Síntomas de la anemia

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Introducción

La anemia es una afección que se considera muy común, ya que es conocida y popular alredor de todas las personas del mundo, y es que la misma ataca a un porcentaje elevado de las mismas, en algún momento de sus vidas.

Esta afección consiste en la falta de suficientes glóbulos rojos sanos en la sangre, que ayuden a transportar los niveles correctos de oxígeno a los tejidos del cuerpo humano. De esto parte que cuando un individuo común, sin importar su sexo o edad, sufre de anemia, el mismo se sienta fatigado en todo momento.

Existe una gran diversidad de anemias en donde cada una de ellas cuenta con sus propias causas y métodos de tratamiento, variando en gravedad y tiempo de estadio. A lo largo del artículo hablaremos sobre cada una de ellas.

A pesar de ser una afección muy común, esto no quiere decir que no sea grave, sobretodo porque las causas pueden apuntar a lo que sería una enfermedad peligrosa, por lo que visitar al médico es lo primordial si se siente algún síntoma de los cuales hablaremos a continuación.

Síntomas de la anemia

Los síntomas de la anemia pueden variar según sea su causa y el organismo humano que está atacando, y en ocasiones puede ser muy silenciosa ya que comienza siendo leve, pero una vez que empeora, comienza a mostrar síntomas.  A continuación les ofrecemos una lista con los síntomas más comunes de esta afección:

Cansancio y falta de energía

Como comentábamos más arriba, el cuerpo humano y su energía se ven afectadas por la cantidad reducidas de células que transportan oxígeno a los tejidos del cuerpo, lo que quiere decir que la capacidad de este combustible común para nosotros se ce limitado en su totalidad, causando cansancio y fatiga.

Una vez que estas células se ven comprometidas, y además del cansancio y de la falta de energía, surgen otros síntomas como el vértigo, cierta debilidad y una falta de concentración que afecta la vida diaria del individuo. Además, los dolores de cabeza no se hacen esperar y la somnolencia ataca de forma gradual al afectado.

Sin embargo, estos síntomas pueden ser tolerados cuando se trata de personas jóvenes, que a diferencia de las personas mayores, sólo sienten la falta de energía cuando están haciendo una actividad física que requiere de mucha fuerza.

Falta de aire

La falta de aire suele verse muy común cuando la anemia ya está demasiado grave, o cuando ocurre partiendo de algún problema cardíaco o referente a los pulmones. Este síntoma también parte de la insuficiencia del oxígeno en las células, lo que genera que la frecuencia respiratoria del individuo se acelere con el fin de ayudar a aumentar la oxigenación de la sangre. Esto genera una falta de aire continua en el afectado por anemia.

Taquicardia

Tal como en el caso de la frecuencia respiratoria, la frecuencia del corazón también se ve afectada y se obliga a aumentar su actividad, generando la taquicardia, que no es más que el aumento desmedido en la aceleración del bombeo de sangre de nuestro corazón. Esto parte de una teoría muy básica, y es que mientras menos oxígeno exista en la sangre, es necesario que más sangre se bombee para ayudar a que esto no ocurra.

Esto, al final, puede ocasionar que aparezca un soplo en el corazón.

Dolor en el pecho

Si el afectado con anemia sufre de problemas cardíacos, el hecho de que surja la falta de oxígeno en la sangre y que el corazón se acelere, da como resultado dolores en el pecho partiendo de los latidos del corazón.

En casos como este, en donde la anemia ataca en donde ya existe un problema grave, puede ser peligroso y la vida del paciente puede pender de un hilo.

Palidez cutánea

La palidez en la piel es uno de los síntomas más visuales que ofrece la anemia, sin importar la razón que la esté causando. Esto ocurre porque la circulación de la sangre deja de fluir como debe ser y se reduce, lo que genera que el cuerpo busque que la lenta circulación de la sangre se dirija a los órganos, que son de mayor importancia; esto da como resultado que la piel se vuelva muy pálida.

