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Síntomas de la ansiedad

Introducción

La ansiedad es un mal necesario en diversas situaciones, ya que a pesar de ser un trastorno y un problema en la mayoría de las ocasiones, en cierto nivel y circunstancias en donde se le controle, nos ayuda a estar alertas ante diversas actividades o situaciones que podrían ser relativamente peligrosas. Esto quiere decir que sentir ansiedad leve o moderada es capaz de ayudarnos a mantenernos centrados ante lo importante y ayudarnos a superar las adversidades.

Sin embargo, el verdadero problema comienza cuando este mecanismo responde de forma exagerada en nuestro sistema, y comienza a funcionar de forma incorrecta. En otras palabras, esto quiere decir que los ataques de ansiedad pueden ocurrir incluso en situaciones que no presentan ningún tipo de peligro para nadie, y aún así los síntomas comienzan de forma brusca, comenzando por sentimientos de paralización y debilidad. Esto, con el tiempo, va deteriorando con todo el funcionamiento fisiológico y psicosocial del individuo.

Es justo en ese punto, cuando la ansiedad ya se vuelve desproporcionada, intensa y prolongada, además de repetitiva, cuando se comienza a considerar un trastorno que hay que tratar médicamente.

¿Cómo es que aparecen los síntomas?

Cuando un individuo se encuentra en una situación de peligro o que supone gravedad para su entorno, de forma automática el cuerpo se pone alerta. Cuando esto ocurre, el cuerpo manifiesta una serie de síntomas que ayudan a que este peligro sea afrontado. Esta respuesta es lo que se conoce como la ansiedad. Es una respuesta normal, siendo catalogada como una emoción de nos ayuda y nos sirve como mecanismo de supervivencia.

Sin embargo, cuando hablamos de un trastorno de ansiedad, las cosas se vuelven desproporcionadas en estos casos, y los síntomas aparecen sin control por la respuesta que ofrece el organismo ante situaciones cotidianas que de forma inconsciente se vuelven peligrosas en los individuos que sufren este trastorno. Los miedos que aparecen en estos individuos son subjetivos y poco razonables, lo que resulta difícil de entender para otras personas y para el mismo individuo.

Partiendo de este hecho es que se dice que el trastorno de ansiedad debe ser tratado por un médico especialista, con el fin de que el mismo le oriente al afectado a entender qué es lo que está ocurriendo y establezca un tratamiento correcto para poder tratar la ansiedad.

¿Qué causa la ansiedad?

Existen diferentes causas que pueden desencadenar un ataque de ansiedad, incluso si las mismas se desconocen, y es que estas pueden ir desde una circunstancia, hasta una causa genética.

Veamos cuáles son las causas principales del trastorno de ansiedad:

Causas genéticas

Aunque no se hable demasiado de la parte hereditaria, la ansiedad es un trastorno que puede heredarse a través de los genes. Sin embargo, es importante mencionar que incluso una persona que comúnmente no siente ansiedad por naturaleza, puede desarrollar un sentimiento de pánico ante situaciones de poca tensión o incertidumbre.

Causas circunstanciales

La ansiedad es un mecanismo que puede surgir ante diversas situaciones, generalmente hechos traumáticos, como sustos, atracos, incendios, choques automovilísticos, entre otros. En ocasiones este sentimiento desaparece a los días, o bien, a los años. Es necesario observar bien los síntomas para poder establecer si es un trastorno o una reacción post traumática.

Consumo de drogas

Existen drogas específicas, en las cuales destacan las anfetaminas, que provocan ataques moderados de ansiedad. Estos pueden convertirse en un trastorno siempre que se abuse de estas sustancias. Por otro lado, se considera que en ocasiones la cafeína excesiva también genera estos ataques.

Síntomas de la ansiedad

La ansiedad es un trastorno que se refleja tanto a nivel físico, como a nivel emocional, por lo que sus síntomas pueden llegar a ser muy variados, pero bajo un mismo prototipo. Antes de hablar de ellos, es necesario destacar el hecho de que no en todos los individuos sucede de la misma forma, por lo que los síntomas no atacan a todas las personas de la misma forma.

Resulta necesario comprender ambos tipos de manifestaciones, para poder detectar el problema y acudir al médico con una serie de síntomas ya establecidos tanto por el mismo individuo como por los que lo rodean. Por otro lado, cuando la ansiedad ataca a personas que tengan una enfermedad de cualquier tipo, este trastorno suele empeorar dicha enfermedad. Las manifestaciones pueden ser físicas, psicológicas, de conducta, intelectuales y sociales.

