Saltar al contenido

Síntomas del ACV

Introducción

Un ACV (accidente cerebrovascular) es un ataque que sucede siempre que el flujo de sangre que va al cerebro se ve interrumpido o se reduce considerablemente. Es importante recordar que dicha sangre contiene oxígeno y una gran cantidad de nutrientes necesarios para que nuestro tejido cerebral. Cuando las células que se  encuentran en esta zona de nuestro cuerpo dejan de recibir oxígeno, rápidamente las mismas comienzan a morir. Cuando esto ocurre, el ACV comienza, y esto supone una completa emergencia médica que requiere de atención especial en el menor tiempo posible, ya que puede ser mortal.

Es necesario que una vez que ocurra el accidente cerebrovascular, la persona afectada reciba el tratamiento correcto con el fin de detener el daño cerebral y disminuir el riesgo de muerte o las complicaciones que puedas ocurrir. De estas complicaciones hablaremos más adelante.

Este accidente es una de las causas de muerte principales en diversos países del mundo, aún cuando el mismo podría prevenirse de diferentes maneras. Además, es posible tratarlo y evitar una muerte segura, siempre y cuando sea en el periodo de tiempo correcto, ya que mientras más células mueren a falta de oxígeno, más daño ocurrirá.

Síntomas del ACV

El ACV es totalmente sintomático, por lo que alarmará a todas aquellas personas que se encuentran alrededor del afectado. De ser tú uno de ellos, presta suma atención a los siguientes síntomas con el fin de que puedas ayudar a salvar una vida.

Irregularidades al hablar y comprender

Uno de los síntomas principales del accidente cerebrovascular suele ser tener problemas a la hora de mantener una conversación y comprender aquello que se le está diciendo. Además, puede tener confusión con respecto al lugar en el cual se encuentra y arrastrar las palabras que está intentando decir.

Parálisis

Por lo general, la forma más común que muestra a simple vista que una persona está sufriendo un ACV, es la parálisis que le ocurre en el rostro, en los brazos o en las piernas. Por lo general, es la cara la primera en paralizarse, sobretodo en un solo lado de la misma.

De ser este uno de los síntomas que más rápido se observan, pon a prueba al paciente y pídele que suba ambos brazos, si uno de ellos se cae, es porque estás ante un ACV.

Dificultar para ver

Otro de los síntomas que presenta el afectado suele ser tener dificultad para ver a través de ambos ojos. En ocasiones se torna la vista oscura en uno de los ojos o se ve doble de forma repentina. Es necesario prestar atención a este síntoma ya que puede confundirse con otra situación y ya hemos dejado claro que en el ACV no se puede perder tiempo.

Dolor de cabeza

Por lo general, el dolor de cabeza es el síntoma al que menos les prestan atención ya que suele ser una patología muy común en una gran cantidad de personas. Sin embargo, en ocasiones suele estar acompañado de vómitos y mareos, y en otras ocasiones de alteraciones en la conciencia.

Problemas al caminar

Por último, es posible que quienes están sufriendo un ACV, tengan problemas repentinos para caminar, por lo que tropiezan en diversas ocasiones, perdiendo el equilibrio y la coordinación. Este es otro de los síntomas más visibles del ACV.

¿Cuándo es importante consultar al médico?

Si estás con alguien que presenta uno o más síntomas, aún cuando sea en menor medida y puedan confundirse con otra patología menos grave, es necesario que recurras al médico, y mientras esto ocurre, no debes quitar tu atención del individuo.

Mientras le vigilas y observar que los síntomas vuelven, realiza los siguientes pasos con el fin de movilizar al paciente:

  • Pídele al afectado que sonría durante un minuto y observa de forma detallada si su cara se cae en un lado.
  • Pídele que suba ambos brazos y observa si puede hacerlo o si uno de ellos se le dificulta al moverlos. Si estando arriba uno de ellos se cae, debes alarmarte.
  • Haz que el afectado repita varias veces una misma oración y observa si en todas las ocasiones logra hacerlo o si en algún punto comienza a confundir las palabras o las arrastra.
  • Llama a emergencia, recuerda que el tiempo es oro y que no puedes esperar por una consulta del médico si alguno de estos signos están frente a tus ojos.