Además de la palidez, puede que la piel se vuelva muy fría también. Esto se nota de forma mucho más fácil cuando el afectado tiene una tez blanca, a diferencia de aquellas personas con pieles oscuras, que se nota muy levemente. En estos casos, se observa el interior del ojo: si el mismo está pálido, hay un problema anémico en el organismo.

Calambres

Como lo demás, sobretodo el cansancio, los calambres suceden por la misma razón: la falta de oxígeno en los músculos y la falta de circulación en los mismos. Esto genera que la musculatura no funciona del modo correcto, lo que acaba generando una serie de calambres dolorosos.

Hipotensión

La hipotensión es otro de los síntomas principales de la anemia, y ocurre debido a toda la pérdida de sangre que puede ocurrir cuando una persona tiene anemia. La caída de la presión arterial se puede observar fácilmente en síntomas como vértigo, debilidad extrema y mucha dificultad para sostenerse en los dos pies.

Si ocurre que existe anemia y que además la presión arterial disminuye, esto se cataloga como una emergencia médica y debe ser tratado de forma inmediata.

¿Cuándo se debe consultar al médico?

Si de repente te sientes cansado y débil, sintiendo que las manos no soportan peso o que los pies no te sostienes, es momento de sentarte, tomar la decisión de pedir ayuda y visitar a un médico. A pesar de que pueda sonar extremista y de que esto puede ser un síntoma de cansancio común, es necesario descartar cualquier otro tipo de enfermedad que esté causando los síntomas, y de ser anemia, tratarla de forma inmediata.

Causas de la anemia

Ya dejamos claro que la anemia surge cuando la sangre no cuenta con una cantidad adecuada de glóbulos rojos, pero no hemos establecido por qué se genera este déficit:

  1. El problema puede partir de que el organismo no genera la cantidad requerida de glóbulos rojos.
  2. O bien porque ocurre un sangrado en donde los glóbulos rojos se pierden con demasiada rapidez y el cuerpo no los reemplaza con la misma agilidad.
  3. También puede ocurrir debido a que el organismo destruye los glóbulos rojos que a su vez va creando.

Los glóbulos rojos son sumamente importantes en nuestro organismo, así como otras células sanguíneas. Por ejemplo, los glóbulos blancos ayudan a luchar contra las infecciones, así como las plaquetas ayudan en la coagulación de sangre y los glóbulos rojos para transportar oxígeno a través de todo el organismo. A su vez, estas células cuentan con hemoglobina, la cual es una proteína necesaria en nuestro cuerpo gracias a la cantidad de hierro con la que cuenta, otorgando de este modo el color rojizo a la sangre.

Ahora bien, para poder establecer las causas de la anemia de forma más precisa, lo haremos de forma más concreta, estableciendo cada tipo de anemia junto a sus causas, y son las siguientes:

  • Anemia por deficiencia de hierro

Por lo general, este suele ser el tipo de anemia más común de todos, y ocurre debido a la falta de hierro que existe en nuestro organismo. Esto puede darse por diferentes razones que el médico deberá establecer. Este tipo de anemia suele ser muy común en mujeres embarazadas, sobretodo en aquellas que no toman suplementos de hierro y que presentan un cierto sangrado.

  • Anemia por deficiencia de vitaminas

Del mismo modo en que ocurre la anemia por falta de hierro, ocurre pero por falta de vitaminas, en donde el cuerpo requiere de una serie de vitaminas como el ácido fólico y la vitamina B-12, con el fin de que con esto el organismo genere suficientes glóbulos rojos sanos.

  • Anemia por enfermedad crónica

Como decíamos al comienzo del artículo, a veces la anemia puede estar asociada a alguna enfermedad grave, como el cáncer, el VIH y la artritis reumatoide, siendo estas peligrosas para la vida del paciente.