A continuación les hablamos sobre los principales síntomas de la ansiedad:

Desasosiego e intranquilidad

Este síntoma suele ser uno de los principales y moderados, y es aquel que engloba al afectado en una sensación de nerviosismo permanente, incluso cuando no existe una circunstancia real que amerite esta sensación.

Taquicardia y dolor de pecho

Las taquicardias son otro síntoma principal de los trastorno de ansiedad, y junto a esto llega el dolor en el pecho. Esto suele aparecer sin ninguna explicación aparente salvo el ataque de ansiedad, y suele ser sumamente desagradable para quienes los padecen.

En ocasiones, cuando no se conoce la causa, suele ser confundido con aluna enfermedad cardíaca, lo que asusta aún más al afectado, acelerando sus emociones y manifestando más taquicardias debido a la ansiedad por el miedo a la enfermedad.

Estas palpitaciones surgen cuando el aire en los pulmones entrande forma brusca y excesiva, haciendo que se pongan más grandes, chocando con las costillas y generando tensión muscular.

Dificultad para respirar

La gran mayoría de las personas que sufren de ansiedad, sienten una gran dificultad para respirar. Pero no sólo una falta común, sino como si tuviesen una almohada en el rostro que les impide tomar bocanadas de aire. Este síntoma suele ser uno de los más angustiantes y significativa de todos.

Mareos

Los mareos suelen ser el síntoma que otorga inestabilidad física y psicológica en los individuos que se ven afectados por este trastorno, generando un miedo al desmayo que acelera la ansiedad común que sienten de forma general. Esto ocurre debido a la hiperventilación que resulta del miedo irracional hacia las situaciones comunes.

Aprensión

La aprensión se refiere a una preocupación excesiva y constante ante situaciones comunes que no requieren de esta sensación. Además, surge también por la gran cantidad de pensamientos negativos que surgen en el individuo.

Baja autoestima – depresión

Este suele ser uno de los síntomas más notables, tanto de forma física, como de forma psicológica, que suelen presentar los individuos al sufrir de ansiedad. Esto, a su vez, desencadena otra serie de síntomas como el cansancio, la desmotivación, el exceso de sueño (o de insomnio), la irritabilidad constante, etc.

Problemas de sueño

Partiendo no sólo de la ansiedad, sino también de otras consecuencias de este trastorno, como lo es la depresión, pueden surgir problemas de sueño prolongados. Como la falta de sueño, o el exceso de pesadillas. Esto último parte de la preocupación y de los pensamientos negativos.

Tensión corporal

La ansiedad genera que el cuerpo del individuo se vea siempre en tensión, volviéndose rígido y resistente ante roces y situaciones cotidianas. Esto acaba generando que se produzca una fuerte incapacidad de relajo y fuertes dolores de cabeza y de espalda. Esto, a su vez, provoca fuertes dolores en todo el cuerpo, periodos de estrés y rigidez en el rostro.

Molestias físicas y visibles en el cuerpo

La ansiedad es capaz de generar una serie de molestias en el cuerpo que son fáciles de observar, y pueden ir desde las molestias en el estómago, hasta problemas en la piel. Cuando se sufre este trastorno, el estómago también se ve tenso en todo momento, además de que los sustos y los pensamientos negativos generan malestares como indigestión, diarrea, náuseas y acidez estomacal.

Por otro lado, el estrés que causa la ansiedad es capaz de producir diversos cambios en el cuerpo, como erupciones, sequedad, diversas manchas en el rostro y erupciones en el pecho, espalda y rostro de forma continua. Estos síntomas cutáneos suelen desaparecer cuando la ansiedad y el estrés disminuyen.

Otro de los malestares que atacan a nivel físico, es a través de las hormonas, y puede afectar tanto a hombres como a mujeres. A las mujeres afecta a su ciclo menstrual, y en los hombres genera síntomas partiendo de sus niveles alterados de testosterona.

Pensamientos obsesivos y sensación de amenaza

Aquellas personas que sufren de ansiedad son capaces de mantener siempre en su mente pensamientos obsesivos y descontrolados en base a diversas situaciones comunes. Es decir, pierden el control en su mente de todo aquello que los rodea, enfocándose en situaciones negativas que incluso sean positivas. Para describirlo de una forma más simple, en la mente de las personas que sufren de ansiedad, se ve todo en blanco y negro, y la vida se vuelve un completo caos.