Causas del ACV

Cuando ocurre el ACV, es porque el flujo de sangre que va al cerebro se ve afectado, generando que los nutrientes necesarios y el oxígeno requerido no lleguen hasta el tejido cerebral y esto comience a matar todas las células cerebrales. Bien, dejado claro esto nuevamente, es importante mencionar que esta interrupción sanguínea surge debido a dos causas: una arteria bloqueada (ACV isquémico) y por la pérdida de sangre involuntaria (ACV hemorrágico). Sin embargo, en algunas ocasiones surge lo que es un ACV isquémico transitorio, ocurriendo por una interrupción de la sangre de forma temporal.

  • Accidente cerebrovascular isquémico

Por lo general, la mayoría de los casos de ACV son isquémicos, y estos ocurren cuando alguna de las arterias que van hacia el cerebro se obstruyen o estrechan, lo que genera que el flujo sanguíneo se vea afectado en gran medida. A esta reducción en el flujo sanguíneo se le denomina isquemia.

  • Accidente cerebrovascular hemorrágico

Este, en mayoría, no suele ser demasiado frecuente pero ataca a un 25% de las personas, y es aquel que ocurre cuando se pierde sangre al romperse un vaso sanguíneo. Esto, a su vez, puede ser ocasionado por diversas enfermedades como la hipertensión y las aneurismas.

  • Accidente isquémico transitorio

Este es un ACV que se considera como un mini accidente cerebrovascular, en el cual se presentan los síntomas en poco tiempo, y en menor medida. Esto ocurre debido a que existe una disminución en el flujo sanguíneo que ocurre de forma temporal, generando síntomas por cinco minutos como máximo.

Este ocurre debido al bloqueo de una arteria que de forma temporal no manda suficiente oxígeno al cerebro, partiendo de alguna partícula o de algún coágulo, y en cuestión de minutos las células cerebrales comienzan a morir. Por lo general los síntomas que ofrece son muy suaves y no aparecen todos.

Sin embargo, esto no es más que un anticipo de que estás en riesgo de sufrir un ACV isquémico, por lo que debes visitar a un médico rápidamente, lo que acabará provocando daños cerebrales permanentes.

Factores de riesgo

Existen diversos factores determinantes que aumentan las posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, además de que a su vez ayudan a que surja un ataque cardíaco lo que podría desencadenar un ACV.

Los factores de riesgo del ACV son los siguientes:

  1. Sufrir de obesidad o sobrepeso.
  2. No realizar actividades físicas.
  3. Ingerir alcohol en grandes cantidades o de forma regular.
  4. Consumir drogas frecuentemente.
  5. Sufrir de hipertensión. Es importante que en este punto el médico determine las causas del aumento desmedido en tu presión arterial y cuáles deben ser tus valores correctos.
  6. Fumar en gran medida y de forma diaria.
  7. Sufrir de colesterol alto y no controlarlo.
  8. Sufrir de diabetes y no llevar un estilo de vid acorde a esta patología.
  9. Sufrir de diversas enfermedad cardiovasculares, tal como la insuficiencia cardíaca.
  10. Padecer de apnea obstructiva del sueño.

Complicaciones del ACV

Un ACV no controlado, es capaz de producir diversas discapacidades que pueden ser temporales o permanentes, dependiendo siempre de la cantidad de células que han muerto en el cerebro, partiendo del tiempo en el cual el tejido cerebral no recibió suficiente oxígeno.

Las complicaciones del ACV pueden ser las siguientes:

