de mantener los ojos rojos puede deberse a muchas situaciones, partiendo de la irritabilidad, y pudiendo llegar a ser por el astigmatismo, y es que a pesar de que este síntoma no afecta a todas las personas con este problema, suele ser muy común en ciertos casos. Bien sea porque la vista se está esforzando en exceso, o porque forma parte del nivel del problema.

Picor y escozor

Estos síntomas suelen ser muy comunes cuando el astigmatismo no se ha diagnosticado y, por ende, no exista ningún tipo de ayuda que detenga los síntomas y ayude a visualizar mejor. Partiendo de este hecho se dice que a pesar de no ser una enfermedad, este problema ocular debe ser tratado de forma precoz, ya que a la larga genere más problemas.

Otros síntomas

Partiendo también de no tratar el astigmatismo, comienzan a generarse otros síntomas, menos comunes pero capaces de aparecer de forma común si no se controla el astigmatismo. Estos síntomas son diversos mareos, dolores en el cuello que pueden variar en intensidad, sensación de arena en los ojos, problemas para dormir debido al dolor y problemas al intentar cambiar de visión.

Para ser más específicos, la gran mayoría de estos síntomas se deben a todo el esfuerzo muscular que tiene que realizar el ojo para poder enfocar mejor, incluso si no lo logra. Esto surge tras un mensaje automático que se envía al cerebro para intentar acomodar el cristalino, siendo este la lente principal y natural de ojo. La elasticidad original de este lente es el que permite el punto de enfoque correcto.

Si el paciente además de sufrir de astigmatismo, sufre también de algún grado de hipermetropía, los síntomas anteriormente mencionados se agravan y surgen de forma común.

No debemos olvidar que el astigmatismo no es una enfermedad, específicamente, pero sí un problema ocular que suele afectar a un gran número de personas, pudiendo comenzar en la infancia. Hoy por hoy, el número de niños que utilizan gafas por problemas de visión ha ido aumentando conforme van pasando los años, conformando una cifra abrumadora. Sin embargo, es recomendable utilizar lentes y corregir estos problemas desde temprana edad, ya que de este modo el músculo ocular no realizará demasiado esfuerzo, lo que reduce los síntomas a temprana edad.

Lamentablemente, prevenir el astigmatismo es imposible, por lo que no existe una forma de realizar esto. Lo único que se puede lograr es diagnosticarlo de forma precoz y atacar el problema desde sus comienzos.

¿Cómo se diagnostica el astigmatismo?

Una vez que los síntomas comiencen, incluso si sólo surge la falta de enfoque, es necesario visitar al médico. Como hemos venido mencionando a lo largo del artículo, si bien no se puede prevenir este problema, es importante tratarlo rápidamente, y esto se logra tras realizar un diagnóstico precoz.

Este problema ocular se observa claramente tras realizar una prueba común en el oftalmólogo, y en ocasiones se descubre en consultas de rutina a las cuales los pacientes van tan sólo por rutina. En estos casos el astigmatismo recién está comenzando y no pasa de ser leve.

La retinoscopía es uno de los exámenes de visión que principalmente ayudan a detectar el astigmatismo y el grado en el cual se encuentre. Este consiste en alumbrar el ojo e introducir un conjunto de lentes entre el mismo y la luz. Sin embargo, esta prueba se considera como preliminar, por lo que se debe optar por la realización de una refracción manual, con la cual se podrá observar al 100% la córnea y el astigmatismo, de poseerlo.

Esta prueba es aquella que consiste en la colocación de un foróptero frente a los ojos del paciente, mismo instrumento que va colocando diversos lentes frente a los ojos, con el fin de que tanto el paciente como el médico, puedan comparar cada visualización. La intención es observar con cuál lente se ve con más nitidez, a medida que van pasando diversas pruebas en la pantalla. El paciente deberá ser honesto en cuanto a las preguntas, con el fin de determinar el grado de astigmatismo que tenga y poder establecer un tratamiento que mejore la vista y detenga los síntomas.

¿Cómo debe tratarse el astigmatismo?

El astigmatismo, como la gran mayoría de los problemas oculares, puede ser tratado partiendo de un diagnóstico, y tal como otros problemas de este mismo tipo, se puede solucionar partiendo de diversos tratamientos.

Por lo general, lo primero y más recomendable es la utilización de gafas correctivas, cuya fórmula se adapte a cada paciente. Es uno de los métodos más utilizados hoy en día, a pesar de que no siempre se vea bien aceptado por no ser estéticamente llamativo. Pese a esto, muchos pacientes optan por este método.

Por otro lado, partiendo de esta incomodidad, otra de las alternativas más utilizadas son los lentes de contacto, los cuales cumplen con la misma función que las gafas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta opción requiere de higiene, dependencia de uso y mucho cuidado, por lo que si bien es aceptado estéticamente, es poco práctico.

Por otro lado, para quienes lo deseen, siempre está la cirugía correctiva con láser, siendo esta la más recomendada por los expertos y profesionales en la materia, ya que corrige el problema de raíz y evitar la utilización de gafas o lentes de contacto. Sin embargo, es un tratamiento costoso, por lo que no todos los pacientes pueden optar por ella.

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