Además, esto genera que el individuo se sienta en amenaza todo el tiempo, tanto por personas, como por situaciones. Este síntoma suele ser catalogado como uno de los más significativos, debiendo tratarse rápidamente.

Pensamientos de locura y suicidio

Este síntoma suele ser el más grave de todos, ya que de forma recurrente cuando una persona tiene cierto tiempo padeciendo de ansiedad, diversos pensamiento graves y negativos suelen llenar la mente del afectado.

Esto acaba generando que el individuo comience a pensar que está enloqueciendo, lo que requiere de un trato médico urgente. Ya que no se trata tan sólo de esta sensación, sino de los pensamientos suicidas que comienzan a surgir cuando todos los síntomas anteriores se acumulan. Y es que desde el estrés, hasta la falta de autoestima generan que el afectado se sienta poco importante.

Tipos de ansiedad

Como ya hemos venido observando, la ansiedad es un trastorno que puede surgir de forma repentina y brusca, pero no siempre de la misma forma. Esto nos permite diferenciar diversos tipos de ansiedad, que se clasifican partiendo de sus esquemas, causas y síntomas.

Los tipos de ansiedad son los siguientes:

Trastorno de pánico

Mejor conocido este tipo de ansiedad como ataques de angustia, son un tipo de trastorno en el cual el individuo suele experimental diversas crisis de angustia, tanto moderada como severa, y que se caracterizan por surgir de forma repentina en cualquier momento.

La angustia que se siente en estos casos se caracteriza por ser extrema en la mayoría de los casos, pudiendo llegar a generar pensamientos de muerte próxima hacia su persona. Además, los ataques de miedo no cuentan con una base sólida para ser experimentados.

Trastorno fóbico

La ansiedad por fobia es aquella que surge bajo una base de miedo irracional hacia situaciones, actividades, objetos y/o personas, lo que acaba generando que quienes lo padeces eviten por completo dichas situaciones. De los miedos más comunes en las personas con trastorno fóbico, se encuentran el miedo a las alturas, a espacios cerrados, a grupos grandes de personas, etc.

Trastorno obsesivo-compulsivo

Este es uno de los tipos de ansiedad más conocidos y populares de todos, y es aquel que se caracteriza por basarse en una serie de pensamientos y acciones involuntarias en donde el individuo no puede dejar de pasar estos pensamientos por su mente, ni dejar de realizar estas acciones. Esto, a su vez, se realiza para dejar de sentir ansiedad.

Quien padece este trastorno sabe que lo que hace y piensa es completamente absurdo, lo que quiere decir que está consciente de su problema.

Trastorno por estrés post-traumático

El trastorno por estrés post-traumático es aquel que surge en un gran número de personas que ha pasado por situaciones difíciles, como alguna violación, un secuestro, un accidente automovilístico, entre otras. Este problema suele caracterizarse por la repetición constante de los sucesos que desencadenaron el trastorno, manteniendo al individuo en un proceso de vigilancia emocional común, y falta de interés constante ante situaciones dela vida diaria.

¿La ansiedad de puede prevenir?

Antes de establecer este hecho, es importante entender bien la pregunta, ya que como hemos venido observando la ansiedad no es lo mismo que el trastorno de ansiedad. Para dejarlo bien claro, recordemos que la ansiedad es un sentimiento normal y común que se encuentra dentro de todas las personas, y que surge cuando el organismo cree estar frente a una situación que le amenaza, de alguna forma u otra.

Todas las personas, en algún momento de sus vidas han tenido un episodio de ansiedad, y es que esto no es malo, todo lo contrario. El hecho de estar alertas ante situaciones de peligro es suficiente motivación para poder afrontar estos sucesos. Sin embargo, el problema comienza cuando la ansiedad deja de ser normal y se sale de los parámetros establecidos. Cuando la ansiedad se vuelve constante y aparece sin una verdadera razón, se vuelve un trastorno de ansiedad.

Entonces, bien. La ansiedad no se puede prevenir, pero el trastorno de ansiedad sí. Esto se logra llevando una vida saludable, evitando las drogas, el alcohol y el exceso de cafeína. Además, hacer ejercicios también ayuda en gran medida, sobre todo si son al aire libre. De este modo la mente se libera y el cuerpo se relaja.