  • Anemia aplásica

Esta suele ser una anemia muy extraña que no ocurre de forma regular y que además de ser rara, suele ser altamente mortal. Esta es aquella que ocurre cuando el cuerpo simplemente decide no generar la cantidad de glóbulos rojos necesarios para el mismo, partiendo esta decisión de alguna enfermedad autoinmune o de alguna infección.

  • Anemia asociada con enfermedades de la médula ósea

Existen enfermedades, como la leucemia y la mielofibrosis, que son capaces de producir anemia gracias a que afectan de forma directa la producción de hemoglobina en la sangre, partiendo esto de la médula ósea. Para mejorarlo, es indispensable tratar la enfermedad y mantener los niveles de glóbulos rojos controlados con ayuda médica.

  • Anemias hemolíticas

Esta anemia es aquella que surge cuando los glóbulos rojos se destruyen con más rapidez de la que puede generar la médula ósea en regenerar estas células. Puede llegar a ser una enfermedad hereditaria o ser adquirida tras sufrir de alguna enfermedad particular.

  • Anemia de células falciformes

Y por último, tenemos la anemia de células falciformes, la cual es aquella que se hereda y que es causada por una forma de hemoglobina imperfecta que obliga a los glóbulos rojos a adoptar cierta forma falciforme anómala, lo que las hace lucir como una media luna. Estos glóbulos rojos suelen morir de forma prematura, lo que causa una escasez enorme de glóbulos rojos, y por ende, la anemia.

Complicaciones de la anemia

Como todas las enfermedades, la anemia también suele presentar complicaciones siempre que la misma no se trate. Estas complicaciones suelen ser las siguientes:

  1. Cansancio intenso. Siempre que la anemia sea grave, se genera un cansancio mayor al que comúnmente se siente cuando se está comenzando la anemia.
  2. Complicaciones en el embarazo. Si una mujer está embarazada y sufre de anemia, es necesario que tome de ácido fólico y de cualquier hierro que le recete su médico, ya que una de las complicaciones de esta enfermedad, en este caso, es un parto prematuro.
  3. Problemas cardíacos. Al provocar una serie e taquicardias, la anemia influye de sobremanera en tu organismo, específicamente en tu corazón. Si no se trata la anemia, los problemas del corazón pueden ser regulares, y no tan sólo estacionales.
  4. Muerte. A pesar de ser una enfermedad tratable, en algunos casos (los hereditarios, sobretodo), se vuelve difícil de tratar, lo que ocasiona la muerte del individuo.

¿La anemia se puede prevenir?

Existen una serie de recomendaciones que dejaremos a continuación con las cuales pueden prevenir una anemia segura:

  1. Mantén en tu dieta diaria un espacio para vitaminas y nutrientes especiales. Esto puede evitar toda aquella anemia que sea por falta de hierro o vitaminas. Dentro de este grupo de vitaminas, se encuentran el folato, la vitamina B-12 y la vitamina C. Puedes consumir las frutas que contengan estas vitaminas, así como también puedes consumir algunos alimentos como los guisantes verdes, los frijoles, la carne y los productos lácteos. Además, el hierro también pueden consumirlo en ciertos alimentos como los cereales y las lentejas.
  2. Si aún consumiendo estos alimentos sientes que no te estás alimentando como debe ser, prueba consultar al médico para que el mismo te recete algún multivitamínico, con el fin de que repongas todos esos nutrientes que vas expulsando de forma diaria y aún así nunca te falte.
  3. Si cuentas con personas en tu familia que hayan sufrido de algún tipo de anemia, consulta con tu médico y busca un asesor en genética que te ayude a prevenir o a descartar el hecho de que hayas podido heredar esta condición. De este modo evitarás un posible contagio a tu generación siguiente.
  4. Trata de evitar la malaria por completo. Es importante mencionar que la anemia es una de las complicaciones de la malaria y esta puedes adquirirla rápidamente si viajar a lugares en donde los mosquitos abunden y la enfermedad se mantenga activa. De ser inevitable esto, consulta a tu médico antes de realizar el viaje.

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