  1. Parálisis o pérdida del movimiento muscular. Esto puede ocurrir en un solo lado del cuerpo o en diversos músculos. Esta suele ser una de las complicaciones más comunes del ACV, misma que puede ser tratada con fisioterapia.
  2. Dificultad para hablar o tragar. Una vez que ocurra un ACV, es posible que el afectado quede con dificultad para hablar o consumir alimentos sólidos, ya que el control que tiene sobre los músculos de su boca y garganta no suelen ser los mismos que antes de que ocurriese el problema.
  3. Pérdida de memoria o dificultades de razonamiento.En ocasiones muy diversas, los afectados quedan padeciendo de problemas de memoria, perdiéndola en ciertos momentos del día.
  4. Problemas emocionales. Por lo general, en un gran número de afectados por ACV ocurren problemas para mantener sus emociones a raya, manifestando cuadros depresivos incontrolables.
  5. Dolor. Si al sufrir el ACV se te paralizó alguna zona del cuerpo, con el tiempo puede que sientas dolores o molestias en dichas zonas; o bien, sensaciones extrañas como entumecimientos.
  6. Cambios de comportamiento. Dentro de los cambios de comportamiento más comunes, está el hecho de volverse introvertidas y de requerir ayuda en su higiene personal ya que no suelen llevar un aseo común y correcto.

Estas complicaciones pueden variar, dependiendo de cada organismo y del nivel de ACV que haya ocurrido.

¿El ACV se puede prevenir?

Prevenir un ACV al 100% no es situación posible, ya que las causas pueden variar y no se sabe a ciencia cierta cuándo puede ocurrir un coágulo de sangre o el deterioro de alguna arteria. Sin embargo, luego de entender cuáles son las causas del ACV y sus factores de riesgo, es posible crear una lista de recomendaciones preventivas ante un accidente cerebrovascular.

Estas recomendaciones son las siguientes:

  1. Si eres una persona hipertensa, visita al médico y busca controlar tu enfermedad, ya que uno de los factores de riesgo más comunes del ACV, es la hipertensión no controlada. Si mantiene tu presión en niveles generales y correctos, tendrás menos posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular.
  2. Realiza actividades, mantén siempre tu cuerpo activo y busca reducir el estrés de la forma que más te siente mejor. Además, mantener una dieta saludable es un factor determinante en estos casos, ya que mientras más alimentos con grasa consumas, más posibilidades tendrás de interrumpir el flujo sanguíneo por arterias colapsadas.
  3. Mientras menos colesterol consumas, menos posibilidades tendrás de sufrir un ACV, ya que las grasas saturadas y las grasas trans son capaces de generar depósitos en las arterias. Esto puede controlarse con buena alimentación o medicamentos recetados por el médico.
  4. Evita el cigarro y el tabaco. Inclusive, aunque no seas fumador activo, al ser fumador pasivo también corres riesgo de sufrir un ACV. Mantente lejos de cualquier persona que esté fumando alrededor tuyo.
  5. Si sufres de diabetes, mantén una dieta especial para esto y controla tu enfermedad con un médico, controlando además tu peso y realizando ejercicios.
  6. Evita el sobrepeso. Este es otro de los factores de riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca, y cuando se sufre de ello, el ACV no tarda en llegar si no se controla el flujo sanguíneo.
  7. Consume frutas y vegetales en gran medida. Esto ayuda a que tus posibilidades de sufrir un ACV o un problema cardíaco disminuyan en gran medida.
  8. No consumas alcohol con regularidad. Como mejor recomendación, mientras menos alcohol ingieras, menos riesgo tendrás. Recuerda que el alcohol es un factor de riesgo en una gran diversidad de enfermedades que pueden acabar en un ACV, por lo que deberás tener cuidado. Si eres consumir moderado, reduce tus cantidades en un 50%.
  9. Si sufres de apnea del sueño, busca un médico especialista en ello y ponte en control. Por lo general, la mejor forma de controlar esta enfermedad es a través del uso de oxígeno por las noches con el fin de mantenerte en quietud toda la noche.
  10. No consumas drogas de ningún tipo, sobretodo las ilegales. De tratarse de una droga legal, consúmela sólo si el médico te la receta, y en cantidades moderadas, sin pasarte de la dosis prescrita. Una de las drogas que más riesgo ofrecen de sufrir un ACV es la cocaína, ya que es capaz de estrechar todas las arterias.

A pesar de que estas recomendaciones pueden disminuir tus posibilidades de sufrir un accidente cerebrovascular, la verdad es que es necesario realizar un chequeo médico de forma anual o semestral con un neurólogo con el fin de que el mismo observe cómo están funcionando tus arterias y cómo se encuentra tu tejido cerebral, ya que otra forma de prevenir un ACV, es a través de un profesional.